sábado, 17 de septiembre de 2011

Elecciones en Guatemala: más de lo mismo

La “mano dura”, como toda propuesta de endurecimiento en lo político (lucha al narcotráfico en México, leyes antipandillas en El Salvador u Honduras, Plan Patriota en Colombia), más allá de glorificar conservadores ideales de derechización, no pueden mejorar las condiciones reales de la población. Es como intentar apagar un incendio con baldazos de gasolina.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala

Acaban de tener lugar las elecciones generales en Guatemala para presidente y vice, diputados y alcaldes. Mientras se va terminando el conteo de los votos va llegando la catarata de análisis. Estas líneas no son sino un aporte más en esa lluvia de interpretaciones, una lectura más de lo acontecido. Según desde dónde se lea, por supuesto, será el resultado que se obtenga. Por lo pronto quedan dos candidatos punteando los resultados, los que pasan a segunda vuelta para el 6 de noviembre próximo: el general retirado Otto Pérez Molina, del Partido Patriota, y el empresario Manuel Baldizón, del partido Libertad Democrática Renovada –LIDER–, ambos con propuestas claramente de derecha, conservadoras, sin alternativas reales para las reales necesidades de la población guatemalteca.

Sin entrar en los tecnicismos un tanto rebuscados del análisis de los porcentajes de votos, de cómo funcionaron las encuestas o de las estrategias que podrán aplicarse para la segunda vuelta, quizá lo fundamental a destacar es que, al menos para las grandes mayorías populares –desde ahí pretendo hacer este ejercicio de análisis– estamos ante un fabuloso “más de lo mismo”. Decir que “ganó el país” o que “ganó la democracia” a esta altura puede sonar ya casi como insulto a la inteligencia.

A diez años de la Carta Democrática Interamericana

La Carta Democrática Interamericana es una resolución que ha perdido su vigencia. Enmohecida por las imprecisiones conceptuales, desfasada de la realidad sociopolítica del hemisferio, su obsolescencia es la misma que hoy tiene su partera: la Organización de Estados Americanos (OEA).

Nelson Pineda Prada* / Para Con Nuestra América

A Jorge Valero, por su constancia y perseverancia en la defensa de los más altos intereses de la Patria.

Han transcurrido diez años de la aprobación de la Carta Democrática Interamericana (CDI), ocurrida en la Asamblea General Extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), realizada en Lima, Perú, el 11 de septiembre del año 2001. Documento que algunos han pretendido convertir en un tratado, siendo el mismo una resolución, cuyo alcance está determinado por un conjunto de límites que imposibilitan que esta pueda ser utilizada con propósitos distintos a las normas y principios contenidos en ella. Largo e intenso fue el debate previo a su aprobación.

Democracia sin justicia social no es democracia

Necesario era abrir un amplio y profundo proceso de reflexión acerca de la democracia. Reflexionar sobre la democracia requería hacerlo a partir de la definición del modelo de desarrollo que se quiere y debe construir en el hemisferio. Ello implicaba definir cómo es que vamos a alcanzar el desarrollo del ser social americano. Implicaba, definir qué tipo de modernidad se quiere edificar.

Frente a la pregunta ¿cuáles son las razones que explican el malestar por la democracia que manifiestan millones de americanos? La respuesta no podía ser otra que la permanencia y profundización de la pobreza en el hemisferio, la dificultad para lograr una vida digna en América se había vuelto muy generalizada y cada vez más creciente.

El pecado de la o-diosa deuda: Hagan con Grecia lo que otrora hizo EE.UU con Cuba

La lacerante situación financiera internacional forma parte de una serie de cambios que se vienen dando en el planeta. Nuevos modelos económicos, sociales y políticos se impondrán inevitablemente y serán los pueblos eternamente excluidos quienes tendrán un papel preponderante en el desarrollo de los mismos.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Desde Lima, Perú

“Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de otros: los imperios y sus caporales nativos. En la alquimia colonial y neo-colonial, el oro se transfigura en chatarra, y los alimentos se con vierten en veneno”.

Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina (1970)

El anuncio de la muy probable quiebra financiera de Grecia pone sobre el tapete, una vez más, el drama planetario sostenido sobre la ideología del préstamo como instrumento de desarrollo económico. David Rey sostiene: “Es probable que Grecia sea expulsada del euro y vuelva a su vieja moneda nacional, la dracma, que quedará muy devaluada desde el comienzo y llevará a Grecia a la hiperinflación. El BCE también rescató a Irlanda y Portugal, pero no podrá hacerlo con economías más grandes como las de España e Italia. De esta manera, la crisis de Grecia puede llevar al colapso del euro, ya que otros países europeos podrían encontrarse en poco tiempo en una situación similar a la de Grecia”.[1] La pandemia del poder financiero globalizado será el único responsable que el cambio de paradigma planetario se acelere a velocidad inimaginable. A vista y paciencia del mundo entero la arrogancia del poder económico y el favoritismo impune “los inversores” propusieron el 50% de interés (pagadero en dos años) a los bonos impuestos en desmedro de Grecia.

José Gómez Fresquet (Frémez): su trascendencia en el cartel cubano

Al triunfar la Revolución Cubana, el 1 de enero de 1959, Frémez inició la formulación de aportaciones gráficas comunicativas portadoras de signos visuales; sin pretensiones mercantilistas.

Reinaldo Morales Campos * / Especial para Con Nuestra América

Desde La Habana, Cuba

Contrastes y yuxtaposiciones de colores en representaciones pictóricas que proclaman el fin de la desigualdad, la explotación, las disparidades entre la miseria y opulencia, que genera el capitalismo, están presentes en las obras legadas por el artista de las artes plásticas José Gomez Fresquet (FRÉMEZ), que además de trascender por sus creaciones artísticas reproducidas en litografías y serigrafías también lo consiguió por sus carteles, que estuvieron configurados de símbolos de alusiones metafóricas, por donde también reiteró sus acusadoras visualizaciones contra las diferencias sociales.

José Gomez Fresquet (FRÉMEZ), que nació en el ultramarino pueblo Regla, La Habana, en 1939, y falleció el 28 de agosto del 2007, a los 67 años, se inició en el diseño gráfico cuando comenzó a trabajar, en 1957, en una filial en La Habana de la agencia publicitaria norteamericana Harry W. Grafo y estuvo entre los profesionales de la publicidad que le adjudicaron facultades artísticas a las creaciones publicitarias.

Al triunfar la Revolución Cubana, el 1 de enero de 1959, inició la formulación de aportaciones gráficas comunicativas portadoras de signos visuales; sin pretensiones mercantilistas. Laboró como diseñador y dibujante humorístico en los periódicos Revolución; órgano oficial del Movimiento 26 de julio y La Calle. En la revista Bohemia; donde ya colaboraba desde 1958, en el semanario Mella de la Asociación de Jóvenes Rebelde, el suplemento cultural Lunes de Revolución y en el Pitirre primera publicación humorística creada por la Revolución. Lea el artículo completo aquí..

Las nuevas tecnologías y su impacto en la sociabilidad

Varios gobiernos en América Latina entusiasmados por la tecnología están apostando a ella gran parte de las opciones para elevar la calidad de la educación sin tener claridad acerca de sus límites y de las necesarias restricciones cuando se trata de la formación humana.

Manuel Barrera Romero / Especial para Con Nuestra América

Desde Santiago de Chile

De todas las novedades que ha traído la globalización sin duda la que tiene un mayor impacto en la vida de todos es el despliegue rápido, masivo y avasallador de las tecnologías de la comunicación y la información (TICs). El conjunto de ellas ha dado origen a la expresión Sociedad de la Información, porque se ha generado un cambio en las conductas familiares, en la relación interpersonal, en la entretención, en la frecuencia y modalidades de la comunicación, y en la participación ciudadana. La vida política se ha transformado. Ha nacido el “e-goverment”, facilitando la gestión pública y el contacto de los servicios públicos (también los privados) con el usuario. El “e-mail” se ha convertido en una herramienta de comunicación instantánea cuasi universal. De todos los nuevos “gadgets” tecnológicos que han traído las nuevas tecnologías sobresale la universal acogida que ha tenido el teléfono móvil o celular.

El teléfono móvil ha sido recepcionado por todas las clases sociales con gran entusiasmo, al punto de existir, en varios países, tantos de estos aparatos habilitados como personas. Para las familias de menores ingresos ha sido una gran solución para sus necesidades de comunicación. Lo mismo se puede decir de los jóvenes, quienes son los más entusiastas en utilizarlos y no sólo como medio de comunicación sino también de entretención.

Las TICs tienen una característica que ha sido fundamental para su rápida expansión y aceptación por parte de las más diversas sociedades y culturas. Se trata de su capacidad para penetrar en el lado imaginario de la estructura psicológica que poseen todos los seres humanos. Es necesario advertir que esta dimensión de la vida individual y social ha acompañado desde siempre a las sociedades humanas.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Camila Vallejo: “No basta con cambiar la educación” (Video)

Tomado de LA PUPILA INSOMNE

Esta entrevista con la dirigente estudiantil chilena Camila Vallejo, realizada por Telesur, permite apreciar el alcance y radicalidad de las movilizaciones que hoy están ocurriendo en ese país. Como se argumenta por la presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile en este diálogo con el canal de noticias latinoamericano, las actuales luchas han trascendido lo gremial para plantear un profundo cuestionamiento del sistema.

Panamá: Jorge Turner, hasta la victoria siempre

Jorge Turner fue parte, de una u otra forma, de todas las luchas de liberación nacional y social de América Latina de su tiempo. Delegado a la Primera Conferencia Tricontinental, fundador de la Federación Latinoamericana de Periodistas y de la Red en Defensa de la Humanidad.

Ángel Guerra Cabrera / LA JORNADA

Con Jorge Turner se nos ha ido un sabio y nobilísimo compañero y amigo a generaciones de luchadores antimperialistas latinocaribeños. Nacido en Panamá (1922), su padre, Domingo (1893-1972), que ejerció gran influencia en él, fue fundador del Partido Comunista de ese país. Este dato es muy importante pues allí se daban óptimas condiciones para el nacimiento y desarrollo de una sólida conciencia antimperialista y comunista en un ser sensible y formado desde la niñez en sólidos valores patrióticos y revolucionarios. El país que ha sido objeto –como recordaba Jorge– de más intervenciones militares y humillaciones por parte de Estados Unidos.

Aún adolescente, trabajó de estibador en el puerto de Balboa, Zona del Canal, en donde forjó lazos con obreros de otros países latinoamericanos con quienes compartió el repudio al racismo de las autoridades yanquis. Bachiller en 1941, cuando también encabezó su primera huelga estudiantil. En él la militancia condujo a la labor académica, en la que resplandeció singularmente pero siempre atento al pulso de Panamá, de nuestra América y del mundo. Sus concepciones teóricas marxistas fueron forjándose, rectificándose y depurándose en dinámica dialéctica entre práctica y teoría revolucionaria.

Venezuela: ¿Éramos felices y no lo sabíamos?

¿Hubo alguna vez mayor júbilo que morir de mengua porque no existían módulos de Barrio Adentro? ¿Mayor beatitud que ver morir niños como moscas por ausencia de un Cardiológico Infantil? ¿Qué vivir en tiniebla eterna por falta de una Misión Milagro?

Luis Britto García / http://luisbrittogarcia.blogspot.com

1

¿Será el pasado la única Utopía de la derecha? ¿Por eso miente un historiador que Venezuela Colonial era rica y unida? ¿Antaño era unión la esclavitud y riqueza la miseria? ¿Será que confunden nostalgia con amnesia? ¿Habrá que salir a la búsqueda de esa utopía perdida?

2

¿Encontraremos la dicha en las últimas décadas del siglo pasado? ¿Se puede imaginar mayor felicidad que la de un país donde 80% de los venezolanos vivía en pobreza y 43,35% en pobreza crítica? ¿Donde 40% habitaba en ranchos u otras viviendas insalubres? ¿Era posible mayor ventura que una tasa de mortalidad por desnutrición que creció de 1,6 por cien mil habitantes en 1983, a 3,1 en 1987 y a 4,6 en 1990? ¿Qué las muertes por desnutrición en menores de un año aumentaran de 13,8 por cien mil nacidos vivos en 1983, a 40 en 1989 y a 60 en 1990? ¿Cómo no disfrutar de un alza del índice de precios al consumidor de 1.262,9 % entre 1984 y 1993; de un dispararse del costo de los bienes más necesarios, como alimentos y bebidas, en un 2.240,5%? ¿Hubo alguna vez mayor júbilo que morir de mengua porque no existían módulos de Barrio Adentro? ¿Mayor beatitud que ver morir niños como moscas por ausencia de un Cardiológico Infantil? ¿Qué vivir en tiniebla eterna por falta de una Misión Milagro?

Silvio y Pablo: A propósito de un doloroso asunto

Los ídolos, mientras más altura alcanzan, más bajo caen. Pero la traición es común a los hombres, y de peores Cuba, aunque lacerada, ha salido y seguirá saliendo ilesa.

Vicente Feliú / LA PUPILA INSOMNE

Últimamente he leído algunos artículos que hacen alusión a cierta polémica en la que se pretende involucrar a Silvio Rodríguez con Pablo Milanés, y estoy convencido que no existe tal, entre otras cosas por imposible. Polémica ha sido la actitud de Pablo consigo mismo y con sus canciones, las mismas que a centenares de miles de personas en el mundo conmovieron y ofrecieron asideros para la reflexión durante más de cuarenta y cinco años.

Que Silvio, trovador mayor, decida salir en defensa de los intelectuales cubanos a los que Pablo acusa de cobardes por firmar una adhesión a defender Cuba, atacada constantemente desde el Miami punta de lanza de la derecha fascista de los Estados Unidos, es la cosa más natural del mundo. (Por cierto, creo que el único intelectual miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba que no firmó fue Pablo).

Que hombres y mujeres de Cuba y de otros lares, para quienes Pablo ha sido una compañía sonora de dignidad, solidaridad y amor se sientan defraudados y quieran decirle su enfado, me parece la cosa más natural del mundo. Lea el artículo completo aquí…

sábado, 10 de septiembre de 2011

Centroamérica y México: la mano dura es el último recurso

La mano dura es una política de la desesperación. Pero no hay que ser ingenuos: atrás de estas propuestas hay intereses económicos y políticos muy grandes y poderosos. Una guerra no declarada, como la que se vive en la región, mueve ingentes capitales que lucran con la inseguridad y la muerte de las mayorías.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

rafaelcuevasmolina@hotmail.com

A estas alturas del partido, reprimir a las fuerzas desbocadas del narcotráfico y la criminalidad organizada parece ser “la” alternativa. Las encuestas que se hacen periódicamente muestran a una ciudadanía harta de la violencia desbocada, sin límites, atroz, pública e impune que campea en todos los resquicios sociales, desde el Estado y sus instituciones hasta el seno del hogar.

Pero esa justificada preocupación de toda la gente de la región no necesariamente avala las políticas de mano dura que proponen los políticos de turno de manera muchas veces populista y aprovechándose de la desesperación generalizada.

La violencia no ha nacido y proliferado por generación espontánea. Es el producto de decenas de años a través de los cuales se han venido estructurando sociedades terriblemente excluyentes, en donde a la gente le falta lo más elemental para una vida digna.

En México, en donde la política de mano dura del presidente panista Felipe Calderón lleva ya varios miles de muertos en su haber, los mexicanos claman por un respiro y, seguramente, le costará la presidencia al actual partido gobernante en las próximas elecciones.

En El Salvador, en donde se endurecieron las leyes contra las maras y la criminalidad organizada en el anterior período presidencial del partido ARENA, las estadísticas persisten en mostrar no solo que los muertos siguen engrosándolas, sino que su número crece.

Es lo mismo que decir, con hechos y no con palabras, que la mano dura no da los resultados perseguidos. Pero como la mayoría de las personas no leen las estadísticas y, generalmente, no le llevan el pulso a los análisis que se hacen sobre los resultados de tales políticas, se dejan llevar por la angustia de la vida cotidiana y terminan avalándolas con su voto.

La mano dura no es más que la expresión política de la actitud de disciplinamiento que el padre o la madre desesperados aplican al hijo tarambana que se les sale de cauce. Hoy, cuando se ha demostrado que la idea de que “la letra entra con sangre” no lleva, la mayoría de las veces, más que a obtener los resultados contrarios a los que se persiguen, en medio de la desesperación se acude a ellos porque ya no se sabe qué hacer.

Es una política de la desesperación. Pero no hay que ser ingenuos: atrás de estas propuestas hay intereses económicos y políticos muy grandes y poderosos. Recuérdese que una guerra no declarada, como la que se vive en la región, mueve ingentes capitales que lucran con la inseguridad y la muerte de las mayorías.

Felices están de lo que se está viviendo los comerciantes de armas. No solo el dueño de una pequeña armería en alguna de de las capitales centroamericanas, sino los grandes comerciantes, los que proliferan en la frontera norteamericana con México y que no tienen empacho en vender miles de armas de todo tipo que pasan de contrabando hacia México y Centroamérica.

Lucran políticamente con esta situación también los Estados Unidos, que justifican su presencia armada, sus bases militares, sus buques, sus helicópteros artillados que cumplen el papel de la caballería al rescate que sus películas de la conquista del Oeste nos vendieron como la salvación milagrosa de último momento.

Y arriman ganancias para sí los políticos inescrupulosos que se aprovechan del desasosiego de la gente y prometen resolver el problema con esas políticas periclitadas. Eso es lo que están haciendo los candidatos que encabezan las intenciones de voto de los guatemaltecos que deben salir a votas mañana, 11 de septiembre. El principal ganancioso con esta situación es el general retirado Otto Pérez Molina, quien en la guerra contrainsurgente que protagonizó el ejército guatemalteco contra su propio pueblo tuvo un papel protagónico.

Después de 36 años de guerra interna, los guatemaltecos han salido de Guatemala para caer en Guatepeor.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Centroamérica: apuntes para pensar el bicentenario

El bicentenario del inicio de las luchas emancipadoras en América del Sur encontró en muchos países viejas cadenas todavía latentes, pero también nuevas realidades y fuerzas en proceso de liberación. En estos 10 años que nos separan de nuestra efeméride, ¿seremos capaces de reinventar una Centroamérica diferente a la actual?

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Centroamérica celebrará el próximo 15 de setiembre un aniversario más de la declaración de Independencia de la Capitanía General de Guatemala del Reino de España, promulgada en 1821. Desde entonces hasta el presente, han transcurrido ya 190 años: es decir, falta solo una década para alcanzar nuestro bicentenario, y si bien el escepticismo sobre el rumbo de la región, y el pesimismo que se anida en amplios sectores de la población –los excluidos del crecimiento económico-, tiñen de incertidumbre el panorama centroamericano de cara a esa fecha, conviene iniciar un proceso de reflexión crítica que nos permita trazar horizontes de lucha y esperanza compartidas.

Puede ser difícil de creer, para propios y extraños, que en tan corto tiempo –apenas dos siglos- hayan sido tantas y tan profundas las disputas, las fracturas y los rencores desatados en las relaciones entre este manojo de naciones, y a lo interno de cada una de ellas, al punto de que hoy configuran el retrato de una región balcanizada, asediada por los intereses de grandes potencias, amenazada por graves peligros y convertida en una de las más violentas y desiguales zonas del continente americano y del mundo.

Aunque no son las únicas causas, ni tampoco explican en su totalidad el devenir centroamericano, al menos tres elementos de nuestra historia social, económica y (geo)política arrojan luz sobre problemáticas cuyas hondas raíces tienden a ser invisibilizadas en las discusiones y debates contemporáneos:

1. La marginalidad del territorio ístmico con respecto de la metrópoli ibérica, por un lado, y el curso de las revoluciones independentistas en México y América del Sur, por el otro, hicieron que aquella declaración de 1821, alcanzada sin batallas ni insurgencia popular, dejara prácticamente intactas las estructuras coloniales en lo político, administrativo y cultural. La herencia de esas formas de dominación, que permanecen más o menos encubiertas, constituye uno de los más oprobiosos lastres que atentan contra la construcción de democracia e institucionalidad en sociedades donde la exclusión, el racismo y la segregación –especialmente de los pueblos “no blancos”- operan como fuerzas ordenadoras de la vida social (como en Guatemala, por ejemplo).

2. Si la Corona española se desprendió con relativa facilidad de lo que hoy se conoce como Centroamérica, otros imperios, en cambio, no demoraron en posar sus ojos y apetitos sobre una región estratégica del continente: Gran Bretaña lo hizo en el siglo XIX, estableciendo aquí su diplomacia financiera, sus protectorados y sus negocios; y desde finales de esa centuria, y hasta el siglo XXI, los Estados Unidos consolidaron su hegemonía mediante la diplomacia del dólar, las cañoneras, las intervenciones militares, la guerra sucia, el mal llamado “libre comercio” y una fortísima influencia cultural: todo esto atenta contra el derecho a la libre determinación de los pueblos y la posibilidad de ensayar rumbos alternativos a lo dominante.

3. El poder concentrado por grupos económicos-políticos:vinculados tradicionalmente al modelo de desarrollo agroexportador, estos grupos son los principales aliados del capital transnacional en el nuevo modelo de acumulación (por desposesión) propio del neoliberalismo periférico. Un reciente informe de la CEPAL sobre la integración regional centroamericana, retoma la tesis del economista salvadoreño Alexander Segovia y destaca la integración “de facto”, impulsada por los grupos económicos nacionales y transnacionales, como el factor más dinámico del proceso integracionista de los últimos 15 años, “gracias a las facilidades otorgadas en cada uno de los países a la inversión extranjera, así como a la ampliación de los espacios de acumulación derivada de la privatización y concesión de servicios públicos básicos, sobre todo en los sectores de telecomunicaciones y electricidad” (CEPAL, El Estado actual de la integración en Centroamérica, Pág. 20).

El complemento de esta forma de integración, a través de la cual se manifiestan los tres elementos antes detallados, es la “democracia de facto”: esa forma degradada, espuria y deslegitimada de organización de la política, la economía y la cultura que se va perfilando a partir de la década de 1990, paradójicamente, luego de la firma de los acuerdos de paz y en un contexto caracterizado por el deterioro de las condiciones de vida en la región. Las estadísticas son implacables: cuatro de los cinco países centroamericanos se encuentran por debajo del lugar número cien en el índice mundial del desarrollo humano del año 2010 (El Salvador, 106; Honduras, 112; Guatemala, 122; y Nicaragua, 124).

La “democracia de facto” se articula a los intereses del mercado y de las nuevas dinámicas de la globalización neoliberal, en detrimento de la construcción de ciudadanía política, de la justicia social, y de la promoción del diálogo, la tolerancia y el reconocimiento real de la pluralidad. Políticas de “mano dura” y criminalización de los desposeídos; desideologización de los partidos, corrupción y pérdida de confianza en la democracia como forma de gobierno; el resurgimiento del anticomunismo como mecanismo de exterminio “del otro”, y junto a esto, el regreso de los golpes de Estado y los regímenes civico-militares tutelados desde el extranjero, dan cuenta de un modelo que se asume como portador de la verdad absoluta –la verdad de los mercados y los poderosos-, y niega todas las otras voces y visiones de mundos posibles.

Nadie expresó tan bien lo que representa la “democracia de facto” en Centroamérica como el expresidente costarricense Oscar Arias, cuando en el año 2005, ante la crisis política que vivía entonces el país, y previo a su segundo mandato (2006-2010), afirmó: Es mejor evitar el caos y la anarquía y promover la tiranía en la democracia, es decir, un mandato claro, con un líder que sabe qué es lo quiere y quienes le pueden ayudar a conseguirlo(La Prensa Libre, 03/09/2005. Pág. 5).

Pensar en el futuro de la condición centroamericana, necesariamente, exige reconocer estas realidades del presente y asumirlas como punto de partida para la construcción de alternativas tan diversas como las historias y aspiraciones de los pueblos de la región.

El bicentenario del inicio de las luchas emancipadoras en América del Sur encontró en muchos países viejas cadenas todavía latentes, pero también nuevas realidades y fuerzas en proceso de liberación. En estos 10 años que nos separan de nuestra efeméride, ¿seremos capaces de reinventar una Centroamérica diferente a la actual? Se trata de un desafío ineludible, ante el que es preciso asumir la iniciativa desde ahora porque, como lo demuestra la guerra declarada por la oligarquía hondureña contra el movimiento popular, los grupos dominantes no están dispuesto a perder ninguno de sus privilegios.

Guatemala: ¿Voto nulo?

De acuerdo a las últimas encuestas, el candidato puntero es el general Pérez Molina pero al parecer no obtendrá la mitad más uno de los votos válidos. Pero si el porcentaje de votos nulos o en blanco fuera elevado, acaso por primera vez en muchos años no habría segunda vuelta.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América

Desde Puebla, México

Una vez que la Corte de Constitucionalidad dejó fuera a Sandra Torres de la contienda electoral, ésta ha asumido la decisión y manifestado que se dedicará a hacer campaña por los candidatos a diputados y a alcaldes de su partido. La cólera que provocaba lo que ya se veía venir hizo decir a uno de los principales asesores de Torres, que su partido desconocería el proceso electoral por considerarlo ilegítimo. Rápidamente la declaración apresurada fue desmentida, corregida y desechada por la UNE. Pero en la lógica de “después de mi el diluvio”, Sandra Torres ha llamado a votar nulo en las boletas electorales presidenciales. Con justa razón, Edelberto Torres Rivas ha expresado su desacuerdo con este llamado. En su opinión, en la primera vuelta electoral, los electores contarán con una candidatura y un programa que está construida en referencia crítica al neoliberalismo y que por ello se distingue del resto de las candidaturas presidenciales. Esta es la que encabezan Rigoberta Menchú y Aníbal García.

En un provincianismo obsecuente con los grandes poderes mundiales y nacionales, el resto de las formulas presidenciales suscriben las políticas económicas neoliberales. ¿No se dan cuenta de lo que sucede en el mundo? ¿No saben que Clinton entregó la presidencia de los Estados Unidos de América con finanzas saludables y que diez años después el neoliberalismo imperial de dicho país lo ha sumido en una monstruosa deuda de 15 billones (millones de millones) de dólares? ¿No leen los periódicos y no se enteran de las revueltas en Grecia, España, Inglaterra para citar las más recientes? ¿No se han enterado que los economistas más lúcidos están previendo para dentro de tres meses un segundo embate recesivo tan malo o peor que el que estalló en 2008? Ignorando el desastre que se está observando en México por haber involucrado al ejército en la lucha contra el narcotráfico, dos candidatos dicen claramente que involucraran al ejército guatemalteco en tal lucha.

Otras voces y por otras razones se han pronunciado por el voto nulo. Ha circulado un escrito del sacerdote jesuita Juan Hernández Pico en el que se pronuncia por el voto nulo. ¿La razón? A casi todos los candidatos se les pueden hacer fuertes objeciones (lo cual comparto). No es el caso de Rigoberta Menchú a quien el único pero que parece ponerle el padre Hernández Pico es que no es lo suficientemente popular. Esto podría interpretarse como que dado que Rigoberta Menchú obtendrá pocos votos, mejor hay que anular el voto… Algunos sectores de izquierda han cuestionado la opción del Frente Amplio porque este no les parece suficientemente revolucionario. Otras voces se han pronunciado por el voto por Menchú y García y por la anulación del voto en la segunda vuelta. Finalmente hay quienes llaman a votar por Rigoberta a pesar de lo que es Rigoberta (conservadora en materia de derechos de las minorías sexuales y de las mujeres por el derecho a decidir) y por lo que fue durante el gobierno de Berger (parte simbólica de su gabinete). Esto es lo que se ha llamado el apoyo crítico al Frente Amplio.

Acaso lo que me ha parecido más lúcido no es lo que le parece al muy respetable padre Hernández Pico: votar nulo o en blanco como sucede en la obra de Saramago “Ensayo sobre la lucidez”. Lo que a mí me parece lúcido es revisar lo que dice el artículo 201 de la Ley Electoral: los votos nulos o en blanco no cuentan para el cómputo final. De esta suerte como lo ha pregonado un mensaje que ha circulado por internet, un porcentaje significativo de votos nulos o en blanco elevarían los porcentajes de todos los candidatos y hasta podrían provocar, si el voto nulo/blanco fuera significativo, que uno de los candidatos ganara en primera vuelta. De acuerdo a las últimas encuestas, el candidato puntero es el general Pérez Molina pero al parecer no obtendrá la mitad más uno de los votos válidos. Pero si el porcentaje de votos nulos o en blanco fuera elevado, acaso por primera vez en muchos años no habría segunda vuelta.

El voto nulo o en blanco, incluso la abstención, puede ser una opción en determinadas circunstancias: elecciones hechas en circunstancias de extremas violaciones a los derechos humanos, elecciones efectuadas en un marco dictatorial, elecciones en la que es previsible un fraude electoral, elecciones en las que no hay opciones alternativas. Pese a la dictadura mediática, los poderes fácticos abiertos y clandestinos, la imposición de un pensamiento único, la mercantilización electoral, el poder de los financistas y otras linduras de la democracia de baja calidad que hay en Guatemala, no existen en el país las condiciones que harían razonable el voto nulo o en blanco.

Artículo relacionado:

“Elecciones 2011: continuidad y fin de ciclo”, de Andrés Cabanas