La histórica propuesta de Alma-Ata de poner el acento en la atención primaria ha calado hondo en la ideología socialista, y Cuba lo demuestra, entendiendo sin reticencias que la salud es un derecho humano fundamental, básico e inalienable.
Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala
En 1978, en la ciudad de Alma-Ata, capital de Kazajistán, en ese entonces república socialista parte de la Unión Soviética, tuvo un encuentro internacional patrocinado por la Organización Mundial de la Salud -OMS- y UNICEF (agencias de Naciones Unidas), del que surgió un documento histórico, donde se estableció que la Atención Primaria en Salud -APS- es la estrategia clave para lograr la “salud para toda la población”.
