sábado, 14 de enero de 2012

Honduras: Secuelas de un Estado fallido

Mientras los bicentenarios estados de Latinoamérica se fortalecen, y como región se constituyen en interlocutores propositivos en un mundo sacudido por crisis sistémicas, Honduras se disuelve como Estado y como sociedad, producto de la atrofia mental y moral de sus élites.

Ollantay Itzamná / Alterinfos

Sería una insensatez sostener que la acelerada licuefacción de las instituciones estatales y la violenta desintegración social generalizada son fruto del golpe de Estado. Éste acto criminal sólo aceleró las contradicciones terminales con las que nació Honduras a la vida republicana. Por cerca de dos siglos, las élites creyendo que gestaban y administraban un Estado real, prohijaron un Estado ilusorio. Y, ahora, miran sin querer ver, de cómo se diluyen las fachadas institucionales de una ilusión estatal que no pudo cuajar, ni material, ni simbólicamente, en el territorio del país, como tampoco en el imaginario colectivo de sus habitantes.

Las sociedades, por sus necesidades de convivencia, tienden a organizarse jurídica y políticamente, en aras de buscar el bienestar común de sus integrantes. Para ello acuerdan normas de convivencia obligatorias y nominan autoridades que velen por el cumplimiento de dichas normas. A eso se llama Estado. La violencia generalizada, por el contrario, es la ausencia del Estado.

Entreguemos Guatánamo a Cuba

Si el presidente Obama pone en marcha el proceso de devolución de Guantánamo a Cuba, podría comenzar a reparar los errores de los últimos 10 años, por no hablar de cumplir con una promesa de campaña electoral. Rectificaría un agravio secular y sentaría las bases para nuevas relaciones con Cuba y con otros países en el hemisferio occidental y en todo el mundo.

Jonathan M. Hansen / The New York Times
 (Traducido por Cubadebate)

Ilustración de The New York Times

En los 10 años transcurridos desde que el campo de detención de Guantánamo se abrió al debate angustioso de si se cierra la instalación o se mantiene de forma permanente, se ha ocultado un fracaso más profundo que se remonta a más de un siglo e implica a todos los estadounidenses, y tiene que ver con nuestra continua ocupación del propio territorio de Guantánamo. Ya es hora de devolver este enclave imperialista a Cuba.

Desde el momento en que el gobierno de los Estados Unidos obligó a Cuba a arrendar la bahía de Guantánamo como una base naval para nosotros, en junio de 1901, la presencia de Estados Unidos ha sido más que una piedra en el zapato de Cuba. Ha servido para recordar al mundo la larga historia del militarismo intervencionista de Estados Unidos. Pocos gestos tendrían un efecto más saludable en el sofocante callejón sin salida de las relaciones cubano-estadounidenses, que la devolución de esta pieza codiciada de tierra.

Las circunstancias por las que los Estados Unidos llegaron a ocupar Guantánamo son tan preocupantes como su última década de actividad allí. En abril de 1898, las fuerzas estadounidenses intervinieron durante tres años en Cuba, en el momento en que los cubanos luchaban por su independencia y tenían esta guerra casi ganada, de modo que convirtieron la Guerra por la Independencia de Cuba en lo que los estadounidenses siguen la costumbre de llamar “Guerra Hispano-Americana”. Los funcionarios estadounidenses luego excluyeron al Ejército de Cuba en el armisticio y les negaron un lugar a Cuba en la conferencia de paz de París.

México: Sobre guerra y verdad

El país vive una catástrofe humanitaria. Esa crisis humanitaria ha colocado a México ante una emergencia nacional. Negarlo es vivir fuera de la realidad. La “línea dura” adoptada por Calderón en su cruzada contra la criminalidad ha llevado la violencia a niveles más altos que en muchas zonas de guerra.

Carlos Fazio / LA JORNADA

Hace tiempo que la realidad nacional está invadida por la guerra. Y aunque está ocurriendo ahora, la dimensión alcanzada por la “guerra” de Felipe Calderón requiere la búsqueda de la razón histórica. La búsqueda de la verdad. Como dice Horst Kurnitzky, vivimos en la época de una “contra-Aufklärung”. Una “contra-ilustración” que no sólo involucra a una doctrina económica dirigida por una supuesta mano invisible y sus correspondientes formas de gobierno, sino también a unos medios masivos de comunicación que operan como monopolios de la “contra-Aufklärung”, y que con las formas y los métodos de la propaganda comercial conducen los sentimientos y las emociones y determinan todas las relaciones sociales.

Recuerda Jean Robert que Michel Foucault exhortaba a sus auditorios a “pensar lo impensable”. Y pensar lo impensable significa romper las seguridades mentales engendradas por el discurso del orden. Supone, por ejemplo, pensar la “guerra” de Calderón como negocio. Como una guerra capitalista por territorios y recursos geoestratégicos que implica, entre otras cosas, destrucción y reconstrucción. La destrucción del tejido social y de la identidad colectiva de la nación, y un nuevo reordenamiento poblacional de facto sobre el territorio conquistado. En su dimensión internacional, el eje destrucción/reconstrucción (o “la guerra arriba y la muerte abajo” diría el sub Marcos) forma parte del nuevo reordenamiento geopolítico en curso (Colombia, Afganistán, Irak, Libia) y un negocio redondo para el complejo militar-industrial-energético estadunidense.

Los desaparecidos del imperio

Como lúgubremente reiteraba el criminal dictador argentino Jorge R. Videla ante la angustiada pregunta de los familiares de la represión, también para Barack Obama esas víctimas de las guerras estadounidenses “no existen”, “desaparecieron”, “no están”.

Atilio Borón / ALAI

Un artículo reciente firmado por John Tirman, director del Centro de Estudios Internacionales del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y publicado en el Washington Post, plantea con crudeza una reflexión sobre un aspecto poco estudiado de las políticas de agresión del imperialismo: la indiferencia de la Casa Blanca y de la opinión pública en relación a las víctimas de las guerras que Estados Unidos libra en el exterior.[1]

Como académico “bienpensante” se abstiene de utilizar la categoría “imperialismo” como clave interpretativa de la política exterior de su país; su análisis, en cambio, revela a los gritos la necesidad de apelar a ese concepto y a la teoría que le otorga sentido. Tirman expresa en su nota la preocupación que le suscita, en cuanto ciudadano que cree en la democracia y los derechos humanos, la incoherencia en que incurrió Barack Obama –no olvidemos, un Premio Nóbel de la Paz- cuando en su discurso pronunciado en Fort Bragg (14 de Diciembre de 2011) para rendir homenaje a los integrantes de las fuerzas armadas que perdieron la vida en la guerra de Irak (unos 4.500, aproximadamente) no dijo ni una sola palabra de las víctimas civiles y militares iraquíes que murieron a causa de la agresión norteamericana.

Agresión, conviene recordarlo, que no tuvo nada que ver con la existencia de “armas de destrucción masiva” en Irak o con la inverosímil complicidad del antiguo aliado de Washington, Saddam Hussein, con las fechorías que supuestamente cometía otro de sus aliados, Osama Bin Laden.

Las izquierdas y el fin del capitalismo

La unidad de la izquierda puede ser positiva. Pero la batalla por un mundo nuevo será mucho más larga que la duración de los gobiernos progresistas latinoamericanos y, sobre todo, se dirimirá en espacios manchados de sangre y barro.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

La actual crisis mundial fragmenta el planeta en regiones de tal modo que el sistema-mundo se aproxima a una creciente desarticulación. Uno de los efectos de esta creciente regionalización del planeta es que los procesos políticos, sociales y económicos ya no se manifiestan del mismo modo en todo el mundo y se producen divergencias –en el futuro tal vez bifurcaciones– entre el centro y la periferia.

Para las fuerzas antisistémicas esta desarticulación global hace imposible el diseño de una sola y única estrategia planetaria y hace inútiles los intentos de establecer tácticas universales. Aunque existen inspiraciones comunes y objetivos generales compartidos, las diferentes velocidades que registra la transición hacia el poscapitalismo, y las notables diferencias entre los sujetos antisistémicos, atentan contra las generalizaciones.

Hay dos cuestiones relevantes que afectan sin embargo las estrategias en todo el mundo. La primera es que el capitalismo no se va a derrumbar ni va a colapsar, sino que debe ser derrotado por las fuerzas antisistémicas, sean éstas movimientos de base horizontales y comunitarios, partidos más o menos jerárquicos e incluso gobiernos con voluntad anticapitalista.

Caudillos populistas

Las derechas ideológicas han encontrado así los conceptos funcionales para menospreciar, minimizar, desvalorizar y hasta ridiculizar a los gobiernos de la nueva izquierda latinoamericana.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo (Ecuador)

En América Latina se aplicó el concepto “populismo” para describir a líderes políticos como Juan Domingo Perón en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, Lázaro Cárdenas en México, Víctor Raúl Haya de la Torre en Perú o José María Velasco Ibarra en Ecuador. El “caudillo” fue más un fenómeno del siglo XIX. El primer estudio sobre el tema en nuestro país fue “Ecuador: Constitutions and caudillos” de G. Blanksten (1951).

Ambos conceptos han sido largamente utilizados, con distintas acepciones e inexactitudes. Hoy, se han generalizado para sostener que los presidentes Rafael Correa (Ecuador), Evo Morales (Bolivia) y Hugo Chávez (Venezuela), considerados como los gobernantes más radicales y de izquierda en Sudamérica, son “caudillos” y “populistas”.

Urgencias climáticas

Preocupa que los grandes países emergentes adopten métodos de desarrollo depredadores, industrialistas y extractivistas, imitando lo peor que hicieron y siguen haciendo los actuales Estados desarrollados. Todo lo cual está produciendo una gravísima erosión de la biodiversidad.

Ignacio Ramonet / Le Monde Diplomatique

La grave crisis financiera y el horror económico que padecen las sociedades europeas están haciendo olvidar que –como lo recordó, en diciembre pasado, la Cumbre del clima de Durban, en Sudáfrica– el cambio climático y la destrucción de la biodiversidad siguen siendo los principales peligros que amenazan a la humanidad. Si no modificamos rápidamente el modelo de producción dominante, impuesto por la globalización económica, alcanzaremos el punto de no retorno a partir del cual la vida humana en el planeta dejará poco a poco de ser soportable.

Hace unas semanas, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció el nacimiento del ser humano número siete mil millones, una niña filipina llamada Dánica. En poco más de cincuenta años, el número de habitantes de la Tierra se ha multiplicado por 3,5. Y la mayoría de ellos vive ahora en ciudades. Por primera vez los campesinos son menos numerosos que los urbanos. Entre tanto, los recursos del planeta no aumentan. Y surge una nueva preocupación geopolítica: ¿qué pasará cuando se agrave la penuria de algunos recursos naturales? Estamos descubriendo con estupefacción que nuestro “ancho mundo” es finito...

2012: El fin del tiempo del no-tiempo

Los mayas dirían que andamos hace ya por lo menos dos decenios en el tiempo del no-tiempo, un periodo en que la humanidad se ha visto forzada a pasar por grandes conflictos y cambios con sus correlativos aprendizajes. Con el 2012 las transformaciones, tanto negativas como positivas, representarán la necesidad y la posibilidad de un quiebre civilizatorio.

Carlos Rivera Lugo / Semanario Claridad (Puerto Rico)

El año 2012 ha llegado con todo tipo de augurios, incluyendo los apocalípticos. El renombrado astrofísico Stephen Hawking recién pronostica que hemos entrado en “un periodo crecientemente peligroso de nuestra historia”. Según el Premio Nobel de Física, tanto el exponencial crecimiento poblacional así como el uso indiscriminado de los recursos finitos del planeta, combinado con lo que califica como “nuestro código genético” mayormente egoísta y agresivo, hará casi imposible que se pueda evitar un desastre planetario en los próximos cien años. Si bien ha crecido nuestra capacidad tecnológica para cambiar estas circunstancias para bien, no percibe la voluntad humana que sería necesaria para salvar a la humanidad y a la Tierra. De ahí que, según Hawking, la única posibilidad de supervivencia humana en el largo plazo es poblar el espacio. De ahí que la exploración espacial constituye para éste el más urgente reto para la humanidad.

Por otra parte, en su más reciente reflexión, del 8 de enero de 2012, titulada La marcha hacia el abismo, Fidel Castro Ruz señala: “No es cuestión de optimismo o pesimismo, saber o ignorar cosas elementales, ser responsables o no de los acontecimientos. Los que pretenden considerarse políticos debieran ser lanzados al basurero de la historia cuando, como es norma, en esa actividad ignoran todo o casi todo lo que se relaciona con ella.”

La palabra clara de Gabriela Mistral

Consagrada por el Premio Nobel, reconocida a nivel internacional, editada en múltiples idiomas, homenajeada y honrada con cargos diplomáticos –es la primera mujer chilena en ejercerlos–, Gabriela Mistral sigue fiel a los principios que la llevaron, por intuición primero y por conocimientos después, a apoyar causas nobles y a denunciar injusticias.

Ximena Ortúzar / EL SEMANAL

El nombre de Gabriela Mistral se vuelve universalmente conocido el 12 de diciembre de 1945, fecha en que recibe el Premio Nobel de Literatura, el primero para América Latina. Cincuenta y seis años antes –el 7 de abril de 1889– había nacido en Vicuña, pequeño pueblo del norte de Chile. Fue hija de Juan Jerónimo Godoy y de Petronila Alcayaga, quienes la llamaron Lucila. Su niñez, marcada por situaciones adversas –su padre abandona el hogar cuando ella tiene tres años y sus estudios primarios son interrumpidos por una injusta acusación de robo–, no anulan su férrea decisión de estudiar: nada ni nadie le cerrará las puertas del conocimiento.

Autodidacta, lee cuanto llega a sus manos. A los trece años tiene acceso a la magnífica biblioteca personal de un periodista. Se acerca así a los novelistas rusos, a los pensadores franceses, a los filósofos universales y a los grandes poetas.

A los quince años comienza a dar clases como ayudante en una escuela rural del poblado de Montegrande, donde su hermana Emelina es maestra.

En periódicos de la zona publica cuentos, poemas y artículos, firmados a veces como Lucila Godoy y otras con los seudónimos de Alma, Alguien y Alejandra Fussler. A los dieciséis se inicia como maestra rural en una escuela primaria de la ciudad de La Serena. Está capacitada para hacerlo, pero quiere legitimar su labor y obtener el título. Solicita el ingreso a la Escuela Normal de esa ciudad, pero es rechazada porque, a juicio del capellán de esa escuela, las ideas contenidas en sus escritos son “ateas y revolucionarias, incompatibles con la misión de formar niños.” Sin título, sigue como educadora. Lea el artículo completo aquí…

sábado, 7 de enero de 2012

Costa Rica: ¿De "Suiza centroamericana" a Grecia centroamericana?

La última de las grandes crisis que se han vivido en el año 2011 en Costa Rica es la de la Caja del Seguro Social, y el sistema de pensiones también ha visto cuestionada su sustentabilidad a largo plazo. Son solo dos ejemplos del deterioro que sufre la institucionalidad de la “Suiza centroamericana”.

Rafael Cuevas Molina/ Presidente AUNA-Costa Rica

rafaelcuevasmolina@hotmail.com

Fotografía: El rechazo popular al plan de reforma fiscal de la presidenta Laura Chinchilla provocó movilizaciones durante el 2011. Tomada de: www.elpais.cr

Los costarricenses, preciándose de ser diferentes del resto de Centroamérica, han autocalificado a su país como la Suiza centroamericana. Aducen para ello la existencia de una sociedad sin las abruptas desigualdades sociales que caracterizan a sus “países hermanos”; sin los enfrentamientos bélicos que han asolado a las repúblicas vecinas; amante de la paz hasta el extremo de haber abolido el ejército; con indicadores sociales que la colocan entre los países con mayor desarrollo humano de América Latina.

A través de los años, han ensayado distintas explicaciones que den cuenta del porqué de esta condición. La mayoría hace hincapié en razones históricas que, potenciadas a mediados del siglo XX, permitieron construir la especificidad costarricense.

El historiador Carlos Monge Alfaro (1909-1979), por ejemplo, basó su explicación en el hecho que, siendo Costa Rica la provincia “más pobre y alejada” de la Capitanía General de Guatemala en el período colonial, la pobreza niveló a todos y no permitió la estructuración de una sociedad estamentaria en la que los grupos dominantes necesitaran de la fuerza para mantenerse en el poder. Se habría conformado así, según esta visión, un país de pequeños propietarios en el que la resolución de los conflictos se habría dado más por la vía legal entre iguales.

CNN contra Chávez

Si alguna vez CNN tuvo algo de credibilidad (¿?), ahora no es otra cosa que una fachada de la derecha política más rancia e inculta de América Latina, que se desvela por volver al poder.

Abner Barrera / AUNA-Costa Rica

Como bien han señalado algunos medios alternativos, desde hace varios años -pero últimamente con mayor intensidad y sistemáticamente-, la dictadura mediática comercial al servicio de los intereses de Washington arrecia todas sus fuerzas para derrotar la candidatura de Hugo Chávez en las próximas elecciones presidenciales el 07 de octubre.

En estos días CNN, mientras publicita el circo electoral de los precandidatos republicanos en busca de sus posibles nuevos amos, no cesa con sus reportajes, entrevistas y noticias de atacar a la Revolución Bolivariana. Esta “prestigiosa” empresa de comunicación no ha aprendido en estos dos lustros recientes que, cada vez que apuesta a los candidatos de derecha en Sudamérica, el efecto que produce es contrario: los indecisos terminan votando por los candidatos que no son del agrado del imperio. El poder de manipulación que otrora tenían algunos medios comerciales pareciera que ahora empieza a expirar, y las redes sociales han iniciado una actuación de contracultura a la clase política dominante.

Si alguna vez CNN tuvo algo de credibilidad (¿?), ahora no es otra cosa que una fachada de la derecha política más rancia e inculta de América Latina, que se desvela por volver al poder; se trata de esa clase política compuesta por los peones que el imperio utiliza para recuperar hegemonía en la región. Por eso ha hecho bien Hugo Chávez en plantear que las próximas elecciones en Venezuela son entre él y Obama.

Angela Merkel y el lugar de América Latina en el mundo

América Latina ya no está dispuesta a ser simple caja de resonancia de los dictados de los organismos financieros internacionales ni de los países industrializados, sino que hay un horizonte de época que invita a buscar alternativas a lo ensayado hasta ahora. Pero todo esto escapa al análisis de la nueva dama de hierro europea.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Ni la chilena Camila Vallejo ni las indignadas del mundo: la canciller alemana, Angela Merkel, fue declarada la figura mundial del año por el Grupo de Diarios de América (GDA), una organización privada que reune a once de los más influyentes medios de comunicación hegemónicos de América Latina, todos ellos voceros de las derechas vernáculas.

Merkel, rostro visible del liderazgo alemán en la actual reconfiguración de la Unión Europea en función de los intereses de las corporaciones financieras y de las elites políticas, en el marco de una apuesta por el ajuste neoliberal que ya puso de rodillas a los pueblos de Grecia, Italia y España, expuso su visión de las relaciones entre Alemania, la UE y América Latina en una entrevista publicada por el diario La Nación de Costa Rica –parte del GDA-.

La canciller visualiza a América Latina en el entramado global como un receptor de inversiones de capital y como un potencial mercado para la producción de la economía alemana y europea, mediante tratados de libre comercio como los que ya el bloque noratlántico ha firmado con México, Centroamérica, Colombia, Perú y Chile: una estrategia nada novedosa y que replica lo hecho por los funcionarios de comercio exterior de los Estados Unidos en los últimos 20 años.

Guatemala: Rendición de cuentas, el héroe y su tragedia.

Blandiendo el pretexto de que es necesario combatir el contrabando y mejorar la recaudación fiscal, la cúspide empresarial boicoteó durante todo el gobierno de Álvaro Colom la urgente e impostergable reforma tributaria que necesita Guatemala.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América

Desde Puebla, México

He terminado en lo esencial de leer el libro de Juan Alberto Fuentes Knight que editado este año por F&G editores ha salido con el título de “Rendición de cuentas”. Como bien lo destaca el prólogo escrito por Edelberto Torres Rivas, el libro tiene la ventaja de que es un estudio desde dentro del Estado y que por ello mismo es una fuente valiosa para ver las limitaciones del mismo en un país como Guatemala. Desde mi perspectiva el libro no puede dejar de leerse hasta cierto punto en clave de tragedia griega. En las tragedias griegas todo el mundo sabe lo que va a pasar y nadie lo puede evitar. Es precisamente esa inevitabilidad lo que le da al héroe o heroína de las tragedias griegas su dimensión heroica: la lucha que se da contra las fuerzas del destino aun a sabiendas de que es altamente improbable vencer a tales fuerzas.

No puedo dejar de recordar que la tarde del día en que fue asesinado el líder anticomunista Carlos Castillo Armas, el 26 de julio de 1957, había estado planteando en el Palacio Nacional la necesidad de una reforma tributaria. Apoyado por la derecha anticomunista, la cúspide oligárquica y el imperio estadounidense, Castillo Armas desde el ejercicio del gobierno había empezado a adquirir conciencia de las necesidades que tenía el país y que ciertamente iban más allá de una prédica anticomunista y el slogan de Dios, Patria, Libertad. Finalmente el dirigente de la contrarrevolución de 1954 había nacido en cuna plebeya y pudo haber tenido una sensibilidad que lo llevo a chocar contra sus patrones locales. Años más tarde, durante el gobierno de Julio César Méndez Montenegro (1966-1970), el propio padre de Fuentes Knight movido por la conciencia plena de las necesidades estatales para Guatemala se atrevió a pensar en una reforma tributaria. Por ese motivo Fuentes Mohr fue defenestrado del Ministerio de Hacienda y nombrado Ministro de Relaciones Exteriores.

Guatemala: 15 años de ¿paz? Muy poco para festejar

En 1996 terminó la guerra, es cierto, pero las causas estructurales que la provocaron persisten, y la cultura de impunidad reinante hace que lo que se firmó 15 años atrás no haya podido, y como van las cosas, no vaya a poder concretarse nunca. Es decir que, tal como está la situación real, los Acuerdos de Paz no pueden dejar de ser letra muerta para pasar a constituirse en hechos efectivos de la vida político-social en Guatemala.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América

mmcolussi@gmail.com

Desde Ciudad de Guatemala

El 29 de diciembre se cumplió el decimoquinto aniversario de la Firma de la Paz Firme y Duradera. Quince años han pasado desde que los comandantes del movimiento armado (la URNG: Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca) y el gobierno del por entonces presidente Álvaro Arzú estamparan solemnemente sus firman para dar así por terminada la segunda guerra civil más prolongada del continente, luego de la colombiana.

Ya quince años de paz…. ¿De paz? Las interrogantes que se abren son muchas más que las respuestas.

Se dice y repite hasta el hartazgo que "la paz es mucho más que la ausencia de guerra". Verdad rotunda, sin dudas. En Guatemala ello se hace patéticamente evidente. Formalmente en el país hace ya una década y media que terminó el enfrentamiento bélico, pero muy lejos se está de la paz. Es cierto que ya no existe un clima de militarización con fuerzas armadas ocupando todos los espacios (los geográficos y también los sociales), enfrentamientos armados, zonas tomadas por la guerrilla e impuestos de guerra, estrategias contrainsurgentes con desaparición forzada de personas y campañas de tierra arrasada. Todo eso quedó en el pasado. Ahora el país, formalmente al menos, vive en "democracia". Ninguno de los dos contrincantes antaño enfrentados en el campo de batalla puramente militar ha vuelto a desarrollar acciones bélicas contra el otro; el cumplimiento del cese al fuego ha sido celosamente respetado por ambas partes, y sus fuerzas desmovilizadas se han integrado a la vida civil. De ello pueden dar fe una larga lista de observadores y acompañantes internacionales del proceso de paz. Pero la paz, si es cierto que ella es más que la ausencia puntual de guerra, es una realidad muy lejana en la cotidianeidad de la sociedad guatemalteca.

Chile: ¿Es posible el pleno empleo?

Estos años de crecimiento económico, de alta inversión nacional y extranjera, de políticas pro empresa privada han llevado a una alta acumulación de capital pero estamos lejos del pleno empleo y también distantes de un mayoritario empleo de calidad.

Manuel Barrera R. / Especial para Con Nuestra América

Desde Santiago de Chile

Una de las aspiraciones políticas más frecuentemente mencionadas en los programas de las diversas tendencias en todos los países es la del pleno empleo. Siendo un anhelo tan reiterado es conveniente preguntarse qué significa esta expresión. Al parecer, y al revés de lo pudiera entenderse a primera vista, su uso no alude al hecho de que todos los que quieran trabajar puedan hacerlo. Así es frecuente que gobiernos y economistas expresen que una desocupación de aproximadamente 5% es “prácticamente” pleno empleo. Enseguida se argumenta que por razones del movimiento natural de la fuerza de trabajo (gente que cambia de ciudad, de empresa, de ocupación, etc.) siempre existe una cantidad de trabajadores que en el momento de la medición se encuentran sin trabajo. Se subentiende que pronto lo encontrarán. Es el llamado desempleo friccional. Sin embargo, cuando la tasa está cercana al 5% suele ocurrir que a poco andar entran al mercado de trabajo cantidad de personas que esperaban una ocasión adecuada para hacerlo. Debido a ello aumenta el número de los que buscan trabajo y, de ese modo , la tasa de desempleo.

Para tener una visión más certera acerca de la situación de empleo de un país es necesario tener una visión del conjunto de la población de 15 años y más y su relación con el mercado de trabajo. Como ejemplo pondremos el caso de Chile, que tiene, oficialmente, a diciembre del 2011, un desempleo del 7.2%. Veamos las cifras más importantes, tomadas de la “Nueva Encuesta del Empleo” del INE, correspondiente al trimestre septiembre-noviembre, 2011. Población de 15 años y más: 13.522.430. De este total participaban en la fuerza de trabajo 8.080.000 personas es decir, el 59,75% de las estaban en edad de trabajar. Constituyen la llamada Población Económicamente Activa (PEA) De éstas estaban ocupadas 7.495.780, es decir, el 92,77%. Y estaban desocupados 584.230 trabajadores. Las personas que estaban fuera de la fuerza de trabajo, las inactivas, eran 5.442.420, es decir, el 40,25% de toda la población en edad de trabajar. Para tener un noción clara de la situación de empleo de un país hay que escrutar qué es lo que sucede en estos dos conjuntos.

El cangrejo reaccionario: ¿Conflicto biológico o conspiración política?

Lo que hace singular – en esta oportunidad - el tratamiento de este complejo tema es la recurrencia de la afectación a mandatarios de países latinoamericanos, todos ellos y ellas de orientación política socialista. El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, lanzó su sospecha aludiendo a la muy probable participación de agencias de inteligencia desde Washington en la maquinación de esta terrible conspiración: “¿Sería extraño que hayan inventado una tecnología para inducir el cáncer y no se sabe hasta ahora?”

Fotografía: presidentes latinoamericanos afectados por el cáncer.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Desde Lima, Perú

"Mientras que los revolucionarios como individuos pueden morir en cualquier momento, nunca podréis matar sus ideas". Thomas Sankara, “Che Guevara africano”

Esta discusión es tema manejable por especialista y no tanto por simpatizantes como vuestro servidor. De igual modo, lo que haremos será comentar desde nuestra experiencia terapéutica algunas hipótesis sobre la magno-pandemia que viene aquejando a diversos mandatarios de América Latina.

La complejidad del bienestar del desorden. Lo que fue otrora el misterio de la ciencia en nuestro tiempo tiene un sinnúmero de explicaciones de orden bio-psico-neurológico-emocional. El cáncer (CA) y su equivalente en griego karkinos -el cual significa cangrejo debido a las ramificaciones que este adquiere en pleno desarrollo- a través de la historia se ha propagado independiente de clase social, política, económica o académica. Esta desorganización celular la cual da lugar a la aparición de nuevos tejidos (neoplasia) ha sido clasificada por calificativos nada biológicos, sino de orden moral, como son los denominados: benignos y malignos. ¿Quiénes calificaron de “buenos” o “malos” los microorganismos como si estos tuviesen responsabilidad moral y confabularan en desmedro del sistema humano y no a su favor? ¿Quiénes absolutizaron biológicamente la visión de los desordenes humanos castrándolos de su dimensión socio-política?

Bolivia y América Latina hoy (Video)

En esta entrevista, realizada por el Programa Latinoamericano de Educación a Distancia, como parte de la serie Debates de Nuestra América, Atilio Borón y el Vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, analizan el proceso de cambio en Bolivia y la situación actual de América Latina, en temas como altenativas al desarrollo, política y medios de comunicación e integración regional.

Entrevista a Álvaro García Linera, por Atilio Boron from Ion Audiovisual on Vimeo.

Perú, en el centro de la disputa hegemónica regional

Los pueblos aún no tienen una alternativa a la megaminería ni a las gigantescas represas hidroeléctricas que en no pocas ocasiones son diseñadas por los mismos que dicen defender el buen vivir, la naturaleza y el medio ambiente. En Perú, y en la región, hay mucho más que gobiernos en disputa. Hay una carrera entre poderosos estados y voraces multinacionales para apropiarse de los bienes comunes.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

La posición estratégica de Perú, como puerta de ingreso y salida del voluminoso comercio entre China y Brasil, pero también como uno de los más importantes países mineros de la región sudamericana, ha escalado varias posiciones desde que Ollanta Humala se ciñó la banda presidencial.

Para ofrecer un cuadro más o menos completo de la coyuntura crítica por la que atraviesa el país andino, deben considerarse dos tipos de conflictos: los interestatales y los político-sociales. Los primeros son protagonizados por los dos países cuyos intereses chocan de modo frontal en Perú, o sea Estados Unidos y Brasil. Los segundos enfrentan a los movimientos con el gobierno que ellos mismos ayudaron a elegir.

Brasil apoyó la candidatura de Humala y seguirá apoyando a su gobierno, más allá del conflicto que mantiene con los pueblos y poblaciones. Durante la campaña electoral dos miembros del PT contribuyeron a maquillar la figura del ex militar para hacerla más potable a las clases medias. Pese al reciente viraje a la derecha de Humala en respuesta a la agudización del conflicto social antiminero –despidió a once de sus 17 ministros y abrió las puertas del gabinete a la tecnocracia neoliberal–, el país sigue siendo escenario de una aguda disputa geopolítica.

Chile: ¿Dictadura o régimen militar?

Cuando en el presente se plantea la dicotomía entre los términos “dictadura” y “régimen militar”, lo que está en juego es, justamente, la dictadura del lenguaje. Después de más de veinte años del llamado retorno a la democracia, la sociedad chilena sigue sometida no solo a la institucionalidad política y económica engendradas durante la dictadura sino, y muy especialmente, sigue sometida a la dictadura de los signos.

Artículo relacionado: “Para Piñera no hubo dictadura chilena”, de Página/12

Fotografía: El presidente Sebastián Piñera (der.) juramenta al nuevo Ministro de Educación, Harald Beyer.

Álvaro Cuadra / ALAI

A más de cuatro décadas de aquel triste septiembre de 1973, sectores de la sociedad chilena discuten si se trató de una “dictadura”, o es preferible referirse a aquel periodo como “régimen militar”. A primera vista bien pudiera parecer una discusión bizantina, una mera disquisición semántica sin mayor trascendencia. Sin embargo, el uso del lenguaje es una de las herramientas fundamentales en la construcción de la memoria y el imaginario de una sociedad. Por tanto, no estamos ante una cuestión baladí, por el contrario, es en el ámbito de lo simbólico donde cristaliza lo político.

Tras el asalto al poder, los militares golpistas iniciaron una tarea de limpieza que comenzó por el lenguaje. No se trataba de un cruento “golpe de estado” sino de un “pronunciamiento militar”, como si con tal eufemismo se pudiera lavar la sangre salpicada en las calles de Chile. Suele ocurrir que cuanto más deleznable es un acto, tanto más se le reviste de una interesada retórica que esconda su naturaleza. De este modo, cada documento y declaración de Augusto Pinochet adquirió el tono formal y mercurial como una manera de legitimar la ignominia.

2012: Año electoral

En el marco de la nueva era latinoamericana, 2012 será un “año electoral” para Venezuela, México, República Dominicana y también para Ecuador, pues en 2013 deberá iniciarse un nuevo período presidencial.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo (Ecuador)

Desde 1999, cuando se inició el primer gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, se sucedieron los triunfos electorales que llevaron a la presidencia a Néstor Kirchner (2003) y la sucesora Cristina Fernández (2007) en Argentina; Inácio Lula da Silva (2003) y Dilma Rousseff (2011) en Brasil; Tabaré Vázquez (2005) y José Mujica (2010) en Uruguay; Evo Morales (2006) en Bolivia; Daniel Ortega (2007) en Nicaragua; Rafael Correa (2007) en Ecuador; Fernando Lugo (2008) en Paraguay, todos identificados con la “nueva izquierda latinoamericana”. Se sumarían a ellos Leonel Fernández (desde su segunda presidencia en 2004) en República Dominicana, y Michelle Bachelet (2006) en Chile, quien, por sobre su identidad socialista, mantuvo el modelo económico aperturista chileno.

Tales gobiernos marcaron la nueva época de América Latina, en la que ha predominado la reacción contra el neoliberalismo de las dos últimas décadas del siglo XX. Sin duda, los más radicales resultaron los gobiernos de Chávez, Morales y Correa en América del Sur. Los reveses a la tendencia izquierdizante ocurrieron en Honduras, con el derrocamiento de José Manuel Zelaya (2009) y con el triunfo del empresario Sebastián Piñera (2010) en Chile. En el marco de la nueva era latinoamericana, 2012 será un “año electoral” para Venezuela, México, República Dominicana y también para Ecuador, pues en 2013 deberá iniciarse un nuevo período presidencial.

2011: Nuestra América se convierte en bloque de poder mundial

Mientras en Estados Unidos y en Europa la desigualdad social se profundiza escandalosamente y la masa de los pobres aumenta dramáticamente, por su parte en la América nuestra mejora la distribución de la riqueza y se registran reducciones significativas en la pobreza, según reportan reconocidos organismos internacionales. El futuro está definitivamente en otra parte: en el Sur.



Carlos Rivera Lugo / Semanario Claridad (Puerto Rico)

En la primavera de 1956 dos de los pensadores más reconocidos de la llamada Escuela de Frankfurt, de tendencia marxista, Theodor Adorno y Max Horkheimer, se reunieron con el objetivo de producir una versión contemporánea de El Manifiesto Comunista, tarea que quedó finalmente inconclusa. En el marco de un intercambio con el que aspiraban a definir inicialmente las líneas teóricas y los sentidos prácticos del proyecto, ambos abordaron informalmente el problema de la dialéctica entre lo ideal y lo real.



Decía Adorno que se hacía cada vez más evidente que vivimos en un sistema, como el capitalista, que nos lleva, como humanidad, hacia nuestra destrucción. Percibía que sistémicamente se había llegado a una clausura, es decir, un callejón sin salida bajo el cual el capitalismo sólo podría seguir adelante a partir de un control creciente, en efecto totalitario, sobre sus ciudadanos. Incidental a ese control sería la proletarización de facto de todos y la transformación de la sociedad toda en fábrica ampliada.



Sin embargo, puntualizó Adorno que dicha irracionalidad desataría nuevas fuerzas objetivamente negadoras de lo existente. Las contradicciones se harán insalvables por lo obvias. Pero, si se produce la profundización de la barbarie o el cambio hacia un mundo y una vida mejor, dependerá en nuestra capacidad política para potenciar el ideal de lo común que anida al interior de nuestras circunstancias. Y al respecto insistía el filósofo marxista alemán que no existen ideales en abstracto, sino que “el ideal siempre está en el próximo paso”.



Diecisiete llamados para la movilización mundial de abajo y a la izquierda

Con los indignados de la tierra hemos de enfrentar la nueva política del azúcar y el garrote, de la corrupción y la represión macroeconómica que emplea el capitalismo corporativo, con sus aliados y subordinados.

Pablo González Casanova / Rebelion

Si pensamos en el conocimiento y la acción de un movimiento mundial como el de los indignados, pronto advertimos que hay problemas teóricos y prácticos considerablemente distintos a los que se plantean en la academia, en los partidos y los gobiernos. Afortunadamente tenemos la posibilidad de enriquecer nuestro conocimiento con las preguntas que los pueblos se hacen y con las respuestas que se dan.

Teorías y prácticas que vienen de abajo y a la izquierda tienen la originalidad de criticar al poder cuando éste se siente distinto de la sociedad y cuando se separa de la sociedad.

Los nuevos movimientos del pueblo plantean una democracia que corresponda a las decisiones del pueblo, y que en caso de que se separe del pueblo dejará de ser democracia.

Depauperados y excluidos, indignados y ocupas formulan teorías que contienen un gran respaldo empírico. Se trata de explicaciones y generalizaciones basadas en gran cantidad de experiencias. Se trata de conocimientos, de artes y técnicas que corresponden al saber y al hacer de los pueblos, ese saber que tanto exaltara el antropólogo Andrés Aubry, y en que aparece, en vez del yo individualista, el nosotros tojolabal que Carlos Lenkersdorf rescatara para la filosofía de la solidaridad humana.