Quien
conozca a Marx sabe que fue enemigo de toda canonización, en vida o tras su
muerte. Sabe, también, que su obra posterior al Capital sometió a prueba lo planteado en su libro a través
del debate constante con sus adversarios, y del examen atento a los azares del
desarrollo del mercado mundial.
Guillermo Castro H. /
Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá
Hemos
llegado a las vísperas del 150 aniversario de la publicación del primer tomo de
El Capital. Se trata, sin duda, de la más rica y compleja de las obras
de Carlos Marx. En el esquema de organización del conocimiento creado por el
liberalismo ascendente, pasa por ser una obra de economía. Desde el pensamiento
del autor, quizás sea en realidad un libro de historia, que aborda la
formación, las caracterísiticas, las contradicciones internas y las perspectiva
de desarrollo de una relación social a la que llamamos capital. Entre ambas
visiones hay un conflicto insalvable: la liberal considera a El Capital
una interpretación – entre otras - de la economía moderna; la otra lo considera
una herramienta para la transformación de la realidad creada por y para esa
relación social.