viernes, 6 de diciembre de 2019

Después de las naciones, construir la Tierra

¿Tendremos tiempo y sabiduría suficientes para cambiar la lógica del sistema implantado hace siglos que ama más la acumulación de bienes materiales que la vida? Eso dependerá de nosotros.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

Un anuncio-propaganda de un canal de televisión muestra a un grupo interétnico cantando: “Mi patria es la Tierra”. Aquí se revela un estado de conciencia que deja atrás la idea convencional de patria y de nación. En efecto, vivimos todavía bajo el signo de las naciones, cada cual autoafirmándose, cerrando o abriendo sus fronteras y luchando por su identidad. Esa fase, todavía vigente, pertenece a otra época de la historia y de la conciencia. La globalización no es sólo un fenómeno económico. Representa un dato político, cultural, ético y espiritual: un nuevo paso en la historia del planeta Tierra y de la Humanidad.

Las fake news, la sociedad y la educación superior

En el mundo actual, aunque muchos crean que resulta sencillo identificar y separar las noticias falsas de las noticias verdaderas, esa misión es harto difícil. En general se carece del tiempo, de la educación, de las herramientas, de la información y de la consciencia crítica necesaria para ello.

Pedro Rivera Ramos / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

No hay duda alguna que vivimos en un mundo donde la digitalización creciente de las actividades y procesos, viene influyendo y transformando de manera significativa casi todos los ámbitos de la vida humana. En ese contexto ha surgido lo que se ha denominado “Fake News” o noticias falsas, un fenómeno que no es totalmente novedoso entre los seres humanos, ya que la construcción de noticias sobre hechos falsos, formuladas de manera intencional como si fueran verdaderas, son tan viejas como las mentiras mismas; solo que ahora las “Fake News”, apoyándose principalmente para su difusión en las redes sociales, viajan a una velocidad impresionante y pueden en un tiempo sumamente reducido, llegar a cientos de millones de personas.

Estado, gobierno y elecciones en Guatemala 2019: patetismo, incertidumbre, astucia y corrupción

¿Valdrá la pena decir ahora, a partir del 14 de enero a las 14 horas: beneficio de la duda más que optimismo y esperar algunos cambios? O ¿más de lo mismo? O, lo que es peor: ¿lo mismo con más?

Marcelo Colussi* y Mario de León** / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Algunas políticas, acciones y controversias dentro de la transición 

Alejandro Giammattei, presidente electo de Guatemala
La despedida del actual gobierno 

Pasaron las elecciones hace tres meses y ya hay presidente electo: Alejandro Giammattei, quien asumirá el 14 de enero del año entrante. Se vive ahora el momento de la transición, entre el grupo gobernante actual saliente y el grupo entrante a gobernar. Momento difícil, del que se pueden decir muchas cosas; entre otras, que ha habido una la falta de mejor, más amplia y más detallada información entre las partes en asuntos y situaciones internas/nacionales, o externas/internacionales. La pregunta básica es: si habrá cambios sustanciales en un futuro a corto y mediano plazo, o al menos se avizorarán algunos cambios mínimos al final del mandato del próximo gobierno, o seguirá profundizándose la crisis sociopolítica, socioeconómica y socioambiental del país como hasta ahora.

sábado, 30 de noviembre de 2019

Intelectualidad e insatisfacción

América Latina vivió durante 15 años una serie de procesos sin parangón en su historia. Fue inaugurada con el triunfo de Hugo Chávez en Venezuela, y vivió sus tiempos de mayor fulgor cuando coincidieron los gobiernos de Chávez, Evo, Lula, Correa, Mujica, Kirchner y Lugo.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-COSTA RICA

Los Estados Unidos recularon en el continente. Bush vio atónito como el proyecto del ALCA era echado para atrás en Argentina. Con ojos de incredulidad dijo que lo que estaba sucediendo no estaba en el libreto y se mostró asustado.

Barack Obama participó en una cumbre de las Américas en la que se le regaló Las venas abiertas de América Latina, y un tiempo después en una de la OEA en Honduras en la que se le pidió a Cuba que regresara al seno de la infame institución. Más tarde, restableció relaciones diplomáticas con  la isla y se paseó por las calles de la Habana Vieja.

Plan contra plan

En 1892, en el diario Patria, Martí escribió unas líneas que conservan plena vigencia: "A un plan obedece nuestro enemigo: de enconarnos, dispensarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan".

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

La escena corresponde al pasaje final de Sepulcros de vaqueros (2017, Alfaguara), del escritor chileno Roberto Bolaño:  en la mañana del 11 de setiembre de 1973, el joven Arturo Belano despertó abruptamente por los gritos del dueño de la casa en la que se alojaba, en un barrio de clase trabajadora de Santiago. Los militares se habían levantado; el golpe estaba en marcha. Belano había regresado a su país después de una corta estancia en México, la tierra de su padre, donde sus devaneos literarios y existenciales le develaron una certeza: "todos los latinoamericanos deberíamos ir a Chile a apoyar la revolución". Tras la noticia de la asonada militar, el joven, acompañado de dos socialistas de 15 y 17 años, acudió presuroso a la casa de un obrero comunista donde estaba instalada la célula del Partido y, según se decía, "estaban repartiendo armas y coordinando la acción de todos los grupos de izquierda".

Para la política de nuestra América

Para estos tiempos de movilización de pueblos contra la barbarie neoliberal, la historia del pensar y el hacer político de nuestra América tiene un valor inestimable. Tal el caso de la creación del Partido Revolucionario Cubano, en la que tuviera un papel de primer orden José Martí.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá

¿Cuándo un partido deviene "necesario" históricamente? Cuando las condiciones para su "triunfo", para su ineludible transformarse en Estado están al menos en vías de formación y dejan prever normalmente su desarrollo ulterior.
Antonio Gramsci[1]

En efecto, la lectura del Programa y los Estatutos de aquella organización creada en 1892, recuerdan de inmediato –en esta región tan rica en demagogos y caudillos– la observación de Antonio Gramsci en el sentido de que “en la época moderna” el nuevo dirigente no podría ser ya un héroe personal, “sino un partido político”, que en cada momento dado y en las diversas relaciones internas de las diferentes naciones intenta crear “un nuevo tipo de Estado”.

México y la amenaza imperialista

Los sectores ultraconservadores avivan su rencor y odio al avance de la nueva política internacional mexicana y pretenden generar las condiciones para una intervención, un golpe de Estado o la situación que les posibilite asumir el control perdido del país.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México

Los intereses imperialistas de los Estados Unidos vuelven a poner énfasis en el territorio mexicano, las declaraciones del presidente Donald Trump, catalogando a los grupos narcotraficantes como terroristas, es la fórmula del pretexto para perfilar la injerencia abierta, dar supuesta mano de ayuda para combatir la delincuencia con asesoría militar y de inteligencia, o, en el caso más cínico, preparar la invasión escondida de preocupación (cuando es su país el primer impulsor, comerciante y consumidor de droga en el mundo). Sólo son distorsiones de la misma figura, el deseo imperialista está puesto en apoderarse de toda la materia prima, los recursos naturales y la fuerza de trabajo de América Latina, una reedición cada vez más pública de la vieja doctrina Monroe.

El golpe de Estado descubre ‘poder dual’ en Bolivia

En apariencia, los trabajadores, los mineros, cocaleros e indígenas bolivianos llegaron al poder con Evo Morales en 2004. Era el poder popular. El golpe de Estado descubrió que en realidad el poder era compartido. En Bolivia se estaba ejerciendo un poder dual. El mismo continuará hasta que se superen las causas del conflicto: la explotación.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Este es el primero de dos artículos sobre Bolivia. En esta entrega veremos como se produjo el golpe de Estado en ese país. En el segundo, se analizarán las causas profundas. El golpe de Estado del 10 de noviembre próximo pasado, que derrocó al presidente Evo Morales en Bolivia representa un paso atrás significativo para la democracia y el desarrollo de los pueblos latinoamericanos y del mundo. Los actores políticos responsables de esta tragedia han actuado siguiendo un guión predeterminado con un fuerte cariz de odio racista y religioso. A la cabeza del movimiento golpista se colocó EEUU con el personal de su Embajada en La Paz. Funcionarios de la Embajada organizaron y movilizaron la derecha política cuyo centro está en Santa Cruz, con sus pandillas que aterrorizan a la población. Lograron, mediante chantajes y compras de lealtades, generar motines significativos en varios cuarteles de la policía. La nota clave fue la movilización de las Fuerzas Armadas bolivianas que no protegieron el orden constitucional y salieron a reprimir a los pueblos indígenas bolivianos. La plana mayor del Ejército, con el general Williams Kaliman a la cabeza, es graduada de la Escuela de las Américas, cuya sede está en Fort Benning, EEUU.

El pueblo chileno en lucha, no volverá a caer en la misma trampa

El auge y el fortalecimiento del movimiento ciudadano avanza de forma paralela a la decadencia del gobierno, a su falta de capacidad de respuesta a su desprestigio y a la desconfianza ciudadana.

Ximena de la Barra / Especial para Con Nuestra América
Desde Madrid, España

Chile bajo el terror Pinochetista ha sido el campo experimental para el neoliberalismo ideado por el académico de la Universidad de Chicago, Milton Friedman, y puesto en práctica por los Chicago boys. Previendo que el régimen que tanto benefició a tan pocos podría no ser eterno, especialmente después que él mismo saliera de la escena, Pinochet decidió amarrar el sistema por medio de una Constitución Neoliberal. La Constitución de Pinochet de 1980 fue redactada a puertas cerradas por Jaime Guzmán, ideólogo de la Dictadura, y se impuso a un pueblo chileno silenciado por la fuerza. En este caso no hubo engaño. No fue mas que una de las tantas formas de avasallar al pueblo chileno. Sirva este escrito de aviso para navegantes. El tan publicitado milagro chileno, no era tal. El neoliberalismo mas que liberar, destruye a los pueblos y a sus territorios.

Argentina: ¿Paradoja o profecía cumplida?

Evocar momentos de humor no elimina la atmósfera aciaga que nos rodea, pero nos permite tomar un respiro, respiro que alimenta la esperanza de los cambios que se avecinan. Mucho más cuando comenzamos a ver la mudanza de Macri de la Quinta Presidencial de Olivos, desalojando sus instalaciones a la espera del nuevo presidente.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Corría el año 1992 y el menemato se consolidaba. El presidente había dado la espalda al pueblo que lo había votado y había cerrado el acuerdo con los sectores más conservadores de la sociedad argentina, representada por el Ingeniero Álvaro Alsogaray, fiel a sus ideas liberales, ministro de Arturo Frondizi de 1959 a 1961, previo a su derrocamiento en 1961 por las FFAA, las que luego disputarían un serio enfrentamiento interno con tanques en las calles: una ala extrema gorila (los colorados) y una menos gorila, más nacionalista si se quiere, los azules. Este último sector ganador, derrocaría a Illía en 1966 con Onganía a la cabeza.

Corrupcion e impunidad en Panamá

Es evidente que la corrupción y la impunidad en Panamá han alcanzado, sobre todo en los últimos años, niveles tan alarmantes como vergonzosos, que ya parece que ningún nuevo descubrimiento y la correspondiente falta de condena, puedan sorprender a una población que no siempre logra ponderar a cabalidad, los impactos negativos y perversos de tanto desenfreno. 

Pedro Rivera Ramos / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

El fenómeno de la corrupción y su salvaguarda correspondiente, la impunidad, son dos de los principales problemas que han afectado a las sociedades pasadas y que con mayor fuerza lo hacen con las modernas. Tal vez la raíz principal de estos problemas no está precisamente en la misma corrupción como tal, sino en la certeza de que no habrá consecuencia alguna, que cada día es creciente el número de personas por encima de la ley y que además, hay visibles deficiencias en los sistemas de justicia, derechos humanos y seguridad, para combatir y castigar los delitos de corrupción; situaciones éstas que a corto y mediano plazo, hacen que otros sientan la tentación de actuar de igual forma. De aquí nace seguramente el axioma, que a mayor impunidad, mayor corrupción.

Latinoamérica recrea su pasado

La convulsión social en América Latina se propaga como pólvora (desde Honduras hasta Argentina), todos en oposición a las políticas neoliberales y su letal engendro: las desigualdades sociales.

Saúl Cortéz Chifundo  / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

El modelo de desarrollo y consumo actual es el de las sociedades ricas. La utopía de las políticas neoliberales como sinónimo de crecimiento económico con beneficios a los más pobres, ya en América Latina, nadie se las cree. Este sistema ha destrozado las democracias e inducido nocivos mecanismos de sujeción ideológica e intelectual. Asimismo, es ineludible hablar del endeudamiento económico que induce a los gobiernos locales a adoptar políticas de austeridad en el gasto social, para debilitar la movilización social.

Los golpes de Estado

La institucionalidad de las democracias formales se demuestra un absurdo. Se hace creer a la población que decide algo a través de su voto, cuando en realidad todas las decisiones importantes se toman a sus espaldas. Y si los pueblos alzan la voz, se les reprime (todas las actuales protestas, en todas partes del mundo, fueron sangrientamente reprimidas con fuerza bruta, en Francia y en Haití, en Egipto y en Honduras, en Chile y en Irak, en Ecuador y en Colombia).

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

“Puede ser que Somoza sea un hijo de puta,
pero es «nuestro» hijo de puta”.
Franklin D. Roosevelt, presidente de Estados Unidos

América Latina y el África tienen una larga tradición de golpes de Estado. En otras latitudes del planeta los mismos son raros, muy infrecuentes, o simplemente no se dan. Cualquiera de ellos, con las diferencias y particularidades del caso, consiste en la interrupción de la institucionalidad democrática que fijan las Constituciones de cada país, reemplazándola por un nuevo orden no sujeto a ningún estado de derecho. La violencia militar cruda y descarnada hace parte vital de ese mecanismo.

La “guerra justa” contra los indios

En el siglo XVI surgió el primer debate filosófico sobre la conquista española y la subordinación de las poblaciones aborígenes. Enfrentó a los sacerdotes católicos Juan Ginés de Sepúlveda (1490-1573) y Bartolomé de Las Casas (1484-1566).

Juan J. Paz y Miño Cepeda / www.historiaypresente.com

Ginés consideró como “bárbaros” y “paganos” a los “indios”, además de “justo y conforme al derecho natural” que tales gentes sean sometidas “al imperio de príncipes y naciones más cultas y humanas” así como a la “religión verdadera” (la católica), incluso “por medio de las armas”. Las Casas, en cambio, a pesar de haber sido encomendero, consideró muy humanos a los indios, “infinitas gentes [que] a todo género crió Dios las más simples, sin maldades ni dobleces, sin rencillas ni bollicios [sic] que hay en el mundo”, además de señalar como “injusto y tiránico” todo lo que se cometía contra ellos. El uno defendió la conquista y justificó la guerra incluso con el argumento de salvar la vida de quienes eran sometidos a los sacrificios humanos para los dioses, que fuera un ritual entre los aztecas. El otro condenó el sometimiento brutal y denunció “la más dura, horrible y áspera servidumbre en que jamás hombres ni bestias pudieron ser puestos”; pero, además, sostuvo que ningún gobernante podía mandar sin consentimiento del pueblo; que nadie puede inferir perjuicio alguno a la libertad; y que hay una “justa guerra” al levantarse contra tales opresiones, con lo cual Las Casas se adelantó dos siglos al pensamiento ilustrado.

China en el siglo XXI. El despertar de un gigante

Desde Occidente se comete el error de intentar conocer y juzgar a China desde una perspectiva endógena, que siendo ajena a ellos, nos lleva a cometer funestas equivocaciones en el análisis, conllevando a conclusiones falsas y puntos de vista desacertados al usar categorías, valores y principios extraños para la cultura, la tradición y la historia de China.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El pasado 10 de noviembre en Caracas, y 14 de noviembre en Buenos Aires, fue bautizado mi libro “China en el siglo XXI. El despertar de un gigante”. Con prólogo del profesor Xu Shicheng, investigador titular del Instituto de América Latina y miembro honorario de la Academia de Ciencias Sociales de China, la obra fue presentada por el Canciller de Venezuela Jorge Arreaza en Caracas. En Buenos Aires las palabras introductorias al texto estuvieron a cargo del catedrático y dirigente del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) Mario Morant director del Instituto Pedagógico Latinoamericano y del Caribe (IPLAC), quien además escribió el prólogo a la edición argentina, así como del Miguel Ángel Barrios doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador de Buenos Aires.