sábado, 2 de mayo de 2020

Los trabajadores en Martí, 1875 - 1890

El movimiento obrero norteamericano tuvo un importante papel en la formación política de Martí. Por un lado, le llevó a tomar conciencia del papel indispensable de los trabajadores asalariados en cualquier proceso de desarrollo político para la transformación social. Por otro, confirmó su convicción sobre el papel decisivo de la educación y a organización de los trabajadores para el cumplimiento de esa tarea. 

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

“Lo que acontece en la América española no puede verse como un hecho aislado, sino como una enérgica, madura y casi simultánea decisión de entrar de una vez con brío en este magnífico concierto de pueblos triunfantes y trabajadores, en que empieza a parecer menos velado el Cielo y viles los ociosos. Se está en un alba, y como en los umbrales de una vida luminosa. Se esparce tal claridad por sobre la Tierra, que parece que van todos los hombres coronados de astros.”
José Martí, 1883[1]

Suele decirse que José Martí - hijo de una Hispanoamérica atrasada, cuyas élites de fines del siglo XIX veían al moderno sistema mundial como un campo de batalla entre la civilización y la barbarie -, vino a entrar en contacto con las luchas de la clase obrera durante su exilio en Estados Unidos entre 1881 y 1895. Eso no es del todo cierto. Durante su exilio de juventud en España en entre 1871 y 1875, Martí había recibido una formación liberal democrática que, si bien lo llevaba a rechazar el ejemplo de la Comuna de París en 1871, lo interesó también en los problemas de los trabajadores.

Los trabajadores vs. la covid-19

El día internacional de los trabajadores se conmemora en un escenario complejo y contradictorio. A lo que se suma un escenario económico virulento por las tendencias que expresa la crisis económica.

Adalberto Santana / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de México

El primero de mayo de 2020, día internacional de los trabajadores, se encuentra signado por la batalla contra el nuevo coronavirus. Nueva amenaza mundial contra los contingentes de los trabajadores en todo el orbe. Enemigo por el que la humanidad entera se ve amenazada. Momento en el cual uno de los destacamentos más combativos y a la vanguardia por la emergencia de la pandemia, es el de los trabajadores de la salud en los centros hospitalarios de todos los países (médicos, enfermeras, camilleros, laboratoristas, etc.).

La codicia capitalista en tiempos del COVID

La vida confirma lo que ya decía Marx desde el siglo XIX: el capitalismo es la ley de la selva en economía. Si queremos una sociedad donde lo priotario sea la vida de la gente, el bienestar y la justicia social, basados en la administración racional de los recursos naturales y económicos, no pueden seguir gobernando los capitalistas y sus agentes.

Olmedo Beluche / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

A la memoria de Marco Gandásegui

Las epidemias siempre han existido y seguirán existiendo por dos motivos básicos. Por un lado, vivimos en la naturaleza y somos parte de ella, junto con las bacterias y los virus. Por  otro, somos seres sociales, convivimos  e interactuamos en colectividad. Esta es la principal característica que ha hecho fuertes a los humanos por encima de otras especies, pero de ella también se aprovechan virus y bacterias para transformarse en epidemias y, gracias a la globalización, en pandemias.

De la pandemia a la partenogénesis

Hasta el momento actual, la especie ha sobrevivido; ahora debe aprender, so pena de extinción, a convivir; debemos pasar de la sociedad (instinto gregario propio de casi todas las especias de mamíferos) a la  comunidad conformada por personas solidarias; lo cual sólo se logra cambiando de escala de valores.

Arnoldo Mora Rodríguez / Para Con Nuestra América

Como si estuviéramos ante una nueva versión del dios Jano, un fantasma de doble rostro recorre el mundo; se trata de un solo fantasma pero con dos rostros: el uno que mira hacia atrás, el otro hacia adelante. Ambos ya son conocidos por la humanidad; el uno nos da una visión del pasado, el otro atisba el futuro;  el uno es una pesadilla, el otro un sueño; ambos constituyen una muestra indeleble de lo que es la cultura occidental. La pesadilla fue anunciada por el fantasma como el anuncio de la tragedia  que envuelve el trono de Dinamarca, según el célebre drama de Shakespeare; el otro rostro lanza la primera frase del no menos célebre Manifiesto de 1848  en que Carlos Marx y Federico Engels proclaman  que un nuevo salvador ha venido al mundo: el proletariado (“los pobres de la tierra” diría hoy la teología de la liberación, en una frase que evoca a José Martí, tanto como al Sermón de la Montaña).

¿Qué nos depara la pospandemia?

El capitalismo (más aun el neoliberal) se asienta en la depredación del ser humano y de la naturaleza. La maximización de las tasas de ganancia ineludiblemente lleva a esas consecuencias. Y lo acontecido en el planeta  en el contexto de la pandemia revela la índole trituradora de la humanidad y la naturaleza consustancial al capitalismo neoliberal.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

En el momento de escribir estas líneas la pandemia ha bajado los infectados activos  al 39%. Significa esto que a nivel mundial empieza a menguar, aun cuando en el continente americano apenas empieza a subir: la mayoría de casos ya están de este lado.  Las próximas semanas enfrentaremos el pico de la curva ascendente de la epidemia.  Aún así, ya se ha empezado a reflexionar que vendrá en la pospandemia. Cálculos optimistas  le apuestan a que las miserias mostradas por el neoliberalismo nos llevarán a desterrar el capitalismo salvaje, que nos percatamos de las bondades de un sistema vigoroso de salud pública y que evaluaremos de otra manera la relación de la especie humana con la naturaleza.

¿La crisis cambiará la historia latinoamericana?

Diversos análisis y estudios sociales sostienen que la crisis provocada por la pandemia del coronavirus es inédita, solo comparable con la de los años 30 del siglo XX (aunque peor); que la humanidad se halla en una situación similar a la segunda postguerra mundial; y que la historia cambiará en forma inexorable. El panorama es igualmente válido para América Latina.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / www.historiaypresente.com

La devastadora crisis de los 30, que estalló en los EEUU provocando millones de desempleados (llegó al 25%) y miles de empresas cerradas, solo fue superada con la política del New Deal, del presidente Franklin D. Roosevelt (1933-1945). Gracias a ella, fueron abandonadas las recetas de la economía liberal ortodoxa -que se demostraron inútiles- y se impusieron soluciones nunca antes aceptadas: intervención sobre bancos y empresas, prisión y sanciones a empresarios especuladores, prohibición de despido de trabajadores, fomento del sindicalismo, plan emergente de abastecimientos, bonos y subsidios, seguridad social universal y pensiones jubilares; pero, ante todo, intervención del Estado con regulaciones, controles de precios, inversiones, obras y servicios públicos, financiados con fuertes impuestos (hasta el 79% sobre ingresos superiores a 5 millones de dólares) y controles de ganancias y patrimonios. Roosevelt cuestionó la insensibilidad de las corporaciones, mientras los republicanos y la elite empresarial se quejaba del “desplume a los ricos”. EEUU iniciaron así la construcción de una economía social.

Crisis de humanidad: los retos del porvenir frente a la pandemia

Una de las primeras cuestiones que resaltaron en la escena mundial al declararse la pandemia por la propagación masiva del coronavirus, fue la endeble situación de la existencia de millones de seres humanos a lo largo del mundo.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

I

Vivimos tiempos excepcionales, la pandemia del coronavirus nos llegado como un golpe de conciencia que advierte y amenaza a la vez, el reto para la humanidad consiste en reconocer de manera crítica todas aquellas acciones que nos han conducido a la situación que ahora vivimos; un confinamiento global en la era de mayor comunicación posible debido a los avances de la tecnología, es decir, una completa ironía, pues cuando más fácil nos resulta o resultaría poder entablar diálogos con personas que habitan en los confines más distantes según la geografía de cada quien, es precisamente el momento en el cual no podemos o no debemos por salud, mantener contacto físico con nuestros seres queridos, amigos, familiares, compañeros de trabajo y demás seres humanos que son parte de la cotidianeidad, estamos recluidos en el contorno de un sistema que nos apresa por su propia naturaleza.

Renta básica, autonomía de mujeres y heteronormatividad

En la actual coyuntura internacional, donde la pandemia ocupa nuestra principal atención, sin soslayar otros temas que intencionalmente se mueven, y remueven, en la sombra, han salido a la palestra diferentes iniciativas de RB o BU los cuales se presentan, sin ser RBIU, como apoyo solidario para los sectores más vulnerables de la sociedad como el rubro de personas desempleadas e informales.  

José Toledo Alcalde / Para Con Nuestra América

En esta serie de reflexiones que iremos haciendo sobre la Renta Básica (RB), y demás conceptos como veremos más adelante, haremos una muy breve referencia, a algunas reflexiones realizadas por uno de sus principales defensores: Daniel Raventós, y lo que para nosotros es un punto ciego de la propuesta de la RB en materia de igualdad de género. Por una cuestión de contextualización, para aquellas personas que aún el tema es desconocido, a pesar del bombardeo mediático, haré una referencia introductoria, muy sucinta, sobre sus orígenes y principales defensores. Finalmente abordaremos el ineludible tema de igualdad de género en el discurso, y la puesta en práctica, de la RB.

Argentina: Al momento, ¿quiénes están ganando?

A esta altura de la pandemia alguien está ganando además del virus. Siempre alguien saca provecho de la desgracia ajena. La gran mayoría, confinada como pollos de criadero ,aguarda a ver qué sucede cada día que pasa. 

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Esa multitud agazapada y a la espera, ansiosa, prendida a las ventanas mira tras los vidrios la vida pasar. Vida que según los especialistas, puede ser portadora inconsciente, incubando la muerte que acecha. De allí la necesidad de continuar aguantando, aguardando soluciones que tardan en llegar. 

Mientras tanto, 8 de cada 10 familias argentinas quedaron endeudadas en abril, según el Centro de Economía Regional Experimental CERX. Cada una tiene una deuda promedio de 150 mil pesos. La mayor parte de la misma es bancaria: tarjetas de crédito, préstamos personales y créditos hipotecarios y prendarios. Luego le siguen alquileres, círculos de automotores y finalmente, préstamos familiares y amigos imposibles de cobrar. Terreno fértil para la aparición de esas aves carroñeras que acechan a los necesitados que son los usureros, esos oportunos prestamistas que pululan alrededor de la miseria humana.

Chile: Un proceso constitucional, tres poderes constituyentes en conflicto

La lección histórica y política que nos está dejando la pandemia es que debemos buscar la superación de la sociedad neoliberal. Por lo tanto, debemos poner en marcha un proceso revolucionario holístico, el cual pueda destituir y destruir la estructura de poder actual y construir una nueva sociedad en donde la redacción de la nueva constitución sea el resultado final de ese proceso. 

Juan Carlos Gómez Leyton / Especial para Con Nuestra América
Desde Santiago de Chile

A la memoria de Marco A. Gandásegui (h)
Sociólogo y marxista panameño.
(1944-2020)

“Las revoluciones no se hacen con leyes”
Carlos Marx

El día 26 de abril del presente año, la ciudadanía chilena debió haber asistido al “plebiscito de entrada” para decidir si aprobaba o rechazaba la propuesta de modificar la Constitución Política de 1980 como también, en el mismo acto, decidir si lo haría a través de una Convención Constitucional mixta o una Asamblea Constituyente. Sin embargo, la llegado de un “invitado de piedra”, el COVID-19, a comienzos del marzo, postergo dicho plebiscito para el próximo mes de octubre del presente año. Es decir, al año justo de haberse iniciado la mayor y más importante rebelión popular y ciudadana del presente siglo. Rebelión, por cierto, también está suspendida por la indeseable vista.

Marco A. Gandásegui (hijo): un maestro excepcional

El más grande analista de las políticas de EEUU en América Latina se ha marchado sin avisarnos. 

Mario Enrique De León* / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

El sociólogo panameño Marco A. Gandásegui, h.
El profe -como de cariño lo llamaba- estaba pendiente de cada movimiento que ocurría en Washington. Siempre estaba atento a las declaraciones o discursos del inquilino de la Casa Blanca, de los Generales del Pentágono y de los congresistas de las cámaras -alta y baja- de EEUU. Además, nunca perdía de vista al Comando Sur, como tampoco las contradicciones entre demócratas y republicanos, entre financieros e industriales y entre empresarios y asalariados. Todo esto lo compartía en amenas conversaciones.

La vejez: ¿un riesgo?

Cada cultura que transcurrió en la historia asume y maneja la vejez y la muerte de una manera distinta. De todos modos, la muerte siempre espanta, por eso se trata de procesarla con la menor angustia posible.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Los límites nos aterran. El Psicoanálisis hace evidente lo que nos atemoriza a todos los seres humanos por igual: los límites. De ahí que siempre, en todo momento histórico y en toda forma cultural conocida, ese bicho tan raro que somos los Homo Sapiens Sapiens, hemos luchado contra ellos. Si algo patentiza esos límites, es decir: la carencia, el hecho de no ser completos ni eternos, son la sexualidad y la muerte. Ambas demuestran nuestra originaria finitud. La sexualidad nos muestra que siempre falta algo: o macho o hembra, no hay completud en juego. Por eso tapamos las diferencias que evidencian la incompletud, no queremos saber nada de ellas. En toda forma civilizatoria escondemos los órganos genitales externos (desde un taparrabos a la ropa más fina de la parasitaria realeza, desde un traje de baño “hilo dental” hasta la ropa de los astronautas); la constatación de que “algo falta”, es decir: que somos una cosa o la otra y no “todo”, nos aterra.

Prejuicios y discriminación son venenos en contra de los derechos humanos

Los factores ideológicos que hoy producen los peores venenos al ejercicio de los derechos humanos son el prejuicio y la discriminación. 

Frei Betto / Para Con Nuestra América

Agradecemos la traducción y envío del texto a nuestra colaboradora Silvana Gomes.

Somos todos hijos de la lotería biológica. Cualquiera de nosotros podría haber nacido en Afganistán, donde la población civil es bombardeada por drones made in USA; o en África, donde los somalíes mueren de hambre; o tal vez en Haití, donde la miseria predomina. Somos apenas un soplo divino en esta breve vida que tenemos. Todo tiene un comienzo, un medio y un final. Todos habremos de morir. Y sin embargo alimentamos preconceptos, discriminación, resentimiento…

sábado, 25 de abril de 2020

Centroamérica: migrantes en la pandemia

Rechazados por todos, incluso por aquellos a los que hubiese estado destinado el fruto de sus sacrificios, los migrantes centroamericanos se encuentra en un limbo que más se asemeja al infierno.

Rafael Cuevas Molina/ Presidente AUNA-Costa Rica

En nuestros tiempos, ser migrante es un estigma. En ellos se expresan las enormes falencias y contradicciones que nos agobian, las guerras devastadoras; las grandes hambrunas; las catástrofes producidas por el cambio climático; el desempleo; las epidemias; la violencia del crimen organizado. Se trata de grandes desplazamientos forzados y no, cómo el otrora vicepresidente de Guatemala Jafeth Cabrera dijera alguna vez, de gente que se va de su país “porque quiere”, como si de ir de vacaciones se tratara.

El odio a los apestados, la vieja heterofobia

Las epidemias sacan lo mejor y lo peor en los seres humanos. Lo peor hoy es que se ha agregado  al  repertorio del odio heterofóbico además del color, la ideología, la etnia, la orientación sexual, el estar infectado de un virus. ¿Qué nos pasa?

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El odio a los extraños, a los que no son nosotros mismos, a las otredades, lo que en ciencias sociales llamamos heterofobia, acaso sea tan viejo como la humanidad misma. En el siglo XII, después de años de asociar a los gatos (principalmente a los de color negro) con Satanás, se desencadenó en Europa medieval una matanza de ellos. Algo que nos parece tan absurdo hoy día, se convirtió en sustrato ideológico de una infamia contra una especie animal. En este caso la otredad negativa lo encarnaba un gato. Realmente el odio era hacia la mayor de las otredades cristianas: el Diablo. Éste pasó de instigar al mal a las personas, a encarnarse en seres vivientes. Así, la mujer pasó de ser  tentación pecaminosa para el hombre, a una nueva encarnación de Lucifer. Entre el siglo XV y el XVII, cientos de miles acaso un millón de mujeres, fueron martirizadas y/o quemadas en la hoguera acusadas de   brujas, es decir agentes del demonio. Silvia Federici,  en su magnífico Calibán y la Bruja, nos ha enseñado que ese enorme genocidio se hizo para arrinconar a las mujeres en las tareas domésticas, algo indispensable para el despegue del capitalismo.