sábado, 7 de julio de 2012

China y el MERCOSUR: Un dragón en el patio trasero

La crisis política en Paraguay y sus repercusiones en la región, desplazaron la visita del primer ministro chino, Wen Jiabao y la renuncia del principal cargo del Mercosur, a un segundo plano de la agenda informativa. China mostró que está dispuesta a jugar fuerte incluso en la principal zona de influencia de Estados Unidos.

Raúl Zibechi /  ALAI

El primer ministro Chino, Wen Jiabao, se reunión con las presidentas
de Argentina y  Brasil, y el mandatario de Uruguay
Las polémicas a raíz del golpe en Paraguay, la suspensión del país del Mercosur y el ingreso de Venezuela no consiguen disimular las dificultades del bloque, aquejado por las consecuencias de la crisis mundial y el ascenso de China como potencia global. La alianza está paralizada porque lo que conviene a unos perjudica a los otros.

Expresión de las dificultades fue la renuncia del embajador Samuel Pinheiro Guimarães, Alto Representante General del Mercosur, en la reciente cumbre en Mendoza. En su carta-relatorio de despedida traza un lúcido análisis sobre la realidad actual del bloque.

Señala que la crisis económica en Europa y Estados Unidos y el ascenso de China generan un enorme flujo de capitales hacia el sur que “erosiona los vínculos comerciales intra-Mercosur que son el principal cimiento del proceso de integración”. La desindustrialización, señala, es una de las peores consecuencias y debe ser enfrentada utilizando los recursos de la exportación de commodities.

Panamá: Freddy Britton ¡Presente!

Freddy luchó por las transformaciones del país. Lucha que se traducía en educar, movilizar y organizar a los trabajadores en todas sus formas. Ese fue su compromiso hasta el último día de su vida, sesgada por una cruel enfermedad.

Marco A. Gandásegui, hijo. / ALAI

"Freddy" Britton, el último comandante
guerrillero de Panamá.
Recuerdo que era un sábado, temprano, cuando entró al recinto Freddy Britton. Estaba solo y yo también. Los dos nos sentamos y comenzamos a hablar. Parecía aún más joven de lo que le calculaba (26 años de edad). Se notaba una barba afeitada, un rostro sin arrugas, ni marca alguna. Hablaba de manera pausada, como un hombre que iba de prisa pero caminando sin apuro. Era alto con aspecto atlético, con una mirada incisiva, penetrante, decidida.

Estábamos a principios de 1970, algo más de un año del golpe militar de octubre de 1968 cuando la Guardia Nacional había derrocado al gobierno que apenas tenía 11 días de vida. Freddy me hizo un esbozo de la situación política del país. La cúpula de la Guardia Nacional no lograba estabilizar el país, producto de las divisiones en su propio seno y, sobre todo, las relaciones confusas al interior de una oligarquía corrompida y las conspiraciones constantes de las agencias norteamericanas.

Europa: Sadismo económico

El capitalismo se ha puesto de nuevo en marcha y se ha lanzado a la ofensiva con un objetivo claro: acabar con los programas sociales del Estado de bienestar implementados después del final de la Segunda Guerra Mundial y de los que Europa es el último santuario.

Ignacio Ramonet / Le Monde Diplomatique

El Estado de bienestar europeo
en la mira del capitalismo.
¿Sadismo? Sí, sadismo. ¿Cómo llamar de otro modo esa complacencia en causar dolor y humillación a personas? En estos años de crisis, hemos visto cómo –en Grecia, en Irlanda, en Portugal, en España y en otros países de la Unión Europea (UE)– la inclemente aplicación del ceremonial de castigo exigido por Alemania (congelación de las pensiones; retraso de la edad de jubilación; reducción del gasto público; recortes en los servicios del Estado de bienestar; merma de los fondos para la prevención de la pobreza y de la exclusión social; reforma laboral, etc.) ha provocado un vertiginoso aumento del desempleo y de los desahucios. La mendicidad se ha disparado. Así como el número de suicidios.

A pesar de que el sufrimiento social alcanza niveles insoportables, Angela Merkel y sus seguidores (entre ellos Mariano Rajoy) continúan afirmando que sufrir es bueno y que ello no debe verse como un momento de suplicio sino de auténtico júbilo. Según ellos, cada nuevo día de castigo nos purifica y regenera y nos va acercando a la hora final del tormento. Semejante filosofía del dolor no se inspira en el Marqués de Sade sino en las teorías de Joseph Schumpeter, uno de los padres del neoliberalismo, quien pensaba que todo sufrimiento social cumple de algún modo un objetivo económico necesario y que sería una equivocación mitigar ese sufrimiento aunque sólo fuese ligeramente.

Malas noticias desde el “meridiano intelectual de Hispanoamérica”

Aunque los intelectuales que escriben en sus periódicos y hablan en sus tertulias de radio y televisión no lo digan, en España se “tapa la boca” para no criticar los desmanes de una corrupta monarquía, para no hablar de la tortura en las comisarías denunciada hasta por la ONU, para ignorar las protestas que ahora mismo realizan los mineros asturianos.

Iroel Sánchez / La Pupila Insomne

Desde hace algún tiempo algunos ven en el mundo cultural español el modelo que debemos  imitar en América Latina. Sus jugosos premios, sus listas de ventas y sus catálogos de vivos colores han seducido a no pocos de este lado del Atlántico e incluso, desde las tribunas que allí se les facilitan -vaya usted a saber por qué-, algunos nacidos en nuestras tierras intentan darnos lecciones de libertad a quienes habitamos estas pobres naciones plagadas de defectos.

Pero, al parecer, hay algo de espejismo en esa arcadia cultural, cuando desde allí mismo salen voces que dicen lo que nuestros afortunados coterráneos no han tenido el valor de contarnos.

La escritora Ana María Moix lo ha puesto en evidencia durante una charla en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, donde ha afirmado que desde hace treinta años la cultura española “se ha bajado los pantalones ante el mundo del dinero”. Ha recordado Moix a editores como el fallecido Carlos Barral: “Si resucitara y se encontrara con que en el consejo de administración de su editorial estaban sentados gerentes y banqueros y ningún escritor, no digo que se hubiera suicidado pero hubiera gritado, se hubiera desesperado”.

Influencias conceptuales de Río+20

Los que deciden continúan dentro del viejo software cultural y social que coloca al ser humano en una posición adánica, sobre la naturaleza, como su dominador y explotador, razón fundamental de la actual crisis ecológica. No entienden al ser humano como parte de la naturaleza y responsable por el destino común.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

Decir que la Río+20 fue un éxito no corresponde a la realidad, pues no se llegó a ninguna medida vinculante, ni se crearon fondos para la erradicación de la pobreza ni mecanismos para el control del calentamiento global. No se tomaron decisiones para hacer efectivo el propósito de la Conferencia que era crear las condiciones para el «futuro que queremos». En la lógica de los gobiernos está no admitir fracasos, pero no por eso dejan de serlo. Dada la degradación general de todos los servicios ecosistémicos, no progresar significa retroceder.

En el fondo se afirma: si la crisis se encuentra en el crecimiento, entonces la solución se obtiene con más crecimiento todavía. Esto concretamente significa más uso de los bienes y servicios de la naturaleza, lo que acelera su agotamiento, y más presión sobre los ecosistemas, ya en sus límites. Datos de los propios organismos de la ONU informan que desde la Río 92 ha habido una pérdida del 12% de la biodiversidad, 3 millones de metros cuadrados de bosques y selvas fueron derribados, se emitió un 40% más de gases de efecto invernadero y cerca de la mitad de las reservas mundiales de pesca han sido agotadas.

sábado, 30 de junio de 2012

La derecha aprende pronto

La derecha latinoamericana, las clases y grupos sociales que la componen y sus aliados internacionales, tienen un amplio bagaje de ejercicio del poder y saben aprovecharlo con ductilidad, adaptándolo al tono que le marquen los tiempos. Han sufrido derrotas pero aún son fuertes.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

La derecha aprendió de sus derrotas y aplica
nuevas estrategias golpistas y antidemocráticas.
Los golpes de Estado en Honduras y Paraguay dejan muchas lecciones para comprender cómo se mueve la derecha latinoamericana en nuestros días pero, seguramente, una de las enseñanzas más claras que nos dejan es que la derecha aprende pronto; es decir, no se queda pasmada cuando sufre algún revés, sino que encuentra la forma de volver a hacer lo mismo de siempre pero, ahora, acorde con el nuevo espíritu de los tiempos.

Habiendo sido para ella exitoso el golpe de Estado en Honduras, no dudó un instante en aplicarlo en Paraguay. Sabe que inicialmente se le viene encima un vendaval, pero que con el tiempo se atempera hasta diluirse, pues existe una institucionalidad continental que, mal que bien, le sigue siendo proclive aunque haya voces discordantes que expresan su rechazo y condena.

Ha aprendido, también, a utilizar otras herramientas que antes eran prácticamente patrimonio de la izquierda. Es el caso de las organizaciones no gubernamentales, algunas de las cuales se han transformado en verdaderos puestos de avanzada de la reacción latinoamericana. Financiadas desde Estados Unidos y Europa, tienen una agenda a la carta para cada país, saben identificar fisuras, contradicciones y debilidades, y se insertan hábilmente con reivindicaciones y reclamos  que levantan simpatías y muchas veces dividen y enfrentan entre sí al movimiento popular.

Las Cumbres de Mendoza

Los gobiernos de América del Sur, reunidos en la ciudad de Mendoza, Argentina, respondieron políticamente al golpe de Estado en Paraguay: más unidad, más integración, más democracia y ninguna tolerancia para los golpistas, es el mensaje que envían gobiernos y movimientos sociales desde el MERCOSUR y UNASUR.

Roberto Utrero / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

La presidenta argentina, Cristina Fernández, presidió
la cumbre del MERCOSUR y anunció el ingreso de
Venezuela a este organismo de integración regional.
Las Cumbres de Mendoza podrían hacer alusión con justicia a las de los cerros más elevados de América que están en esta provincia, desde el Aconcagua al Tupungato. Pero en este momento histórico no es así; en la ciudad más importante del oeste argentino, con sus cuatros siglos de existencia y cuna del Ejército de Los Andes, desde donde partió hace casi doscientos años el General San Martín en su campaña libertadora, se llevó a cabo en estos días un acontecimiento regional similar que remembró aquella gesta. Se realizaron las Cumbre del MERCOSUR, la Social del mismo organismo y, en la emergencia golpista sufrida por el país hermano Paraguay, la de UNASUR.

Circunstancias por demás aciagas, con una pátina de legitimidad, que llevaron al grave desenlace de la caída del presidente Fernando Lugo, cuya responsabilidad radica en los sectores tradicionales del poder: las rancias oligarquías con sus políticos de turno, el alto clero de la Iglesia, opuesto a Lugo y los militares que siempre han sido permeables a la presión del Imperio.

Educar para una nueva cultura ambiental en nuestra América

Para atender las causas y consecuencias de la actual problemática ambiental, económica y social latinoamericana y caribeña, no bastan solo las políticas públicas o los acuerdos de intención, siempre coyunturales y sujetos a los vaivenes propios de la política: se requieren transformaciones mucho más profundas y duraderas, en el ámbito de la cultura.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Río+20: la visión dominante del desarrollo
 se impuso al final de la cumbre.
Si algo quedó claro tras la frustrada Cumbre de Río+20, es que los acuerdos mundiales que la humanidad requiere para enfrentar los problemas asociados al cambio climático y  la actual crisis sistémica no vendrán de los gobiernos ni de las elites políticas, quienes en medio de contradicciones y la defensa de sus propios intereses, todavían parecen estar mucho más preocupados por el verde de los dólares que por la sostenibilidad de la vida en el planeta.

El excanciller ecuatorioano Fander Falconí, fue contundente en su balance de la Cumbre: “No nos engañemos: en Río+20 hubo escasos avances en las cuestiones ambientales. No hubo ninguna contribución del Norte en favor de una “prosperidad sin crecimiento económico” (parafraseando el título del libro de Tim Jackson). Hubo una visión dominante. La que tienen los grandes países desarrollados, responsables, en gran medida, de la contaminación del mundo —por causa de sus altos consumos de energía y materiales—.  Ellos viven un momento en que la crisis que sufren solo podrá ser paliada si la endosan a los países de la periferia, mal llamados en vías de desarrollo” (El Telégrafo, 27-06-2012).

México en la encrucijada

México se encuentra en estos días en una encrucijada.  Este domingo se decidirá si se continúa con el modelo neoliberal que han propugnado el PRI y el PAN en los últimos 30 años o si eligiendo a Andrés Manuel López Obrador se opta por un cambio sustancial en la política económica.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El próximo domingo 1 de julio México vivirá un proceso electoral que se  antoja como la segunda parte del vivido en julio de 2006. En aquella oportunidad como es sabido, una elección disputada y de muy mala calidad, para decir lo menos, acordó darle el triunfo a Felipe Calderón con una diferencia de 0.5% de los votos. El olor a fraude embargó al país y a diferencia de lo que se hizo en Costa Rica en ese mismo 2006, el establishment mexicano se negó a hacer un recuento electoral del conjunto de los votos y de las casillas.

En este 2012, el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, tiene  mucho a su favor. En primer lugar el apoyo de la gran cúspide empresarial:  más de las dos terceras partes de las 500 empresas más importantes  de México lo consideran el ganador. Además, la labor desinformadora y manipuladora del duopolio televisivo (Televisa y TVAzteca) que se ha reflejado en una multimillonaria campaña de imagen a favor del candidato priísta. Y en la reiteración por radio y televisión de que Peña Nieto está arriba de Andrés Manuel López Obrador en las encuestas  por un margen de entre 12 y casi 20%. Cabe agregar también la  poderosa maquinaria electoral del PRI: el domingo  1 de julio esa maquinaria  organizará una  de las formas de fraude llamada en México “Operación Carrusel”.

México: Un punto de encuentro y dos destinos

La disyuntiva de 2012 es restauración o relanzamiento del cambio político para no posponer más la agenda que México tiene pendiente consigo mismo y que se refiere a la justicia, la social y la formal, prerrequisito para consolidar a la democracia.

Lorenzo Meyer / El Siglo de Torreón

Andrés Manuel López Obrador a su llegada a la Plaza
de la Constitución, para el acto de cierre de campaña.
La Gran Decisión. La elección presidencial de 2012 es el punto de encuentro y choque de dos propuestas lo bastante disímiles como para hacer que el futuro político de México sea significativamente diferente según se elija una u otra. Una es de izquierda y la otra de derecha -ambas moderadas. Lo históricamente significativo es que si se impone la derecha volvería a "Los Pinos" el partido autoritario más exitoso del siglo XX: el PRI. Si, por el contrario, ganara la izquierda, se abriría la posibilidad de proceder a una alteración de prioridades cuyo referente más cercano sería el cambio que se inició hace 77 años, cuando el presidente Lázaro Cárdenas reencauzó al país.

Los líderes de la alternativa son Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Enrique Peña Nieto (EPN). Es verdad que también estará en las boletas otra opción de derecha, la que encabeza la panista Josefina Vázquez Mota, pero todo apunta a que su propuesta nunca tuvo realmente la oportunidad de superar a la de EPN. Esas dos visiones opuestas de México -de su pasado, presente y futuro- se disputan el apoyo de casi 80 millones de votantes, pero ni de lejos en condiciones de igualdad.

Paraguay, enseñanzas de futuro

Ahora, en Paraguay, colorados y liberales, opositores durante la dictadura de Stroessner, son aliados para dar un zarpazo a la democracia.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La sombra del dictador Stroessner
campea en Paraguay
Aunque lo ocurrido en Paraguay no es técnicamente un golpe de estado, eso poco importa en términos políticos, porque el hecho cierto es que se produjo un “quiebre institucional democrático” y la destitución ilegítima del presidente Fernando Lugo. Sin embargo, esta definición tiene implicaciones trascendentales para la estabilidad de nuestros sistemas democráticos permanentemente torpedeados desde el imperio

La destitución de Lugo se hizo en el marco de una ley, según dijo él mismo al aceptar el veredicto, pero fue una decisión ilegítima. Por ello, las preguntas valederas deberían estar encaminadas a saber de qué legalidad hablamos y cuál es la calidad de nuestras democracias.

Paraguay: “No hay fuerza social para frenar a la derecha”

Periodista y educador popular, Raúl Zibechi es columnista del periódico mexicano «La Jornada», al tiempo que acompaña a movimientos sociales. «Territorios en Resistencia» y «Política y Miseria» son, además, sus dos últimos libros publicados en el Estado español. En la entrevista concedida a GARA, analiza los entresijos de la destitución del presidente paraguayo, Fernando Lugo, y sus repercusiones. 

AinaraLertxundi / GARA (EuskalHerria)

¿Qué factores han propiciado la destitución de Lugo?

El periodista uruguayo Raúl Zibechi.
El Gobierno de Lugo siempre tuvo una enorme debilidad institucional. En el Parlamento apenas contaba con un par de diputados de entre 90 y otro par de senadores de 45, los demás pertenecen a su aliado principal, el Partido Liberal Radical Auténtico, un partido de derecha moderada que no llegaba al Gobierno desde hacía 70 años y que apoyó a Lugo por su enorme popularidad. Y al Partido Colorado y a otros más pequeños, pero todos de derecha. A su vez, en el aparato estatal, en la Justicia, en los diversos servicios y, por supuesto, en las Fuerzas Armadas y policiales, el peso del Partido Colorado, que gobernó Paraguay durante 60 años, es abrumador. En sus casi cuatro años como presidente, Lugo no desmontó esta presencia colorada que se apoya a su vez en mafias tradicionales y en nuevas mafias vinculadas al narcotráfico. La mayor parte de su gabinete eran liberales que no son muy diferentes a los colorados que toleraron a Lugo hasta que vieron que podían perder las elecciones a realizarse en apenas nueve meses y decidieron apartarlo.

Otro golpe de Estado en América Latina

Paraguay y Honduras se diferencian radicalmente de los casos de Venezuela, Bolivia y Ecuador que también fueron objeto de golpes planeados en EEUU. Los cinco países tenían en común que sus gobiernos progresistas no tenían raíces en organizaciones con largas trayectorias. Sin embargo, los tres últimos movilizaron con rapidez el apoyo popular que les permitió dar el contra-golpe en el momento necesario.

Marco A. Gandásegui, hijo. / ALAI

La oligarquía contraataca en Paraguay y en América Latina (ilustración de El Telegrafo, de Ecuador)
El golpe de Estado ejecutado por la derecha terrateniente del Paraguay contra el presidente Lugo dejó las mismas huellas que el derrocamiento en 2009 del presidente Zelaya en Honduras. Por un lado, el rastro de sendas oligarquías que gobernaron a través de dictaduras militares por gran parte del siglo XX. Por el otro, las heridas de la intromisión abierta por parte de EEUU que llevó de la mano a los militares criollos para que respaldaran las acciones de una oligarquía golpista. Incluso, la trama norteamericana fue realizada en alianza con los partidos liberales tradicionales de ambos países. Una coincidencia que refleja la frágil constitución política de los dos países.

En Paraguay la oligarquía terrateniente trabaja en estrecha relación con el gran capital agrario brasileño que experimenta uno de sus auges económicos más espectaculares de su historia. Incluso, uno de las causas por las cuales fue procesado en forma sumaria el presidente Lugo fue por las protestas de los campesinos que están siendo despojados de sus tierras por capitalistas agrarios brasileños que operan en Paraguay. En Honduras, pasó algo similar.

Golpe tras golpe: una cronología necesaria

Estos intentos y golpes de Estado en América Latina, parecen ser un ciclo que se repite constantemente y que se reinicia en los lugares donde no se tuvo éxito; en este sentido, Venezuela tiene que estar alerta ante una nueva arremetida golpista, que tiene varias posibles alternativas, algunas ya ensayadas y otras nuevas. 

José Amesty / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Una historia de "golpes" en América Latina.
Luego del Golpe de Estado en Venezuela, el 11 de abril 2002, se han venido sucediendo una serie de Intentos y Golpes de Estado en América Latina, veamos una cronología de ellos:

*Golpe Mediático, Empresarial y Militar. El 11 de abril de 2002 se sucedió un Golpe de Estado contra el Presidente Constitucional de Venezuela, Hugo Chávez, enmarcado en fuertes protestas y una huelga general convocada por Fedecámaras; el mando de la oposición convocó a una marcha permisada que luego fue desviada hacia el Palacio de Gobierno en Miraflores. Alrededor del mismo se habían congregado simpatizantes de Hugo Chávez, y se produjeron enfrentamientos que causaron varios muertos en ambos bandos. En la madrugada del día siguiente el Alto Mando Militar venezolano anunció que Chávez había renunciado tras habérselo solicitado. Inmediatamente, militares adversos a Hugo Chávez ejecutaron un Golpe de Estado que colocó en la Presidencia al presidente de Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga. Luego de fuertes protestas de los simpatizantes de Chávez y algunas presiones internacionales, los militares leales al Gobierno retomaron el poder y Chávez reasumió la Presidencia en la madrugada del 14 de abril de 2002.

Reimpulso (neo)liberal en América Latina

La conformación de la Alianza del Pacífico (re)incorpora a México, aliado incondicional de los EE.UU., al debate latinoamericano. Este espacio tiene la envergadura económica, demográfica y política para contrapesar el liderazgo brasilero (y del MERCOSUR) y ensayar una estrategia de aislamiento/hostigamiento hacia el ALBA que seguramente se pondrá en marcha más temprano que tarde.

Ignacio Kostzer / Marcha (Argentina)

Los presidentes Juan Manuel Santos, Sebastián Piñera, Felipe Calderón y Ollanta Humala
en la cumbre de creación de la Alianza del Pacífico, en la región de Atacama, Chile.
En estos días se ha conocido la constitución de la “Alianza del Pacífico”, espacio de integración conformado por Chile, Perú, Colombia y México. Si quedaba alguna duda sobre el giro de 180 grados que ha dado el Presidente peruano Ollanta Humala desde que asumiera el año pasado, el apoyo a esta iniciativa nacida del gobierno de Alan García termina de eliminar la incertidumbre. A esto hay que sumarle las 12 muertes en conflictos sociales como resultado de la represión en tan solo 10 meses y un rumbo general del gobierno que ha puesto a la derecha conservadora peruana como su principal sustento en el poder (ver “La encrucijada peruana” de RaulZibechi).

La aparición de esta Alianza viene a terminar con un período de “repliegue táctico” de la política exterior de los gobiernos liberales en el continente. Tras la caída del ALCA en la Cumbre de las Américas del año 2005, asistimos a un contexto regional donde la iniciativa política ha estado fundamentalmente del lado de los gobiernos del MERCOSUR (sobre todo Brasil y Argentina) y del ALBA (especialmente Venezuela y Ecuador).