sábado, 16 de noviembre de 2013

Venezuela: “un país polarizado”

Quienes en Venezuela desconocen el país en el que viven son aquellos que quisieran que siguiera siendo el país de antes, en el que sí se reconocerían y en el que se sentirían cómodos: un país polarizado en el que, sin embargo, quienes protestaban contra esa polarización recibían garrote, y no el país que en América Latina ha disminuido más las desigualdades en los últimos diez años.

El llanto de la oposición venezolana
(ilustración de Iván Lira).
Rafael Cuevas Molina
Presidente AUNA-Costa Rica

Quienes se duelen de los cambios que están teniendo lugar en Venezuela esgrimen, con harta frecuencia, la idea que Venezuela es un país polarizado. Chávez y, más en general, el chavismo, serían los culpables de tal polarización.

Esta polarización habría llegado a tal punto que algunos venezolanos ya no reconocerían su país. Viven en otra parte, en un lugar que les es ajeno, en el que se siente a disgusto, en el que se han dislocado las cosas.

Ni siquiera las tradiciones más queridas serían referentes hoy; comer hallacas u oír música llanera habría perdido sentido en medio de un mundo confuso y revuelto en el que dicen sentirse exiliados sin haberse ido.

Venezuela en los primeros seis meses de Maduro

El gran reto de Nicolás Maduro es darle continuidad al legado de Chávez. Al parecer está ganando la batalla por la legitimidad y tiene grandes posibilidades de ganar la guerra por la economía.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Han transcurrido  poco más de 6 meses desde que Nicolás Maduro asumió la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela. Su período comenzó en medio de la agitación que la derecha local e internacional promovió en el contexto de la muerte de Hugo Chávez. Ciertamente la oportunidad era de oro  para  la derecha. Durante los 13 años en que gobernó, Chávez  y sus seguidores la derrotaron  muchas veces amparados en el indiscutible liderazgo del primero. Salvo el referéndum de 2007 en donde la derecha logró ganar  por un apretado margen, en los demás procesos electorales  Chávez anduvo entre un piso de 50 y un techo de  60% de los votos. La muerte de Chávez era  pues la oportunidad para enterrar al chavismo. He aquí por qué el gobierno de Maduro comenzó con una gran inestabilidad política expresada en los conflictos poselectorales que le costaron la vida a 12 personas y dejaron  numerosos heridos. El asedio ha continuado a lo largo de este período al extremo de que en un reciente artículo el periodista venezolano Eleazar Díaz Rangel afirma que salvo los primeros seis meses del segundo mandato de Carlos Andrés Pérez, en los 18 gobiernos y en los 113 años de vida republicana, ningún gobierno había sido tan acosado en sus primeros 6 meses.

Chile: Piñerachet-Mattheichet=Bachelet

Los políticos que en Chile ocuparon la jefatura del Estado desde 1990, han tenido expresiones recurrentes y similares a las que Michelle Bachelet y Sebastián Piñera se prodigaron a finales de 2009.

Evelyn Matthei y Michele Bachelet, candidatas a la presidencia de Chile.
José Steinsleger / LA JORNADA

Ella: “Lo felicito. Hoy Chile lo ha elegido democráticamente, y espero que siga el camino del progreso y la justicia social”. Él: “Le agradezco sus palabras, y le pido que me aconseje para continuar lo que está bien hecho y para emprender nuevas tareas, porque empieza un camino”.

Por consiguiente, cuando el próximo domingo los chilenos concurran a las urnas para elegir nuevo presidente, el orden de los cumplidos apenas se invertirá, sin que el producto final se altere. Él dirá: “La felicito. Hoy Chile la ha elegido…”, etcétera. Y ella: “Le agradezco sus palabras…”, etcétera. Y como dijo el cura Hurtado: “todos contentos, Señor, contentos”.

¿Hacia dónde va Honduras?

Ojalá el pueblo hondureño, desde su pasado, su memoria de dolor y de injusticias recurrentes, encuentre los caminos para construir otra historia: quizás lo haga a partir del resultado de estas elecciones y del proyecto antineoliberal –aunque no anticapitalista- del Partido LIBRE.

Xiomara Castro, candidata presidencial del Partido LIBRE.
Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Es bien conocida la frase con la que Karl Marx introduce su obra El dieciocho brumario de Luis Bonaparte: la historia -decía- siempre se repite dos veces: la primera vez, como tragedia, y la segunda como farsa... Ante la proximidad de las elecciones presidenciales en Honduras, y tomando en cuenta el inventario de problemáticas sociales y violaciones a los derechos humanos que se agravaron sistemáticamente desde el golpe de Estado de 2009, la tesis de Marx, que ilumina sobre una cierta fatalidad intrínseca a las luchas sociales y al devenir humano, provoca no pocas interrogantes. ¿Hacia dónde va el país centroamericano? ¿Qué podría representar un eventual triunfo de la candidata del partido LIBRE, Xiomara Castro, en una sociedad en la que los golpistas ayer permanecen impunes, velando en la sombra, dispuestos a dar el zarpazo mañana, en cuanto vean amenazados los intereses de los poderes fácticos?

Guatemala: La privatización del sector eléctrico en un Estado colonial

Si el gobierno de Otto Pérez Molina impulsa actualmente la interconexión de productores y grandes consumidores de energía eléctrica, es porque en esta fase del proceso de privatización del sector, a él le corresponde hacer lo que el poder imperial de los organismos financieros internacionales y sus aliados los empresarios locales establecieron para este momento.

Jorge Murga Armas* / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Guatemala

Introducción
Las comunidades indígenas resisten los proyectos
de privatización de energía hidroeléctrica.

Si es cierto que en Guatemala la experiencia de construcción de represas e hidroeléctricas no es nueva,[1] y si es verdad que la privatización del sector eléctrico guatemalteco se inicia en el contexto del Consenso de Washington,[2] también es verdad que con la salida pública del Plan Puebla Panamá (PPP)[3] y la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (DR-CAFTA),[4] comienza otro momento de la historia de la generación de energía eléctrica en Guatemala: se retoma la idea de utilizar el caudal de los ríos para la construcción de hidroeléctricas y se impulsan entre otros proyectos de generación de electricidad los que integran la Iniciativa Mesoamericana de Interconexión Energética del Proyecto Mesoamérica antes llamado Puebla Panamá.[5] Pero esos proyectos, lo veremos enseguida, favorecen nuevamente al gran capital nacional y transnacional.

Guatemala: Hubo una vez un 13 de noviembre

Hubo una vez un 13 de Noviembre en la historia de Guatemala. Una fecha memorable en donde la ética y las ideas democráticas, patrióticas y revolucionarias, germinaron en algunos militares guatemaltecos, quienes la llevaron hasta sus últimas consecuencias. 

Mario Sosa / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Corrían los días de la Contrarrevolución devenida de la invasión estadounidense ejecutada por militares traidores, por la oligarquía y por la máxima jerarquía de la iglesia católica, que implicó el derrocamiento del gobierno popular y democrático del también militar Jacobo Árbenz Guzmán: el Soldado del Pueblo. Eran tiempos en que se cuestionaba el papel del ejército como una institución sumisa y subordinada a las directrices de Estados Unidos, en la cual corría por sangre la corrupción y por norma, no la defensa de la soberanía nacional, sino la aplicación de una política anticomunista que aniquilaba a los hombres y mujeres más comprometidas con las causas de nuestro pueblo.

Desafíos del ambientalismo latinoamericano

El hecho mismo de que la debilidad creciente del sistema pueda ser captada y expresada es ya un producto de la cultura ambiental que emerge de las movilizaciones sociales, que expresan los conflictos ambientales en curso en todo el planeta, y en todos los ámbitos de la actividad humana, desde la producción material hasta la intelectual.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

En mayo de 2013, la Alianza del Milenio por la Humanidad y la Biosfera – una red que vincula  a unos 1600 científicos de todo el mundo – dio a conocer un comunicado en el que indicaba la creciente importancia de cinco factores de riesgo para nuestra especie.[i] Dichos factores incluían las alteraciones del clima; la extinción de especies; la destrucción de ecosistemas vitales, y los problemas asociados a la sobrepoblación y el sobreconsumo. En conjunto, todos ellos constituyen aspectos distintos, pero interdependientes, de la crisis ambiental global, en cuyo marco han emergido – de la década de 1970 en adelante - los conceptos de ambiente, sustentabilidad y desarrollo sostenible.

América Latina: el costo de vivir de las materias primas

El problema sigue y sólo se resolverá en la medida que nuestros países logren articular un proyecto de soberanía productiva y controlen el proceso de producción, comercialización y distribución de las materias primas.

Marcos Roitman Rossenman / LA JORNADA

América Latina no ha dejado de vivir de las materias primas. Los únicos cambios hacen referencia a los rubros exportados. Durante el imperio español, oro, plata y azúcar. En los siglos XIX y principios del XX, café, caucho, tabaco, cacao, banano, trigo, piedras preciosas y minerales como cobre, estaño, salitre o hierro. A medida que la revolución industrial, científico-técnica, fue dominando el proceso productivo, la demanda de materias primas creció exponencialmente, dejando en evidencia el carácter desigual y predador del capitalismo. Nada parece haber cambiado. En el siglo XXI, el tan cacareado milagro chileno del neoliberalismo se reduce a exportar uvas, manzanas, peras, melocotones, salmón, celulosa de papel, y el sempiterno cobre, junto a nuevos minerales para la nanotecnología. Brasil, que goza de cierto “desarrollo industrial”, es un exportador neto de combustibles, minerales, carne, alimentos, productos químicos, metales, bebidas, derivados de la madera, etcétera, es decir, con poco valor agregado. A la zaga están México, Venezuela y Argentina. Por citar aquellos de mayor extensión territorial.

Una visión bolivariana de la integración

La historia de Nuestra América independiente es la historia de la confrontación entre dos ideas, la monroista y la bolivariana.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

James  Monroe, Secretario de Estado de Estados Unidos en el año 1823, diseñó una política exterior para su país, en confrontación -en ese momento- con el poderío mundial de Europa y en particular de Gran Bretaña. A esa idea de Monroe que expuso en diciembre del año 1823 en un discurso ante el Congreso de Estados Unidos, Bolívar respondió casi  de inmediato. Se vivía un momento de culminación de las luchas de Independencia, y en 1824, dos días antes de la Batalla de Ayacucho que puso fin a la presencia española en América Latina, hizo un llamamiento para que los países independientes se reunieran en Panamá, en un Congreso donde se iban a sentar las bases de la unidad latinoamericana.

Hacia una cultura de la integración

Una política de comunicación integrada e integradora debe crear vínculos entre los medios, las universidades, centros de investigación y los procesos de integración, para realizar actividades conjuntas y armar una red que aportará en la consolidación de la base simbólica y cultural de la integración.

Kintto Lucas / ALAI

UNO

En América Latina y América del Sur la integración es estratégica. Dentro de ese proceso, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tiene un rol fundamental a jugar en el mundo de bloques que se va perfilando.

Unasur es el proceso más importante de integración que involucra a toda América del Sur. Surgió como una propuesta desde lo político, llevando adelante acciones trascendentes para solucionar conflictos, proteger la institucionalidad en los países suramericanos, fortalecer políticas de defensa y sociales integradoras, e inclusive posicionándose como un bloque a tener en cuenta a nivel mundial en el desarrollo de un mundo multipolar.

Panamá: La democracia quiere una alternativa en 2014

Todo indica que quienes se creen dueños del país nunca entendieron el significado de la democracia. El pueblo se cansó de los políticos de la clase dirigente panameña y busca otra alternativa totalmente nueva.

Marco A. Gandásegui, h.  / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Desde que el presidente Ricardo Martinelli expulsó de su gobierno al Partido Panameñista –que incluía al vice-presidente de la República, Juan C. Varela– la clase dirigente del país comenzó a poner la barba en romojo. Su partido político procedió a comprar diputados, alcaldes y concejales para asegurar su mayoría en la Asamblea Nacional y en los Consejos Municipales del país. Tanto los partidos de oposición, medios de comunicación, gremios empresariales y asociaciones cívicas mostraron alarma por la arrogancia y desfachatez del mandatario.

Colombia: La ayuda inesperada

Los adversarios de los diálogos acusan al presidente de estar aprovechando la paz para fines electorales, pero lo que ellos hacen no es distinto.

William Ospina / EL ESPECTADOR

Más malo que utilizar la paz para conseguir votos es combatir la paz con ese mismo propósito.

Los que deploran los acuerdos de La Habana, a quienes esta semana se les oscureció la mirada en el preciso momento en que al resto del país se le iluminaba, cuando, como pocas veces, Colombia resplandecía de esperanza, hace 11 años celebraron el fracaso del Caguán y 11 años más de guerra. Pero tal vez no son años de guerra lo que quieren, sino unos cuantos períodos electorales obtenidos con la estrategia de que la reconciliación nunca llegue.

Cada vez que se habla de las transformaciones que podrán hacerse en el país gracias a los diálogos de paz, los adversarios del diálogo saltan con los mismos argumentos que esta semana repitió Óscar Iván Zuluaga. Que “la paz se hace desarrollando el campo, con educación pública de calidad para nuestros jóvenes, una paz basada en el respeto a la ley y a la justicia, una paz que tenga en cuenta a los colombianos de bien, a los campesinos y a quienes trabajan día a día por aportarle al país”.

Democratizar es desmercantilizar

Democratizar nuestras sociedades es desmercantilizarlas, es transferir de la esfera mercantil hacia la esfera pública, la educación, la salud, la cultura, el trasporte, la habitación, es rescatar como derechos lo que el neoliberalismo impuso como mercancía.

Emir Sader / Página12

La fragilidad de las democracias liberales quedó confirmada conforme pudieron convivir con el neoliberalismo y, más que eso, ser funcionales a ese modelo de exclusión social. La brutal penetración del dinero en todos los poros de la sociedad llegó de lleno a la política, con el financiamiento de campañas electorales, con los lobbies en los parlamentos, todo absorbido por las democracias liberales, revelando su inmensa elasticidad. Así como, a la vez, convivieron y lo siguen haciendo con modelos económicos neoliberales, de concentración de renta, exclusión social, expropiación de derechos fundamentales, aumento exponencial de la pobreza y la miseria.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Se aproximan elecciones en Centroamérica

Se aproxima un nuevo ciclo electoral en Centroamérica, región sensible e inestable en la que los Estados Unidos dejan que se desarrollen los acontecimientos si, y solo si, se mantienen dentro de límites que a ellos les parezcan aceptables.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Xiomara Castro impulsa un proyecto nacional-popular
en Honduras, articulado en torno al partido LIBRE.
El golpe de Estado perpetrado en Honduras en el 2009 muestra a las claras esta situación. El que el país en el que tienen sus bases militares más grandes en la región pudiera ponérsele veleidoso dio al traste con las medidas nacionalistas de Manuel Zelaya.

En esa oportunidad, a las puertas de que hubiera elecciones generales en El Salvador, con el Frente Farabudo Martí encabezando las encuestas, y a Nicaragua con el Frente Sandinista en el poder en la frontera sur, tener a una Honduras con esas características en Centroamérica era un riesgo que no podían tomar.

Democracia y elecciones en Chile

Es lamentable que la izquierda no asista unida al proceso eleccionario. El día que ello ocurra seguramente “se abrirán las grandes alamedas” y nuevamente un presidente progresista tomará las banderas de Allende en un Chile democrático y participativo. Los jóvenes en las calles luchando por sus derechos, avizoran que se día llegará “más temprano que tarde”. 

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Tal vez no haya un acontecimiento político más aburrido en Chile que las elecciones presidenciales. Desde el fin de la dictadura todos los eventos comiciales han sido ganados por los defensores del modelo pinochetista basado en el  sostenimiento de la fórmula neoliberal en lo económico y una democracia excluyente en lo político. Al igual que en Estados Unidos, el bipartidismo puede tener visiones diferentes que maquillan la democracia pero ambos actúan al son de la música que tocan los grandes empresarios que han sido y siguen siendo los mayores ganadores del patrón construido en 17 años de violento autoritarismo signado por asesinatos, desapariciones y torturas y que se sustenta jurídicamente en una constitución aprobada  de manera fraudulenta en 1980 cuando no había registro electoral ni institución que regulara un proceso de este tipo.