sábado, 24 de octubre de 2015

Tiquipaya, la cumbre del show

Contener el cambio climático y sus efectos no pasa por denostar y maldecir el capitalismo. Aunque razones sobren para ello, eso está bien sólo para foros como el de las Naciones Unidades y las cumbres como Tiquipaya, o la COP 21; en realidad, de lo que se trata es de superar las formas de organización social y económica que han causado el problema.

Donovan Osorio Suárez* / Especial para Con Nuestra América
Desde Bolivia

Cumbre de los Pueblos contra el Cambio Climático,
en Tiquipaya, Bolivia.
No voy a comenzar reflexionando o criticando a cerca del por qué estas cumbres son la cúspide de la retórica, demagogia e hipocresía mundial y nacional respecto a estos temas “ambientales”, sino que aquellos que critican  con justas razones al capitalismo mundial como una de las causas del cambio climático, pero que también subestiman los aportes de los países “pobres”, “subdesarrollados”,  “en “vías de desarrollo”, del “sur”, al mentado calentamiento global, como Bolivia,  que abandera y apropia la difusión de los derechos de la madre tierra, pero que depende de la renta  de la exportación de materias primas proveniente de la explotación, que deviene de la demanda de recursos naturales de los poderes transnacionales y nacionales, que en nuestro país causa grandes problemas socioambientales; cambios del uso del suelo y aguas, siendo estas las principales fuentes de gases de efecto invernadero, y causas que aportan  al calentamiento global,  por ejemplo nuestras ciudades; paradigmas de desarrollo que imitan y dependen del “desarrollo” de los países ricos, capitalistas y socialistas del “norte” del planeta, y sus empresas transnacionales, que definitivamente va contra el discurso y paradigma del “buen vivir”.

¿Cuál es la verdad sobre el cambio climático o calentamiento global?

A propósito de la gran campaña mediática, a escala mundial, preparatoria de la “Cumbre de la Tierra” en París, a reunirse el próximo diciembre, vale hacer algunas reflexiones referidas a lo que se escribe y dice con relación al calentamiento global o cambio climático.

León Moraria / Aporrea.org

El hombre, desde la prehistoria, por el uso y por el abuso que hace  de la naturaleza, causa daños que con el tiempo se revierten en tragedia, sea cual fuere el sitio donde habite. La actual civilización cada día se hunde más en los escombros que crea, por la destrucción de bosques y selvas, la desertificación de extensas áreas y el más terrible daño, la contaminación del agua potable en todas las formas naturales de suministro: río, glacial, reservorio de agua subterránea o superficial ¿Cuál de estas formas de suministro de agua potable en el planeta, no está contaminada? Hasta la lluvia se ha tornado ácida.

sábado, 17 de octubre de 2015

La estrategia del "soft power" en Cuba

¿Qué quiere Obama para levantar el bloqueo? Desde el inicio lo ha dicho abiertamente y sin ningún tapujo: lograr lo que en más de 50 años no logró por las malas, es decir, que Cuba renuncie a su modelo de desarrollo y abandone el socialismo.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

En el marco del proceso de acercamiento entre Cuba y los Estados Unidos, la Secretaria de Comercio de este último país visitó la isla hace unos pocos días, pero los resultados no fueron los que la administración norteamericana esperaba. Los responsables de que esto sucediera fueron los cubanos, quienes se plantaron, con toda la dignidad que les caracteriza, ante la prepotencia que exhiben sus vecinos del norte.

En primer lugar, dejaron claro que el principal obstáculo para que las relaciones entre los dos países progresen, en todos los niveles, inclusive el del comercio, es el levantamiento del bloqueo.

Los pueblos frente al cambio climático y el capitalismo del desastre

A finales del mes de noviembre, en la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático en París, asistiremos a otro episodio de la gran batalla cultural y ambiental de nuestro siglo. ¿Triunfará, una vez más, el afán irracional de exhibición de fuerza de los poderosos, o por fin la comunidad internacional le dará una oportunidad al planeta, a la naturaleza y a la vida que sostiene? 

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Decir que el cambio climático constituye una de las principales amenazas que se ciernen sobre la humanidad en el siglo XXI es ya una tesis políticamente correcta que, con seguridad, encontrará pocos detractores en los foros internacionales, en los medios de comunicación o la academia. Casi se ha convertido en un lugar común que apacigua conciencias y, por ejemplo, le permite a la clase política dominante exhibir una cierta preocupación ecológica que encubra sus inclinaciones hacia el neoliberalismo que hoy campea en el planeta, caracterizado por su lógica de acumulación de capital por la vía de la desposesión de bienes y recursos.

¿Arde París? Cuenta regresiva para COP21

La COP21 puede ser la gran fiesta del lobby de las industrias fósiles, incluyendo a productores primarios y consumidores fundamentales (aquellos cuyos productos son inútiles sin combustibles fósiles).

Alejandro Nadal / LA JORNADA

Se dice que en agosto de 1944 el general Dietrich von Choltitz salvó la ciudad de Paris de la destrucción. La leyenda cuenta que había recibido órdenes estrictas de Hitler de no rendir la capital francesa a los aliados bajo ninguna circunstancia. El ejército alemán debía luchar hasta el último hombre y la ciudad debería quedar en ruinas antes de ser abandonada. Llegado el caso, Von Choltitz tendría que dinamitar puentes, iglesias, museos y hasta la torre Eiffel antes de dejar la ciudad.

En sus memorias von Choltitz contó cómo había rehusado cumplir esas órdenes que representaban un atentado en contra de la humanidad y la civilización. El título era bueno, ¿Arde París?, pero la historia era falsa.

Putin en San Petersburgo

Algunos opositores rusos dicen que el secreto de la popularidad de Putin es el petróleo más la propaganda. Con los precios del primero a la baja, a Putin le quedará solamente la propaganda y eso tiene corto aliento. Pero acaso la popularidad de Putin en Rusia tenga una razón adicional. Es un líder frío y firme  que ha llevado a Rusia a jugar un papel central en el multipolarismo que estamos viviendo a nivel mundial.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Un mural del presidente Putin en San Petersburgo.
En los primeros días de este mes de octubre de 2015 tuve la oportunidad de estar en la ciudad de San Petersburgo, Rusia. Asistí como académico al II Foro Rusia Iberoamérica organizado por la Universidad Estatal de San Petersburgo y particularmente por los profesores Lazar y Viktor Jefeits del Departamento de Estudios Americanos. San Petersburgo es impresionante,  como que fue la capital del imperio ruso. Revelan su pasada grandeza imperial,  los edificios y trazo arquitectónico en su centro histórico,  el río Neva y sus diversos afluentes  que atravesando la ciudad  hacen evocar una ciudad mezcla de París y Venecia. El antiguo Palacio de Invierno -hoy el Hermitage-, o el Palacio del Principe Yusupov (donde fuera asesinado Rasputin), evidencian el boato del zarismo y de su aristocracia. La ciudad adereza su grandiosidad con la belleza de las muchachas  que caminan por las calles con aire de elegancia de parisinas eslavas.

¡Ahora sí comenzó la guerra contra el terrorismo!

El nerviosismo del gobierno de Estados Unidos surge de que las acciones realizadas por Rusia y sus aliados le conducen a perder la bandera de lucha contra el terrorismo que izaron a partir del 11 de septiembre de 2001 y que tanto al gobierno republicano como al demócrata les ha servido como eje estructurador de las relaciones internacionales a nivel global, bajo su hegemonía.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

A pesar de lo que se ha querido construir a través de las grandiosas súper producciones hollywoodenses, lo verdaderamente cierto es que Estados Unidos ha fundado sus victorias en la mentira y en la apariencia de una efectividad militar que no pasa de ser una quimera. Ello lo atestiguan varias de sus actuaciones  durante el transcurrir de la historia: la explosión del acorazado Maine en la Bahía de la Habana, Cuba en 1898, la intervención en Filipinas ese mismo año, Pearl Harbor en 1941, el Golfo de Tonkin, Vietnam en 1964, Granada en 1983, hasta las más recientes falacias referidas a la posesión de armas nucleares por Irak que devino en la invasión a  ese país en 2003 y la supuesta represión del gobierno de Libia contra manifestantes que dio cabida a los bombardeos de la OTAN, el derrocamiento y asesinato de Muamar Gadafi, la transformación de ese país en un Estado fallido y la crisis de migrantes que hoy enfrenta Europa.

Nuevos colonialismos y crisis de valores de la izquierda

La pregunta que considero central es: ¿Por qué desde las izquierdas latinoamericanas se levantan voces en apoyo de Putin.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Cuando la visibilidad es mínima porque poderosas tormentas nublan la percepción de la realidad, puede ser conveniente levantar la mirada, trepar laderas para buscar puntos de observación más amplios, para discernir el contexto en que nos movemos. En estos momentos, cuando el mundo está atravesado por múltiples contradicciones e intereses, es urgente aguzar los sentidos para mirar lejos y adentro.

Tiempos de confusión en los que naufraga la ética, desaparecen los puntos de referencia elementales y se instala algo así como un “vale todo”, que permite apoyar cualquier causa siempre que vaya contra el enemigo mayor, más allá de toda consideración de principios y valores. Atajos que conducen a callejones sin salida, como emparejar a Putin con Lenin, por poner un ejemplo casi de moda.

¿Es el “progresismo” un fenómeno cíclico?

Hoy confrontamos una poderosa contraofensiva de las derechas y sus mentores transnacionales para desacreditar y remplazar a varios gobiernos latinoamericanos. Ese esfuerzo ha conllevado multiformes inversiones en renovar los recursos políticos y lenguajes mediáticos de la derecha, incluyendo reciclar los métodos que antes sirvieron para justificar el derrocamiento de Salvador Allende e imponer la contrarrevolución neoliberal en su país.

Nils Castro / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Con más pirotecnia ideológica que examen de los hechos, algunos asiduos articulistas se empeñan en emparejar la llegada de partidos y dirigentes de izquierda a varios gobiernos latinoamericanos con el recién pasado período de alto precio de las materias primas para, enseguida, engarzar ese presunto dúo con la conjetura de que su enlace fue parte de un “ciclo” y sentenciar que este se agotó. Ese esquemático supuesto encierra más simplezas y errores que otras fantasías de su género.   

Para empezar, ¿de dónde sacan que el lapso transcurrido desde la primera elección de Hugo Chávez a la probable reelección del kirchnerismo constituye un “ciclo”? Lo reiteran sin sustentarlo. Evaden decir con relación a cuáles otros ciclos previos y probables ciclos subsiguientes, sus formas de sucesión y las conclusiones prácticas del caso. A falta de mejor análisis de los procesos involucrados, pareciera que la palabrita se reitera por el barniz doctoral que le presta al elemental razonamiento que yace tras ese esquema.

Centroamérica: “EE.UU está enviando no uno, sino varios mensajes”

David Martínez Amador, experto en temas de narcotráfico y crimen organizado, y analista asociado de Insight Crime in The Americas, analiza la reciente caída de la familia Rosenthal en Honduras por su relación con el cartel de los hermanos Rivera Maradiaga, alias Los Cachiros, y los esfuerzos de Estados Unidos para frenar el avance del narcotráfico y la corrupción en Centroamérica.

Rodrigo Estrada / elperiodico.com.gt

David Martínez Amador
Los narcotraficantes se habían mantenido alejados de las familias tradicionales centroamericanas, ¿esto es así o era solo una percepción?

– Alejados… si por alejamiento hablamos de no emparentar. Pero en cuanto a no tener relaciones establecidas –vía intermediarios–, no hay tal alejamiento.

Los narcotraficantes no se entienden perse como delincuentes, sino como empresarios. Esta vinculación es más clara a nivel de los emergentes, por ejemplo, la construcción de carreteras. Empresas recién constituidas logran acaparar un volumen alto de asignación presupuestal en poco tiempo.

Panamá: El Comando Sur y la base de Punta Coco

Hay quienes especulan con la posibilidad de que el gobierno panameño, para obtener el beneplácito de Washington, se preste para alojar a los prisioneros políticos de origen árabe, afgano y paquistaní en Punta Coco.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

La base aéreo-naval en Punta Coco (en el Golfo de Panamá), en la actualidad, tiene dos misiones. Por un lado, según el Comando Sur de EEUU, forma parte de la red logística que tiene Washington en torno a Colombia. Según informan los boletines del Comando, la base tiene la responsabilidad de detectar las rutas que utilizan los traficantes de drogas ilícitas que salen de Colombia con dirección hacia EEUU. Por el otro, la base de Punta Coco, según los asesores del presidente Juan C. Varela, también tiene la tarea de alojar a ‘criminales de alto perfil’ que son enviados a la isla.

Las elecciones argentinas vistas desde Brasil

En Brasil, como en Argentina, la derecha es incapaz de comprender y asimilar el éxito de gobiernos que priorizan las políticas sociales, rescatando a millones de personas de la miseria y garantizando sus derechos sociales, conquistando así un apoyo popular que permite su continuidad en el tiempo.

Emir Sader / LA JORNADA

Por las implicaciones directas respecto a Brasil, no existe país sobre el cual la ideología conservadora pese tanto como en todo lo que se refiere a Argentina en Brasil. La misma similitud de varios aspectos de la historia reciente de los dos países facilita las comparaciones y la utilización de lo que ocurre en uno de ellos para hacer la ruta ideológica y política en el otro.

Perón y Vartas, Frondizi y Kubitschek, los golpes de 1964 en Brasil y el de 1976 en Argentina, Alfonsín y Sarney, Menem y Cardoso, Lula y los Kirchner. Bastarían esas referencias para que se mezclen las visiones que se tienen sobre lo que ocurre en un país y en otro. Pero las referencias más determinantes son Perón y Vargas, como matriz política inicial de la contemporaneidad en los dos países, así como su proyección más reciente hacia Lula y los Kirchner.

Los jóvenes, principales víctimas del desempleo mundial

El desempleo juvenil en la escala planetaria se mantiene muy por encima de los niveles previos a la crisis global iniciada en 2007 y sigue siendo difícil para millones de jóvenes acceder al mercado laboral. Así lo señala el Informe Tendencias mundiales del Empleo Juvenil en 2015  publicado la segunda semana de octubre por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, Suiza.

Sergio Ferrari / Especial para Con Nuestra América
Desde la ONU, Ginebra.

Jóvenes desempleados en Burkina Fasso.
Foto: S. Ferrari.
El estudio de la OIT constata que la tasa de desempleo juvenil se ha estabilizado en torno al 13 por ciento desde 2010. Y calcula que en 2014 había unos 73,3 millones de jóvenes sin trabajo, 3,3 millones menos que en el punto más alto de la crisis en 2009.

Ese descenso es aparente y el fenómeno de la precariedad juvenil alcanza niveles muchos mayores en la escala planetaria.  “No deberíamos perder de vista el hecho de que la recuperación no es universal y que alrededor de 43 por ciento de los jóvenes de la población activa del mundo no tiene empleo o son trabajadores que viven en la pobreza. Aún no es fácil ser joven e incorporarse en el mercado laboral hoy día”, subrayó Sara Elder, la principal autora del Informe de la OIT.

¿Locos o zombis?

El nuevo enemigo de las y los estadounidenses de a pie, el que les activa el miedo habitual, el que los mantiene en vilo ante la posibilidad de ser una víctima casual, no es un terrorista, es más irregular que una guerrilla y más impredecible que un terremoto.

Gregorio J. Pérez Almeida / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Preguntamos por los estadounidenses, nativos o nacionalizados y jóvenes masculinos en su mayoría, que un día salen de sus casas a matar a diestra y siniestra en una escuela, una universidad o un centro comercial. Nuestra pregunta tiene como referencia local el “pistolero” de la Plaza Altamira, en el 2003, que resultó ser un “zombi” enviado desde Portugal unos días antes para ejecutar sus asesinatos y crear una matriz de opinión que fortaleciera la imagen de genocida que se quería crear del gobierno del Comandante Chávez.

Aquel pobre hombre sobrevivió contra todo pronóstico y hoy permanece en alguna prisión u hospital psiquiátrico venezolano como una sombra sin cuerpo. Nadie lo reclamó, nadie lo defendió y hoy nadie lo recuerda, pero es la prueba fehaciente de que existe “alguien” con un (súper) poder capaz de modificar conductas individuales para lograr sus fines particulares sean económicos o políticos. Decir que ese “alguien” está en Estados Unidos es un secreto a voces.

sábado, 10 de octubre de 2015

Centroamérica: ¿Estados Unidos campeón en la lucha contra la corrupción?

Washington y los medios de comunicación pintan a Estados Unidos en la vanguardia de la lucha contra el narcotráfico, el lavado de dinero proveniente de las drogas y la corrupción política. La imagen es de limpias manos blancas luchando contra el "dinero sucio" proveniente del Tercer Mundo (o de los países ex comunistas). La verdad es exactamente la opuesta.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El empresario hondureño Yankel Rosenthal.
La noticia de la semana en Centroamérica fue que uno de los empresarios más poderosos de Honduras, Yankel Rosenthal, presidente de uno de los equipos de futbol de más cartel en ese país, el Marathón; exasesor del presidente Juan Orlando Hernández; sobrino de Jaime Rolando Rosenthal Oliva (quien encabeza el Grupo Continental, un vasto conglomerado de negocios que van desde un banco hasta una empacadora de carne, cuatro veces precandidato presidencial), fue arrestado en el aeropuerto de Miami acusado, junto con su tío Jaime y su primo Yani Benjamín Rosenthal, de operar una de las más importantes redes de dinero para el narcotráfico en Centroamérica.