Como en el mito del
eterno retorno volvemos a desandar caminos varias veces transitados con el
amargo sabor de identificarnos con compatriotas que van de la desesperación a
la desesperanza, porque sus justificados reclamos no encuentran respuesta.
Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza,
Argentina
| El "mini Davos" de Mauricio Macri. |
El constante bombardeo
mediático al que está sometida la sociedad pretende invadir subjetividad
elaborando realidades distorsionadas, lideradas por el interés dominante, el
que no sólo es ajeno a la inmensa mayoría sino totalmente contrario. Esta
premisa simplista explica la instalación de gobiernos neoliberales en los
países de la región, sobre todo en los tres mayores: Argentina, Brasil y
México. En ellos prima el interés de unos pocos, (como ordena el mercado)
frente al desamparo popular ante el repliegue del Estado. Prueba de ello es la
pésima calidad de sus flacas democracias: vallada y custodiada en el primero,
distorsionada y fraudulenta en el segundo y pisoteada y ofendida en el país
azteca, por la vergonzante actitud del primer magistrado frente al candidato
republicano, Donald Trump, cuyas reiteradas expresiones humillan al pueblo
mexicano. Pueblo que en este nuevo aniversario de su Independencia, se ha
declarado de luto, por el papelón de Peña Nieto.









