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sábado, 29 de noviembre de 2025

¿Revoluciones en las urnas o en las calles?

Lo que la historia nos muestra es que los cambios superficiales no aseguran transformaciones sostenibles. Todo indica que la única posibilidad de cambiar el curso de la historia está dada por las grandes movilizaciones populares, que van más allá de las urnas.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala


La violencia en manos del pueblo no es violencia. ¡Es justicia!”

Juan Domingo Perón

 

“Los pueblos consiguen derechos cuando van por más, no cuando se adaptan a lo «posible»”.

Sergio Zeta


Una revolución es un cambio profundo, una ruptura con viejos paradigmas y la instauración de algo nuevo. Esto aplica para diversos campos: en las ciencias, por ejemplo. Se habla así de “
revolución copernicana”. Ello hace referencia al cambio radical propiciado por el astrónomo y matemático de origen polaco Nicolás Copérnico, quien en el siglo XVI demolió totalmente la teoría geocéntrica (la Tierra como centro del universo), reemplazándola por la visión heliocéntrico (el Sol como centro, y nuestro planeta girando alrededor de él). Esta ruptura, que de algún modo es el acta de nacimiento de la ciencia moderna, significó un cambio absoluto en la forma de concebir las cosas, a tal punto que hoy decir “revolución copernicana” es sinónimo de profundo y monumental cambio en cualquier ámbito.

sábado, 27 de septiembre de 2025

¿Sujeto del individualismo o sujeto solidario?

 Nuevas generaciones, es de esperarse, con un trabajo ideológico-cultural constante, podrán ser distintas. Si el sujeto es un producto social, una nueva sociedad puede generar un nuevo sujeto.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

I
 
Para contar las historias de los horrores cometidos por seres humanos contra otros humanos no alcanzan interminables tomos y tomos de libros, miles y miles de páginas, ríos inconmensurables de tinta. En todas las culturas y en todos los momentos históricos, esas monstruosidades tiñen de rojo sangre nuestra presencia como especie en la faz de este planeta. Las invasiones más crueles y sanguinarias, las violaciones de mujeres, las 400,000 toneladas de napalm lanzadas sobre la selva vietnamita, las torturas más espeluznantes, la esclavitud y la venta de esclavos, los sacrificios humanos, los campos de concentración y exterminio de los nazis, los actuales campos de concentración a cielo abierto en Gaza, el racismo que atraviesa nuestra historia en todos los pueblos, la obligada circuncisión femenina, la obsolescencia programada en tanto factor del desastre medioambiental que se nos impone, el uso de armas nucleares contra población civil no combatiente, los matrimonios arreglados entre hombres a espaldas de las mujeres, el látigo del amo, el manejo del miedo para aterrorizar e inmovilizar al otro, el aplastamiento mortal del débil o del diferente, y un largo, kilométrico etcétera, solo para enumerar algunas de estas “preciosuras”. Todo eso, además de la razón, es lo que nos distingue de nuestros parientes más cercanos, los animales. 

sábado, 7 de septiembre de 2024

Figuras y aspectos de la vida mundial: Sun Yat Sen (1925)

 Compartimos un texto poco conocido de José Carlos Mariátegui (1894-1930). De origen modesto, autodidacta de cultura realmente cosmopolita, Mariátegui recurrió al pensamiento de Marx para analizar el proceso de desintegración de la organización colonial del mercado mundial – a las vísperas de la cual cabe remitir la obra de José Martí -, que se aceleraba entonces con el triunfo de la revolución bolchevique.  

En ese sentido – y como Martí – prestó especial atención al ascenso de las luchas de resistencia al colonialismo en Asia y África, que ya se encaminaban a convertirse en luchas de liberación nacional. Tal es el trasfondo de este texto que dedicó a Sun Yat Sen, padre de la revolución democrática de 1911 en China. Tales, también, vendrían a ser los casos del Mahatma Gandhi, Ho Chi Minh y Nelson Mandela, entre otros grandes forjadores de nuestra contemporaneidad.

sábado, 3 de junio de 2023

De la Revolución Democrática y antiimperialista al Socialismo del Siglo XXI

 El socialismo del Siglo XXI viene a ser en síntesis la vieja propuesta estratégica de los partidos comunistas de una etapa previa al  socialismo denominada, por los Partidos Comunistas como “Revolución Democrática y antiimperialista”.

Juan Félix Montero / Para Con Nuestra América

La generalidad de los partidos comunistas en América Latina, y es posible que en otras latitudes, tienen  como planteamiento estratégico en sus programas “La Revolución Democrática y antiimperialista que abre paso al socialismo”. Dicho planteamiento obedece a la convicción de que no se puede ir al socialismo de una vez, es decir el socialismo no se puede hacer por decreto, necesita de una transición donde se construyan premisas para hacer posible el  socialismo. 

sábado, 15 de abril de 2023

Palabras gastadas

 El discurso es un factor actuante, transformador. Las palabras no se convierten en acción, ellas son directamente acción política. Emplear el discurso en forma adecuada es una forma de lucha. Hablar es actuar. Callar es renunciar a la lucha. El discurso es, en sí mismo, un acto revolucionario.

Manuel Delgado / Para Con Nuestra América

En el mundo feliz de Huxley, la palabra “padre” se había convertido en “obscena”. Bastaba con escucharla para que los muchachos se pusieran colorados. En ese mundo de reproducción artificial, donde el sexo era solo una diversión de los recreos del colegio, quien dijera tener un padre (situación inusitada) era víctima de un “bullying” tan macabro que podía conducir incluso al suicidio.

sábado, 4 de marzo de 2023

Preguntas de un(a) trabajador(a) que lee

 El ideario comunista sigue absolutamente vigente, igual que hace siglo y medio cuando nació. No habría motivo para que desaparezca, pues lo que lo puso en marcha es la injusticia estructural del modo de producción capitalista. 

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala


“No se trata de reformar la propiedad privada, sino de abolirla; no se trata de paliar los antagonismos de clase, sino de abolir las clases; no se trata de mejorar la sociedad existente, sino de establecer una nueva.”

Carlos Marx


Eso no ha desaparecido; por el contrario, luego del retroceso sufrido en la Unión Soviética con su desintegración y el paso al capitalismo, y la implementación de mecanismos de mercando en China, la derecha augura larga vida a la sociedad actual (globalizada desde el neoliberalismo imperante, con un Norte próspero y un Sur empobrecido) y el fin de la “utopía” socialista. Es cierto que las primeras experiencias socialistas del mundo (Rusia, China, Cuba), que no “fracasaron” como quiere la ideología de derecha, abren preguntas: la construcción del socialismo obliga a repensar muchas cosas. De todos modos, es innegable que el sistema socialista logró cosas que el capitalismo no puede obtener nunca (“En el mundo existen 200 millones de niños de la calle. Ninguno vive en Cuba”, expresó Fidel Castro).

sábado, 30 de julio de 2022

La revolución se hace en la calle

 La revolución se hace con gente en la calle. Las redes sociales, importantes en algún nivel para mantener viva una esperanza –cuando se las usa en ese sentido, y no solo como elemento distractor– pueden aportar. Pero no son la revolución.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala


Hoy día, tercera década del siglo XXI, hablar de revolución socialista parece cosa del pasado. En términos generales, esa idea ha ido desapareciendo del discurso contestatario; en la actualidad no se ve –o si la hay, está muy opacada– una propuesta transformadora profunda. Las izquierdas estamos (hay que decirlo en primera persona, asumiendo la autocrítica) bastante desconcertadas. No se ve claro cómo avanzar hacia un horizonte post-capitalista. 

sábado, 4 de junio de 2022

Revolución Socialista y metaverso

 Metaverso, realidad hologramática, sexo cibernético…, parece ciencia ficción. Ya no se sabe qué es qué: hay un mundo cada vez más hiper-tecnológico donde los poderes dominantes digitan/manipulan de tal modo la vida de la gente que no es posible diferenciar lo que pensamos de lo que nos hacen pensar.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Cuando Marx y Engels pensaban en la revolución socialista tenían como referencia la Revolución Francesa de 1789. La Comuna de París de 1871 –primer gobierno obrero revolucionario de la historia, muy efímero, por cierto– terminó de alimentar esa concepción. En pocas palabras: un alzamiento popular que, con fuerza demoledora, destruye un viejo orden (aristocrático-feudal o burgués-capitalista, respectivamente) instaurando un nuevo modelo social (capitalista o socialista para el caso).

sábado, 12 de marzo de 2022

Revolución Socialista: tarea titánica, pero no imposible

 La historia nos sigue enseñando que, pese a las dificultades, el socialismo es necesario. Si no, como dijera Rosa Luxemburgo: “la barbarie”.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Introducción

 

Hoy, en un mundo ganado por la ideología capitalista neoliberal, manejado por megacapitales que tienen en la guerra y en las finanzas sus más grandes negocios, con un afán de lucro insaciable que ha orillado a la humanidad toda a la catástrofe medioambiental en que se vive, y luego de “revertidos” (idea a discutir) algunos importantes procesos socialistas en el mundo, hablar de revolución parece –o nos quieren hacer parecer– algo “pasado de moda”.

sábado, 29 de enero de 2022

Cinco luces para el mundo

 Las revoluciones victoriosas de China, Cuba, Vietnam, Nicaragua y Venezuela.

Ernesto Wong Maestre / Para Con Nuestra América

Desde Caracas, Venezuela


Hoy la humanidad se enfrenta a tres procesos estructuralmente imbricados con diversos significados en las expectativas de la vida natural en general, animal en particular y humana, como singularidad de nuestra galaxia. Según han logrado evidenciar cientos de científicas y científicos en los últimos ciento cincuenta años (unas y unos con más cercanía, otras y otros estudiosos desde más lejos) el más largo y extenso de esos procesos lo conforman las enfermedades producidas por virus altamente contagiosos y letales, acompañado por el deterioro de las condiciones climáticas para la existencia animal que se viene incrementando aceleradamente con el proceso socioeconómico y político capitalista, de casi medio milenio, depredando la vida social y su entorno ecoambiental, con el clima como eje central de la depredación. 

sábado, 8 de enero de 2022

Panamá: El problema de fondo es la revolución

 Necesitamos empezar pensando estratégicamente en un futuro mejor, pero con los pies en la tierra. Objetivamente necesitamos revolucionarnos en lo económico, social, político y cultural. 

Abdiel Rodríguez Reyes / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad Panamá


En una entrevista el filósofo italiano Gianni Vattimo le decía a Ernesto Laclau, pensador postmarxista argentino que, al final de todo está el problema de la revolución. Tiene razón. ¿En qué consiste?, ¿cómo se hace? ¿cuáles son sus beneficios?. Las respuestas a esas preguntas diseñan colectivamente con las clases sociales oprimidas quienes a partir de las necesidades materiales y las contradicciones se las plantean. 

sábado, 3 de julio de 2021

Cambios revolucionarios sin revoluciones

 Como puede constatarse fácilmente, el título de mi artículo parafrasea el del libro de Edelberto Torres Rivas, Revoluciones sin cambios revolucionarios, publicado en el 2011, pero le da un giro que, como dirían Carlos Marx y Eduardo Galeno, “lo pone de cabeza”. 

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica


La idea de la que parto es esta: el siglo XX se va esfumando vertiginosamente en las primeras décadas del siglo XXI. No se trata de un cambio formal, de calendario, sino de que en el nuevo siglo XXI está ocurriendo un verdadero “trastorno”, o cambios radicales en varios órdenes de la vida sin que se haya producido una revolución en el sentido al que aludía Edelberto, como un cambio de estructuras que pretendiera revolucionar la sociedad “de arriba abajo”.

sábado, 5 de junio de 2021

¿Por qué es tan difícil hacer la Revolución Socialista?

 En términos histórico-sociales, las cosas, para cambiar, necesitan un empujoncito. Solas no cambian. Ese “empujoncito” está dado por la necesaria combinación de grandes movilizaciones humanas, de explosiones populares masivas más ideas transformadoras que vertebren la acción transformadora.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala


I

Hacer una revolución político-social, económica e ideológico-cultural que cambie de raíz una sociedad -para el caso: el capitalismo- no es fácil. En absoluto. Es una tarea titánica, monumental. ¿Por qué? Porque un verdadero cambio en el curso de la historia humana choca contra una fabulosa inercia que se resiste a cambiar.

sábado, 5 de diciembre de 2020

El futuro del pasado

 Hubo quien dijo alguna vez que nuestros pueblos eran fatalistas. Nunca lo fueron, y ahora lo demuestran nuevamente, en su empeño incansable por construir su propio futuro enfrentando en primer término el fatalismo que impregna toda la cultura, las mentalidades y las conductas de quienes ya no tienen ni siquiera ilusiones que ofrecer.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América

Desde Alto Boquete, Panamá


“La historia sólo adquiere significado y objetividad cuando se establece una relación coherente entre el pasado y el futuro.”

Edward Hallett Carr, 1961


Entre enero y marzo de 1961, el historiador inglés Edward Hallett Carr (1892-1982) ofreció un ciclo de seis conferencias en la Universidad de Cambridge, luego reunidas en un pequeño libro imprescindible titulado ¿Qué es la Historia?[1] Allí, Carr abordó desde la autoridad de su bien ganado prestigio seis temas de especial importancia para comprender el oficio y el objeto de trabajo del historiador: su relación con los hechos; el vínculo entre la sociedad y el individuo; el de la ciencia y la moral, y lo relativo a la causación, el progreso y las perspectivas de desarrollo de este campo del saber.

sábado, 5 de septiembre de 2020

¿Es posible una revolución socialista hoy?

 Los métodos de lucha que dieron resultado años atrás –porque revoluciones exitosas sí hubo– hoy deben revisarse. El sistema, es decir: el capital, que tiene mucho que perder y no descansa ni un instante en su lucha por no ser destronado, parece tener mucha ventaja sobre el campo popular, sobre la gran masa trabajadora mundial. Pero la historia no está terminada.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala


“Por supuesto que hay luchas de clase, pero es mi clase, la clase rica, la que está haciendo la guerra, y la estamos ganando.”

Warren Buffett, archimillonario estadounidense


1979, en Nicaragua, con la insurrección sandinista que quitó a la dinastía Somoza en el poder desde largas décadas atrás, marcó la última revolución socialista en el mundo. Luego de eso por supuesto siguió habiendo luchas populares: muchas, numerosas y en los más distintos ámbitos, todas de gran importancia en la historia, pero ninguna logró instaurar eso que conocemos como “socialismo”. Lo de Venezuela y su Revolución Bolivariana merece capítulo aparte (proceso justiciero, en todo caso, pero no una revolución socialista en sentido estricto). Una década después de la gesta nicaragüense, la emblemática caída del Muro de Berlín y la desintegración del campo soviético –la URSS y todos sus países satélites– más el paso a elementos de economía mercantil en la República Popular China, muestran que las ideas de socialismo parecen ir esfumándose. Cuba, Corea del Norte, Vietnam quedan como islas casi perdidas en un mar de capitalismo globalizado y triunfalista.

sábado, 21 de enero de 2017

La revolución, a un siglo de la Revolución de Octubre

Cuando las urgencias son tantas y apenas podemos responder las más apremiantes, intentando no desviarnos del camino emancipatorio, se vuelve necesario buscar signos que nos ayuden a no perder la brújula. A un siglo de la primera revolución socialista victoriosa, propongo sacar algunas conclusiones con la mirada puesta en la tormenta que nos empieza a sacudir.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Mentar la tormenta se ha vuelto casi rutinario. Hasta el presidente chino, Xi Jinping, abrió el Foro Económico Mundial de Davos diciendo que en el mundo hay una tormenta aunque, agregó, “también hay luz”. Es muy probable que Xi se refiriera al mundo empresarial que lo cobijó con una ovación, ya que es el tipo de alianzas que corteja la dirección de la potencia emergente.

Lo cierto es que ya pocos dudan que atravesamos una situación caótica, aunque el capital financiero y buena parte de los políticos progresistas se empeñan en atribuirla a Donald Trump, que es apenas el emergente y no la causa de los problemas actuales. La tormenta está mostrando que la capacidad de comprensión en medio de la borrasca se vuelve cada vez menor. Incluyendo a quien firma estas líneas, obviamente.

sábado, 9 de julio de 2016

“La última revolución” en América Latina y el Caribe

Las revoluciones son los momentos políticos e históricos excepcionales que buscan justamente quebrar la tendencia secular al conformismo, especialmente cuando los hijos de la época deciden modificar, en conjunto con los subalternos, la estructura de los sempiternos dominadores. Son los momentos de los Zapatas, de los Sandinos, de los Castros, de los Allendes, de los Chávez y un largo etcétera.

Juan Carlos Gómez Leyton / Especial para Con Nuestra América
Desde Santiago de Chile

“La revolución era una suerte de leyenda olvidada”
Saldomando, 2016.

“Están los hijos de puta y los hijos de la época. Los primeros tienen el talento de sacarle el jugo a la vida, por cualquier medio. Los segundos la sufren, la viven y a veces tratan de hacerla mejor, como puedan. Se requieren talentos distintos qué duda cabe, sin embargo, cualquier consulta de libros de historia, incluida La Biblia, indica que los hijos de puta están infinitamente mejor dotados y son más eficaces que el resto a pesar de ser mayoría...”:  con esta brutal distinción Ángel Saldomando da inicio a su novela La última revolución (Ed. Forja, Santiago de Chile, 2016), en la cual narra las vivencias que experimentan unos y otros, teniendo como telón de fondo la historia social, política y cultural de un país latinoamericano y caribeño, no nombrado, pero si identificado, por sus accidentes geográficos, clima y vegetación, como por su accidentada historia política reciente. País que tiene el privilegio de haber realizado la última revolución del siglo XX.

sábado, 16 de mayo de 2015

Revolución, teoría e ideología

Las ideas que regirán el mundo de los próximos años provendrán del resultado de una batalla decisiva entre la irracionalidad destructiva del capitalismo decrépito y la racionalidad científica de la Revolución. Y ésta tendrá sus raíces en la asunción latinoamericana del legado histórico e internacional, en pensamiento y acción anticapitalista, frente a la coyuntura actual.

Luis Bilbao / americaxxi.com.ve

¿Qué ideas regirán el mundo de los próximos años? Medio siglo atrás, cuando leudaban las grandes movilizaciones obrero-estudiantiles con epicentro en Francia, México y Argentina –con Vietnam como símbolo de resistencia antimperialista– algunas voces aisladas comenzaron a insistir en una noción a contramano de aquel formidable auge social: confusión y fragilidad teórica primaban en el sustento ideológico de quienes protagonizaban aquellas batallas desde posiciones dirigentes.

No era evidente. No fue motivo de preocupación dominante. En América Latina pretender revalidar la teoría –es decir, afilar las armas conceptuales con aval científico– podía ser confundido con indecisión para la acción. Europa aceleraba por su propio camino: fuga hacia abstracciones con formulaciones impenetrables, de un reformismo dominante durante el medio siglo anterior, o de un dogmatismo ampuloso y vacío.

sábado, 4 de octubre de 2014

Terrorismo y revolución

Los revolucionarios enfrentarán exitosamente y lograrán derrotar al enemigo empuñando valores, principios y un comportamiento superior. En lo financiero, lo tecnológico y lo militar, el adversario casi siempre es  superior, pero jamás podrán derrotar a los pueblos si estos son conducidos por líderes capaces de blandir las banderas de una ética y una moral superlativa.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La trayectoria revolucionaria de mi padre, Mariano Rodríguez, me llevó desde niño a conocer a una gran cantidad de personajes, muchas veces sin saber quiénes eran. En algunos casos, pasaron muchos años antes de conocer la verdadera identidad de estos amigos que pasaban transitoriamente por casa.

En el alba de mi vida, cuando apenas tenía 8 años fuimos a vivir a Maturín. Las actividades políticas de mi padre nos encaminaron a su ciudad natal a la que volvía después de muchos años. Era una época en que la lucha armada arreciaba en el país. Las fuerzas revolucionarias se enfrentaban a la voracidad represiva de los fundadores de la deformada democracia representativa surgida  tras el derrocamiento de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Persistir

Las ideas para la transformación social no pueden ser más sencillas: establecer un orden social que sea popular por lo revolucionario; revolucionario por lo democrático, y democrático por su capacidad para incorporar a las grandes mayorías de nuestras sociedades a la efectiva construcción de su propio destino: esto es, por su capacidad para contradecir y contrarrestar los hábitos de gobierno oligárquico que han devorado una y otra vez nuestras esperanzas.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

En 1998, al anunciar que no aspiraría a la reelección como Presidente de Sudáfrica tras concluir su período en el cargo, Nelson Mandela explicó que a cada hombre le tocaba una tarea propia de su circunstancia, y que la suya había sido de la de llevar a su país a la democracia. Múltiples reflexiones podrían venir a cuenta de esto en nuestra América. De entre ellas, destaca la que se refiere a la importancia que tiene la claridad de los propósitos para organizar de manera adecuada las acciones necesarias para lograrlos.

No han faltado los adictos a las candilejas que acusaron entonces y acusan hoy a Mandela de no haber hecho la revolución socialista en su tierra, como no le han faltado a Lula, a Correa, a los Kirchner, a Mujica, y al propio Omar Torrijos, en su tiempo. El hecho es que ninguno de ellos se propuso hacer tal cosa, y tendría que ser de evidente justicia juzgarlos por lo mucho o poco que hayan logrado en lo que sí se plantearon hacer.