La intervención militar de Arabia Saudita y sus aliados en Yemen, abre
nuevos escenarios de conflictos para la región. los actores internacionales, en especial Estados Unidos, tendrán que actuar
con extraordinario tino e inconmensurable prudencia, para evitar el desborde de
una situación que podría tener repercusiones trascendentales para la región, e
incluso para todo el planeta.
Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra
América
Desde Caracas,
Venezuela
El pueblo yemenita, al igual que otros de la región, se levantó activamente
en 2011 para luchar contra el gobierno represivo pro estadounidense y pro saudita
de Alí Abdullah Saleh elevando un clamor por libertad y democracia y su aspiración de mejoramiento de sus
condiciones de vida. Este movimiento popular, mal llamado “primavera árabe” por Occidente, torció su rumbo bajo la
presión intervencionista de Estados Unidos y Europa quien contó con el
invaluable apoyo de las monarquías dictatoriales sunitas del Golfo Pérsico
agrupadas en el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).
