En 1830 la Gran Colombia soñada por Bolívar se desintegró. Surgió, entonces, la necesidad de distribuir sus pasadas deudas.
Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com
En 1818, dos comisionados: José María del Real, por Colombia y Luis López Méndez, por Venezuela, llegaron a Londres para intentar conseguir recursos para las campañas de la independencia. Por sobre las dificultades surgidas, ambos obraron a su antojo. Pero en 1820, llegó a Londres Francisco Antonio Zea, (Vicepresidente de la ya fundada Gran Colombia), como Enviado Extraordinario, Ministro Plenipotenciario y Agente Fiscal, con facultades ilimitadas para conseguir los recursos urgidos. A pesar de ello, López M. desobedeció las expresas órdenes para que regresara, desconoció a Zea, y, además, continuó negociando como si aún fuera representante del gobierno colombiano.