La operación lanzada por los Estados Unidos e Israel contra Irán a fines de febrero no solo se empantanó militarmente. También su impacto diplomático erosiona la relación de la Casa Blanca con sus aliados europeos.
Sergio Ferrari / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza
Con algunos, como el gobierno español, la distancia a partir del conflicto iraní se profundizó aún más. Con el Papa León XIV y el Vaticano, Trump se creó una herida que puede ocasionarle deserciones en su base católica de cara a las elecciones parlamentarias de noviembre próximo. Con otros, como la primera ministra italiana Giorgia Meloni, se produjo una ruptura inimaginable apenas algunas semanas atrás.


















