Hoy Dilma Rousseff no
está más en el gobierno, pero la derecha se equivoca si cree que ese pueblo,
que hoy está en las calles, olvidará sus fechorías. La derecha podrá tener todo
el dinero del mundo, pero no tiene al pueblo.
Ángel Bravo / Especial para Con Nuestra América
Un mar de gente se
moviliza estos días por las calles de Sao Paulo y la gran prensa se hace de la
vista gorda o mira para otro lado. Lo que se lee, oye y ve en los grandes
medios, es que Neymar casi se lesiona porque una “avalancha” de gente ingresó a
saludarlo n un entrenamiento ¡Pobrecito el menino! También recurren a publicar
cualquier disparate que se le ocurra decir a Pele, aquella gloria del fútbol,
que hoy cobra hasta por bostezar. Todo esto distrae y entretiene, especialmente
a quienes no viven en Brasil. Tal vez ni Neymar ni Pele sepan lo que está
pasando en su propio país, porque ellos, al igual que muchos famosos, viven en
otro mundo, y no les interesa ni entienden lo que es la democracia.











