En esta entrevista para el canal 14 de la televisión nicaraguense, Jaime Wheelock, comandante histórico de la Revolución Sandinista, analiza la crisis política en el país centroamericano y reflexiona sobre los posibles escenarios del futuro inmediato, a partir del inicio del proceso de diálogo.
sábado, 19 de mayo de 2018
Primavera democrática en Nicaragua, ¿anticipo del verano… o el invierno?
Lo que está sucediendo
en Nicaragua es de máxima gravedad. Es, junto con Costa Rica, el único país de
América Central que mantiene líneas políticas, económicas, sociales y de
seguridad que tratan de ir más allá de la ortodoxia neoliberal, aunque de
manera contradictoria y ambivalente, en una región sumida en la miseria y la violencia.
Silvina Romano, Aníbal García, Tamara Lajtman, Arantxa
Tirado, Lucía Converti y Javier Calderón / CELAG
Un artículo propagado
por la prensa hegemónica estadounidense califica las recientes manifestaciones
y represión en Nicaragua como “primavera democrática”. Asegura que “los
jóvenes nicaragüenses han puesto en marcha su propia versión de la Primavera
Árabe” y que “Ortega parece haber perdido su manejo de las multitudes y ahora
está acorralado”. Dato curioso, además, que el artículo elige la frase de un
empresario como título: “Nicaragua cambió (…) La Nicaragua de hace una semana
ya no existe”. Las nociones de primaveras democráticas, “multitudes” y “cambio”
llaman la atención, pues recuerda a procesos anteriores que parece necesario
revisar.
La izquierda sobre Nicaragua: entre la soberbia y la ignorancia
Desde su inicio, las
protestas han sido muy violentas. Sin embargo, se ha proyectado un imagen de
represión desproporcionada y hasta de habla de “masacres” por medio de una
tremenda maquinaria de desinformación en las redes sociales y los medios
noticieros de la empresa privada y sus aliados internacionales.
Jorge Capelán y Stephen Sefton / Telesur
El reciente artículo
sobre Nicaragua del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG)
demuestra con mucha claridad las fortalezas y debilidades de la izquierda
intelectual en América Latina y en Europa. Sus representantes captan bien a
grandes rasgos los procesos vigentes a nivel global y continental. En algunos
temas que conocen adecuadamente, demuestran una buena capacidad de
investigación rigorosa. Sin embargo, ninguno de las y los integrantes del CELAG
es de América Central o el Caribe y en el caso de Nicaragua demuestran que
desconocen detalles fundamentales y hechos básicos del país. El artículo
tampoco muestra que se conoce mucho de lo que se ha escrito en los últimos 10
años sobre Nicaragua, su economía, su política y geopolítica, por diversos
medios que recogen análisis de los propios Sandinistas, por ejemplo los aportes
del historiador Aldo Diaz Lacayo, de intelectuales como Orlando Nuñez Soto,
Carlos Midence y Carlos Fonseca Terán o de analistas como William Grigsby Vado,
entre muchos más.
Venezuela y el imperialismo: hoy como ayer
En Venezuela se libra una batalla cuyo desenlace tendrá repercusiones
para toda la región y determinará las posibilidades de corto y mediano plazo de
las luchas sociales y de los proyectos políticos que, desde otras latitudes del
continente, y también por otros caminos, buscan las alternativas de superación
del neoliberalismo.
Andrés Mora Ramírez
/ AUNA-Costa Rica
En 1921, la revista costarricense Repertorio Americano
reprodujo un artículo del venezolano Rufino Blanco Fombona titulado Historia
del lobo yanqui y la caperucita isleña. En el texto, el escritor y
diplomático denunciaba la “obra de saqueo y de muerte” que tenía lugar en
República Dominicana, como consecuencia de la ocupación estadounidense iniciada
cinco años antes, y que se prologaría todavía hasta 1924. Aquella barbarie del
imperialismo ocurría al mismo tiempo que el presidente Woodrow Wilson se
presentaba ante Europa como apóstol del derecho, “con estudiadas frases,
en las que relumbran como usadas lentejuelas la Democracia, la Justicia, la
Fraternidad Humana, la Igualdad jurídica de las naciones; y plagiándole a un
hispanoamericano, a Simón Bolívar, el proyecto de la Sociedad de Naciones”[1].
Elecciones en Venezuela: único camino para salir de la crisis
El arreglo de los problemas de Venezuela tiene que venir de adentro y de
los venezolanos, no de invasores que traigan destrucción y muerte. Por eso hay
que votar; en esta ocasión, además de elegir la máxima autoridad del país, se
trata de impedir la guerra.
Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra
América
Desde Caracas,
Venezuela
Durante estos últimos años, la oposición en Venezuela ha intentado todos
los expedientes posibles para sacar de manera ilegal a Nicolás Maduro del
gobierno y no lo han logrado. Ahora, cuando tenían la posibilidad de hacerlo
por vía legal, una parte de ella (el sector terrorista) se hizo al lado,
impulsados por el afán terrorista de los gobiernos de Estados Unidos y Colombia
y el apoyo de los “perritos en la alfombra” integrantes del Grupo de Lima, que
incluso los conminaron a no firmar los acuerdos a los que habían llegado con el
gobierno en República Dominicana.
Injerencismo del Grupo de Lima contra Venezuela
En las
elecciones en Venezuela, lo que esconden los gobiernos del tristemente Grupo de
Lima es apoyar y refrendar la política intervencionista de Washington; poner en
riesgo los comicios electores donde las fuerzas progresistas avanzan para ganar
las presidencias de otros países latinoamericanos en 2018.
Adalberto Santana / Especial para
Con Nuestra América
Desde
Ciudad de México
El
domingo 20 de mayo de 2018 se realizan elecciones presidenciales en la
República Bolivariana de Venezuela. Sin duda son unos comicios en los que se va
a refrendar el rumbo por el que ha optado la mayoría de los amplíos sectores sociales de esa nación sudamericana.
Sin embargo, para algunos actores nacionales e internacionales el desarrollo de
tal situación no les agrada y han estado haciendo todo lo posible para que el
pueblo venezolano les haga caso y “repudien su propio proceso electoral”.
Especialmente desean que los venezolanos
acaten la postura de la oposición radical y sus aliados externos que son
el gobierno de Donald Trump, del mexicano Enrique Peña Nieto, del colombiano
Juan Manuel Santos y del hondureño de Juan Orlando Hernández entre otros de la
región. Gobiernos intervencionistas a
los que se suma el furibundo antichavista y sesgado secretario general de la
OEA, Luis Almagro.
Estados Unidos: su injerencia en Venezuela y en Latinoamérica
El domingo 20 de mayo hay elecciones generales en la
República Bolivariana de Venezuela. En un acto de soberbia injerencista sin
par, el gobierno de Estados Unidos pidió (exigió) que las mismas se suspendan.
¿Cómo es eso posible?
Marcelo
Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala
Venezuela es un país libre, y pese a todo lo negativo
que pueda decir la prensa comercial del planeta, lleva adelante un proceso de
transformación social con elecciones limpias y transparentes. La democracia
allí es un hecho. Si Nicolás Maduro se mantiene en la presidencia, es porque el
pueblo mayoritariamente así lo pidió. Las criminales medidas de
desestabilización que aplica el gobierno de Washington (boicot, generación de
mercado negro, desabastecimiento, provocaciones diversas, etc., etc.) buscan a
toda costa terminar con el proceso bolivariano. De no conseguirse eso por esas
vías, no sería improbable que opte por una salida militar, seguramente con
apoyo de gobiernos títeres de Latinoamérica, enmascarado todo ello en una
supuesta “defensa de la libertad” contra la “narcodictaura” que sufriría el
país de Bolívar.
Elecciones en México: no a la violencia si a la paz
En total en 2018 se
celebran 7 elecciones presidenciales en la región. Ya se celebraron tres: Costa
Rica, Paraguay y Cuba. A fines de mayo en Venezuela y Colombia. En julio en
México y en octubre en Brasil. Todo indica que la decisiva se va a realizar en
México. La correlación de fuerzas entre las tendencias políticas, que
actualmente caracteriza a América Latina, cambiaría si AMLO llega al poder.
Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá
“Aproximadamente a las
12 horas, fue asesinado nuestro compañero José Remedios Aguirre Sánchez, candidato
de Juntos Haremos Historia a la alcaldía de Apaseo del Alto”. Parece una novela
de García Márquez. Pero tristemente no lo es. Es la realidad cotidiana
mexicana, que salpica con sangre la campaña electoral de ese país. Así comienza
un comunicado del Partido MORENA del candidato a la Presidencia de México,
Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
México: La Revista Dialéctica y el pensamiento crítico
México
atraviesa una de sus más profundas crisis, vivimos tiempos coyunturales,
revistas como Dialéctica son necesarias para el replanteamiento de nuestro
rumbo como país y para la búsqueda de soluciones a los graves problemas que
enfrentamos. Pero desde hace dos años las autoridades de la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla han suspendido el subsidio para su publicación,
sin explicación alguna.
Cristóbal León Campos / Especial
para Con Nuestra América
Desde
Mérida, Yucatán. México.
Uno
de los principales referentes del pensamiento crítico en México en las últimas
décadas, ha sido la revista Dialéctica,
fundada en 1976 por Roberto Hernández Oramas y Gabriel Vargas Lozano en la
Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla, y que hoy
cuenta con más de cuarenta años de tradición, teniendo entre sus colaboradores
a muchos de los más reconocidos intelectuales latinoamericanos y universales,
como son: Adolfo Sánchez Vázquez, Pablo González Casanova, Luis Villoro, Pierre
Vilar, Adam Schaff, Manuel Sacristán, Wenceslao Roces, Néstor García Canclini,
Raúl Páramo Ortega, Perry Anderson, Umberto Cerroni, Biagio de Giovani,
Giusseppe Bacca, Frigga Haug, Enrique Semo, Jacques Bidet, Wolfgang Fritz Haug,
María Rosa Palazón, Gerard Pierre Charles, René Zavaleta, Sergio Bagú, Raúl
Páramo, Carlos Pereyra, Enrique González Rojo, Enrique Dussel, entre otros.
Guatemala y México: La muerte neoliberal en ambos lados del Suchiate
En ambos lados del Río Suchiate, la muerte neoliberal ronda
a luchadores que elevan su voz en medio de una gran vulnerabilidad y de una
indignante impunidad.
Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México
El 9 de mayo el dirigente del Comité de Desarrollo Campesino (CODECA),
Luis Arturo Marroquín, salió de Jalapa para realizar unas diligencias y bajó en San Luis
Jilotepeque del autobús en el que viajaba para hacer unas fotocopias. Dos
hombres enmascarados aprovecharon el momento y lo asesinaron. El comunicado de
CODECA nos informa que Luis luchaba por los derechos humanos, por la defensa
del territorio, el acceso a la tierra y la nacionalización de los bienes y
servicios privatizados. Al día siguiente, el dirigente del Comité Campesino del
Altiplano de Guatemala (CCDA), José Can Chol,
fue asesinado a balazos en la
localidad de Choctún Basilá en la comunidad
de Choctún Basilá de Cobán, Alta
Verapaz. El crimen ocurrió cuando un
grupo de hombres armados llegó a dicha comunidad y hostigó a familiares de las
personas que se encuentran encarceladas por defender sus tierras ante las
tentativas de apropiárselas por parte de la Cooperativa Chilté.
Habrá un país llamado Colombia
En Colombia ya hay medio
país que ha renunciado al fetichismo del poder, a la esperanza de que sea a
través del Estado y de sus mecanismos tramposos como se puede transformar a la
sociedad.
William Ospina / El Espectador
(Texto leído
en el Encuentro Nacional de Jóvenes Caminantes, en la Selva de Florencia de
Samaná, Caldas, el pasado 13 de mayo).
El poder político en
Colombia está diseñado para ser todopoderoso a la hora de atornillar lo que
existe, y para ser impotente a la hora de cambiar las cosas y de servir a los
ciudadanos. Mucha gente lo sabe y ha renunciado a la esperanza del poder, al
espejismo de la participación y al sainete electoral, pero se ha atrincherado
en la indiferencia, el escepticismo y el repliegue hacia el mundo privado,
olvidando o ignorando que a lo único que no puede renunciar el ser humano es a
la comunidad, porque a la sociedad o se la transforma o se la padece.
Argentina: Mea culpa en la emergencia
Cada
día del gobierno de Cambiemos hemos sufrido un retroceso justificado por la
metafrase “la pesada herencia”, idea prolijamente elaborada por los gurúes de
la comunicación y constructores del relato oficial, invirtiendo datos
fundamentales como haber disminuido la deuda y abandonado el FMI.
Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza,
Argentina
Los
últimos días de la era Macri nos han deparado a los argentinos tanta zozobra y
tragedia, minuto a minuto que, en la emergencia como corresponsal de guerra
describí la última semana, Semana Trágica, aludiendo a otra histórica sucedida
en los Talleres Vasena entre el 7 y el 14 de enero de 1919, donde la policía
masacró a decenas de obreros metalúrgicos.
Yo,
erróneamente la involucré con otra matanza ocurrida en la Patagonia en 1922,
ambas dentro del primer gobierno popular de Hipólito Yrigoyen; hecho
recriminado por los trabajadores. Cuestión que me alertó inconscientemente, el
compañero Raúl Zibechi en su posterior artículo. Y, reconozco… no es
ignorancia, para nada. Estos acontecimientos de la historia del movimiento
obrero argentino que jalonan sus luchas, los he repetido reiteradamente a los
alumnos en mis largos años de docencia.
Pensamientos latinoamericanos
A semejanza
de la década de los setenta y la década de los noventa, la marea reaccionaria
cubre la totalidad de las tierras latinoamericanas a excepción de varios
lugares que permanecen secos y que, por ello, son como las islas solitarias que
yacen en medio del Océano…
Elías Quinteros / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires,
Argentina
I
Pienso en
las causas que llevaron a la desintegración de los virreinatos y las capitanías
generales. Pienso en las causas que llevaron a la disolución de la Gran Colombia
(que reunía a colombianos, ecuatorianos, panameños y venezolanos); de la
Confederación Peruano-Boliviana (que reunía a bolivianos y peruanos); y de la
República Federal de Centro América (que reunía a costarricenses,
guatemaltecos, hondureños, nicaragüenses y salvadoreños). Pienso en las causas
que llevaron al enfrentamiento de los argentinos con los brasileños (1825-1828
y 1851-1852); de los paraguayos con los argentinos, los brasileños y los
uruguayos (1865-1870); de los chilenoscon los bolivianos y los peruanos
(1879-1883); y de los bolivianos con los paraguayos (1932-1935). Pienso en las
causas que llevaron al enfrentamiento de los mexicanos con los franceses
(1838-1839 y 1862-1867), de los argentinos con los franceses (1838-1840), de
los argentinos con los franceses y los ingleses (1845-1850), de los chilenos y
los peruanos con los españoles (1865-1871), y de los argentinos con los
ingleses (1982). Pienso en las causas que llevaron al enfrentamiento de los
mexicanos con los estadounidenses (1846-1848). Y pienso en las causas que
llevaron a las intervenciones de los estadounidenses en Cuba, Haití, Honduras,
México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana (Siglo XX). Es decir, pienso
en las razones que transformaron a Latinoamérica en el escenario de procesos de
disgregación territorial, conflictos bélicos entre latinoamericanos, conflictos
bélicos entre latinoamericanos y europeos, y conflictos bélicos entre
latinoamericanos y estadounidenses. Y, en la totalidad de esos casos, siempre
percibo la presencia de una potencia política, económica y militar que no
deseaba la unidad del continente.
sábado, 12 de mayo de 2018
En el 34 aniversario del secuestro de mi hermano Carlos Ernesto Cuevas Molina
Escribo
para mantener la memoria viva, no el recuerdo sino la memoria. En torno a ella
hay una batalla, y seguramente quienes sentimos que tratan de escamoteárnosla
somos los llamados a mantenerla viva.
Rafael Cuevas Molina / Presidente
AUNA-COSTA RICA
Este
15 de mayo se cumplen 34 años del secuestro de Carlos, mi hermano menor, en la
ciudad de Guatemala. Iba en moto y fue perseguido por las calles de la ciudad
hasta que en una esquina le dieron caza, y herido probablemente en un brazo, lo
subieron al pick up blanco en el que iban sus raptores.
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