sábado, 18 de agosto de 2018

Adiós UNASUR

Está visto que la integración y la utópica unidad latinoamericana no puede ser construida desde las desgastadas posturas de las tradicionales fuerzas dominantes latinoamericanas. Ha quedado demostrado que solo la energía de los proyectos progresistas y de izquierda puede llevar a ese horizonte de desarrollo independiente, centrado en nuestras necesidades e intereses, y que solo el apoyo mutuo puede ofrecerles perspectivas de éxito.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Iván Duque, presidente de Colombia.
La salida de Colombia de UNASUR decretada por el flamante presidente colombiano, Iván Duque, digno delfín de Álvaro Uribe, pone la lápida sobre uno de los más importantes proyectos integracionistas de corte latinoamericanista que nacieron al calor de la ola nacional-progresista que recorrió América Latina en los primeros quince años del siglo XXI.

Antes, con excusas de un supuesto desorden administrativo, Perú, Chile, Brasil y Argentina ya se habían retirado de hecho, mientras el cuántico presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, le quitaba el edificio que la albergaba.

La izquierda ahora

El triunfo de Morena en México ha mostrado las posibilidades y las limitaciones de la izquierda en el mundo actual. Ha triunfado una fuerza con ese signo porque tiene una voluntad posneoliberal, está nutrida de diversos movimientos y causas sociales y una de sus vertientes viene de la causa socialista.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Los acontecimientos de México en las últimas semanas,  llevan a muchos a reflexionar sobre las perspectivas de la izquierda en América latina y también  con respecto a qué es la izquierda hoy. Desde la derecha, en una operación ideológica que busca hacer desaparecer a la izquierda, se dice que hoy  no tiene sentido hablar de derecha e izquierda. Hacer esa distinción no es más “que repetir un pensamiento que ha sido rebasado por los acontecimientos mundiales y que está lleno de anacronismo trasnochado”. Cierto es que en apenas cuarenta años, muchos de los imaginarios, conceptos, fraseología y debates de la izquierda han quedado rebasados. También es cierto que hoy existen banderas transversales que son abrazadas por sectores ideológicos disímiles. Agregaríamos que la izquierda no es un concepto, cuyo contenido sea esencialmente similar en todos los momentos históricos.

Los procesos democráticos en la era actual

Los pueblos de Nuestra América viven en un estado de violencia que no podrá ser superada si no se  logra una salida pacífica, basada en un compromiso político de largo alcance que ponga bases sólidas de la institucionalidad democrática.

Arnoldo Mora Rodríguez / Especial para Con Nuestra América

Pasada la Guerra Fría y ya bien adentrados en el siglo XXI, los cambios políticos se aceleran  debido a los avances espectaculares  de la ciencia y la tecnología especialmente en la comunicación. Todo lo cual repercute en la práctica política. La violencia parece generalizarse; de ahí la tendencia a acelerar la espiral armamentista con fines geopolíticos pero de raíces económicas. Siendo conscientes de los peligros que esta situación mundial representa para la paz y el bienestar de los pueblos, considero que nuestra  prioridad  debe ser la de promover los procesos democráticos de inspiración popular como respuesta al actual contexto de polarización. Los  signos que nos llegan de todos los rincones del planeta son contradictorios.

El secuestro de la democracia

La democracia no puede quedarse inactiva. Así como se reaccionó a la presión de golpes militares en otro momento histórico y se dejó atrás la doctrina de la seguridad nacional, habrá que inventar, reglamentar e imponer los dispositivos institucionales para el control social (colectivo y plural) del accionar de medios hegemónicos, así como de fiscales y jueces abanderados de la acción política facciosa.

Roberto Follari / Página12

No es todo el Poder Judicial ni mucho menos, pero con un sector influyente basta. Lo demuestran Brasil, Ecuador, la Argentina. Si se quiere desestabilizar un gobierno popular, o satanizar una postura popular que se enfrenta a un gobierno del establishment, la persecución a la corrupción (real o inventada, poco importa) es el mecanismo ideal. La población cree que el Poder Judicial es la justicia, y no entiende de procedimientos jurídicos. Si lo ilegal proviene de los guardianes de la legalidad, no lo percibe. Acusar, allanar, perseguir, enjuiciar y encarcelar a políticos que hayan formado parte de gobiernos populares funciona con gran eficacia, pues a la vez sirve como mecanismo de desprestigio público y de disciplinamiento personal con alcance social.

¡Alerta! Un perro rabioso anda suelto en la región

La visita del jefe del Pentágono -a quien me cuesta llamar Secretario de Defensa- James Mattis a América del Sur ha venido a generar todo tipo de debates en torno a los objetivos de dicho periplo, en el que ha hecho escala en cuatro países subordinados a donde se dirigió para impartir órdenes imperiales.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La historia ha demostrado que la existencia de una secretaría de defensa (con ese nombre) en el gobierno de Estados Unidos es una total falacia. En sus más de 240 años de vida republicana, el país ha sido atacado tres veces en su territorio y sus defensas “no lo han podido defender”. La primera vez fue en la guerra contra Gran Bretaña entre 1812 y 1814, en la que los ingleses le propinaron una derrota aplastante a la soberbia nación emergente capturaron la capital Washington, incendiándola, incluso quemando la Casa Blanca y el Capitolio. Posteriormente, en la segunda guerra mundial, los japoneses destruyeron la armada estadounidense del Pacífico en Pearl Harbor, Hawái, cuando los radares no vieron (o no quisieron ver) el desplazamiento de la aviación nipona, para así tener la justificación ante su opinión pública que les permitiera entrar oficialmente a la contienda bélica. Finalmente, el 11 de septiembre de 2001, no fueron capaces (o no quisieron) evitar el ataque terrorista en New York y Washington, lo que fue usado para desatar su guerra contra ese flagelo a fin de establecer un sistema unipolar con preeminencia de Estados Unidos. Lo que observamos tras el brutal atentado que costó la vida de miles de ciudadanos inocentes, fue la estúpida mirada perdida de un presidente incapaz de hacer algo de inmediato. Un mes después, dio inicio a una guerra en Afganistán, que hoy, tras 17 años, aun no termina y no tiene visos de hacerlo.

Brasil, entre dos polos

En el Brasil de hoy, mirando las elecciones de octubre, solo dos ideas-fuerza tienen peso: la representada por Lula y la representada por Bolsonaro. Solamente esas dos perspectivas despiertan interés y pasión, movilizan mentes y corazones, en direcciones totalmente antagónicas.

Emir Sader / Página12

Jair Bolsonaro y Lula da Silva
El liberalismo en Brasil siempre ha sido una farsa para justificar el modelo primario exportador y un argumento para destruir la economía nacional. La derecha se ha valido del liberalismo incluso para justificar el golpe militar de 1964 y la dictadura, que llegaría para defender los intereses de los individuos, amenazados por un supuesto riesgo de una dictadura estatizante, impuesta por el nacionalismo.

Brasil: Quiero democracia, no impunidad

No pido estar por encima de la ley, sino un juicio que debe ser justo e imparcial. Las fuerzas de la derecha me condenaron, me encarcelaron, ignoraron la evidencia abrumadora de mi inocencia y me negaron el habeas corpus solo para impedir que me postulara a la presidencia. Pido respeto por la democracia. Si me quieren derrotar de verdad, háganlo en las elecciones.

Luiz Inácio Lula da Silva  / The New York Times

Hace dieciséis años, Brasil estaba en crisis; su futuro era incierto. Nuestro sueño de convertirnos en uno de los países más democráticos y prósperos del mundo parecía peligrar. La idea de que algún día nuestros ciudadanos pudieran disfrutar los estándares de vida holgados de nuestros pares en Europa o en otras democracias de Occidente parecía esfumarse. Menos de dos décadas después de que terminó la dictadura, algunas heridas de ese periodo seguían abiertas.

Manuela D’Avila: “La gente tiene la certeza de que Lula puede cambiar el destino de nuestro país”

La dirigente comunista Manuela D’Avila reflexiona sobre la grave situación que vive Brasil y explica su alianza con el PT. “Nuestro lugar es junto al PT construyendo una alternativa a la crisis.”

Sofía Solari / Página12

Manuela D'Avila, dirigente del Partido Comunista de Brasil
A pocos días de retirar su candidatura como presidenta de Brasil por el Partido Comunista (PCdB), para optar por la vicepresidencia en alianza con el Partido de los Trabajadores (PT), Manuela D’ Ávila estuvo en Buenos Aires. Allí participó de la presentación del libro Latinoamérica piensa de Nicolás Trotta, rector de la UMET, junto a referentes políticos como José “Pepe” Mujica, ex presidente de Uruguay, Gerardo Pisarello, vicealcalde de Barcelona y Felipe Solá, diputado nacional.

El PT inscribió formalmente este miércoles 15 de agosto a Luiz Inácio Lula da Silva como candidato a presidente y al ex alcalde de San Pablo, Fernando Haddad, como su vice. Sin embargo, si el Tribunal Superior Electoral no acepta la postulación de Lula, quien cumple una pena de 12 años de cárcel acusado de corrupción en la causa de Lava Jato, el PT deberá presentar un sustituto. Haddad pasaría a ser candidato a la presidencia y D’Ávila lo acompañaría en la fórmula.

Argentina: El turbulento circo decadente

Ya nadie recuerda a Santiago Maldonado, a los 44 tripulantes del ARA San Juan, ni del nieto 128 recuperado por Abuelas luego de 42 años de búsqueda, la turbulencia incesante borra todo, dejando las aristas de la pesadilla expuestas astillando las retinas. Sin embargo, 2019 está ahí agazapado, aguardando que la vida de la mayoría de los argentinos vuelva al cauce perdido.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

En la primera semana de agosto al periodista Carlos Pagni, de La Nación, se le escapó la confesión de un funcionario de gobierno: “si no hay pan, que haya circo”. Claro, sabía que se venía una turbulencia cambiaria impredecible, con un desencadenante inflacionario descontrolado, favorable al exclusivo club exportador. Y hubo circo, un circo mediático aberrante, obsceno, deslucido y vergonzante, mucho más de lo visto y oído en Argentina en esta pesadilla que lleva más de treinta meses. Allí aparecieron los cuadernos “Gloria”, un recurso barato para tomar apuntes de la gente de bajos recursos, escritos por el prolífico chofer ministerial Oscar Centeno en tiempos de De Vido, que describió con obsesiva precisión la ruta de los sobornos, cuyas fotocopias, han desencadenado la novelesca acción del juez Bonadío apresando a ex funcionarios y empresarios. Allí también surgieron los arrepentidos, siendo el primero, el primo presidencial, Angelo Calcaterra, titular de IECSA una de las principales constructoras de la obra pública nacional. Luego de un fin de semana intenso, rodeado de abogados dispuestos a buscarle la quinta pata al gato, el hombre se presentó el lunes 6 de agosto a las 8,00 declaró y se fue a su domicilio. Una joyita, un chiche, como para que lo aprendan los chicos de jardín de infantes.

Venezuela: La sinuosa filosofía de la bomba

Con el atentado del pasado sábado [4 de agosto] se ha incorporado en la lucha por el poder en Venezuela el método de acción que encaja en lo que se conoce como terrorismo.

Leopoldo Puchi / El Universal

Otros eventos que han tenido lugar en el país con anterioridad pudieran catalogarse de forma genérica como violencia política, pero el intento de asesinato del Presidente y el estallido de explosivos en drones durante un acto público y masivo transmitido por televisión, reúne todos los elementos que caracterizan una acción terrorista.

Y, precisamente, por el carácter terrorista del acontecimiento es que destaca, de forma muy notoria, la ausencia de una clara condena del atentado por parte de los factores opuestos al gobierno venezolano, tanto internos como externos.

Juan Manuel Santos y Pedro Pablo Kuczynski: paladines del golpe suave de segunda generación

Ante la flagrante violación a la no injerencia de los pueblos en el caso particular de Venezuela y Nicaragua –y la histórica intromisión contra el pueblo de Cuba–, Santos y Kuczynski representan la cara de la misma medalla de los Métodos Violentos y No Violentos del “golpe suave” de segunda generación.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Atención a los regalos coloniales de fin de regímenes. Santos y Kuczynski, días antes de finalizar sus periodos, uno por cumplimiento del mandato y el otro por renuncia por denuncias de corrupción, coronaron su incondicional servicio a Washington cumpliendo  acciones conspiratorias en contra del orden constitucional y estado de derecho de regímenes considerados opuestos al control geopolítico monitoreado por los grupos de poder. Consideramos que esta modalidad – dentro del formato del denominado “golpe suave” – pertenece a una estrategia  conspiradora antidemocrática a la cual denominaremos golpe suave de segunda generación.

México: ¿Vencerá el nuevo gobierno las fantasías neoliberales?

El neoliberalismo como expresión de la fase corporativa del capital, no sólo es un proceso de megamonopolización del poder económico y político, basado en la doble explotación del trabajo humano y del trabajo de la naturaleza, también es una gran fábrica de fantasías.

Víctor M. Toledo / LA JORNADA

Con ello logra adormecer las conciencias de los ciudadanos, ocultando y justificando esa doble explotación, independientemente de su pertenencia a una clase social, a una ideología política, a una creencia religiosa o profana o a un proyecto de vida. La mitología neoliberal, cuyos arietes ideológicos son las ideas de progreso, desarrollo, crecimiento, etcétera, tiene como núcleo o motor esencial dos falsas percepciones: la separación radical entre la humanidad y la naturaleza y, consecuentemente, la idea de dominio humano sobre el mundo natural, al que hay que conocer a fondo para explotarlo. Una sociedad es, entonces, más civilizada en la medida en que logra alejarse de las fuerzas salvajes de la naturaleza, y convertirse en un mundo artificial con aparatos, máquinas, artefactos y materiales no-naturales (plásticos, metales, cristales). El neoliberalismo, que además es patriarcal, no sólo considera a la naturaleza como entidad a explotar, sino también a las mujeres (apasionadas, sentimentales y salvajes), a los pueblos tradicionales o indígenas (los más naturales), y a los diferentes sexuales (lo naturalmente incómodo). Y por supuesto, los pobres siempre serán más primitivos, es decir, más salvajes, que los civilizados personajes de las élites aristocráticas y burguesas.

América Latina y el nuevo oleaje intervencionista

En los últimos años el alineamiento contrahegemónico ha sido debilitado por aquellos dos actores que históricamente han usurpado la independencia política y económica de nuestros países: el gobierno de Estados Unidos y las élites antinacionales latinoamericanas.  Un nuevo oleaje intervencionista ataca la región.  

Loreta Telleria Escobar / ALAI

La post Guerra Fría ha marcado un nuevo tipo de intervencionismo en América Latina por parte de los gobiernos de Estados Unidos.  Aquel que se caracterizaba por la ocupación armada de nuestros países, la contratación de mercenarios para desestabilizar gobiernos nacionalistas o simplemente el sustento de regímenes dictatoriales, ha dado paso a nuevas formas de injerencia o manipulación política, económica y social, caracterizadas por el objetivo permanente de consolidar su poderío imperial, a través de un contundente mecanismo de destrucción de Estados y naciones.

Marx y los orígenes del partidismo marxista latinoamericano

Tras el debilitamiento de la doctrina de Marx -a raíz del derrumbe socialista-, el marxismo ha venido recuperando terreno e influencia. Hoy se identifican como marxistas una amplia gama de sectores que van desde la academia hasta dirigentes y líderes populares.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / Firmas Selectas de Prensa Latina

En artículos anteriores he subrayado que Karl Marx (1818-1883), con un conocimiento impresionante sobre la historia general del mundo y  diversas realidades específicas de todos los continentes, no tuvo como propósito central de sus estudios a esta parte de la geografía que hoy llamamos América Latina.  Su interés se centró en el capitalismo y, como ese sistema era esencialmente europeo, sus investigaciones tuvieron que ver más con la Europa capitalista que con otras regiones.

El pensamiento de Marx fue precariamente conocido en América Latina, a fines del siglo XIX, y en varios de estos países sólo con el avance del siglo XX. Sin embargo, hay dos antecedentes especiales: La Comuna de París (1871) -a la cual otorgó suma importancia para su teoría sobre el poder proletario-, tuvo, al parecer, un amplio conocimiento en la región como acontecimiento exclusivo en la Asociación Internacional de Trabajadores.

sábado, 11 de agosto de 2018

Venezuela, medios de comunicación y un posible estruendo

En toda esta estrategia de creciente violencia, los medios de comunicación cartelizados han jugado un papel de primer orden. Este papel es el de construir matrices de opinión pública en base a mentir, omitir y tergiversar los hechos.  Este es el caso, nuevamente, del atentado contra el presidente Nicolás Maduro.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El presidente de Venezuela acaba de ser objeto de un atentado que pretendía ser mortal junto a la plana mayor de su gobierno. Es el primero del que tengamos noticia, y fue realizado mientras transcurría un acto público a la vista de todos: vuelan dos drones y explotan luego de seguir una trayectoria errática, uno frente a la tarima presidencial y otro en la fachada de un edificio de apartamentos cercano.

En Miami, en su programa de televisión el peruano Jaime Bayly confirma que él participó en una reunión en la que le informaron sobre el atentado y la forma como se llevaría a cabo. Con su estilo cínico hace varias acotaciones: que en principio creyó que era una fanfarronería de quienes le informaban pero que, luego de efectuado, se percata que era cierto; que le causa lástima que no haya sido exitoso y, por último, que ofrece otro dron por si es necesario para intentar otro asesinato.