sábado, 8 de abril de 2023
Desafíos latinoamericanistas del siglo XXI
sábado, 4 de febrero de 2023
Renacen ideales latinoamericanistas
sábado, 28 de enero de 2023
Latinoamericanismo y panamericanismo: a propósito de la CELAC
sábado, 25 de septiembre de 2021
La CELAC: Monroismo contra Bolivarianismo
Las dos perspectivas sobre las relaciones norte-sur en el continente americano, fueron expresadas claramente por el presidente Nicolás Maduro en la Sexta Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).
Carlos Figueroa Ibarra / Para Con Nuestra América
Desde Puebla, México
sábado, 4 de septiembre de 2021
Panamericanismo, OEA y un debate necesario para nuestra América
El presidente mexicano López Obrador, en su audacia diplomática, nos enfrenta a la necesidad de abrir un debate impostergable para nuestra América: ¿qué hacer con la OEA?
Andrés Mora Ramírez / AUNA
sábado, 8 de junio de 2019
¿Latinoamericanismo o americanismo?
sábado, 10 de noviembre de 2018
Latinoamericanismo frente a bloqueo a Cuba
La
década de 1960 en América Latina se inició con el triunfo de la Revolución
Cubana, el 1 de enero de 1959. En ese momento, más del 70% de las exportaciones
e importaciones de Cuba provenían de los Estados Unidos, gobernado por el
republicano Dwight D. Eisenhower (1953-1961), quien inició el embargo de bienes contra Cuba
(estaban excluidos alimentos y medicinas) en octubre de 1960, como represalia
por las expropiaciones de propiedades a compañías norteamericanas.Sin embargo, fue con el presidente John F. Kennedy (1961-1963) cuando la guerra fría se instaló definitivamente en América Latina. En su primer discurso presidencial (20/enero/1961), Kennedy marcó los ejes de esa “guerra: 1) nueva “alianza para el progreso”; 2) oposición a toda agresión, subversión y potencia hostil; 3) los EEUU serán la potencia hegemónica del continente (https://bit.ly/2yE81D0). En marzo de 1961 la nueva estrategia de los EEUU en América Latina se concretó en el programa Alianza para el Progreso (ALPRO).
sábado, 14 de mayo de 2011
Latinoamericanismo vs. imperialismo
"Latinoamericanismo vs. Imperialismo" (2009, Ocean Sur), es una compilación de discursos de Fidel Castro, preparada por el politólogo y filósofo cubano Luis Suárez Salazar. Un libro en el que las ideas van entretejiendo un marco de interpretación de nuestra realidad contemporánea, que conserva su vigencia y su proyección de futuro con un auténtico sello latinoamericanista.
Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica
¿Pueden entenderse las luchas de nuestros pueblos por la construcción de sociedades más justas, libres y humanas, al margen de la inocultable disputa política, comercial, económica y cultural entre latinoamericanismo e imperialismo? ¿Acaso ha sido otra la historia de nuestra América en los últimos dos siglos? ¿Ha cesado esa contradicción en nuestros días, o por el contrario, acecha hoy con más fuerza que antes?
Tales son algunas de las preguntas que incita la lectura del libro Latinoamericanismo vs. Imperialismo (2009, Ocean Sur), una compilación de discursos de Fidel Castro, preparada por el politólogo y filósofo cubano Luis Suárez Salazar.
Gracias a la selección de las intervenciones del líder revolucionario, así como a la contextualización de los hechos y sus oportunos comentarios, el profesor Suárez Salazar logra trazar un panorama completo del devenir de la Revolución Cubana en el escenario internacional, en el período que va de 1959 a 2006.
En el conjunto de la obra, las reverberaciones de los discursos y las palabras lanzadas a tiempo y contra el curso de los tiempos –cuando lucían más sombríos-, engarzan el rumbo de esa Revolución con las luchas populares, antiimperialistas, anticolonialistas y de liberación nacional de los pueblos de América Latina y el Caribe desde la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros días: una relación profunda e inseparable de ese otro proceso mayor que es la batalla por la que, en palabras de José Martí, será nuestra segunda y definitiva independencia.
En el libro, que lleva al lector desde la explanada municipal de la ciudad de Montevideo a la Plaza de la Revolución en La Habana, las ideas del líder cubano van entretejiendo un marco de interpretación de nuestra realidad contemporánea, que conserva su vigencia y su proyección de futuro con un auténtico sello latinoamericanista: ese que está presente en la defensa de Cuba contra las agresiones de Estados Unidos y la OEA –mampara del panamericanismo-, o el llamado finisecular a combatir la deuda externa, el neoliberalismo y derrotar los planes de creación del ALCA; un latinoamericanismo que gravita, también, en la denuncia de la pobreza, el analfabetismo y el subdesarrollo que carcomen a la América Latina, a los que contrapone el internacionalismo humanista latinoamericano gestado desde la Isla rebelde; y que en lo cultural, lo vemos en las evocaciones del ideario de Bolívar, Martí, Juárez y los libertadores de la primera independencia, y en su llamada urgente a avanzar en la unidad y la integración de los pueblos.
Este latinoamericanismo, que es tanto sensibilidad y solidaridad ante los oprimidos por el imperialismo, como la afirmación de un camino propio para una comunidad de pueblos con vínculos insoslayables, hace parte también de lo que el filósofo uruguayo Arturo Ardao llamaba “una nacionalidad en proceso histórico de organización”.
Por eso, no es casual que en los discursos incluidos en Latinoamericanismo vs. Imperialismo aparezcan, con familiaridad, personajes y movimientos cuyo legado atraviesa fronteras de espacio y tiempo, para constituirse en una herencia colectiva indispensable para comprender a nuestra América: así vemos desfilar por las páginas del libro a Augusto Cesar Sandino y su gesta antiimperialista en Nicaragua; a los presidentes Lázaro Cárdenas, en México, defiendo los recursos naturales del país, o a Salvador Allende en Chile, guiando la construcción del socialismo por la vía electoral; a la Revolución Sandinista, en Nicaragua, que articula sus empeños liberadores con las guerrillas guatemaltecas o el Frente Farabundo Martí de El Salvador; el nacionalismo progresista del general Omar Torrijos en Panamá; o el surgimiento de liderazgos y procesos más recientes, como el de Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores en Brasil, y Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana en Venezuela.
Cabe un doble mérito para el compilador y para la obra como tal: el de ofrecernos una perspectiva histórica de los cambios ocurridos en la región durante las últimas décadas, y que el vértigo de los acontecimientos y las colosales presiones que a diario enfrentan estos procesos políticos, no nos permite ver con claridad. Y además, el de recordarnos, por medio de la colección de discursos, lo que ya José Martí advertía a finales del siglo XIX: la pelea contra el imperialismo, desde nuestra condición latinoamericana, se debe hacer “no a mano ligera, sino con conciencia de siglos”.





