¿Tendremos tiempo y sabiduría suficientes para
cambiar la lógica del sistema implantado hace siglos que ama más la acumulación
de bienes materiales que la vida? Eso dependerá de nosotros.
Leonardo
Boff / Servicios Koinonia
Un anuncio-propaganda de un canal de televisión
muestra a un grupo interétnico cantando: “Mi patria es la Tierra”. Aquí se
revela un estado de conciencia que deja atrás la idea convencional de patria y
de nación. En efecto, vivimos todavía bajo el signo de las naciones, cada cual
autoafirmándose, cerrando o abriendo sus fronteras y luchando por su identidad.
Esa fase, todavía vigente, pertenece a otra época de la historia y de la
conciencia. La globalización no es sólo un fenómeno económico. Representa un
dato político, cultural, ético y espiritual: un nuevo paso en la historia del
planeta Tierra y de la Humanidad.











