Tan lejos del apocalipsis como de la idealización, mi tesis es que,
más allá del resultado de las elecciones del año que viene, del peso
institucional que retenga y la incidencia política que logre conservar, el
kirchnerismo sobrevivirá bajo la forma de una cultura política.
José Natanson / Le Monde Diplomatique (Edición Cono
Sur)
Qué quedará del kirchnerismo cuando el kirchnerismo, tal como lo
conocemos, deje el poder?
Los más críticos, los que defienden la idea de que el actual ciclo
político fue una sucesión de impulsos destructivos disimulados tras una tenue
máscara de falso progresismo, imaginan una escena al estilo Volver al futuro
II, en la que Marty McFly, el doctor Brown y Jennifer (interpretada por una
deslumbrante Elisabeth Shue) viajan a una ciudad pos-industrial desolada por la
polución, desprovista de espacios públicos (el viejo colegio de Marty, el
instituto Hill Valley, ya no existe) y en donde la policía patrulla día y noche
las cuadras de casas enrejadas para evitar una… ¡ola de inseguridad! Vistas así
las cosas, el próximo gobierno deberá encarar una delicada tarea de
reconstrucción sobre tierra arrasada.

