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sábado, 31 de enero de 2026

La implosión de Occidente

 El brutalismo trumpista es el intento desesperado por superar el malestar que produce el debilitamiento relativo de ese Occidente que se pretendía autosuficiente…

Jorge Elbaum / Página12


El Foro Económico Mundial, conocido por la localidad suiza donde se realiza, aglutinó a empresarios y referentes políticos, mayoritariamente del Occidente atlantista. Durante una semana se evidenciaron los conflictos internos de un bloque que hasta hace pocos años articulaba, de forma simbiótica, al capitalismo financiero, las grandes corporaciones globales y sus serviles gestores políticos. Probablemente, para el bien de la humanidad, ese bloque se encuentra atravesado por una profunda crisis, con evidencias claras de resquebrajamiento sistémico. La causa estructural de dicho proceso no es Donald Trump. El mandatario estadounidense es apenas el síntoma de un proceso estructural.

sábado, 17 de enero de 2026

El colapso civilizatorio de Occidente

Quedan pocos consensos y valores capaces de orientar a Occidente como proyecto civilizatorio. Sin embargo, en nombre de la humanidad, quiero creer que aún es posible encontrar otro camino mediante la reflexión crítica, la resistencia y la organización de los pueblos. 

Renata Wimer / LA JORNADA

En estos días no puedo dejar de pensar que nos encontramos ante el colapso de lo que creíamos que era la “civilización occidental”. Observo, una y otra vez, cómo se desintegran los valores de ética, justicia y humanismo que pensé resistirían el paso del tiempo. Pero no: el ser humano se ha convertido en un monstruo egoísta, despiadado y cruel. Tal vez siempre lo fue, pero ahora muestra su rostro sinvergüenza y de manera cínica. La barbarie no es nueva; lo que sí resulta inédito es la desfachatez con la que hoy se despliega. 

sábado, 6 de septiembre de 2025

Declive en la hegemonía de Occidente

 Asistimos a un periodo acelerado de declive en la hegemonía de Occidente, donde el nuevo orden, ahora sí, surge para llevarse todo lo sólido que ya se “desvanece en el aire”.

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

Al tiempo en que Estados Unidos se dedica a agredir y amenazar naciones y gobiernos que no se someten a sus mandatos, a asesinar inocentes a lo largo del mundo, a calumniar a mandatarios que se atreven a denunciar las acciones imperialistas, a perseguir, encarcelar y deportar inmigrantes y a bloquear países como Cuba y Venezuela, y de manera particular a Palestina impidiendo la llegada de alimentos, medicinas, agua y muchas otras mercancías a la Franja de Gaza como parte del genocidio cometido en conjunto con el sionismo israelí, una realidad emergente tiene lugar al otro lado del mundo, donde el reacomodo geopolítico ha dejado evidencia de que el tiempo de cambio en la hegemonía ha llegado a su maduración, y que el hoy considerado imperio más poderoso de la historia humana vive su periodo final ante su decadencia anunciada años atrás.

sábado, 22 de junio de 2024

El Occidente en decadencia sigue siendo modelo

La profunda opacidad que presenta el mundo actual nos impone por lo menos dos tareas permanentes: poner en duda los análisis unilaterales que tiendan a simplificar realidades complejas y, por otro lado, consultar fuentes diversas, que incluso se contradicen entre sí, para ofrecer al menos un panorama que permita despejar las tinieblas que ciegan nuestra comprensión.

Raúl Zibechi / NODAL

Semanas atrás comentamos el libro de Emmanel Todd La derrota de Occidente, en el que asegura que el declive de nuestra civilización es inevitable. En ese trabajo considera que el despegue de Europa y Estados Unidos estuvo íntimamente relacionado con el auge del protestantismo, por su apoyo a la educación que hizo posible la eficiencia y productividad de los trabajadores.
 
Pero la desaparición de los valores protestantes, sigue Todd, ha llevado al fracaso educativo, al desorden moral y a la huida del trabajo productivo que habían propiciado las prácticas de esa religión.

sábado, 1 de junio de 2024

Entre la caída de Occidente y transiciones inciertas

 Ante la descomposición del sistema-mundo y la crisis de legitimidad de los estados, puede ser la hora de los movimientos y los pueblos. Podemos crear fuerzas capaces de promover igualdad, justicia social y democratización en nuestras sociedades. No es sencillo, pero no tenemos opción.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Tres décadas atrás Immanuel Wallerstein aseguró que “el periodo comprendido entre 1990 y 2025/2050 será “muy probablemente de poca paz, poca estabilidad y poca legitimación” (“Paz, estabilidad y legitimación: 1990.2025/2050”, Akal, 2004). De ese modo daba cuenta del colapso del liberalismo y el advenimiento de un periodo de “fluctuaciones inestables caóticas”.

sábado, 18 de mayo de 2024

Gaza, la bancarrota moral de Occidente

Ayudando e instigando con su apoyo material y político al gobierno supremacista de Benjamín Netanyahu, los países occidentales han quedado desacreditados ante la opinión publica mundial, que asiste horrorizada al genocidio que se está cometiendo contra el pueblo palestino.

Salim Lamrani / Para Con Nuestra América
Desde La Réunion

Desde las masacres del 7 de octubre de 2023 perpetradas por el Hamas que cobraron la vida de 400 soldados y 800 civiles, no ha dejado de llover un diluvio de fuego de una barbarie incalificable sobre la población de Gaza, abandonada a su suerte. Hasta la fecha, según las cifras disponibles, han muerto más de 35.000 personas – la mayoría mujeres y niños – y casi el doble han resultado heridas. La cifra real de muertos es probablemente mucho mayor, ya que casi 10.000 personas siguen desaparecidas, sepultadas bajo los escombros. La población de 2,3 millones de habitantes –muchos de ellos niños –, está traumatizada de por vida, sin agua, sin alimentos, sin combustible, sin viviendas, sin hospitales y sin un lugar seguro donde buscar refugio en esta pequeña zona de 365 kilómetros cuadrados arrasada por bombardeos indiscriminados. 

sábado, 16 de marzo de 2024

Gaza, el genocidio tolerado por occidente

 Lo que sucede con el pueblo palestino, en particular con Gaza, es una muestra de la hipocresía occidental que blasona cristianismo o humanismo mientras asiste impávido a una matanza en gran escala.

Carlos Figueroa Ibarra / Para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Hace unos días el presidente estadounidense Joseph Biden mandó dos mensajes contradictorios. Por un lado, Biden considera que las acciones militares israelíes contra la franja de Gaza “están perjudicando a Israel más de lo que están ayudando a Israel”.  Y esas acciones erróneas se las adjudica Biden directamente al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. También agregó que un ataque a Rafah, la ciudad en donde se refugian 1.3 millones de los 2.3 que viven en la franja sería “cruzar una línea roja”. Al mismo tiempo que Biden trata de quedar bien con la franja de lectores estadounidenses que miran horrorizados el genocidio contra el pueblo palestino, el presidente trata de quedar bien con los sectores del electorado estadounidense que apoyan a Israel cuando dice que el que se cruce esa línea roja, no provocará que se suspenda la asistencia militar estadounidense a Israel.

sábado, 9 de marzo de 2024

Gaza: entre esqueletos andantes y la complacencia de Occidente

 La tragedia humanitaria que vive Gaza es insostenible, así los poderosos la ignoren.

Consuelo Ahumada / Para Con Nuestra América

Sin duda, es uno de los episodios más impactantes entre los múltiples horrores conocidos en esta pesadilla sin fin: la masacre que dejó al menos 112 personas muertas y más de 760 heridas en el norte de Gaza, cuando se aglomeraban frente a un convoy de camiones con comida.
 
El ejército israelí disparó a la multitud, como lo evidencian testimonios de los sobrevivientes e imágenes satelitales. Netanyahu y su banda de asesinos responsabilizaron a la multitud hambrienta y a los conductores palestinos por la avalancha y la masacre. Los soldados dispararon al aire solo para defenderse, señaló su informe preliminar.

sábado, 19 de noviembre de 2022

De zoológicos y jardines (II)

Es fácil condenar la guerra y la invasión de Ucrania; pero es también fácil vislumbrar –si se mira con cuidado– la creación de las condiciones que fueron haciendo esa guerra cada día más posible y más probable.

Gilberto Lopes / Para Con Nuestra América

El alba de un nuevo día

Durante muchos años ideólogos y políticos occidentales han estado diciendo que no hay alternativas a la democracia. Ellos se refieren, naturalmente, al llamado “modelo liberal de democracia”, dijo el presidente ruso, Vladimir Putin, en su discurso del pasado 27 de octubre, en el Foro Internacional de Valdai. De forma arrogante –afirmó– descartan otras formas de gobierno. Una manera de plantear las cosas forjada desde los tiempos coloniales, “como si todos fueran de segunda clase, mientras ellos eran excepcionales”.

sábado, 13 de agosto de 2022

Occidente está viviendo una contracción de su poder, no forzosamente su decadencia

 La guerra de Ucrania es el gran acelerador de la contracción de Occidente. ¿Qué vendrá después? Es difícil imaginar a Occidente ocupando un espacio subordinado o en una relación igualitaria y pacífica con otros bloques geopolíticos.

Boaventura de Sousa Santos / ALAI

Lo que los occidentales llaman Occidente –o civilización occidental– es un espacio geopolítico que surgió en el siglo XVI y se expandió continuamente hasta el siglo XX. En vísperas de la Primera Guerra Mundial, cerca del 90% del planeta era occidental o estaba dominado por Occidente: Europa, Rusia, América, África, Oceanía y gran parte de Asia (con las excepciones parciales de Japón y China). A partir de entonces, Occidente comenzó a contraerse: primero con la Revolución Rusa de 1917 y el surgimiento del bloque soviético, y luego, a partir de mediados de siglo, con los movimientos de descolonización. El espacio terrestre (y poco después el espacial) se convirtieron en campos de intensas disputas.

sábado, 6 de agosto de 2022

La caída de Occidente

 El término “Occidente” es algo vago, pero hoy día resulta muy elocuente su significado: va de la mano de capitalismo y de visión eurocéntrica, adoptada luego por la ex colonia americana, ahora agigantada: Estados Unidos. 

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala


Las razas superiores tienen el derecho porque también tienen un deber: el de civilizar a las razas inferiores

Jules Ferry (Ministro francés, siglo XIX)


“Ninguna civilización es perfecta en el planeta. Tampoco está desprovista de méritos. Ninguna civilización puede juzgarse superior a otra”.

Xi Jinping (Presidente de China comunista, siglo XXI)


Durante la Guerra Fría, eso que se llamó Occidente fue uno de los polos enfrentados en la contienda, dividiendo el mundo entre quienes estaban de un lado de la Cortina de Hierro (capitalistas, occidentales y cristianos, liderados por Washington), y quienes estaban del otro lado (socialismo, identificado con la Unión Soviética y sus satélites), entrando en el término “no-occidental” una inmensa diversidad de pueblos, un variopinto de etnias y culturas (y no solo socialistas, entre desarrollados –Japón, por ejemplo– y empobrecidos –la mayor parte de Asia, África, Oceanía–). 

sábado, 30 de octubre de 2021

Agonía del occidente imperial

 Con el nuevo milenio, el último imperio de Occidente, los Estados Unidos, da muestras inequívocas de que ha entrado en el círculo irreversible de su decadencia. 

Arnoldo Mora Rodríguez / Para Con Nuestra América


Hechos recientes que han sacudido la escena de la política mundial,  tales como el asalto al Capitolio de Washington por hordas azuzadas por el candidato perdedor y presidente en ejercicio, Donald Trump; la humillante estampida de las tropas norteamericanas y sus aliados de la OTAN ante el avance  incontenible de los guerreros  de las tribus de Afganistán, fanatizados por su  ciega fe en el Islam; y la indignación de  E. Macron,  presidente de Francia, que llegó incluso  hasta el punto de retirar a su embajador en Washington, porque la troika anglosajona compuesta por Australia-Reino Unido-Estados Unidos, había firmado un acuerdo multimillonario para que Australia adquiriera submarinos nucleares de Estados Unidos, rompiendo así un contrato firmado anteriormente con Francia; todo eso acaecido en  un espacio de tiempo muy corto, demuestra hasta qué punto  Los Estados Unidos, el último imperio de Occidente y solitario dominador del mundo luego del derrumbe de la Unión Soviética en 1990, ha entrado en un proceso de decadencia irrefrenable. 

sábado, 16 de octubre de 2021

Una disyuntiva vigente

 Las enseñanzas sobre los procesos de conquista y colonización de los pueblos originarios de América han omitido, por el interés hegemónico de Occidente, las reales repercusiones de los hechos.

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América

Desde Mérida, Yucatán. México.


Las dos Américas que vislumbrara José Martí en su obra Nuestra América, siguen vigentes y en días como hoy se comprueba a todas luces. La celebración del “Día de la Raza”, tan invocada por quienes todavía insisten en la idea del “descubrimiento” y la existencia de las razas, es desde hace décadas cuestionada por movimientos de los pueblos originarios del continente, que señalan la verdad de los hechos del equivocadamente invocado “descubrimiento” y exigen justicia ante el genocidio acontecido hace ya más de 529 años. 

sábado, 11 de febrero de 2017

El terrorismo de Occidente

La toma de posesión del nuevo presidente norteamericano, Donald Trump, nos enfrenta directamente al nuevo mundo creado por la propaganda de los gobiernos ‘occidentales’ sobre el ‘terrorismo islámico’.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Recientemente, el filósofo norteamericano Andre Vltchek respondió a varias preguntas sobre el fenómeno. Es autor del libro Terrorismo occidental. El discurso de Trump sobre el terrorismo es la continuidad de una realidad impuesta por las potencias del occidente europeo, comenzando en España y culminando en Inglaterra y su hija transatlántica, EEUU.

Según Vltchek, “durante varios siglos, Occidente saqueó el mundo, militar y económicamente. Para ‘legitimar’ sus crímenes, fabricó un sistema de propaganda extremadamente complejo y eficaz, imponiendo su ‘lógica’ y sus dogmas culturales al resto del mundo. Se hizo con tanta persistencia y habilidad, que todos los demás relatos desaparecieron.

sábado, 2 de abril de 2016

Occidente: reconocer al otro

El terror  ha puesto en alerta a la humanidad entera.  Las causas de esta espeluznante realidad se encuentran en el menosprecio que han hecho las potencias occidentales del derecho internacional por cálculos geopolíticos  para explotar el petróleo.

Arnoldo Mora Rodríguez / Especial para Con Nuestra América

Dos hechos recientes considerados “históricos”, cuya trascendencia por sus repercusiones a futuro va mas allá de la conmoción que en lo inmediato provocan, están muy alejados en la geografía y, sobre todo, en su naturaleza. El uno es esperanzador porque abre espacios al diálogo político. El otro es espernible porque manifiesta el lado más oscuro de la política actual.  Ambos reflejan dos maneras absolutamente opuestas de hacer política.

sábado, 13 de octubre de 2012

"Ira islámica": ¿existe eso?

La idea generada por las usinas mediáticas del poder en Occidente –con Washington a la cabeza– une fundamentalismo islámico con el siempre impreciso y mal definido "terrorismo", insistiendo tanto en esta prédica que, hoy por hoy, el mensaje ha terminado por instalarse.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Un fantasma recorre el mundo: ¡la amenaza del fundamentalismo islámico! Recientemente, al menos lo que nos han dicho hasta el hartazgo todos los medios comerciales de Occidente, la "ira islámica" se ha despertado con motivo de una ofensiva película de contenido denigrante contra la figura de Mahoma y del Islam en general que se ha puesto a circular por distintos medios. "Mientras los medios de comunicación internacionales siguen obsesionados con las manifestaciones contra la película, amplios sectores del país están yendo a la huelga, pero nadie lo cuenta" ,   protestaba indignado el activista egipcio Hossam El-Hamalawy. Desde hace ya unos años, terminada la Guerra Fría y acabado el fantasma del "peligro comunista", un nuevo demonio ha entrado en escena en el ámbito global: el terrorismo de los así llamados "fundamentalistas islámicos".

Aunque no se sepa bien qué significa, el término "fundamentalismo" ha pasado a ser de uso común. Y más aún el de "fundamentalismo islámico". Para adelantarlo de una vez: según el imaginario colectivo que los medios han ido generando en Occidente, el mismo es sinónimo de atraso, barbarie, primitivismo, y se une indisolublemente a la noción de terrorismo sanguinario.

sábado, 12 de marzo de 2011

Libia: con amigos así, ¿quién necesita enemigos?

Gadafi no solamente inició el proceso de reformas neoliberales sino que, además, se transformó en eficaz guardafronteras que supo cerrar el paso a quienes querían ingresar a la ciudad de la abundancia europea desde África. Miles de migrantes fueron detenidos de forma violenta, y cientos de ellos murieron, antes que llegaran a las costas de Italia, Francia o España.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

rafaelcuevasmolina@hotmail.com

En relación con los Estados Unidos, todos saben que no tiene amigos sino solamente intereses. La misma norma le están aplicando a Libia los europeos que hasta hace unos días lo trataban como amigo dilecto. Invitado a Italia el año pasado, Gadafi fue objeto de atenciones y halagos, eventos especiales como aquel al que solo fueron invitadas mujeres a las que el dirigente libio les habló de las bondades del Libro Verde. En Francia, Sarkozy le recibió de beso en la mejilla y sonrientes posaron para la prensa en las gradas del Eliseo.

Gadafi había salido del ostracismo al que lo habían sometido durante años acusado de terrorista. El punto de inflexión lo marcó la liberación de uno de los acusados del atentado de Lockerbie, en el que fue volado en pleno vuelo un avión de Pan Am sobre el Reino Unido. ¿Cuál fue la causa de que, de pronto, Occidente cambiara su postura hacia el otrora denostado dirigente y se iniciara esa luna de miel que lo llevó a las principales capitales del viejo mundo? ¿Hizo, acaso, Gadafi, algún adendum al Libro Verde en el que hacía mea culpa en relación con posturas o hechos censurados?

Nada de eso. Gadafi siguió siendo el excéntrico dirigente que recibía a sus visitantes extranjeros en una carpa en medio del desierto pero, sin que el Libro Verde sufriera la más mínima variación y siguiera apostando por una tercera vía de desarrollo entre socialismo y capitalismo, realizó una serie de transformaciones de su política interna que dejó muy satisfechas a las grandes potencias europeas y a sus transnacionales.

En efecto, desde hace aproximadamente 7 años, Libia inició una serie de “reformas modernizadoras” que permitieron la desnacionalización de su principal recurso natural, el petróleo, que pasó a ser explotado por grandes firmas europeas. Hoy, aproximadamente el 30% de la explotación del oro negro que exporta Libia sale por esa vía. De ahí que de pronto Gadafi pasara a formar parte de los amigos dilectos de Europa.

Gadafi no solamente inició el proceso de reformas neoliberales sino que, además, se transformó en eficaz guardafronteras que supo cerrar el paso a quienes querían ingresar a la ciudad de la abundancia europea desde África. Miles de migrantes fueron detenidos de forma violenta, y cientos de ellos murieron, antes que llegaran a las costas de Italia, Francia o España.

Y por si fuera poco, el líder libio alejó el espectro de un régimen musulmán fundamentalista que habría sido un quebradero de cabeza en el mar Mediterráneo.

Pero ahora que su poder es cuestionado internamente después de un quiebre de la alianza gobernante, los amigos ponen pies en polvorosa y se olvidan de las sonrisas y los abrazos. Vacilan, sin embargo, en lanzarse a la aventura bélica y sacar de una vez por todas del poder al contradictorio personaje. Lo hacen solamente por razones eminentemente pragmáticas: los que ahora quieren voltear a Gadafi no ofrecen seguridades suficientes de la continuidad de esas políticas que les venían favoreciendo. Temen, también, una radicalización de los movimientos civiles de los distintos países árabes en ebullición que, como en el caso egipcio, hasta ahora se han comportado “civilizadamente” y no han saltado la valla que los llevé a cambios verdaderamente profundos.

Los Estados Unidos, cuyas transnacionales no habían participado de la misma forma que las europeas en la repartición del botín de los recursos naturales libios, ven los acontecimientos desde una distancia prudencial, y dejan que sean los Sarkozys y los Berlusconis los que se ensucien las manos en el fangal norafricano.

Con amigos así, ¿quién necesita enemigos?