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sábado, 10 de junio de 2023

La cooperación internacional y las ONG’s

 La llamada “cooperación internacional” que desde hace ya largas décadas los países capitalistas más poderosos (Estados Unidos, Europa Occidental, Japón, Canadá) le otorgan al Sur global (Latinoamérica, África, regiones del Asia) no es precisamente solidaria. Es una “estrategia contrainsurgente no armada”, tal como la concibieron los ideólogos estadounidenses en su inicio, concepción que no ha cambiado en el transcurso del tiempo. 

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

La primera iniciativa de “cooperación” la realizó Estados Unidos: la Alianza para el Progreso, puesta en marcha en los 60 del siglo pasado, bajo la administración del presidente John Kennedy -el mismo que fuera asesinado cuando se opuso al complejo militar-industrial de Estados Unidos no queriendo continuar la guerra de Vietnam-. Dicha estrategia surgió inmediatamente después de la Revolución Cubana de 1959, como un mecanismo de protección contra “recalentamientos sociales”. Es decir, un colchón para aminorar malestares en los países más empobrecidos, para intentar evitar ollas de presión que, como Cuba, en cualquier momento podrían salirse de la órbita capitalista pasándose al socialismo. En otros términos: una fabulosa arma de control social.

sábado, 29 de junio de 2019

Cooperación internacional y beneficencia

La cooperación internacional, después de años de “donar” fondos a los “atrasados” países del Sur, nunca sacó de pobre a nadie. ¿No es curioso que prácticamente todos los programas de desarrollo implementados no alcanzan la sostenibilidad cuando se acaban los fondos del donante?

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

“Hay muchas cosas que los hombres, si llevan la capa remendada,  no se atreven a decir.” Juvenal

El primer título del presente texto es sumamente provocativo. O, incluso, perturbador. Pero simplemente hace evidente una realidad patética, muy común en todos los países del Sur que reciben “ayudas” del Norte, realidad en general silenciada, o en el mejor de los casos, deformada. ¿Con qué contribuye la llamada cooperación internacional? Con nada. Simplemente con nada. O, peor aún, con desarrollar entre los beneficiarios una infame cultura de dependencia, de beneficencia. Dicho en otros términos, quizá más realistas: una cultura limosnera, de caridad. Si alguien dona (regala), nunca faltará una mano menesterosa que se extienda para pedir lo ofrecido (mendigarlo).

sábado, 4 de enero de 2014

¿Existe la cooperación internacional?

Relata cierta historia que alguna vez el presidente de Estados Unidos salió a hacer una gira por países amigos…y a la tarde ya estaba de regreso. ¿Hay amigos en política? No, definitivamente no: sólo intereses.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Si entendemos por política las relaciones de poder, en otros términos: el arte o técnica de gobernar, de mandar, de ejercer ese poder, la solidaridad, el amor y el cariño no entran en su ámbito. Esto último está en el lado de la amistad, de la generosidad, de la entrega desinteresada. El ejercicio del poder no tiene absolutamente nada que ver con eso. Es una pura cuestión de intereses, de cálculo, de dominio de uno sobre otro (dialéctica del Amo y del Esclavo se le llamó).

De ahí, entonces, que la pregunta en torno a si es posible la cooperación entre países nos remite a la dura realidad que intenta ilustrar el chiste con que abrimos el texto: la cooperación internacional es, en definitiva, un mecanismo más de control y sojuzgamiento de las potencias del Norte sobre los empobrecidos y saqueados países del Sur. Si se dan algunas monedas, no es por un sentimiento de culpa; en todo caso eso constituye un mecanismo más al servicio de la dominación (colchones para hacer más tolerable la miseria y que no revienten rebeliones populares, limosnas que sólo sirven para paliar pero que no tocan las verdaderas causas estructurales de las asimetrías). En otros términos: mantenimiento de las injusticias pero con rostro humano.