Raúl Roa –que llegó a ser el Ministro de Relaciones de la Cuba revolucionaria, e hizo de Asamblea General de las Naciones Unidas una trinchera para defenderla cuando fue agredida en Playa Girón- tiene, como José Martí, mucho que enseñarnos todavía.
Guillermo Castro H./ Especial para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá
“Cuba vive hoy un momento crucial de su destino. Pero ella será, no obstante los signos adversos, lo que el pueblo y la juventud quieran que sea.”
Raúl Roa, 1937. [1]
José Martí tiene múltiples formas de presencia entre nosotros. Para unos es una brillante figura de nuestro pasado; para otros, una estrella que ilumina los motivos y caminos de nuestro futuro. Los primeros suelen ver en su obra una cantera de ideas preciosas para (casi) cualquier ocasión. Los segundos ven en esa obra la síntesis de una trayectoria que aún no ha llegado a destino, y una fuente inagotable de saberes y certezas.
