Aunque los costos mayores los paga el propio Medio Oriente, la guerra desatada en febrero por los Estados Unidos e Israel contra Irán acarrea impactos negativos a nivel mundial. La crisis resultante tiene similitudes a la que vivió el planeta veinte años atrás.
Sergio Ferrari / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza
A mediados de junio pasado, Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo que logró poner fin momentáneo a los ataques militares y reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico comercial. Establecía además dos meses de plazo, hasta mediados de agosto, para lograr un acuerdo definitivo. Sin embargo, a inicios de julio se reiniciaron las hostilidades luego de que en el marco de la reciente Cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Ankara, Turquía, Donald Trump expresara sus dudas sobre la solución negociada del conflicto. Pase lo que pase en las próximas semanas --un nuevo enfriamiento o agravamiento de la crisis bélica-- esta guerra ya está impactando directamente muchas esferas de la actividad económica mundial.










