Los
que no conocen su historia están abocados a repetir sus errores. El 28 de
agosto se cumplirán 40 años de la primera resolución sobre Puerto Rico aprobada
en el Comité de Descolonización en 1972. Lo importante es el origen de este
esfuerzo.
Wilma Reverón Collazo /
Semanario Claridad
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| La descolonización: un largo anhelo puertorriqueño. |
Juan Mari Brás en
sus memorias nos narra cómo el Congreso Puertorriqueño Anticolonialista sirvió
de plataforma de unidad concertada entre las fuerzas patrióticas para enfrentar
la maniobra estadounidense de lavarle la cara al colonialismo con el plebiscito
de 1967:
“Del Congreso
Puertorriqueño Anticolonialista surgieron las iniciativas unitarias que
llevaran a que, por primera vez desde 1953, se iniciara un debate en Naciones
Unidas sobre el caso colonial de Puerto Rico en 1967.
Desde comienzo de 1967, el MPI inició una intensa campaña para forzar al Comité de Descolonización de la ONU a discutir nuestro caso, venciendo las presiones norteamericanas. Una delegación del movimiento viajó a Chile, Uruguay y Venezuela –que eran los países que representaban a América Latina en el Comité de los 24– para hacer los contactos con las fuerzas políticas afines y con los gobiernos a favor de nuestra petición de que se discutiera el caso colonial de Puerto Rico ese año. Nos basábamos en que el gobierno de Washington le había pedido al gobernador y la legislatura de Puerto Rico que aprobaran celebrar un plebiscito sin que el mismo cumpliera siquiera mínimamente los requisitos que ha definido la ONU para validar tales consultas, y era necesario que el Comité Especial de Naciones Unidas pasara juicio sobre ese evento, antes de que el mismo ocurriera.”
Desde comienzo de 1967, el MPI inició una intensa campaña para forzar al Comité de Descolonización de la ONU a discutir nuestro caso, venciendo las presiones norteamericanas. Una delegación del movimiento viajó a Chile, Uruguay y Venezuela –que eran los países que representaban a América Latina en el Comité de los 24– para hacer los contactos con las fuerzas políticas afines y con los gobiernos a favor de nuestra petición de que se discutiera el caso colonial de Puerto Rico ese año. Nos basábamos en que el gobierno de Washington le había pedido al gobernador y la legislatura de Puerto Rico que aprobaran celebrar un plebiscito sin que el mismo cumpliera siquiera mínimamente los requisitos que ha definido la ONU para validar tales consultas, y era necesario que el Comité Especial de Naciones Unidas pasara juicio sobre ese evento, antes de que el mismo ocurriera.”













