En tiempos en que analistas e intelectuales se enfrascan en debates, vaticinios y especulaciones sobre el mundo que vendrá cuando acabe la pandemia, quizás la única certeza que nos abriga a las y los trabajadores es que tendremos que seguir luchando, como viene ocurriendo desde hace siglos, para defender nuestros derechos frente a la voracidad del capitalismo.
Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica
El Observatorio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó en días pasados la tercera actualización de su informe El COVID-19 y el mundo del trabajo. Sus hallazgos ponen al descubierto otra de las dimensiones del drama social, económico y sanitario de la crisis provocada por la pandemia que nos asola: el cataclismo que sufre el mundo del trabajo, sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, y que podría empeorar en los próximos meses si los gobiernos no toman las medidas adecuadas para proteger a los más afectados y vulnerables.