El gran mérito del discurso de Rubio en Munich es que es muy claro en lo que la derecha neofascista e imperialista persigue hoy: un imperio constituido por un Estados Unidos blanco, que tiene como aliada subordinada a una Europa blanca, que se considera adalid de la civilización occidental y cristiana…
Carlos Figueroa Ibarra / Para Con Nuestra América
Desde Puebla, México
El viernes 13 de febrero, el secretario de Estado Marco Rubio ofreció un discurso en la Conferencia de Seguridad de Munich, evento que desde 1963 reúne a políticos y expertos en seguridad internacional, militares y representantes de la industria armamentista. En suma, es un evento en el cual los grandes poderes mundiales de occidente se encuentran para definir a sus enemigos principales y con ello delinear las estrategias para enfrentarlos. El discurso de Rubio fue un resumen de la agenda imperialista de los Estados Unidos y del papel que en la misma deben jugar las subordinadas potencias europeas. Fue un discurso expansionista, militarista, racista y de afanes coloniales que recibió por parte de los presentes una ovación de dos minutos. He aquí lo que constituyen a mi juicio sus líneas fundamentales.

