sábado, 21 de marzo de 2026

Argentina: Cuesta abajo en la rodada

 He vuelto a recurrir al famoso tango de Carlos Gardel: “Cuesta abajo”, como lo hice en marzo del año pasado, cuando comenzaba a conocerse el escándalo Libra, con el mismo asombro de esta gestión horrorosa que semana a semana se supera. 

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

De manera desvergonzada, el gobierno de Javier Milei, va cayendo, rodando, mostrando la corrupción más descarada y sus vínculos con la estafa Libra; hecho comprobado que ya ni los medios afines pueden tapar, sumado a esto la terrible situación por la que atraviesa la población y la gravedad de las declaraciones presidenciales en el conflicto de Irán, cuyo gobierno ya mencionó que Milei ha cruzado la línea, declaración que pone de manifiesto las posibilidades de algún atentado en territorio nacional, como ya ocurrió en la década de los noventa. Carlos Gardel, el morocho del Abasto, lo decía mejor: “Si arrastré por este mundo/ la vergüenza de haber sido/ y el dolor de ya no ser/ bajo el ala del sombrero/ cuántas veces, embozada/ una lágrima asomada/ yo no pude contener.”
 
Si hay algo que destaca a la gestión de Javier Milei, es el hecho que se supera semana a semana, algo que subyuga y alimenta la fantasía de sus frustrados seguidores, haciendo que nuestra atención se centre en la cabeza quemada de los mismos y además, que el presidente se esmere en mostrar sus aristas más perversas y malvadas. Si tomamos en cuenta este mes de marzo, comenzó con el provocador discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, seguido de una serie de viajes a los Estados Unidos, Chile y España, para retomar la campaña electoral en el interior del país. “Si crucé por los caminos/ como un paria que el destino/ se empeñó en deshacer./ Si fui flojo, si fui ciego/ solo quiero que hoy comprendan/ el valor que representa/ el coraje de querer.” Desde luego que la letra del tango es mucho más generosa y florida que la triste realidad que nos toca vivir...
 
Sin embargo, no deben descartarse los escándalos de los gastos en que incurrió el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, los que han sido aprobados y defendidos unánimemente por el gobierno libertario. Lo que nos lleva a afirmar que esta caterva de infames se respalda en la impunidad que le otorga el poder económico para hacer de las suyas y tener todo el respaldo institucional que les permite legalizar el despojo. No hay que profundizar demasiado ni hurgar en los resquicios de la historia, porque esta acción nos devolverá otros ejemplos similares. “Por seguir tras de su huella/ yo bebí incansablemente/ en mi copa de dolor/ pero nadie comprendía/ que si todo yo le daba/ en cada vuelta dejaba/ pedazos de corazón.” Lejos de la música y la poesía. Huérfanos de arte y cegados de ambición, se hunden cada vez más en la mugre...
 
Por qué arriesgamos un juicio de tales características de tal certeza, por un hecho evidente y comprobado: el actual ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques, estuvo invitado con gastos pagos, junto con otros jueces federales, además de funcionarios de la CABA, directivos del Grupo Clarín y ex agentes del Servicio de Inteligencia a la mansión de Lago Escondido del magnate inglés, Joe Lewis, en octubre de 2022, donde se definió el rumbo económico a seguir y cómo respondería la justicia ante los requerimientos necesarios, como también la política a difundir por los medios hegemónicos, es decir, frenar cualquier protesta que intente impulsar un conflicto social. Si nos centramos en los invitados vemos jueces federales, miembros del Poder Judicial; funcionarios de la CABA, lugar donde reside el gobierno nacional; directivos del Grupo Clarín, quienes controlan la agenda de gobierno como decía y dice Héctor Magnetto, director ejecutivo del grupo y, ex agentes de inteligencia, quienes conocen los secretos que pueden complicar la vida de quienes deciden los destinos nacionales. Ese grupo cerrado, de muy pocas personas, maneja la batuta.
 
Ellos distribuyen los panes del circo actual, en donde hay poco pan y mucho, pero mucho circo, incluyendo el más popular de los deportes argentinos, el fútbol. Abonando lo que decimos siempre: Argentina país de locos con un loco a la cabeza, sin temor a exagerar. Porque si el sábado pasado el presidente Javier Milei, luego de su gira por Estados Unidos, pasó por Chile y viajó a España, este sábado 21 de marzo va a estar en Hungría para disertar junto al mandatario de ese país Viktor Orbán con quien se vio en la reunión convocada por Donald Trump.
 
Se mueve con soltura, porque seguramente, en los infinitos pasillos de Comodoro Py, sede principal de la justicia federal argentina, sita en Retiro, CABA, las causas con sus respectivos expedientes, siguen derroteros opuestos a toda racionalidad; duermen o se pierden, conforme los intereses que tocan. De modo que habrá que esperar algún viento favorable desde el río de la Plata para que salga un tiro para el lado de la justicia y el pueblo sea testigo de la penalización de esta gentuza. Cosa que por el momento, según el itinerario dicharachero del juguete rabioso, no parece afectarlo.
 
De espaldas a todo lo que ocurre en el país, el presidente Javier Milei, subió depués de las 20,30 al escenario del Foro Económico del NOA organizado por la Fundación Federalismo y Libertad en el Hilton Garden Inn de Tucumán donde estuvieron empresarios, dirigentes y referentes políticos.
 
Allí volvió a reivindicar a Adam Smith, al cumplirse 250 años de su obra cumbre y a insistir en la obra “moral” de su gobierno, enfatizando su política económica exitosa y el rumbo indeclinable de la misma.
 
Sin embargo, los números desmienten sus asertos, desde septiembre del 2025, la inflación viene creciendo, según datos del INDEC: 2,1; 2,3 octubre/25; 2,5 noviembre/25; 2,8 diciembre/25; 2,9 enero/26 y 2,9 febrero/26, con subas en servicios, combustibles y alimentos, sobre todo en carne vacuna. Los números no mienten, los funcionarios sí. Sigamos entonces con la poesía tanguera que, al menos, ofrece algo de confianza y consuelo: “Ahora solo en la pendiente/ solitario y ya vencido/ yo me quiero confesar/ si aquella boca mentía/ el amor que me ofrecía/ por aquellos ojos brujos/ yo habré dado siempre más.” 
 
Cuando hablamos de un país de locos, no nos referimos a la gente de a pie que todos los días sale a trabajar para poder comer o intentar sobrevivir. Hablamos de los poderes de decisión que están amordazados y no ponen el grito en el cielo por la escandalosa vida de un presidente que se pasa de gira en gira exponiendo ideas estúpidas sin una agenda de gobierno en su propio país. ¿Qué pasa en el Congreso Nacional? ¿Por qué no lo interpelan al presidente y al Jefe de Gabinete por sus gastos descontrolados? ¿Qué pasa con la Justicia? ¿Qué ha pasado con la memoria colectiva? Justo cuando estamos a días de conmemorar 50 años del golpe cívico militar empresario que costó más de 30 mil desaparecidos. Y a pesar de tanto dolor colectivo acumulado, nos refugiamos en la ilusión poética como a un madero en pleno océano:
 
“Era para mí la vida entera/ como un sol de primavera/ mi esperanza y mi pasión./ Sabía que en el mundo no cabía/ toda la humilde alegría/ de mi pobre corazón.”
 
Entonces advertimos embargados en la desolación, que ya nadie tiene en cuenta los bombardeos de la Aviación naval a la Plaza de Mayo, en junio de 1955 que se cobraron más de 300 víctimas inocentes, escolares y empleados que iban a sus trabajos y más de 1200 heridos. Como tampoco de los asesinatos de José León Suárez, perpetrados por la dictadura Fusiladora de 1955, denunciados por Rodolfo Walsh en Operación Masacre. Mucho menos de la “Noche de los bastones largos” en julio de 1966 durante la dictadura de Juan Carlos Onganía y todo lo que vendría una década después, incluso tras la recuperada democracia de 1973, con toda las muertes ocurridas tras el regreso de Juan Domingo Perón, la primavera camporista y las redadas de la Triple A, a partir de 1975. ¿De qué sirvió tanta lucha y sangre derramada de nuestros hermanos argentinos si ya nadie recuerda lo ocurrido? ¿Qué nos pasó en el camino?
 
Demasiado dolor colectivo como para engendrar generaciones plagadas de amnesia y sedientas de olvido, algo que atenta contra nuestra identidad como comunidad nacional.
 
Somos conscientes que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación erosionan las mentes jóvenes, dado que las vanguardias siempre han sido de los jóvenes. Pero que en esta instancia de la historia humana, lejos de contribuir al crecimiento de las nuevas mentes, estos adelantos, lejos de mejorar, ayudan a estupidizar y esclavizar. Cosa que bien saben quienes manejan los hilos de la sociedad y han sabido adelantarse a todos los sistemas formales de educación y fomento cultural. De allí que la batalla cultural que esgrimen los nuevos libertarios tenga tan poca oposición y, sobre todo tanta fuerza y certeza, como dudas tiene el conocimiento científico de todas las épocas. Algo así como agua y aceite. Así como el agua y el aceite viene actuando el gobierno frente a las necesidades de la población. Dos realidades que jamás se rozaron ni se rozarán. Pero que desde luego, como todo tiene un límite y como ronda un descontento colectivo tan profundo a lo largo y ancho del país, puede que las fechas conmemorativas hagan rodar al mejor parado. De modo, como dicen las últimas estrofas del tango: “Ahora, cuesta abajo en mi rodada/ las ilusiones pasadas/ ya no las puedo arrancar/ Sueño con el pasado que añoro/ el tiempo viejo que lloro/ y que nunca volverá.”

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