La Cumbre realizada por Trump con los mandatarios de 12 gobiernos de ultraderecha debe alertarnos sobre lo que está en juego en las presidenciales en Colombia.
Consuelo Ahumada / Para Con Nuestra América
Desde Colombia
Entre el fragor de la guerra en el Medio Oriente y los afanes propios de las elecciones parlamentarias, en Colombia pasó casi desapercibida la cumbre convocada por Trump el pasado 7 de marzo en Miami. Una reunión muy selecta, a la que solo se invitó a 12 presidentes de la región, todos ellos y ellas afines a su proyecto de ultraderecha.
Se trataba de formalizar la creación de la iniciativa Escudo de las Américas, concebida como una coalición militar para reforzar el principio de defensa colectiva en el hemisferio occidental. Acorde con su sesgo marcadamente bélico, su promotor dejó en claro que la única forma de “derrotar a nuestros enemigos es apelando a nuestros aparatos militares”, “desatando el poder de nuestros ejércitos”.
Se trataba de formalizar la creación de la iniciativa Escudo de las Américas, concebida como una coalición militar para reforzar el principio de defensa colectiva en el hemisferio occidental. Acorde con su sesgo marcadamente bélico, su promotor dejó en claro que la única forma de “derrotar a nuestros enemigos es apelando a nuestros aparatos militares”, “desatando el poder de nuestros ejércitos”.
