sábado, 20 de agosto de 2011

MalEducados: el problema de la educación en Chile (video)

Un reportaje del realizador Diego Marín Verdugo, preparado para la cadena Telesur, en el que se analiza la problemática de la educación en Chile, narrado desde las voces de sus protagonistas –los estudiantes-, intelectuales y analistas de la sociedad chilena.


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Una revolución en marcha

Manuel Cabieses / Clarín (Chile)

Resulta difícil para muchos aceptar que en Chile estamos viviendo una verdadera revolución, en este caso un proceso de profundos cambios que llevarán a término la democratización que dejó a medio camino la hoy agonizante Concertación de Partidos por la Democracia. Como toda revolución verdadera, es diferente y sorprende incluso a sus propios actores, pero sobre todo, a las fuerzas conservadoras encargadas de mantener incólume, a sangre y fuego, el orden heredado. Lea el artículo completo aquí…

Argentina y las elecciones primarias: el piso o el techo

Cristina Fernández recogió un contundente respaldo popular en las elecciones primarias realizadas el domingo 14 de agosto. La oposición política, mediática y económica desnudó sus límites y quedó al borde del ridículo, único lugar desde el cual no hay retorno.


Ernesto Espeche*/ Agencia Periodística de América del Sur


La ciudadanía argentina se volcó a una participación masiva en el debut de las elecciones Primerias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una instancia creada por la reforma política aprobada hace dos años por el parlamento nacional. De ese modo se definieron, entre otros aspectos, las candidaturas presidenciales que competirán en las elecciones del próximo 23 de octubre.

Votó casi el 80 por ciento de la población habilitada –cifra record- un dato que evidencia la ineficacia de las campañas de desinformación y desprestigio que se organizaron desde el bloque opositor para generar confusión y apatía.

Pero el dato medular que se desprende de los comicios está en los abrumadores resultados conseguidos por el Frente Para la Victoria (FPV): más de la mitad de los argentinos respaldaron el proyecto iniciado en 2003 por Néstor Kirchner y continuado por Cristina Fernández desde 2007. Ninguna de las listas opositoras superó el 13 por ciento de los sufragios. Se estableció, de este modo, una brecha –un abismo- que difícilmente pueda encontrarse en las páginas de la historia institucional argentina.

Seguid el ejemplo, que Ecuador nos dio

“Los pequeños tenemos que ganar con el esfuerzo la talla que la naturaleza nos niega”, decía el irreductible Cipriano Castro, quien pactó restablecer la Gran Colombia con Zelaya de Nicaragua, Uribe Uribe de Colombia y Eloy Alfaro de Ecuador. Midamos la talla que da el pequeño Ecuador.

Luis Britto García / La Radio del Sur

Como Venezuela, gemía Ecuador bajo la la Deuda Externa, equivalente al 19,8% de su PIB. Entendió Correa que no bastaba con quejarse, creó una Comisión de Auditoría integral del Crédito Público que denunció fraude y violación de la Constitución, esperó a la baja en el mercado, y en secreto y por sorpresa recompró parte de la Deuda con rebaja, reduciéndola al 13,7% del PIB.

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Ecuador, como Venezuela, vio desatarse las furias de los medios de comunicación contra su gobierno progresista. Venezuela, como Ecuador, padeció un golpe de Estado propiciado y ejecutado por los medios. Ecuador, como Venezuela, rescató a su gobernante electo con movilización popular y lealtad militar. En Ecuador, como en Venezuela, los medios acusaron al presidente secuestrado de haber ordenado disparar contra el pueblo. En Ecuador, a diferencia de Venezuela, el Presidente demandó al diario calumniador, y obtuvo indemnización de 40 millones de dólares. “No se olviden: a reaccionar todos contra la prensa corrupta. Los ciudadanos venceremos al gran capital”, advirtió. Los medios en Venezuela siguen difamando sin pensar; los de Ecuador pensarán dos veces antes de hacerlo.

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Mantenía Estados Unidos una base militar en Ecuador, Correa los obligó a desalojarla. Gobiernos neoliberales impusieron como moneda nacional el dólar; pero el Sumak Kawsay es el más firme promotor de la instauración del SUCRE. El movimiento étnico CONAIE exigió a Correa que le transfiriera el control sobre los recursos naturales del país, y ante la negativa fue a la oposición, sacó un solo diputado, apoyó el golpe en comunicado que tildaba al gobierno legítimo de “dictadura democrática” y fracasó en imponer la dictadura étnica neoliberal. Los recursos de Ecuador siguen siendo de todos los ecuatorianos.

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Ecuador, como Venezuela, carecía de soberanía jurisdiccional, porque las controversias sobre contratos de interés público nacional no eran resueltas por sus tribunales, sino por árbitros o tribunales extranjeros. Uno de ellos, la dependencia del Banco Mundial llamada Centro Internacional de Arreglo de las Diferencias sobre Inversiones (CIADI) para 2007 ostentaba el infamante récord de 230 sentencias a favor de las transnacionales en 232 casos. Por ello, y por contrario a su Constitución, Bolivia abandonó ese año el CIADI, y por iguales motivos Ecuador lo dejó el 2009. A diferencia de Ecuador y de Bolivia, Venezuela espera mansamente a que el Banco Mundial decida en su contra una veintena de demandas que suman cerca de 40.000 millones de dólares, a pesar de que el artículo 151 de la Constitución Bolivariana manda que las controversias sobre contratos de interés público deben ser decididas según nuestras leyes y por nuestros tribunales.

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Venezuela, como Ecuador, padece una inmigración narcoparamilitar delincuente que blanquea capitales instalando casinos. Ecuador planteó el problema en reciente referendo, y la mayoría de los distritos consultados se pronunció por la ilegalización de los garitos. En Venezuela el Código Penal castiga la apertura de salas de juego al público, y el 6 de diciembre de 2009 Hugo Chávez Frías declaró: “¿Hasta cuándo vamos a permitir que hayan casinos ilegales? ¿Nos da miedo, es? He ordenado de nuevo que se revise esos casos. ¿Este es un país de casino, entonces? ¿Esto es parte del socialismo?” Para celebrar sus palabras, Diputados y Jueces crearon una Comisión para legalizar lo ilegalizable, e instalaron la sede de la Comisión de Casinos en el rascacielos que antes ocupaba la Embajada de Estados Unidos, país que una vez nos trató como semicolonia. No necesita instalar bases militares para reconquistarnos, con tal enclave del Poder Narcoparamilitar extendiendo gangrenas de corrupción en desacato del Código Penal y de las órdenes del Presidente.

La turbulencia sacude al mundo

Europa arde, EEUU se prepara para una dura campaña política, la violencia campea al sur del río Grande y los países de Sur América tratan de sacarse la camisa de fuerza neoliberal.

Marco A. Gandásegui, h. / ALAI

Giovanni Arrighi, sociólogo italiano, anunció un período de turbulencia que transformaría el mundo tal como lo conocemos en la actualidad. Sin duda, hemos entrado en esa fase de cambios. La atención mediática de la guerra de clases, en la actual coyuntura del sistema capitalista mundial, se centró en la crisis de poder en EEUU. El enfrentamiento de Republicanos y Demócratas en el Congreso, y entre éste y el presidente Obama, es un aperitivo a las peleas que se avecinan para determinar cómo se distribuirá la enorme riqueza acumulada por el sistema capitalista. Por un lado, los capitalistas financistas e industriales, por el otro, los trabajadores y la población en general.

El mundo capitalista tal como lo hemos conocido, en poco más de medio siglo, está cambiando y no se sabe en qué dirección. Los enfrentamientos políticos en Washington son una muestra del pugilato que se está dando a los niveles más altos del gran capital. Esa guerra es consecuencia de y, a su vez, impacta las relaciones sociales a escala mundial. La llamada “primavera” árabe, los movimientos de cientos de miles de “indignaos” en Europa, las protestas de los desposeídos en EEUU son señales claras de un nuevo escenario que se está formando.

El capitalismo salvaje asola las calles

Los movimientos de indignados en España y Grecia, los impulsos revolucionarios en América Latina, los movimientos campesinos en Asia, están empezando a adivinar que tras la gran estafa un capitalismo depredador y salvaje mundial se ha desatado sobre el mundo

David Harvey / Rebelion

“Adolescentes nihilistas y salvajes” llamó el Daily Mail a los jóvenes de todos los ámbitos de la vida que corrían por las calles a la desesperada lanzando ladrillos, piedras y botellas a los policías, mientras saqueaban por aquí e incendiaban por allá, obligando a las autoridades a un alegre juego del escondite mientras corrían de un objetivo a otro con ayuda de Twitter.

La palabra “salvaje” atrajo inmediatamente mi atención. Me recordó el modo en que representaron a los comuneros de París, en 1871, como animales salvajes, hienas que merecían ser –y a menudo lo fueron– ejecutadas sumariamente en nombre de la santidad de la propiedad privada, la moral, la religión y la familia. Pero, además, la palabra me suscitó otra asociación: Tony Blair, atacando a los “medios de comunicación salvajes”, mientras se hallaba cómodamente alojado en el bolsillo izquierdo de Rupert Murdoch, para ser sustituido más tarde por éste, cuando se sacó de su bolsillo derecho a David Cameron.

Habrá, por supuesto, el debate, siempre histérico, entre los propensos a considerar los disturbios como una cuestión de pura, desenfrenada e inexcusable criminalidad, y aquellos deseosos de contextualizar los acontecimientos en un fondo de incorrecta actuación policial, racismo y continua persecución injustificada de los jóvenes y las minorías; desempleo masivo de los jóvenes; creciente marginación social y una política de austeridad ciega que nada tiene que ver con la economía y todo con la perpetuación y la consolidación de la riqueza y el poder personal. Algunos pueden llegar incluso a condenar el sinsentido y los rasgos alienantes de tantos empleos y tantas cosas de la vida cotidiana en medio de la inmensa potencialidad, aunque desigualmente distribuida, de florecimiento humano.

sábado, 13 de agosto de 2011

Guatemala: Rigoberta no será presidenta… pero debería

Rigoberta Menchú, candidata del Frente Amplio –una coalición de partidos y movimientos de izquierda-, no será presidenta. Sin embargo, es la única que podría hacer algo por sacar a Guatemala del marasmo en el que se encuentra.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

rafaelcuevasmolina@hotmail.com

El 11 de septiembre próximo habrá elecciones generales en Guatemala, ese pequeño pájaro herido enclavado en la esquina norte de Centroamérica, centro geográfico de Mesoamérica, una de las áreas civilizatorias prehispánicas más esplendorosas.

El virtual ganador es el general retirado Otto Pérez Molina quien, como muchos de sus antecesores desde el siglo XIX, ofrece mano dura para resolver los problemas del país. Mano dura ha tenido Guatemala toda la vida, y el ejecutor central de esa política sempiterna ha sido el ejército guatemalteco y los grupos paramilitares de extrema derecha que la troglodita clase dominante del país ha organizado, financiado y protegido hasta hoy.

El general Pérez Molina fue uno de los conspicuos ejecutores de las horribles masacres que se llevaron a cabo en el altiplano occidental guatemalteco durante los primeros años de la década de los 80. El general niega que tales masacres hayan existido a pesar de las contundentes evidencias que han sido puestas al descubierto desde la década de los 90.

Rigoberta Menchú es, como todos saben, una indígena de la etnia maya quiché que, desde los 22 años, lucha en diferentes planos en contra de las injusticias abismales de su país. En 1992 se le confirió el Premio Nobel de la Paz, y una década después un antropólogo norteamericano de apellido Stolz, junto a otros académicos de esa nacionalidad y uno guatemalteco, trataron de desprestigiarla diciendo que mucho de lo que decía en el libro testimonial que la dio a conocer, Me llamó Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia (Premio Casa de las Américas 1984), era falso.

Rigoberta es una mujer que como tal, más por el hecho de su origen pobre e indígena, ha sufrido todo tipo de discriminaciones. En su temprana juventud mataron a varios miembros de su familia. Su padre, Vicente, murió calcinado en la Embajada de España después que la policía le prendiera fuego (con el embajador adentro) para terminar con la ocupación que un grupo de campesinos llevaban a cabo. Su hermano fue asesinado públicamente frente a su comunidad para escarmiento de todos los presentes. Trabajó como empleada doméstica en la capital del país, y sus patrones la alimentaron –según ella cuenta- peor que al perro de la casa.

Vivió varios años en el exilio y recorrió el mundo no solo denunciando las atrocidades que ocurrían en su país sino que, además, participó en algunas de las más importantes decisiones que ha tomado la ONU en los últimos 20 años en relación con los indígenas del mundo.

Rigoberta es descendiente directa de un pueblo que logró construir, en el pasado, una de las civilizaciones más brillantes del planeta: los mayas. Los rastros de esta civilización fueron arrasados en tiempos de la conquista española que, en el marco de su gesta “civilizatoria”, destruyó sus ciudades, quemó sus libros y masacró a sus pobladores. A pesar de todo ello, los mayas sobrevivieron hasta nuestros días guardando mucho de su cosmovisión original. Han sido, desde la conquista, los marginados entre los marginados, los vilipendiados, los tratados peor que animales, los caracterizados como haraganes, viciosos, tontos, feos y tramposos. Ser “indio” en Guatemala es estar condenado a vivir en la pobreza y la ignorancia por siempre.

La guerra que sacudió al país durante 36 años tuvo, entre sus efectos, que grupos de indígenas tomaran conciencia de su situación. Hoy, existe un creciente movimiento étnico que paulatinamente va ganando derechos.

Rigoberta Menchú es candidata presidencial por el Frente Amplio. Éste, es una coalición de partidos y movimientos de izquierda que, según las encuestas y la experiencia anteriores, no tiene la más mínima posibilidad de ganar las elecciones. Su plan de gobierno es coherente con lo que ha sido su experiencia de vida: apuesta por una sociedad menos desigual, más equilibrada, en la que todos tengan oportunidades. En un país como su país, esto es sinónimo de comunismo, y pone en alerta roja a una sociedad que se mueve con valores arcaicos.

Por eso, Rigoberta no será presidenta. Es la única, sin embargo, que podría hacer algo por sacar a Guatemala del marasmo en el que se encuentra. El país continuará en caída libre y las cosas, por lo tanto, estarán cada vez peor. Los mismos que mantienen el estatus quo sufrirán cada vez más los efectos de la situación que han creado: la violencia, la inseguridad, el caos, pero, miopes como son, le echaran el muerto a los designios divinos, la fatalidad del destino o al hecho de ser una “república de indios”. Su capacidad autocrítica que les permitiría darse cuenta que son ellos mismos los que, con su forma de actuar, se están suicidando, es nula.

Por eso, Rigoberta no será presidenta… pero debería.

Centroamérica: La necesidad de volver al Sur

Las dimensiones de la crisis económica, y el reordenamiento de los equilibrios de fuerzas globales, demandan un giro de timón hacia rumbos posneoliberales. Aunque demore años, Centroamérica debe volver al Sur de nuestra América: allí donde pertenece.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Mientras los países latinoamericanos que integran la UNASUR discuten soluciones y acuerdan medidas para enfrentar este nuevo “coletazo” de la crisis del sistema capitalista, Centroamérica –y Costa Rica no es la excepción- podría pagar muy alto el precio de su adhesión política casi generalizada al neoliberalismo y su dependencia económica estructural de los Estados Unidos (profundizada por el Tratado de Libre Comercio vigente con ese país).

Así se desprende de los criterios de dos reconocidos economistas costarricenses, no subordinados al establishment de la intelectualidad oficial, quienes analizaron recientemente, en sendos artículos, las perspectivas del país y de la región centroamericana en la actual coyuntura internacional.

En su columna del diario digital El País , el Dr. Henry Mora Jiménez, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional, afirmó que la economía centroamericana podrían sufrir severos impactos macroeconómicos, similares de los del período 2008-2009, entre ellos: “a) fuerte desaceleración del crecimiento (incluso negativo en el fondo de la crisis), b) disminución de la inversión extranjera (hasta en un 20%), c) disminución del envío de remesas, d) impacto negativo en el turismo (¡ahora que estaba en vías de recuperación!), e) fin de la leve recuperación de las exportaciones, f) empeoramiento de la situación fiscal”.

Esta situación afectaría, principalmente, a los sectores de la población de zona rural y a los que dependen de las actividades turísticas y agropecuarias de exportación. “En general, la contracción de los sectores más transnacionalizados de la economía hará aumentar el desempleo y la pobreza. Esperemos que en esta ocasión no se dispare el precio de los alimentos, que tuvo un impacto desastroso para los más pobres en 2008 y 2009. Y desde luego, las presiones fiscales (hoy más complicadas) harán más difícil que los gobiernos compensen ampliamente estos efectos. Y como el precio del oro anda por las nubes, seguirán las presiones transnacionales e internas a favor de esa temida actividad que es la minería a cielo abierto. No hay que pestañear”, explicó Mora.

Ante un panorama como este, ¿qué pueden hacer los gobiernos de la región? Descartada la posibilidad de un “blindaje” como el que propone la UNASUR, o el uso de una moneda alternativa para las operaciones comerciales –como el sucre que funciona entre los países del ALBA-, dado el pequeño tamaño de nuestras economías y la dependencia que mantienen México, Centroamérica y el Caribe de los mercados y capitales estadounidenses, Mora considera que “a corto plazo los gobiernos centroamericanos deben defender su mercado regional”.

Al mismo tiempo, el economista concluye que es necesaria “una reforma fiscal que genere recursos para al menos hacer sostenible un déficit fiscal que permita estimular el empleo y la economía social. Sí, apostemos a la economía social y a la organización productiva y social de la población en este tipo de emprendimientos. Los humildes no necesitan dádivas, necesitan oportunidades de empleo y condiciones para realizarlas”.

Por su parte, el Dr. Luis Paulino Vargas, del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo de la Universidad Estatal a Distancia, en un texto publicado por la agencia de información latinoamericana Argenpress.info, señaló que “frente a la magnitud de las tormentas que en este momento se abaten sobre Europa y EE.UU, se hacen indispensable dos cursos de acción urgentes: a. revitalizar el espacio económico centroamericano como nuestro espacio económico natural. [y] b. desarrollar un esfuerzo extraordinario de acercamiento a América del Sur, en especial Brasil y Argentina pero, en general, todo el bloque sureño en sus diversas expresiones”.

Para Vargas, “esto es esencial a fin de contar con mercados confiables donde colocar la producción y con la finalidad de hacerse parte de mecanismos de cooperación financiera mancomunados. A su vez, esto atiende a un objetivo ineludible: crear diques de contención que frenen la marejada destructiva que viene del norte”.

Por supuesto, este tipo de acciones requieren lo que, en el contexto centroamericano, sería un descomunal esfuerzo de creación política que involucre al conjunto de la ciudadanía, y sea capaz de revertir tendencias históricas de nuestro desarrollo socioeconómico: en particular, las decisiones tomadas por las elites regionales durante los últimos treinta años cuando, encantadas por el sonido de las flautas del neoliberalismo, apostaron por profundizar sus vínculos con la potencia norteamericana y adoptaron, sin chistar, los planes de reforma y ajuste estructural del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Es un desafío sumamente difícil pero necesario, que además exige derribar el “muro ideológico del Darién”, ese artefacto de la cultura política dominante que, en consonancia con los intereses de la política exterior estadounidense, ha impedido todo posible contacto, acuerdo y diálogo constructivo entre Centroamérica y los procesos nacional-populares suramericanos.

Las dimensiones de la crisis económica, y el reordenamiento de los equilibrios de fuerzas globales, demandan un giro de timón hacia rumbos posneoliberales. Aunque demore años, Centroamérica debe volver al Sur de nuestra América: allí donde pertenece.

Utopía, sí. Pero sirve para empezar a caminar.

Guatemala: García Arredondo, a propósito de un esbirro

Esto es lo que se tiene que lograr con la reivindicación de la memoria, el esclarecimiento de la verdad histórica y la administración de justicia: que no haya nadie que nos amenace impunemente con volver al pasado tenebroso de las dictaduras terroristas.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América

Desde Puebla, México

Ha resultado estremecedor para mí recibir un comunicado del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) emitido a propósito de la captura en Guatemala, a mediados de julio, del ex jefe policiaco Pedro García Arredondo. Ha sido estremecedor porque, a pesar de que García Arredondo será juzgado solamente por su participación en la desaparición en 1981 del estudiante universitario Edgar Sáenz Calito, en realidad se le imputan innumerables crímenes cometidos a fines de los años setenta y a principios de los ochenta del siglo XX. El GAM menciona entre los asesinatos en los cuales Pedro García Arredondeo pudo haber participado, el de mis padres, Carlos Alberto Figueroa y Edna Ibarra de Figueroa.

Ya lo he escrito en esta columna. En relación a éste hecho no me embarga ningún odio personal. Me interesa sobre todo la Memoria, la Verdad y la Justicia que incluye por supuesto el caso de mis propios padres, pero también el de aproximadamente 200 mil guatemaltecos. Pedro García Arredondo en su calidad de jefe del Comando Seis de la policía nacional, fue el prototipo del esbirro civil en la década de los ochenta del siglo XX en Guatemala. En ese sentido, junto a Manuel Valiente Téllez, García Arredondo es el heredero de esbirros tristemente celebres del ubiquismo y después de la mal llamada liberación nacional. Me refiero a Bernabé Linares y Santos Miguel Lima Bonilla. La particularidad de estos esbirros es que no fueron militares sino civiles. Y el hecho de que hayan sido civiles, y no militares, los esbirros más famosos en la época de las dictaduras unipersonales del período oligárquico (Estrada Cabrera y Ubico), es reveladora del papel del ejército en aquella época. No era el ejército sino la policía política el bastión de la represión en aquellos años. Más aun, los jefes policiacos allegados a los dictadores pudieron haber tenido más poder que muchos de los generales del maltrecho ejército guatemalteco de aquellos años. Tropas descalzas, mal uniformadas y mal armadas, eso eran las fuerzas armadas hasta la revolución de octubre de 1944.

Paradójicamente fueron los años de la primavera democrática los que fueron empoderando al ejército. Finalmente, las fuerzas armadas habían sido decisivas en el derrocamiento de Ponce Vaides en octubre de aquel año. Las continuas tentativas de golpes de estado y complots observados entre 1944 y 1954, hicieron que los gobiernos de Arévalo y Arbenz tuvieran que estar lisonjeando al ejército con prebendas y privilegios. Después de 1954, en el contexto de la guerra fría el ejército culminó su ascenso que llegó a su momento climático con el golpe de estado de 1963. El surgimiento de la dictadura militar hizo del ejército la columna vertebral del Estado. La clase dominante guatemalteca cedió a los militares el ejercicio directo del poder y les pagó con impunidad ante la corrupción el hecho de que se mancharan las manos de sangre. Ser militar de alto rango en aquellos años, casi siempre se volvió camino para el enriquecimiento y volverse parte de algún estamento de la clase empresarial. Ahora los señalamientos de crímenes de lesa humanidad se dirigen sobre todo al ejército. Se olvida que estos crímenes se hicieron para mantener las insultantes desigualdades y privilegios de la clase dominante guatemalteca.

También hay señalamientos contra civiles por los crímenes cometidos durante los años del conflicto interno. Pero los civiles implicados y ahora juzgados son pobres diablos, matarifes de mediana estofa, subordinados a un poder centralizado en el alto mando de las fuerzas armadas. Este es el perfil de matones como Manuel Valiente Téllez y el ahora arrestado Pedro García Arredondo. ¿Tuvo que ver García Arredondo con el asesinato de mis padres el 6 de junio de 1980? Como buena parte de los crímenes cometidos en aquellos años, la verdad acaso nunca se sepa. Pero así como Al Capone fue condenado por evasión fiscal en lugar de que lo fuera por los innumerables delitos que cometió, basta que García Arredondo sea juzgado por la desaparición de Édgar Sáenz Calito. Con este juicio habrá esperanzas para la justicia con respecto a todos los que fueron asesinados y desaparecidos por su acción directa e indirecta.

La ejecución extrajudicial y desaparición forzada de 200 mil personas en el contexto del conflicto interno es una deuda histórica que el país tiene con respecto a sí mismo. Ciertamente no se trata de hacer de esto un tema interminable y de autolaceración permanente. Pero tampoco se trata de hacer como si nada hubiese pasado. En su último comunicado, AVEMILGUA [Asociación de Veteranos Militares de Guatemala] nos amenaza de manera velada con volver a cometer las infamias observadas durante casi medio siglo.

Esto es lo que se tiene que lograr con la reivindicación de la memoria, el esclarecimiento de la verdad histórica y la administración de justicia: que no haya nadie que nos amenace impunemente con volver al pasado tenebroso de las dictaduras terroristas.

El Salvador: El pasado no está muerto

La orden de captura dictada por un juez español contra militares salvadoreños acusados de la masacre de los jesuitas en 1989, demuestra que el pasado no está muerto para la memoria, ni tampoco para la justicia procesal. Es evidente que las leyes de amnistía no son una garantía perpetua, tal como sus promotores calcularon.

Carlos Ayala Ramírez / ALAI

(Fotografía: homenaje a los jesuitas asesinados en San Salvador)

En los últimos días la opinión pública ha estado dominada por la noticia de las órdenes de captura de militares salvadoreños, giradas por el juez de la Audiencia Nacional de España, Eloy Velasco. Los militares son acusados de la matanza de seis sacerdotes jesuitas – cinco de ellos españoles – y de Elba y Celina Ramos, ocurrida en noviembre de 1989 en el campus de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA). Este hecho ha sido calificado por el juez español como un crimen contra la humanidad o delito contra el derecho de gentes.

Las reacciones no se han hecho esperar: el Gobierno emitió un comunicado de cinco puntos, en los que se limita a informar los pasos que se han dado en torno al proceso judicial, sin emitir ningún juicio valorativo; el partido ARENA se pronunció argumentando que la resolución del juez Velasco atenta contra el régimen jurídico nacional, y que el caso ya fue investigado, juzgado y condenado conforme a las leyes salvadoreñas; el FMLN, por su parte, se pronunció de forma lacónica, genérica y ambigua, es decir, haciendo referencia a principios abstractos y eludiendo una posición firme y directa sobre el caso; la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), hizo un llamado a la Corte Suprema de Justicia para que haga valer el Estado constitucional de derecho, el respeto a la soberanía nacional, y mantenga incólume el prestigio de las instituciones nacionales, y volvió a repetir el discurso de que “abrir esta página de la historia lo único que logrará es desprestigiar el proceso de paz y a la Fuerza Armada que, a su juicio, solo cumplió con su obligación de defender la democracia. Lea el artículo completo aquí…

Apuntes sobre la pobreza

Según datos de Naciones Unidas, el patrimonio de las 358 personas cuyos activos sobrepasan los 1.000 millones de dólares -que pueden caber en un Boeing 747- supera el ingreso anual combinado de países en los que vive el 45% de la población mundial.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala

Acometer el tema de la pobreza es particularmente difícil. Lo es por varios motivos. Por un lado, porque es muy complejo determinar claramente sus causas, el proceso que la instaura, su dinámica general. Pero por otro, porque es infinitamente más dificultoso encontrarle soluciones concretas.


Indicando rápidamente, quizá como primera aproximación, que identificamos pobreza con carencias materiales, con falta de recursos, podría decirse que la historia misma de la Humanidad es una constante lucha contra este fantasma. El puesto del ser humano en el mundo no está asegurado de antemano; su realización es una permanente búsqueda de la satisfacción de necesidades básicas que le permiten sobrevivir, búsqueda que, a inicios del siglo XXI y con todo el potencial técnico que se ha llegado a acumular, no termina nunca de colmarse. Hoy día se produce entre un 40 y un 50 % más del alimento necesario para nutrir a toda la población mundial, pero el hambre sigue siendo la principal causa de muerte de nuestra especie, mientras que la actividad más dinámica, que conlleva las más altas cuotas de inteligencia incorporada y genera la mayor ganancia, es ¡la producción de armas!


De todos modos, la idea de pobreza no está especialmente ligada a ese estado originario de carencia que debe ser satisfecho día a día. Un pueblo determinado, en cualquier momento de su historia, simplemente debe cumplir con el colmado de esos satisfactores para seguir manteniéndose como unidad, con la tecnología que dispone según su grado de desarrollo (paleolítico, agricultura de subsistencia, sociedades post industriales, etc.). En esa tarea cotidiana, independientemente de su capacidad productiva, no se siente “pobre”. La noción de pobreza aparece cuando hay puntos de comparación: una sociedad es pobre con respecto a otra vista como rica, una clase social es una u otra cosa relativamente a otra, así como lo puede ser un individuo, sólo en parangón con otro -un anacoreta, aunque desnudo, puede ser infinitamente rico, comparada su vida espiritual con la de otro, un ciudadano urbano “estresado” por sus deudas, digamos-. La pobreza habla, en todo caso, no de la cantidad de medios de sobrevivencia sino del modo de su apropiación, de su distribución social. Lea el artículo completo aquí…

La revolución naranja en el Perú

Una investigación minuciosa de la ideología encubierta en acciones políticas de numerosas ONG’S, comprometidas con los intereses y la ayuda económica del gobierno estadounidense, debería ser motivo de preocupación del actual gobierno de Ollanta Humala. No olvidemos que los mismos actores desestabilizadores del gobierno de Fujimori (1990-2000) se encuentran en las entrañas del Estado sin haber sido removidos o cesados en sus funciones.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Desde Lima, Perú

(Fotografía: la “revolución naranja” ya fue probada en Ucrania en 2004)

Cualquier parecido con otras experiencias de conspiración política en el planeta podría ser una insulsa coincidencia, pero en el terreno de las ciencias políticas y militares (si es que esta última es ciencia) los análisis son objetivos, pragmáticos, estadísticos. Desde el golpe de Estado del 5 de Abril de 1993 el escenario político en el Perú tiñó de naranja la campaña de “limpieza étnica y política” la cual profundizó el gobierno de facto del ex reo por crímenes de lesa humanidad Alberto Fujimori Fujimori. Los signos de los tiempos nos llevan a pensar que en el Perú se pretende consolidar una versión peruana de la denominada revolución de color, golpe suave, coup d’etat o cambio de régimen que muy bien podría ser de color naranja, desestabilizando – de manera “no-violenta” y sin acceder a la vieja usanza del golpe militar – la nueva administración gubernamental del presidente peruano Moisés Ollanta Humala Tasso.

En la primera parte haremos un recordaris sobre los orígenes de la “revolución de color” a nivel internacional, la idea no es profundizar el tema en este espacio, no obstante intentaremos ver las más relevantes acciones de la Fundación Nacional para la Democracia (National Endowment for Democracy- NED) y la Agencia para el Desarrollo Internacional (US Agency for International Development - USAID), así como su influencia en la toma de decisiones en los diferentes poderes del Estado.

En un segundo momento intentaremos rastrear - en los últimos 30 años de vida democrática en el Perú – el accionar de NED y USAID más allá de su democrática y filantrópica imagen impregnada en el imaginario colectivo internacional. En un tercer momento, veremos si existió o no influencia del Pentágono detrás del golpe de Estado de 1993 y la participación directa de agentes peruanos al servicio de la internacionalización de la “Revolución de Color” cual proyecto mesiánico internacional a cargo de los EEUU. De ser así, el nuevo Congreso de la República podría muy bien incluir los diferentes hechos conspirativos en la lista de casos de corrupción en contra de los intereses de la República del Perú.

Finalizando con una remembranza asociativa de Gene Sharp y la influencia de sus Métodos de lucha noviolenta en los últimos comicios electorales en el Perú, nuestro objetivo principal será demostrar que en el Perú se conspira el triunfo consolidado de la “Revolución de color” (Gene Sharp) que bien podría ser naranja, celeste, rosada, amarilla o roja multicolor. Lea el artículo completo aquí…

“Defender la Revolución es defender la cultura”

A 50 años del cartel “Primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas. Defender la Revolución es defender la Cultura”, de René Portocarrero. Una mirada a la trayectoria de un destacado artista cubano.

Reinaldo Morales Campos* / Especial para Con Nuestra América

Desde La Habana, Cuba

El pintor cubano René César Portocarrero Villiers nació en el barrio del Cerro, La Habana en 1912, y falleció en esta propia ciudad en 1985. Graduado de la Escuela de Artes Plásticas San Alejandro y emblemático pintor cubano del siglo XX, reflejó en sus pinturas el tema de la mujer con exultante alegoría imaginaria autóctona (como mujeres con mariposas y con cabezas ornamentadas con flores). En particular, fue el creador que más obras pictóricas aportó para delinear carteles en los primeros momentos de germinación del nuevo cartel cultural.

Su vinculación con la gráfica creada por la Revolución, se inició con su contribución de una pintura para el cartel que comunicó la celebración del Primer Congreso Nacional de Escritores y Artista de Cuba (1961). Su primera obra pictórica para la gráfica del universo cultural, con su texto: Primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas. Agosto 18, 19, 20, 21, 22. Defender la Revolución es defender la Cultura; su configuración visual consistió en el dibujo de un arbusto retoñando hojas de diversas coloraciones, que emergen de un tallo erguido, símbolo de la fuerza y la unidad entre los intelectuales que concurren a su congreso en defensa de la revolución y de la cultura.

En ese congreso se acordó crear la Unión Nacional de Escritores y Artista de Cuba (UNEAC), que integra a su seno lo más prestigiosos artistas y escritores del país y que desde hace 50 años trabaja para favorecer el trabajo intelectual, vincular sus obras con las grandes tareas de la Revolución, organizar debates sobre la creación literaria y artística, defender la nacionalidad cubana, incrementar la relaciones culturales con otros países y favorecer la formación de nuevos talentos, tambien contó el aporte grafico de otros destacados artistas de las artes plásticas y diseñadores gráficos

Entre los creadores que desde un primer momento, al igual que René Portocarrero, brindaron sus aportes graficas para la UNEAC, estuvieron: Raúl Martínez González; quien diseño el logotipo de identidad de esa institucion cultural y Umberto Peña autor del cartel de preeminentes influencias políticas para la primera convocatoria, en 1962, del “Primer Salón Anual de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. 26 de julio. Pintura Grabado Escultura Caricatura Foto. Galería de Bellas Artes- julio 24 a agosto 30/62” donde situó el logotipo de esa institución fusionado con los colores rojo y negro, identificativos del Movimiento 26 de Julio, que bajo la dirección de Fidel Castro condujo a los revolucionarios cubanos a obtener la victoria.

Ese ejemplo de efectos ideológicos en el cartel cultural cubano fue reflejo de las condiciones en que, desde los primeros años, enfrenta el país bloqueado y hostigado por la potencia imperialista más poderosa del mundo y la firme decisión de los intelectuales de mantenerse unidos, defender a la Revolución, y continuar proyectando un arte al servicio de los intereses de las masas populares, contra la intromisión ideológica y los patrones impuestos del mundo occidental.

Sucesivamente, a mediados de la década del sesenta, periodo de máximo empleo y notable ascenso grafico-comunicativo en las nuevas versiones de los carteles de la UNEAC, al igual que de otras instituciones culturales, se asumieron las influencias plásticas y de los códigos gráficos polacos, japoneses y norteamericano, con la presencia en sus diseños del art pop, art nouveau y el op, de signos adstratos o figurativos y una metáfora visual que traduce la esencia de un mensaje revolucionario, un acontecimiento cultural y la esencia de un filme con mayor calidad artística y eficacia comunicativa.

En ese periodo, además de René Portocarrero, Raúl Martínez González y Umberto Peña, concurrieron con sus aportes para la UNEAC otros creadores como: Luís Martínez Pedro, Salvador Corragé, Carmelo González, Alfredo Rostgaard, Rafael Morante Boyerizo, Pablo Casanueva, Héctor Villaverde, Rolando Oráa y Esteban Ayala Ferrer; quienes contribuyeron a enriquecer a la cultura visual de la población y aportaron al diseño gráfica una expresión estética, estrechamente fusionada con la pintura, el dibujo y la fotografía y vinculada a las masas populares a través de su relación arte-pueblo.

René Portocarrero, que simultáneamente a la UNEAC tambien aportó sus obras para las ediciones gráficas del Consejo Nacional de Cultura (CNC), la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL), el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y de otras instituciones, tambien pintó recintos poblados de muebles y mamparas, villas y pueblos, palmas y lomas; que enmarcaron a los edificios y sus moradores fue profesor de pintura, recibió numerosos premios y condecoraciones nacionales e internacionales, realizó más de 20 exposiciones personales y 60 colectivas.

Sus obras se encuentran en los museos más prestigiosos del mundo, pues figura entre los pintores más afamados de Cuba por la riqueza inagotable de su creación y entre sus reconocimientos que le otorgaron por su obras pictóricas y creaciones graficas, se pueden referir: Orden de la Cultura de la República de Polonia y Orden Cirilo y Metodio, Bulgaria (1976), Miembro de Honor. Asociación Internacional de Artista Plástico. UNESCO. París, Francia (1979) y Orden Félix Varela de Primer Grado del Consejo de Estado de la República de Cuba.

*Investigador de la Memoria Histórica del Cartel Cubano . Especialista en Publicidad y Propaganda. Correo electrónico: cartelcubano@yahoo.es

Chile: El malestar y las movilizaciones sociales

El malestar social, por largo tiempo presente en nuestra sociedad, podría ser un antecedente, incluso una causa de la actual rebeldía de los movimientos sociales. Esta, sin embargo, ya no es malestar. Es propuesta, proyecto, acción dirigida a objetivos. Es vitalidad social.

Manuel Barrera / http://chilehaciadondevas.blogspot.com/

Es curioso que autoridades de gobierno, políticos en general y aún analistas provenientes de las ciencias sociales estén descubriendo recién ahora (julio/agosto de 2011) un fenómeno por largo tiempo presente en nuestra sociedad. El malestar social no es nuevo en Chile. Lo que ha surgido en estos meses es una protesta masiva, de origen puramente social, que emana de un profundo descontento con la orientación que han venido tomando algunas áreas del desarrollo económico, político y social del país. Es posible que una de las causas de la fortaleza de esta protesta sea la prolongada experiencia de "malestar social", soportada en especial por los adultos que han adherido a ella. Es dudoso, sin embargo, que las protestas masivas que se experimentan actualmente en Chile, en España, en Israel o la "primavera árabe", correspondan a lo que tradicionalmente se ha entendido por malestar social. Sobre su conceptualización aplicada a la realidad chilena el autor de este escrito publicó en el año 1998 dos artículos en el diario El Mercurio con fechas 29 de abril y 9 de julio, ambos en la página A2. El primero se titulaba "Desarrollo y Malestar Social" y el segundo simplemente "Malestar Social". En ese mismo año el PNUD publicó un estudio que intentaba medir una sensación de miedo e inseguridad en los chilenos, que llamaba malestar social. Ello es una indicación que en ese entonces este fenómeno inquietaba tanto a la sociedad como a los medios.

Para entender cabalmente la agitación social que se vive actualmente en el país conviene distinguir el malestar social propiamente tal de la movilización ciudadana en pro de objetivos políticos y sociales. El ánimo insatisfecho, la inquietud difusa, la frustración subjetiva son conceptos definitorios del malestar social. No la acción inteligente, con visión estratégica, dirigida a cambiar una situación objetiva. Obviamente que malestar social y protesta que tienda al logro de objetivos sectoriales o generales pueden coexistir en una sociedad, aunque es más difícil que lo hagan en un individuo. Lea el artículo completo aquí...

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EE.UU y México: Injerencia y entreguismo, confirmados

La sociedad mexicana debe exigir al gobierno el cese de las acciones injerencistas estadunidenses en nuestro territorio.

Editorial de LA JORNADA (8 de agosto de 2011)

(Ilustración: "Leves correcciones", de Fisgón)

En su edición de ayer, The New York Times informó de la actuación en territorio mexicano de agentes de la CIA en activo y de militares estadunidenses en retiro, en el contexto de la guerra contra la delincuencia organizada emprendida por la administración calderonista desde su inicio. A decir del rotativo neoyorquino, esos extranjeros han manejado informantes, interrogado a sospechosos, grabado conversaciones y entrenado a miles de policías federales mexicanos, además de que el gobierno del país vecino ha participado en el diseño de cuando menos una base militar en el norte de México, ideada sobre el concepto de los “centros de fusión de inteligencia”, como los instalados por las fuerzas estadunidenses de ocupación en Afganistán.

No cabe llamarse a sorpresa por los datos referidos, porque en meses recientes la creciente injerencia política, policial, militar y de inteligencia de Washington en nuestro país –y la aceptación de ella por el gobierno federal mexicano– ha sido documentada de diversas formas. Lea el editorial completo aquí…

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