Una nueva ofensiva diplomática internacional confrontó en los últimos días la sordera política del poder israelí. Gaza, en ruinas, ruega por pan y agua, mientras Israel sigue apostando a la “Ribera Gaza”.
Sergio Ferrari / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza
Cancilleres de 28 países suscribieron el 22 de julio una declaración exigiendo el fin de la agresión a Palestina. Casi en paralelo, un centenar de prestigiosas Organizaciones no Gubernamentales (ONG) internacionales denunciaban la situación de drama humanitario que padece la población gazatí. Por su parte, al mismo tiempo, Naciones Unidas repetía por enésima vez su preocupación ante “el horror” que se vive en Palestina.

