El llamado Plan Colombia,
supuestamente de combate a las drogas, fue diseñado y dirigido por Estados
Unidos, pero financiado por los impuestos colombianos: EEUU invirtió 10 mil
millones de dólares, y Colombia 120 mil millones de dólares, y hoy amenaza con
ser exportado para dirigir operaciones especiales en otras zonas de la región,
con bandera sudamericana.
Álvaro Verzi Rangel / ALAI
E l plan de la
“inteligencia” estadounidense es que las Fuerzas Armadas colombianas suplanten
a las de EEUU en el entrenamiento de Fuerzas de Operaciones Especiales, tanto
para operar en México (en el marco de la Iniciativa Mérida), como en Paraguay,
Honduras, El Salvador, Barhein, Yemen y en Afganistán y la Triple Frontera del
Acuífero Guaraní.
Quizá, también, para ir
creando una fuerza multinacional latinoamericana lista para intervenir en
países que lleven adelante políticas soberanas, enfrentadas a las de Washington
y el club de gobernantes neoliberales piloteados desde la Organización de
Estados Americanos (OEA).