En Guatemala, pequeño y olvidado país de Centroamérica que solo es noticia internacional cuando acontece una catástrofe (un desastre natural, un golpe de Estado, una connotada masacre), también hay profundos intereses por pensar críticamente el mundo, la sociedad, la forma en que vivimos. Pensar… y aportar propuestas superadoras, por supuesto.
Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

La organización popular de extracción indígena campesina con un fuerte enfoque multicultural, la Asociación de Formación para el Desarrollo Integral -AFOPADI-, con la colaboración de la organización belga Broederlijk Delen (“Compartir fraternamente”, en neerlandés), se ha dado a la tarea, igual que mucha otra gente de distintas partes del planeta, de llevar a cabo esa reflexión. Según sus propias palabras “reflexionamos sobre el mundo prehispánico para retomar saberes, caminos, formas de ser y hacer comunidad. Luego nos internamos en el sistema mundo capitalista, eurocéntrico, patriarcal, genocida, ecocida, concluyendo que es un sistema que solo puede generar muerte, que está atentando con la supervivencia de la especie humana y que, por lo tanto, hay que estudiar para analizar y construir alternativas al capitalismo. Esta conclusión nos llevó a la reflexión sobre los distintos socialismos que en distintos momentos de la historia han surgido en diferentes sociedades y geografías de nuestro mundo”.