sábado, 16 de enero de 2016

José Martí y su correspondencia epistolar: odas a la amistad, al periodismo y a la independencia de América Latina

El Apóstol cubano todas sus fuerzas a dos grandes misiones durante su existencia: la libertad de América Latina y la realización del proyecto bolivariano de una unidad continental.  

Salim Lamrani* / Centro de Estudios Martiano

Introducción  

La correspondencia epistolar representa una parte sustancial de la inmensa obra de José Martí, que a menudo privilegió este tipo de comunicación característico de su época. El Apóstol cubano intercambió así, a lo largo de su vida, centenas de cartas y esta abundante correspondencia se explica, entre otros, por el hecho de que pasó una gran parte de su vida en el exilio, lejos de los suyos y de sus seres queridos. La mayor parte del contenido epistolar es de orden político, pero también hay correos más personales, más íntimos, en los cuales expresa sus sentimientos amistosos.

sábado, 9 de enero de 2016

Guatemala: El destino alcanza a los genocidas

El sábado 6 de enero, la Fiscal General de Guatemala, Thelma Aldana, giró orden de captura contra 14 militares retirados que estarían involucrados en crímenes de lesa humanidad cometidos durante la década de 1980 en el marco del conflicto armado interno guatemalteco.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El general retirado Benedicto Lucas García
fue uno de los militares detenidos.
A pesar que defensores de derechos humanos, activistas políticos, hombres y mujeres progresistas y de izquierda han venido insistiendo durante años en la necesidad de realizar tales juzgamientos, la cuasi destitución de la anterior Fiscal General, Claudia Paz y Paz, que había hecho importantes avances en esa dirección, y que fuera sindicada por el ex presidente de la república, ex general Otto Pérez Molina, y la cúpula del empresariado guatemalteco como izquierdista, había empañado las esperanzas en este sentido.

Guatemala: Anticomunismo y neoliberalismo

Hoy como ayer el anticomunismo es el discurso para legitimar un régimen excluyente, empobrecedor y creador de las mayores desigualdades. Fue ese discurso el que enarboló el ejército guatemalteco en la segunda mitad del siglo XX,  para justificar  una guerra contrainsurgente que defendía a un orden igualmente excluyente y desigual que era reproducido por  la dictadura más feroz de América Latina.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México.

Dos noticias han sido importantes en los últimos días en Guatemala. El arresto de 14 ex militares por el delito de la desaparición forzada de al menos 558 personas en la década de los ochenta del siglo pasado. También  el violento discurso en el municipio de Guastatoya del todavía presidente Alejandro Maldonado,  en el contexto de su defensa de los “salarios mínimos diferenciados”.  Ambas noticias esconden un hilo de continuidad pese a que pueden ser diferenciadas. El discurso de Maldonado reveló cuan profundo es el atavismo anticomunista que impregna a buena parte de la clase política guatemalteca. Principalmente a la de viejo cuño, como lo es el propio Maldonado. Profundamente alterado por una manifestación con carteles,  realizada por un pequeño grupo universitario que  se oponen a los llamados salarios diferenciados, Maldonado pronunció un iracundo discurso que no tiene desperdicio.

Migración mesoamericana: discriminación y desprecio

¿Quién asume la responsabilidad de la crisis humanitaria que desangra a los pueblos de México y Centroamérica como resultado de la migración y el exilio económico? ¿No merecen esos cientos de miles de personas ser tratadas en correspondencia a su dignidad humana, con justicia y respeto al derecho internacional?

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

“Suframos caminando entre las piedras el polvo y los abrojos /
bajo la lluvia o el bochorno del aire saturado de sol…”
Roque Dalton

La crisis de los más de 7 mil de migrantes cubanos “varados” en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua desde noviembre anterior, como consecuencia de la decisión del gobierno de Managua de no permitir el tránsito a los isleños por considerar que su condición migratoria es irregular, parece llegar a su fin. O cuando menos, a una solución parcial. Un acuerdo alcanzado a finales de diciembre entre las autoridades de Costa Rica, El Salvador, Guatemala y México permitirá que un primer grupo cubanos -180 aproximadamente- sigan su ruta por vía aérea hacia San Salvador y de ahí, por tierra, cruzarán Guatemala hasta llegar a territorio mexicano donde, según lo permitan sus recursos económicos, definirán el medio adecuado para alcanzar alguno de los puestos fronterizos de su destino final: los Estados Unidos.

Estados Unidos agrava el drama mesoamericano

Tras algunos días de “drama humanitario”, se le reabrió el camino a unos 6 u 8 mil migrantes cubanos atascados en Costa Rica. Un drama menor si se compara a los peligros que plagan la ruta de sus análogos centroamericanos y, ni qué decir, del millón de hijos del Oriente Medio que últimamente logró cruzar el Mediterráneo.

Nils Castro / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Privilegiados, los cubanos migran con la certeza de que podrán atravesar México sin grandes percances y establecerse enseguida en Estados Unidos. Si bien el acuerdo entre los gobiernos centroamericanos establece que estos viajeros pagarán sus boletos aéreos a El Salvador y los autobuses de ahí hasta la frontera estadunidense, ellos tienen cómo costeárselos, como le consta a los coyotes que los condujeron hasta Costa Rica.

Todo lo contrario ocurre a los cientos de miles de mexicanos y centroamericanos que cada año enfrentan múltiples infortunios intentando llegar a Estados Unidos, o incluso después de lograrlo. Janet Murguía, la presidenta del Consejo Nacional de la Raza (NCLR) informa que durante la administración del presidente Obama 2 millones y medio de extranjeros han sido deportados, un promedio de 650 diarios o casi 2 por minuto.

Argentina: La letra esperada

Detrás de las ambigüedades discursivas del “diálogo” y la “unidad nacional” de Macri, se esconde el resguardo de intereses económicos y financieros concretos que aspiran a volver a ocupar los primeros lugares dentro del Estado como fue en los años 90.

Maximiliano Pedranzini* / Especial para Con Nuestra América
Desde Misiones, Argentina

El triunfo de Mauricio Macri en las elecciones del 22 de noviembre de 2015 puso en perspectiva un nuevo ensayo político-económico del neoliberalismo bajo el signo ideográfico de la letra “M”. Y todo ensayo que haga el neoliberalismo en nuestra región trae miseria, marginalidad y represión. La experiencia histórica de las últimas cuatro décadas así lo demuestran.

Asimismo, el formato elegido por el nuevo gobierno para llevar a cabo este experimento son los decretos de necesidad y urgencia (DNU), quien inaugura un ciclo que tiene como objetivo restaurar a partir de decretazos y reformas al sistema cambiario y tributario el orden neoliberal que dominó al país austral y la región.

Venezuela candente

La sociedad venezolana es profundamente democrática y pacífica –tal y como lo ha demostrado en los últimos diecisiete años–, pero estamos ante un duro pulso entre las dos grandes fuerzas políticas, chavismo y derecha, que controlan, respectivamente, el poder ejecutivo y el poder legislativo. La tentación de recurrir a la calle y a las manifestaciones de masas va a ser muy grande.

Ignacio Ramonet / Le Monde Diplomatique

El año 2016 podría ser de alta conflictividad en Venezuela. Por razones internas y por razones externas.

En el plano interior, la amplia victoria en las elecciones legislativas del pasado 6 de diciembre de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) configura una Asamblea Nacional controlada –por mayoría cualificada, y por primera vez desde 1999– por fuerzas hostiles a la revolución bolivariana. Pero en cuyo seno, la bancada chavista del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) sigue siendo la más numerosa con 51 diputados. Lo cual permite augurar, a partir del 5 de enero, un enfrentamiento dialéctico de alta intensidad.

Ecuador 2015

Si se mira con objetividad al Ecuador de hoy y se lo compara con el de hace una década, saltan a la vista los notables logros alcanzados por el país en todos los órdenes. Paz y estabilidad ahí donde antes reinaban la angustia social y la anarquía política.

Adalberto Santana / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de México

Los procesos electorales que se han vivido en los últimos meses de 2015 en América Latina, no han sido muy favorables para las llamadas izquierdas. Todo lo contrario, en gran medida han sido derrotas que quieren frenar y revertir las tendencias de las fuerzas progresistas en la región. Sin duda, las campañas de los medios de comunicación de clara filiación contrarrevolucionaria y antiprogresista han jugado un papel más que destacado, de igual manera las alianzas políticas de las fuerzas de la derecha ha sido otro de los elemenentos que han contribuido para generar esas situaciones. A esto se suma la fuerte crisis económica que se ha visto fortalecida por la baja de los precios de las materias primas en el mercado internacional que han afectado de manera drástica las economías nacionales y especialmente a los sectores populares. Asimismo a ello se suma el descontento de determinados sectores medios que son mucho más vulnerables a las campañas ideológicas de la derecha.  Esto se hace evidente  en su capacidad de consumo que los ha hecho mucho más vulnerables políticamente. Es decir, su voto electoral ha sido muy volatil frente a sus necesidades de consumo.  Así, estos sectores en esa situación se inclinan en favorecer con su voto a las fuerzas políticas conservadoras, las cuales les ofrecen con su propaganda y discurso una relativa estabilidad social y sobre todo la promesa de un acceso a un consumo suntuario. Todo esta situación sin duda es diseñada y alentada por las políticas imperialistas que no descansan en generar  ese escenario.  Lo cual también es aprovechado por los mismos errores que las izquierdas y las fuerzas progresistas latinoamericanas llegan a cometer.

Perú: Humanizando la democracia

En este nuevo y enmarañado escenario político peruano, ¿tiene el Frente Amplio la posibilidad de consolidar una perspectiva política-jurídica-económica alternativa a la impuesta por más de 30 años en el Perú oleada y sacramentada en el auto golpe de Estado de 1992 cuya política constitucional del cuestionado régimen de facto persiste hasta la actualidad?  

Colectivo Vero por un Perú digno / http://verodignidad.blogspot.com/

La derecha peruana tiene definidas sus alianzas.
El rostro mercantil de la democracia en el Perú pareciera haber llegado a su estado de excelencia. La banalización de la vida política; la proliferación del sinsentido integral de todo tipo de existencia reduciéndola al intercambio de mercancías y la consolidación de la violencia institucionalizada nos demuestra el fin de un sistema de acumulación y consumo que no puede sostenerse sobre sus propios pies.  Es en este contexto en donde todo intento de cambiar, no solo el rostro inhumano, sino la completa estructura del sistema, son acusadas como enemigas del seudo sistema democrático. En el Perú a inicio de una compleja campaña electoral por el periodo 2016-2021, así como en medio de un contexto regional cambiante, en donde las alianzas y redes corporativas de la recalcitrante derecha tecnócrata que luchan por ganar terreno perdido deseando afianzar  el caduco y desacreditado sistema neoliberal, pareciera vislumbrarse la posibilidad de darle un giro trascendental al timón político - en el Perú - cambiando el piloto automático neoliberal por propuestas sensibles a las necesidades de las grandes mayorías y esto será la eterna pesadilla de la tecnócrata derecha congelada en trasnochadas elucubraciones históricas.

La izquierda del siglo XXI

La izquierda del siglo XXI es, por lo tanto, antineoliberal, la que logra construir fuerzas concretas, alternativas bajo la forma de gobiernos, de plataformas, de grandes liderazgos contemporáneos. El resto son palabras que se lleva el viento, sin cambiar la realidad y, al parecer, ni la cabeza de los que las escriben y son derrotados junto con ellas.

Emir Sader / Página12

La izquierda realmente existente es una categoría histórica, que varía conforme las condiciones concretas de lucha. Ya fue una izquierda de “clase contra clase”, que incluía a corrientes anarquistas, socialistas y comunistas. Ya fue antifascista, conforme las corrientes de ultraderecha se fortalecían, especialmente en Europa. Ya fue democrática y popular, socialista, conforme las fuerzas propias que tenía y los enemigos a enfrentar.

Conforme el capitalismo ha ingresado en su era neoliberal, la izquierda ha asumido la centralidad de las tesis del libre comercio, de la mercantilización. Se planteó el desafío de la ruptura con el modelo neoliberal y la construcción de alternativas superadoras de ese modelo, que se han designado como posneoliberales.

Izquierda en Latinoamérica: una agenda pendiente

La izquierda, en tanto proyecto alternativo al capitalismo –y no sólo a su versión escandalosamente explotadora y sin anestesia como es el actual neoliberalismo– está por construirse.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

“El gran problema estratégico radica en que muchos pensadores consideran que la izquierda debe centrarse en la construcción de un modelo de capitalismo posliberal. Esta idea obstruye los procesos de radicalización. Supone que ser de izquierda es ser posliberal, que ser de izquierda es bregar por un capitalismo organizado, humano, productivo. Esta idea socava a la izquierda desde hace varios años, porque ser de izquierda es luchar contra el capitalismo. Me parece que es el abecé. Ser socialista es bregar por un mundo comunista.” Claudio Katz

I

Los años 60 y los inicios de los 70 del pasado siglo mostraron, tanto en Latinoamérica como en distintos puntos del mundo, un marcado espíritu antisistémico, evidenciado en diversas facetas: auge de distintas luchas políticas, surgimiento de movimientos armados revolucionarios inspirados en la mística guevarista y el ejemplo de la Revolución Cubana de 1959, liberación femenina, revolución sexual, movimientos pacifistas anti guerra de Vietnam, despertar generalizado de las juventudes, Teología de la Liberación en la Iglesia católica. Podría mencionarse, como emblema de todo esto, el Mayo Francés en el continente europeo, o el Movimiento de 1968 en México, en tierras americanas.

América Latina: ¿restauración o estancamiento?

¿La restauración se consolida? El discurso de los sectores conservadores varía poco a la hora de leer la crisis económica, escondiendo del debate público los programas de gobierno a ejecutar.

José Fortique / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela 

Al examinar la historia de América Latina y el Caribe, encontramos que las formas de gobierno instaladas dependen también de la dinámica exógena. Así, en los años de la Guerra Fría, cuando la contención del comunismo era la base de la política exterior de los Estados Unidos, la dictadura militar se convirtió en la norma. La democracia representativa se consolidó bajo la alternancia de las élites en el poder. En teoría, la democracia liberal estaba sustentada en un ciclo virtuoso de opciones.

Crisis económica y experiencias restauradoras

El triunfo de los ‘antichavistas’ para el legislativo en Venezuela, así como el de Mauricio Macri en la presidencia de Argentina, saludados como el fin del ‘ciclo progresista’, van a servir, paradójicamente, de ejemplo y espejo de lo que las derechas restauradoras son capaces de hacer una vez que retoman el control del Estado.

Juan J. Paz y Miño C. / El Telégrafo (Ecuador)

De acuerdo con el ‘Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2015’ de la Cepal, el año 2016 no es prometedor y en 2015 se desaceleraron las economías emergentes. Los precios de los productos básicos de las exportaciones latinoamericanas continuaron descendiendo. Particularmente fueron afectados los países exportadores de hidrocarburos. El riesgo país aumentó más en Brasil, Ecuador y Venezuela. El flujo de recursos financieros cayó, así como la inversión extranjera. Por primera vez desde 2009, todos los países presentan déficits fiscales. Se contrajo el crecimiento del PIB. Y la desaceleración ha provocado el incremento del desempleo y del subempleo.

Los modernos jinetes del Apocalipsis

El último libro del Nuevo Testamento es el de las revelaciones o del Apocalipsis. Se considera un texto profético, poblado de multitud de símbolos que permiten diversas interpretaciones. Su contenido alude a la existencia de cuatro jinetes que representan la victoria, la guerra, el hambre y la muerte.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Se supone que el Apocalipsis fue escrito a comienzos de la segunda centuria después de Cristo, cuando el territorio de lo que hoy se llama Medio Oriente vivía persecuciones, angustias, destrucción y muerte por parte de los poderosos.  En ese sentido, una visión moderna del asunto nos llevaría a pensar que veinte siglos después y en ese mismo territorio nuevamente han manifestado su presencia los cuatro jinetes: la “victoria” de la política de Estados Unidos en la región, está significando similares situaciones de guerra, hambre y  muerte que traen los nuevos equinos que han llegado cabalgando bajo la fusta y el látigo de la potencia norteamericana: Israel, Turquía y Arabia Saudita.

Eugenio María de Hostos y América

Hostos tenía un pensamiento revolucionario y antiimperialista, el cual desarrolló en todos los principales países de América Latina. Su idea del progreso de las sociedades y lo avanzado de su pensamiento para la época, lo convirtieron en uno de los pensadores de mayor importancia en Nuestra América.

Carlos Pérez Morales* / Especial para Con Nuestra América
Desde Puerto Rico

Eugenio María de Hostos fue el más grande pensador puertorriqueño y uno de los más importantes de América en el Siglo XIX. Su influencia y la vigencia de su pensamiento se extienden hasta el Siglo XXI. Cursó estudios de derecho en Madrid, donde comenzó el desarrollo de su pensamiento político. De regreso a tierras americanas, su pensamiento se tornó revolucionario y antiimperialista.  Decidió  luchar toda su vida por la total independencia de las Antillas y la liberación de América de las instituciones retrógradas heredadas de España. Concibió la independencia de Puerto Rico, como un paso adelante para formar una Confederación antillana. Con el fin de reclamar ayuda y solidaridad para la independencia de Cuba y Puerto Rico, recorrió diferentes países de América latina. Se reunió con las personas más influyentes de su sociedad incluyendo líderes políticos y sociales. Entre esos países se encuentran Estados Unidos, Colombia (Cartagena), Panamá, Perú, Chile, Argentina, Brasil y Venezuela. En todos ellos dejó una profunda huella con su pensamiento social. Hostos criticó abiertamente a los gobiernos injustos y corruptos de América. Luchó por la justicia y el progreso de los pueblos.