Acorde con la mentalidad colonial que nos caracteriza, según la cual lo que sucede y dictan en el norte se vuelve norma a imitar acríticamente en nuestros lares, en nuestros países se aplican los modelos de desarrollo que, unos tras otro, se nos venden desde Europa y los Estados Unidos como la Pomada Canaria, es decir, como aquel ungüento que se vendía en las viejas boticas para curarlo todo.
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica
Así, es larga la lista de cursos en las facultades de ciencias sociales de América Latina que tratan sobre los modelos de desarrollo que se han sucedido, uno tras otro, a lo largo de nuestra historia, empezando por el modelo colonial y, ya en la época republicana, el primario exportador, el de industrialización por sustitución de importaciones y neoliberal; todas variantes particulares del acoplamiento del capitalismo dependiente y sui géneris que caracteriza al sur global a las necesidades de las economías centrales.

