sábado, 9 de julio de 2011

José Martí y la cultura de la naturaleza

Martí concede un lugar clave a la ética y proclama su fe en “el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud” y llama a ser inflexible solo con “el vicio, el crimen y la inhumanidad”.

Rafael Polanco / LA JIRIBILLA (Cuba)

La gran obra de verso, pensamiento y combate de José Martí sigue provocando, a más de un siglo de su ascenso a la inmortalidad, reflexiones y sugestiones en las más diversas esferas del saber humano. Se ha afirmado que el carácter profético y visionario de su pensamiento le confiere en nuestros días una actualidad y vigencia sorprendentes. Y es que para los cubanos, Martí, con su carga de eticidad y espiritualidad, tiene mucho que decir sobre los peligros que amenazan la existencia del género humano en el planeta que habitamos.

En memorable artículo titulado “Maestros ambulantes”, publicado en Nueva York en 1884, el Apóstol de la independencia de Cuba sentenció: “Ser bueno es el único modo de ser dichoso.// Ser culto es el único modo de ser libre”, y añadía más adelante: “La mayor parte de los hombres ha pasado dormida sobre la Tierra. Comieron y bebieron; pero no supieron de sí. La cruzada se ha de emprender ahora para revelar a los hombres su propia naturaleza, y para darles, con el conocimiento de la ciencia llana y práctica, la independencia personal que favorece la bondad y fomenta el decoro y el orgullo de ser criatura amable y cosa viviente en el magno universo”. Lea el artículo aquí…

Impedir la restauración neoliberal

La clase capitalista ha podido sacar provecho hasta de la catástrofe. Pero le será muy difícil resolver las contradicciones de un sistema económico basado en la expoliación y propenso a la inestabilidad.

Alejandro Nadal / LA JORNADA (México)

Una de las interpretaciones más populares sobre los orígenes de la crisis en Estados Unidos es que se produjo al estallar la burbuja especulativa en los bienes raíces. La bursatilización y la opacidad de los vehículos de inversión sembraron el caos en el mercado interbancario. Los grandes bancos empezaron a abrigar dudas sobre la solvencia de los demás, y eso congeló el crédito de corto plazo entre bancos, una de las piezas clave de una economía monetaria.

El corolario de esta narrativa es que la crisis se hubiera evitado con un sistema regulatorio eficaz. Eso hubiera sometido la voracidad de los agentes en el sector financiero y el problema se hubiera prevenido.

El problema con esta interpretación es que faltan dos elementos importantes: los fenómenos en el sector real (no financiero) de la economía y las medidas de política macroeconómica. Lea el artículo completo aquí…

Pérdida de confianza en el orden actual

Nos estamos enfrentando a este dilema: o dejamos que las cosas sigan así como están y entonces nos hundiremos en una crisis terminal o nos empeñamos en la gestación de una nueva vida social que sostendrá otro tipo de civilización.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

En la perspectiva de las grandes mayorías de la humanidad el orden actual es un orden en desorden, producido y mantenido por las fuerzas y países que se benefician de él, aumentando su poder y sus ganancias. Este desorden se deriva del hecho de que la globalización económica no ha dado origen a una globalización política. No hay ninguna instancia o fuerza que controle la voracidad de la globalización económica. Joseph Stiglitz y Paul Krugman, dos premios Nobel de economía, critican al presidente Obama por no haber puesto freno a los ladrones de Wall Street y de la City en vez de rendirse a ellos. Después de haber provocado la crisis, todavía fueron beneficiados con inversiones mil millonarias de dinero público. Y volvieron, airosos, al sistema de especulación financiera. Lea el artículo completo aquí…

sábado, 2 de julio de 2011

Guatemala: reflexiones en el día del ejército

El 30 de junio se celebra en Guatemala el día del Ejército. Hubiese sido una buena oportunidad para que pidieran perdón por las atrocidades cometidas.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

rafaelcuevasmolina@hotmail.com

Como poco a poco se va esclareciendo más pormenorizadamente, en los últimos años de la década de 1970 y los primeros de la de 1980, en Guatemala se cometió uno de los genocidios más terribles que hayan tenido lugar en América Latina. En su incubación y ejecución intervinieron varios factores, tanto de orden objetivo como subjetivo, que fueron el detonante para que el ejército guatemalteco se convirtiera en una verdadera máquina de exterminio contra su propio pueblo.

En efecto, la insurgencia armada que había nacido en los primeros años de la década de 1960 en ese país, logró estrechar vínculos y apoyo masivo de la población indígena, que representa cerca de la mitad de la población del país, en el contexto centroamericano del triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua. Estos dos aspectos confluyeron para crear pánico en las clases dominantes guatemaltecas: por un lado, el secular miedo a que “los indios bajen de las montañas” y tomen revancha de las condiciones de explotación, marginación y discriminación a las que han sido sometidos desde los tiempos de la conquista y, por otro, el temor a que “el ejemplo de Nicaragua” cundiera por toda la región centroamericana, especialmente en El Salvador y Guatemala.

Aún teniendo en cuenta las razones antes expuestas y otras que pueden ser traídas a colación, quedan en el aire preguntas cuyas respuestas seguramente son y serán en el futuro de difícil respuesta. Una de ellas tiene que ver con la barbarie que caracterizó a las acciones del ejército. Éste no se limitó simplemente a reprimir, sino que enconó con la población de tal forma que, como dice un investigador canadiense, parecieron querer “acabar hasta con la semilla”[1], refiriéndose a la población indígena. No solo dirigentes comunales (jefes de cooperativas, líderes religiosos y comunales), sino niños, ancianos y mujeres, muchas de ellas embarazadas, fueron no solamente asesinados sino, también, objeto de acciones que un ser humano en su cabales juzgaría de terroríficas: niños que apenas tenían edad para caminar estrellados contra piedras; mujeres a las que se les abría el vientre para sacarles los fetos que eran ensartados en bayonetas; gente quemada o enterrada viva.

El “humanismo” de los altos mandos militares se ejemplifica con lo dicho por el general Héctor Gramajo, ministro de la defensa entre 1987 y 1990, en una entrevista concedida al investigador J. Schirmer : “Hemos creado una estrategia más humanitaria y menos costosa, para que sea más compatible con el sistema democrático. Instituimos asuntos civiles (en 1982) el cual provee el desarrollo para el 70% de la población, mientras matamos al 30%. Antes la estrategia era matar al 100%”[2].

La enorme mayoría de estos crímenes han permanecido durante años en la impunidad. Sin embargo, recientemente se ha abierto la posibilidad de que algunos de los principales responsables de estos crímenes de lesa humanidad sean juzgados. Es el caso del general Héctor Mario López Fuentes, a quien se sindica de ser el artífice del plan estratégico contrainsurgente “Victoria 82”, y de implementar los planes operativos “Sofía 82” y “Firmeza 83”.

El 30 de junio se celebra en Guatemala el día del Ejército. Hubiese sido una buena oportunidad para que pidieran perdón por las atrocidades cometidas.


NOTAS:

[1] . Marc Drouin (2011); “Acabar hasta con la semilla”. Comprendiendo el genocidio guatemalteco de 1982; F&G Editores; Guatemala.

[2] . Citado en op.cit.: “The Guatemalan Military Proyecto: An Interview with Gen. Héctor Gramajo”, Harvard International Review 13, no. 3 (primavera de 1991), 11.

CELAC: el equilibrio del continente y del mundo

La CELAC concreta y expresa los nuevos equilibrios de fuerzas políticas nacionales y regionales, y al mismo tiempo, las posibilidades reales de avanzar hacia un mundo más equilibrado.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

El inminente establecimiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), postergado temporalmente por la convalecencia del presidente venezolano, pero previsto para concretarse en los próximos meses, constituye un hito en la historia del continente y un paso decisivo en los procesos de integración regional y en la afirmación de la idea de la unidad nuestroamericana.

Contrapunto indispensable a la Organización de Estados Americanos (OEA), ese tradicional brazo político de proyección de los intereses estadounidenses en el continente, el nacimiento de esta Comunidad y la idea de una gran unión latinoamericana sin la tutela de los Estados Unidos alarman a los imperialistas. De ahí que no sean pocas las presiones que ya reciben los gobiernos latinoamericanos de parte de Washington y sus aliados, para desvirtuar la CELAC y descarrilarla como proyecto de integración.

Unas presiones son de orden económico, como la creación de la alianza neoliberal del llamado Bloque del Pacífico (México, Colombia, Perú y Chile), que articula un eje de tratados de libre comercio con el mercado estadounidense. Otras, de orden político-diplomático, son visibles en el agresivo giro de las relaciones de Estados Unidos con los países del ALBA (donde asoma la influencia de los republicanos en el Congreso estadounidense). Las recientes sanciones impuestas por la Casa Blanca contra la empresa estatal PDVSA de Venezuela, por el comercio con Irán, son una prueba fehaciente de ello. Y por supuesto, existen presiones militares, entre las que pueden mencionarse la instalación de nuevas bases en Colombia, la militarización de la guerra al narcotráfico en México, Centroamérica y el Caribe, las maniobras de vigilancia de la IV Flota de la marina estadounidense en aguas latinoamericanas.

Todas estas acciones apuntan a desafiar –y debilitar en lo posible- las dinámicas de integración, y a limitar la influencia y protagonismo del triple eje conformado por Brasil, el bloque del ALBA y Argentina.

Como muchas otras importantes iniciativas surgidas en los últimos años (ALBA y UNASUR), la CELAC concreta y expresa los nuevos equilibrios de fuerzas políticas nacionales y regionales, y al mismo tiempo, las posibilidades reales de avanzar hacia un mundo más equilibrado en términos de la conducción de la política exterior, de las relaciones entre bloques de países y, en particular, de la manera de pensar y construir el futuro de la humanidad.

Para que la CELAC se convierta, efectivamente, en el gran aporte de la generación del bicentenario al siglo XXI, deberá enfrentar en lo inmediato dos grandes desafíos: el primero, consolidarse como una organización de profundo carácter latinoamericanista y realmente democrático, es decir, que actúe en función de los intereses de las grandes mayorías de nuestros países; que piense nuestros problemas y sus respectivas soluciones con una perspectiva desde acá; y que su proceder sea consecuente con la democracia que, desde diversas vías y experiencias, van buscando los pueblos latinoamericanos.

El segundo desafío de la CELAC será desmontar el andamiaje político, jurídico e institucional de OEA, y sustituirlo por un sistema cualitativamente distinto y superior, democrático, participativo, pacífico y humanista, que supere de una vez por todas el esquema hegemonista impuesto por los Estados Unidos y sus aliados nacionales. Y esto implica conciliar los intereses de gobiernos con marcadas diferencias ideológicas, dentro del objetivo mayor de la unidad regional.

Más allá de estos aspectos, y vista en un escenario mayor, la CELAC aparece en el horizonte latinoamericano en momentos en que un nuevo orden internacional, el de la multipolaridad, se va configurando en medio de las ruinas del viejo orden de la segunda posguerra del siglo XX: ese que la crisis capitalista y las locuras bélicas de las potencias occidentales van destrozando poco a poco.

Si gobiernos y pueblos latinoamericanos lo hacemos bien, si seguimos las grandes líneas trazadas desde lo mejor de la historia y el pensamiento político de nuestra América, la nueva Comunidad de Estados podría darle a la humanidad una esperanza más en el camino de alcanzar lo que José Martí definió de modo brillante como el equilibrio del mundo.

Luis Britto y el bicentenario venezolano: “La rebeldía forma parte de nuestra cultura”

El escritor venezolano Luis Britto García ha concedido esta abarcadora y muy actual entrevista que aparecerá en la Edición Especial Bicentenaria del Diario Panorama del 26 de julio de 2011.

Yesibeth Rincón / La Pupila Insomne

-Pareciera que en el país un sólo sector celebra el Bicentenario, ¿cómo esta fecha puede servir para unir al país y cómo hacer para que lo celebremos todos?

-Quienes no celebran el Bicentenario no se consideran solidarios con las memorias, logros y esperanzas de los venezolanos y los latinoamericanos, porque los bicentenarios se están celebrando en toda América Latina y el Caribe. Hay una parte reducida de la población para la cual el país y el continente son sólo instrumentos a los cuales ordeñarles dividendos sin retribuirles absolutamente nada. Para ellos es un verdadero pesar que América Latina y el Caribe se hayan independizado de los imperios europeos, y todavía más les pesa que no seamos hoy colonia de algún otro imperio. Esa porción reducida debe pensar que sin país y sin continente tampoco tendrían dividendos.

-Doscientos años después, ¿cómo se entiende en Venezuela el concepto de libertad?

-Es complejo. Bolívar decía que ser libre era estar sujeto a la Ley. También, que ser libre era no ser esclavo, y dio el ejemplo liberando a los esclavos de su propia familia en 1813. Pero mucha gente entiende que libertad es hacer su real gana. Sobre todo los grandes propietarios, reivindican la libertad de especular, de explotar, de mentir, de adulterar productos, de estafar, de corromper funcionarios para saquear a la Nación, de legitimar capitales en garitos o casinos, de contratar sicarios para exterminar dirigentes agrarios o sindicales. Eso no es libertad, sino atropello de los demás. Lea la entrevista completa aquí…

Chile: el significado del movimiento estudiantil

La movilización estudiantil nos ha recordado que Chile es un país rico cuya riqueza es distribuida con extrema desigualdad. Con ello, por primera vez en estos treinta y siete años, el sentido común «naturalizado» por el mercado es puesto en cuestión.

Jaime Massardo / Le Monde Diplomatique Chile y Rebelion

La movilización estudiantil que se ha iniciado en el mes de mayo en las principales ciudades de nuestro país ha tenido la virtud de colocar en el tapete de la discusión un problema fundamental: el Estado no satisface las necesidades de educación científica, tecnológica, artística y humanista de los chilenos.

La novedad, sin embargo, no está en el hecho mismo, cuya obviedad venía siendo constatada hace largo tiempo por la inmensa mayoría de nuestros compatriotas. Lo más importante de esta movilización consiste en la particularidad que ella ofrece desde el punto de vista de la consecución de las luchas sociales en Chile, por lo que debe examinarse en el marco de la evolución política local de estos últimos treinta y siete años: Esta evolución nos muestra que, desde el último tramo dictatorial, las élites entendieron que la intervención militar no podía asumir una forma permanente. Lea el artículo completo aquí…

Argentina y las elecciones 2011: Es la economía… y mucho más

La Agencia Periodística de América del Sur (APAS) ofrece una lectura del mapa político-electoral conformado en Argentina de cara a los comicios generales de octubre. Un escenario definido por reconocimientos, sorpresas y las contradicciones de la oposición.

Natalia Brite / APAS

(Fotografía: La presidenta Cristina Fernández y su compañero de fórmula presidencial, Amado Boudou, actual Ministro de Economía)

“Como si fuera una entrega de premios”, dijo, ponzoñoso, el diario La Nación. Lo cierto es que la jefa de Estado de Argentina, Cristina Fernández, anunció el martes 21 de junio que se sometería una vez más a la voluntad popular y se constituyó en la candidata presidencial más esperada del escenario previo a las elecciones de octubre próximo.

El diario miembro de la oligarquía argentina aludía a una imagen de premiación en relación al anuncio que hizo la mandataria el sábado 25 de junio sobre quién sería su compañero en la fórmula presidencial. Se trata de Amado Boudou, actual ministro de Economía, y esto comenzó a quedar claro en el discurso que hizo Cristina Fernández desde la residencia presidencial cuando repasó solo algunos –porque con eso era más que suficiente- de los datos positivos y distintivos de la economía argentina de los últimos años, más que próspera, en un escenario mundial de fuerte crisis. Lea el artículo completo aquí…

Artículo relacionado: “La posible reelección de Cristina Fernández”, de Guillermo Almeyra

Manuel Zelaya y su estrategia de armar un país dentro de otro

Zelaya se da cuenta que el gobierno de Porfirio Lobo no las tiene todas consigo a nivel político y económico, y que por ello se hace preciso pasar a la contraofensiva, ya que el 2013 –fecha de las elecciones- puede ser la posibilidad concreta de su retorno al poder.

Carlos Aznárez / Rebelion

Cumpliendo con lo que había anticipado en el exilio forzoso al que lo había condenado el golpe cívico-militar hondureño, Manuel Zelaya aprovechó el segundo aniversario de su derrocamiento y la euforia despertada por su regreso al país, para avanzar en la idea de convertir a la Resistencia en la promotora de un partido político denominado Frente Amplio de Resistencia Popular (FARP). Esta nueva organización fue lanzada a la superficie en el marco de un plenario multitudinario (1500 delegados del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), pertenecientes a 19 departamentos), y aprobada casi unánimemente.

Para que esto sucediera, Mel, como cariñosamente lo apodó el pueblo hondureño, mantuvo, en los días previos, prolongadas reuniones con los dirigentes de la Resistencia que le son más afines, como Juan Barahona y Rafael Alegría. A ellos les explicó que era necesario no desaprovechar la oportunidad que se ha abierto con su presencia en el país “gracias a la movilización popular y al esfuerzo internacional de nuestros mejores amigos”. De allí, a convencerlos que es “ahora cuando”, para la constitución de un partido que reúna a lo mejor y más combativo de los cuadros de la Resistencia, hubo un margen donde ambos dirigentes plantearon su aceptación, siempre y cuando se respete la diversidad política que aglutina el Frente. Según Barahona, ese es el factor fundamental que les ha permitido mantenerse unidos durante los dos difíciles años que van desde el golpe de Estado a este presente. Lea el artículo completo aquí…

Perú: Movimiento social y nuevo gobierno

Las recientes protestas en Puno reafirman que el centro de la conflictividad social hoy, en el Perú, está en los proyectos de las industrias extractivas y particularmente mineras.

Javier Díaz Canseco / ALTERINFOS

A un mes del cambio de gobierno, acontecimientos violentos y sangrientos ponen en primer plano los conflictos larvados y la explosividad a flor de piel de sectores sociales excluidos, marginados o simplemente ignorados en sus demandas por un gobierno que se despide con un triste récord de muertes en conflictos sociales.

Los hechos más graves se han dado en Puno. Confluyeron varios conflictos alrededor de proyectos mineros ilegal y arbitrariamente concesionados, que no fueron materia de consulta previa con la población, que son vistos como una amenaza al agua y al medio ambiente, o tienen un impacto contaminante, desatendido por la autoridad. Numerosos muertos y heridos ha sido el precio pagado por la derogatoria de normas que se han firmado con la pluma mojada en sangre. Lea el artículo completo aquí…

La jurídicamente excluyente religiosidad en el Perú

No se puede seguir creyendo que el Perú es una hacienda llena de chacras y minas, a la cual hay que seguir explotando dándole dadivas a sus propietarios y enriqueciendo acaudaladas familias que no se cansan de repartirse el botín de lo acumulado entre sus herederos y herederas. Confiamos que la administración del Presidente Electo Moisés Ollanta Humala Tasso dé inicio a un proceso de reivindicación de los valores desfigurados de un Perú de “Todas las sangres”.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

(Fotografía: instalación del Cristo del Pacífico, en Lima)

Ad portas de cerrar el quinquenio gubernamental del Partido Aprista Peruano - representados por Alán García Pérez - sucede un particular suceso que lo asemejamos con lo sucedido en el gobierno militar del general Francisco Morales Bermúdez Cerruti el 19 de Julio de 1980. A solo 9 días del término del gobierno militar del general Morales Bermúdez (28 de Julio de 1980) - dando pase al gobierno democrático del arquitecto Fernando Belaunde Terry - el gobierno firma el “Acuerdo entre la Santa Sede y la República del Perú” (concordato). Pacto en beneficio del Estado de Vaticano en favor de su institución religiosa: La “Iglesia Católica”. Este lamentable suceso es la instalación del denominado Cristo del Pacífico, de 37 metros de altura (US$ 833,437 dólares), construido en el Morro Solar en el Distrito de Chorrillos en la ciudad de Lima-Perú. Lo inverosímil es que se da en medio de un contexto en donde los asentamientos humanos y los niveles de desempleo, pobreza y marginalidad para nada reflejan los índices de crecimiento económico que ostentan las macro cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Pero, qué relación existe entre el “Acuerdo entre la Santa Sede y La República del Perú” (Concordato), la libertad Religiosa (Ley N° 29635) y el Cristo del Pacífico de Alán García Pérez. Una primera variable es que en las tres situaciones la institución expresamente beneficiada es la Iglesia Católica. Una segunda variable es la indiferencia del Estado frente a los segmentos de la población de confesión diversa a la cristiana o Católica Romana particularmente aquellos pertenecientes a los estratos sociales menos favorecidos por los medios de importación y exportación, fíjese, no hablamos de medios de producción por la exagerada ausencia de ella en el mercado laboral peruano. En el Perú la producción ha sido reemplazada por leyes del mercado de consumo que favorecen la exportación en un 75% de insumos mineros y la importación de todo cuanto sea posible bajo la cobertura de los Tratados de Libre Comercio (TLC). Lea el artículo completo aquí…

EE.UU y América Latina: Diplomacia de fuerza

La continuidad entre Bush hijo y Obama es ominosa.

John Saxe-Fernández / LA JORNADA

“Anda la derecha nacional e internacional enloquecida, frotándose las manos y haciendo gozo de la salud del presidente, incluso hablando de la muerte del presidente... les decimos... que... hay Chávez para rato”. Eso dijo Elías Jaua, vicepresidente de Venezuela, ante la multimillonaria campaña contra el gobierno, intensificada ahora con un alud de rumores, por la convalecencia en Cuba de una cirugía practicada a Chávez. El esquema desestabilizador, parte de la “diplomacia de fuerza” por el petróleo impulsada por Bush/Cheney, persiste con Obama y los cipayos de costumbre.

En Venezuela, como en toda nación que ejerce soberanía sobre sus recursos naturales, en especial los no renovables (RNR), acciona y se acentúa la “diplomacia de fuerza” de Estados Unidos, el mayor importador de crudo y otros RNR. El papel de Venezuela, poseedora de la mayor reserva petrolera del hemisferio, en la génesis y desarrollo de la OPEP, ha sido una piedra en el zapato imperial y según Estados Unidos un “mal ejemplo” para América Latina, región que considera su reserva de RNR. Lea el artículo completo aquí…

Grecia y Latinoamérica

La experiencia latinoamericana frente al FMI y los dogmas neoliberales debiera tomarse con seriedad mundial.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo (Ecuador)

Grecia está presionada tanto por Europa como por el FMI para obligar al Parlamento a que se adopte un plan de austeridad económica (deberá votarse el 28 y 29 de junio), al que ha cedido el gobierno “socialista” para evitar la bancarrota del país.

Europa y el FMI van al “rescate” de Grecia, ante el riesgo que correría el euro y la economía europea. Sólo harán desembolsos de nuevo dinero si el país aprueba un “plan” que incluye: severos recortes del gasto público, revisión y disminución de salarios, privatizaciones en el Estado y aumento de impuestos. Todo ello bajo el supuesto de que el “mercado libre” sorteará la abismal crisis financiera griega.

¡Pobre Grecia! Víctima de la deuda y de la doble moral de los financistas europeos y la persistencia “neoliberal” del FMI.

Es que América Latina ya vivió los mismos condicionamientos “neoliberales” en las pasadas décadas. Actuó en la región el FMI para imponer programas de ajuste aceptados por gobernantes latinoamericanos prisioneros del capital transnacional y de los supuestos de que el mercado libre, el retiro del Estado, las privatizaciones y la hegemonía de la empresa privada traerían crecimiento económico con bienestar social.

Los programas fondomonetaristas convirtieron a Latinoamérica en la región más inequitativa del mundo, con economías empresariales en auge, pero condiciones sociales y laborales en desgracia. En Ecuador el modelo empresarial de desarrollo acompañó a la desinstitucionalización del Estado, la consolidación de una clase política irresponsable, la relativización de la soberanía económica y, sobre todo, el deterioro de las condiciones de vida, una emigración masiva, crecimiento del desempleo y el subempleo así como precarización y flexibilización del trabajo.

La experiencia latinoamericana debiera tomarse con seriedad mundial. Incluso los gobiernos latinoamericanos que decidieron romper con los postulados neoliberales y definieron políticas estatales y sociales para regular la economía y promover el buen vivir, son los que han demostrado la validez de una vía histórica distinta. Contra ellos enfilan la propaganda internacional y los sectores del antiguo poder.

Pero lo sucedido con Grecia también debiera alertar contra las presiones para suscribir en Ecuador un TLC con Europa, pues ha quedado claro que los financistas del viejo continente persisten en las recetas aperturistas y privatizadoras que tan amargas experiencias trajeron a Latinoamérica.

El agua y la vida, en el centro de la acumulación por guerra

Cuando los gobiernos hablan de atraer inversiones, lo que están haciendo es importar una máquina de guerra que tiene los más variados nombres (minería, soya, celulosa) pero una sola lógica: acumular destruyendo, acumular haciendo la guerra contra los de abajo.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

El Encuentro Continental por el Agua y la Pachamama (deidad), celebrado en Cuenca de Guapondelig entre el 21 y el 23 de junio, generó un amplio debate entre quienes nos oponemos al modelo de apropiación de los bienes comunes, con una importante participación de movimientos de la región. Los casi 2 mil delegados de 15 países mostraron la importancia que los activistas están concediendo al extractivismo más allá de los gobiernos de los diferentes países.

Entre los convocantes se destacan la Conaie y la Ecuarunari de Ecuador, que desde hace décadas vienen luchando contra el modelo neoliberal y extractivo, que tiene en la minería a cielo abierto su principal y más devastadora expresión. Entre los temas abordados figuró el Sumak Kawsay (Buen Vivir o buena vida), los derechos de la naturaleza que la Constitución ecuatoriana reconoce pero aún están lejos de hacerse realidad, la gestión comunitaria del agua y el derecho a la resistencia, ya que el modelo en su fase actual es irreconciliable con la preservación de la vida. Lea el artículo completo aquí…

¿Una nueva sociedad o un tsunami social y ecológico?

Se impone una articulación mundial, la creación de organismos que hagan viable otro modo de convivir, y una representación política ligada a los anhelos generales y no a los intereses del mercado. Hay que reconstruir la vida social.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

En mi último artículo lancé la idea, sustentada por minorías, de que estamos ante una crisis sistémica y terminal del capitalismo, y no es una crisis cíclica. Dicho en otras palabras: las condiciones para su reproducción han sido destrozadas, sea porque los bienes y servicios que puede ofrecer han llegado al límite por la devastación de la naturaleza, sea por la desorganización radical de las relaciones sociales, dominadas por una economía de mercado en la que predomina el capital financiero. La tendencia dominante es pensar que se puede salir de la crisis, volviendo a lo que había antes, con pequeñas correcciones, garantizando el crecimiento, recuperando empleo y asegurando ganancias. Por lo tanto, los negocios continuarán as usual. Lea el artículo completo aquí…