Hace casi dos semanas que en Guatemala tiene lugar un hecho al que debe prestársele especial atención: la población indígena ha asumido un protagonismo inédito en la vida política del país.
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
Guatemala se caracteriza por un racismo exacerbado producto de su condición poscolonial. La población indígena es vista como inferior por quienes se consideran blancos, aunque en realidad no lo sean. Se le atribuyen características negativas que serían, en buena medida, el lastre que no permite el tan ansiado desarrollo. Serían haraganes, borrachos, taimados y se multiplicarían sin concierto.





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