sábado, 7 de septiembre de 2013

Y allá van de nuevo…

La palabra paz no encuentra un lugar en estos tiempos. Es demasiado blanca para tanto rojo que tiñe el horizonte. Es demasiado silenciosa para tanta algarabía. Es demasiado pequeña para tan grande maquinaria de guerra.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Todo el mundo espera el momento fatídico en el que Estados Unidos, desde su armada flotante en el Mediterráneo -en el sitio exacto en el que navegaron los argonautas y Odiseo cayó bajo el influjo de los hechizos de Circe- envíe cientos de misiles contra Siria, y tiña su cielo de sereno azul con el rojo de la muerte.

Ha empezado la cuenta regresiva. El comandante supremo de los ejércitos de Norteamérica así lo ha decidido. Él, en el que tanta esperanza pusieron; que se llenó la boca condenando a otros que en su momento hicieron lo mismo; al que pusieron en un sitial especial premiándolo no por lo que había hecho sino por lo que había dicho.

El imperialismo permanente

Las intervenciones en marcha en el mundo árabe -y las que se preparan en la trastienda, para otras regiones del mundo-, apoyadas de nuevo por la poderosa entente mediática, económica y política, tan solo reafirman la dominación y la locura autodestructiva del imperalismo permanente.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Armas, medios de comunicación y negocios: el imperialismo permanente
La inminente intervención militar de Estados Unidos en Siria ha levantado un clamor de repudio contra lo que, a todas luces, e incluso para el observador más excéptico, es la vuelta al recurso del poder militar, la mentira deliberada (se presentan cargos pero no se aportan pruebas, porque de antemano el acusado ha sido declarado culpable), el unilateralismo y la violación del derecho internacional para “resolver” conflictos. Como en tiempos de George W. Bush y sus aventuras guerreristas en Afganistán e Irak. Hasta el el Papa Francisco alzó su voz para buscar soluciones negociadas antes que soluciones militares; y varios especialistas advierten que podría desencanarse un conflicto mayor en todo el Medio Oriente, con repercusiones gravísimas a nivel mundial. La sombra de la guerra y el exterminio se pasea una vez más por el planeta.

Siria: Entre el drama humanitario y el riesgo de la intervención militar

El conflicto sirio que llega casi a su tercer año ha obligado a 2 millones de personas a partir al exilio, según lo establece un informe presentado en las últimas horas por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Ginebra, Suiza.

Sergio Ferrari / Especial para Con Nuestra América
Desde Ginebra, Suiza.


Un millón ochocientos mil de entre ellas han abandonado el país en los últimos doce meses, con una media diaria de casi 5000. La gran mayoría, busca asilo en los países vecinos. A finales de agosto, según la misma fuente, 110.000 personas se habían refugiado en Egipto, 168.000 en Irak, 515.000 en Jordania, 716.000 en el Líbano y 460.000 en Turquía.

Aproximadamente el 52 por ciento de esta población son niños menores de 18 años. ACNUR anunció el pasado 23 de agosto, que el número de niños sirios refugiados había superado ya el millón.

En el umbral de una nueva aventura imperial

En esta situación, y tal como ha ocurrido a través de la historia, Estados Unidos busca argumentos y justificaciones que legalicen la agresión contra el país árabe, incluso pasando por encima de la institucionalidad y el derecho internacional que regulan este tipo de operaciones.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Han transcurrido 29 meses desde el inicio de la confrontación en Siria, lo que se inició como supuestos movimientos populares pacíficos en reclamo de mayor libertad y democracia, se transformó en pocas semanas en una intervención militar conducida por Estados Unidos, Europa, Israel y las monarquías petroleras árabes  que ha causado la destrucción y la muerte de decenas de miles de ciudadanos entre ellos, ancianos, mujeres y niños.

Los países de la coalición que ha organizado, armado y financiado la agresión contra Siria prometieron un rápido fin de las operaciones con la caída del gobierno de Bashar El Assad. La realidad ha sido otra, en el transcurso de los acontecimientos fueron defenestrados del poder Ali Abdullah Saleh en Yemen y Mohamed Mursi en Egipto, el emir de Catar abdicó dando paso a su hijo, quien no tardó en destituir al primer ministro, hombre fuerte del país y operador político de Gran Bretaña en el conflicto sirio, así mismo, el primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan afronta graves dificultades internas.

¿Quiénes son los EE.UU?

No podemos dejar pasar esta ignominia contra Siria sin manifestar nuestro repudio y desacuerdo contra esta política intervencionista y hegemónica que pone todo signo de vida en el planeta en vilo.

Jose Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

“Hemos llegado en materia de conocimientos a la mayoría de edad. No tenemos derecho a engañar ni a engañarnos”.                 Fidel Castro Ruz

No estoy completamente seguro que EE.UU se encuentre representado mayoritariamente en el Departamento de Estado ni en la alta cúpula del Pentágono. El EE.UU que conocemos es aquel que al igual que otros países en el mundo anhelan la paz estrechamente ligada con la justicia social. La dramática situación que vive el orbe en estos momentos pone en vilo al mundo entre la paz y la muerte generalizada de miles de personas, así como la destrucción de toda expresión de vida sobre el planeta.

Allende, cuarenta años después

Enterrado en la calumnia y el olvido durante muchos años, hoy Salvador Allende camina por toda América Latina.

Carlos Figueroa Ibarra /  Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Este 11 de septiembre de 2013, se cumplen cuarenta años del derrocamiento del gobierno de la Unidad Popular en Chile, encabezado por el insigne Salvador Allende. La efemérides se ha visto ahora opacada porque también se comparte con el aniversario de los atentados terroristas en Nueva York y Washington. Para Latinoamérica es importante recordar este hecho porque marcó profundamente   a la región y al mundo entero. La lucha  de Allende al lado de los partidos Socialista, Comunista, Radical y el Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU) fue expresión de una búsqueda de la transformación  revolucionaria de Chile que se alejaba  de fórmulas ajenas a la propia realidad de Chile. Y esta indagación sobre la especificidad  chilena llevó a las fuerzas integradas en la Unidad Popular a plantearse una vía pacífica y democrática de lucha por el poder del estado y a pensar,  como le gustaba decir al mismo  Allende, en una revolución enfilada al socialismo  con sabor a  “empanadas y vino tinto”.

Venezuela: Entre elección y elección, ¿qué?

Entre denuncias de intentos de magnicidio y sabotajes, debates sobre las formas de combate a la corrupción, falta de discusión sobre modelos de desarrollo o planificación económico-financiera, transcurrirán los tres meses que restan hasta las elecciones municipales de diciembre, en medio de campañas mediáticas destinadas no a informar u orientar a la ciudadanía, sino a confundirla.

Aram Aharonian / ALAI

Para la agrupación chavista Marea Socialista, la Revolución Bolivariana atraviesa su momento más crítico, ya que la muerte de Hugo Chávez abrió una nueva disputa por la hegemonía política en el país. Las elecciones del 14 de abril no fueron un momento de continuidad, sino de quiebre, mostraron en toda su dimensión que se ha abierto una nueva etapa en el Proceso, afirman. Y señalan que para cambiar el rumbo, es imprescindible defender las conquistas sociales y políticas de los últimos 14 años.

Pareciera que Venezuela, un país que aún no logra definir su modelo de desarrollo y subsiste con una economía basada en el monocultivo y la renta del petróleo, vive de unos comicios a otros. El desfasaje del tipo de cambio hace, por ejemplo, que un tanque de gasolina de 50 litros cueste 1,5 dólares, lo mismo que un solo litro en cualquier país de la región.

Síntomas insurreccionales en Colombia

Los movimientos masivos del pueblo colombiano, acompañados de bloqueos, son una presión más al gobierno para que acepte los reclamos populares. Las dos vertientes terminarán convergiendo sin duda: las conversaciones con la guerrilla y el pueblo civil desafiando al poder y pidiendo se atienda sus demandas históricas.

Juan Félix Montero / Especial para Con Nuestra América

Los estudiantes protestaron en Bogotá
en apoyo a los campesinos colombiano.
Quienes vanguardizan la lucha por la Paz en Colombia lo habían anticipado, la paz con justicia social será el resultado de un proceso que tendrá como su protagonista principal al pueblo colombiano. Mientras se desarrollan las conversaciones en la Habana, Cuba, que ya llevan varios meses, en Colombia crece la efervescencia. No han sido fáciles estos meses, el proceso de Paz cuenta a lo interno y externo con poderosos enemigos, pero también  cada día aumenta el número de personas, organizaciones y gobiernos  que se suman, unos como  simpatizantes y otros con decidido compromiso.

Panamá: Balboa y la modernidad

El encontronazo con el Mar del Sur pone en perspectiva global al Istmo  desde un punto de vista estratégico, primero por ser el lugar de encuentro de dos mares, y segundo por ser la ruta más corta entre Sevilla y Oriente.

Abdiel Rodríguez Reyes / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Balboa y la conquista del istmo panameño.
El maestro Alfredo Castillero Calvo ha advertido con frecuencia la falencia que hay en el conocimiento historiográfico de Panamá, a decir de él: “nuestro país ha sido y sigue siendo historiográficamente, poco menos que una isla desierta y mal conocida”. Esto no permite por un lado tener una visión clara de lo que paso ayer -siglo XVI–  y, por  el otro hacer una interpretación crítica del mismo que permita encontrar una significación que nos ayude a comprendernos.

Este año se cumplen los quinientos años del  llamado Descubrimiento del Mar del Sur. La conmemoración de este evento ha motivado una serie de actividades cuyo contenido e intención no son muy claros. El tema por su naturaleza requiere de permanente reflexión. Teniendo en cuenta que este hecho histórico marca todo nuestro posterior desarrollo. Es la entrada a cambios estructurales de onda significación como la modernidad y la globalización del mercado.

La crisis de Panamá, de 1964: Análisis de un documento militar de Estados Unidos

En Panamá se conoce mucho lo que los estudiantes y el pueblo indignado hicieron durante los sucesos de 1964.  Se conoce muy poco lo que pasó en la “Zona de Canal” durante estos días.  Un documento que por muchos años estuvo “clasificado”, nos muestra sin proponérselo, lo sucedido allí durante este evento. 

Carlos Pérez Morales[1] / Especial para Con Nuestra América
Desde Puerto Rico

Estudiantes panameños en las jornadas de lucha de 1964.
El nueve (9) de enero en Panamá, es un día para ser conmemorado oficialmente, sin días puentes ni subterfugios oficiales en contra de nuestra historia nacional. Todo panameño y latinoamericano tenemos una deuda contraída con aquellos  estudiantes,  mártires de la patria, quienes con su protesta, lucha, sangre y vida, defendieron el honor de Panamá, frente al imperio más grande y poderoso del mundo.  Ese día la actividad, era reclamar la presencia e izada de la bandera panameña en el territorio conocido como la Zona del Canal.

Los estudiantes del Instituto Nacional continuaron la lucha de patriotas anteriores por unificar la nación dividida por Estados Unidos.  La lucha iba dirigida hacia la eliminación de la llamada Zona del Canal y al recobro de la vía acuática.  La “Zona” se había establecido desde la independencia de Colombia, mediante el ignominioso tratado Hay-Bunau Varilla de 1903.[2]

¿Se desacelera la economía panameña?

La economía panameña redujo su ritmo en forma significativa. El informe sobre el producto interno bruto revela que en el primer trimestre de 2013 creció en un 7 por ciento. En el mismo período de 2012, el PIB creció a una tasa del 11. 4 por ciento.

Marco A. Gandásegui, hijo. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Los medios de comunicación han comenzado a publicar notas sobre la desaceleración de la economía del país que preocupa a los sectores financieros que operan en Panamá. Algunos le pasan la factura al gobierno del presidente Ricardo Martinelli y la corrupción. Hay quienes plantean que el estancamiento/recesión de EEUU (2008-2013) ha comenzado a sentirse en Panamá. Incluso, en algunos círculos dicen que la culpa de la desaceleración la tiene el colapso de Europa y el euro. Recientemente, ha surgido la tesis de que los cambios que experimenta China afectan negativamente a Panamá.

Todos estos factores influyen sobre el crecimiento de la economía panameña. Sin embargo, no apuntan al problema de fondo: La estructura social panameña, el modelo económico que impulsan los sectores dominantes y las políticas públicas que promueven los gobiernos. Lo preocupante es que casi todos los análisis parten de supuestos superficiales y externos, sin mayor fundamentación.

Centroamérica: No hay libertad sin liberación

La libertad, pues, históricamente considerada, supone salir de las esclavitudes concretas (es liberación). Y esto implica una práctica transformadora que opere no solo sobre el individuo (conversión), sino también sobre las estructuras; práctica que nos lleve a una sociedad realmente democrática, incluyente y equitativa.

Carlos Ayala Ramírez / ALAI

Se han inaugurado las actividades cívicas en conmemoración de los 192 años de la independencia de Centroamérica. El valor de la libertad en las luchas históricas debería ser lo central en estas fechas, tan saturadas habitualmente de actos puramente alegóricos. Ignacio Ellacuría, mártir de El Salvador, filósofo y teólogo, solía decir que uno de los peligros más graves de los conceptos y valores universales (la libertad, por ejemplo) es su interpretación puramente abstracta (formal), que no tenga en cuenta la práctica real de estos. Decía, además, que sin verificación histórica las formulaciones abstractas pueden convertirse en un tipo de ideología que oculta una realidad contraria a lo que proclama el concepto. Desde luego, él no le resta valor al significado teórico de las abstracciones (los marcos de referencia universal son necesarios e importantes), sino que busca evitar su uso desprovisto de la concreción histórica. De ahí que proponía dos momentos de aproximación crítica: primero, hay que ver cómo se está realizando en una circunstancia dada lo que formalmente se estima como un ideal indiscutible —en nuestro caso, la libertad—; y luego, hay que mostrar cuáles son los mecanismos que impiden su realización efectiva, y cuáles las condiciones que la favorecen.

Resiliencia: un concepto discutible

Si abrimos una crítica en torno a la idea de resiliencia es por los peligros ideológicos que allí anidan, peligros que pueden pasar inadvertidos en tanto la forma con que aparece el concepto pareciera que ayuda a caminar, en tanto “prueba que la realidad es transformable”.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

“El camino del infierno está plagado de buenas intenciones”. ¿Por qué empezar diciendo esto? Pues porque muchas veces, más allá de la “buena voluntad” en juego, los efectos conseguidos con una determinada acción pueden ser cuestionables. O incluso desastrosos. En el campo de la práctica científica ello no es raro en absoluto. El concepto de “resiliencia” nos lo permite ver de forma palmaria.

“Resiliencia” es un término controversial, que tanto puede asociarse con “intervenciones pobres para los pobres” (lo cual recuerda aquello de “atención primaria o ¿primitiva? de la salud”, que cuestionaba el epidemiólogo argentino Mario Testa), hasta la promoción de un conformismo con resonancias conservadoras, de la mano de la ideología adaptacionista que prima en las ciencias sociales de cuño estadounidense, dominadoras del ámbito académico en buena parte del mundo. Por lo pronto, es la versión española de la voz inglesa “resilience”, o “resiliency”, término que proviene del campo de la metalurgia y que hace alusión a la capacidad que tienen los metales de deformarse sin quebrarse, retornando luego a su estado original.

sábado, 31 de agosto de 2013

Estados Unidos y sus aliados: ya debería cambiar la cantaleta

En su oposición a la intervención militar en Siria, los estados latinoamericanos parten de posiciones antiimperialistas que derivan de su experiencia centenaria en su relación con los Estados Unidos. “A los Estados Unidos -decía el Che- no se les puede dar ni un tantico así”, porque su voracidad es avasallante. La historia lo ha demostrado.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Frente a Siria, Obama actúa como lo hizo Bush en Irak.
Desde el momento en que el presidente de los Estados Unidos dijo que la “línea roja” que no podía cruzar el gobierno sirio, en la guerra civil que tiene lugar en ese país, era el uso de armas químicas, estaba cantado que, en algún momento, diría que esa línea se había cruzado y que, por lo tanto, debían intervenir para poner coto a tales desmanes. Lo único que estaba esperando era el momento propicio para la intervención y parece que, ante el hecho que el gobierno sirio está retomando la iniciativa en la guerra, ese momento ha llegado.

No a la guerra en Siria. No a todas las guerras que vendrán.

Es obligación de todo persona sensible estar en contra de la guerra contra el pueblo sirio y contra todas las guerras que vendrán si no sobrepasamos antes este sistema que se pudre encima de nosotros.

Jon E. Illescas Martínez* / Especial para Con Nuestra América
Desde Torrevieja, Alicante. España

"El ángel caído", de Josep Renaud.
Recuerdo que hace diez años estábamos movilizándonos contra la guerra de Irak. Uno de aquellos días, durante una clase en la facultad, un profesor infame pero lamentablemente muy inteligente, del Partido Popular, nos dijo algo que nunca olvidaría. Afirmó que con este sistema capitalista las guerras eran inevitables. En su juventud había luchado contra la dictadura de Franco desde posiciones marxistas y por eso tenía un conocimiento de la realidad mayor que sus colegas de partido. A lo largo de su vida realizó una travesía hacia el oportunismo y el cretinismo que lo llevó a militar primero en el PCE, luego en el PSOE y posteriormente, sin aterrizajes de emergencia, en el PP. Pero biografías que harían las delicias de Hades aparte, el caso es que tenía razón: dentro del capitalismo es imposible que no haya guerras, como es imposible que no haya malnutrición, desigualdades sociales o crisis cíclicas.