Tanto
Venezuela como Ecuador son puntos cruciales de esta batalla que se libra hoy en
América Latina. Lo que pasa en un lado repercute en el otro, y lo fortalece o
debilita. Es una batalla cruenta, de posiciones, en la que los actores, a pesar
de haberse renovado, siguen siendo en esencia los mismos de los tiempos en los
que la OEA echó a Cuba de su seno.
Rafael Cuevas Molina/Presidente
AUNA-Costa Rica
| La OEA es uno de los escenario de la batalla política actual en América Latina. |
La
muerte del presidente Hugo Chávez envalentonó a la derecha latinoamericana que
ha pasado con fuerza a la ofensiva. Quien se mantuvo en silencio, oculto o en
el disimulo mientras las circunstancias le fueron adversas, sale a la luz y,
tal vez porque se reprimió largamente, se une al coro de quienes apostrofan con
rabia. Ese parece ser el caso del señor Secretario General de la Organización
de Estados Americanos, el uruguayo Luis Almagro, quien después de cobijarse
bajo el ala de Pepe Mujica echó a volar por cuenta propia y se desmadró de tal
forma que no le dejó más opción a su antiguo jefe que repudiarlo.








