sábado, 18 de febrero de 2012

Cuba, verdad y mentira

¿Cuál es la verdad o mentira sobre Cuba? Como siempre sucede con las ideologizaciones, para que sean eficaces es necesario articular elementos verdaderos con una buena cantidad de mentiras.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América

Desde Puebla, México

En los primeros días del año 2012, con mi familia hemos salido a caminar por el malecón de La Habana. Este lugar y La Habana Vieja, son los lugares que más disfruto de la capital cubana. El sol es luminoso y el olor a mar penetrante. El viento frío de esa época del año nos azota en la cara. Mis hijos caminan sobre el pequeño muro del malecón mientras sus padres los siguen sobre la acera unos metros atrás. A lo lejos se mira la fortaleza de El Morro, figura emblemática de la ciudad. Pasamos enfrente de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos de América, luego enfrente de la Tribuna Antiimperialista y finalmente enfrente de la estatua de José Martí que sugiere una evocación a aquellos momentos en que los Estados Unidos de América escamoteaban el devolverle a su padre el “balserito” Elián González. Martí tiene a un niño en un brazo mientras con el otro señala acusadoramente hacia el lugar donde se encuentra la oficina estadounidense. Me gusta la escultura pero a Lisett, mi esposa, le parece panfletaria.

Panfletos aparte, ¿cuál es la verdad o mentira sobre Cuba? La derecha que me ha tocado escuchar, leer y ver directamente, la de México y Centroamérica, repite las tonterías que han propalado los adversarios más recalcitrantes de la revolución cubana.

Panamá: El tesoro ngobe y el río Tabasará

Cerro Colorado, con un potencial minero de 250 mil millones dólares, se levanta precisamente sobre el río Tabasará, que se convertiría en el motor para explotar sus entrañas de cobre.

Marco A. Gandásegui, h. / http://marcoagandasegui12.blogspot.com/

El diálogo es una herramienta política que utilizan los que tienen el poder cuando no pueden imponerse por la fuerza. El diálogo también es un arma para imponerse al más débil mediante el engaño. El pueblo panameño conoce muy bien estas tácticas. En San Lorenzo, cuando la Coordinadora por la Protección de los Recursos Naturales y los Derechos del Pueblo Ngobe Buglé y Campesino aceptó ir al diálogo con los representantes del presidente Ricardo Martinelli, muchos pronosticaron una encerrona que daría al traste con las justas aspiraciones de los pueblos indígenas.

Un aire de esperanza surgió cuando se escucharon las palabras de la cacique general, Silvia Carrera, quien en forma muy clara señaló que el diálogo tendría como base única la prohibición de la explotación de los recursos hídricos y metálicos (cobre) en la comarca Ngobe-Buglé. Durante las negociaciones celebradas en la Asamblea de Diputados, la delegación se mantuvo firme e insistió en que las actividades que destruían el ambiente –especialmente los cursos de agua– no podían realizarse en la comarca. El gobierno asumió –como era de esperarse– los intereses de los empresarios rentistas panameños quienes consideran que el agua y las riquezas naturales son mercancías que deben venderse al mejor postor. Igualmente, la Comisión de Comercio de la Asamblea de Diputados insistió en que el país se hundiría si le prohibían a los inversionistas acceso a los recursos hídricos.

Panamá: La Ciudad del Saber

En una época que necesita desesperadamente respuestas culturales que hagan viable el futuro, que nos enseñen a convivir con la naturaleza y a moderar los excesos de la industrialización, las inercias de la urbanización, los delirios del consumo y las locuras de un crecimiento desaforado y vacío, la Ciudad del Saber de Panamá se alza como un espacio de convergencia para las urgentes tareas culturales que reclaman a nuestro continente.

William Ospina / El Espectador (Colombia)

Hubo una época en que el camino más corto entre la costa este y la costa oeste de Estados Unidos era el estrecho de Magallanes. Cuando la segunda mitad del siglo XIX triplicó su territorio con las tierras que fueron de México, Estados Unidos tuvo que aprender a comunicarse consigo mismo: eso que las películas de vaqueros nos enseñaron a llamar “el lejano Oeste” era una tierra de difícil acceso y de ardua conquista, y para ir de Nueva York a San Francisco era mejor navegar hasta la Patagonia.

Conviene saber esto para entender por qué Panamá se convirtió para Estados Unidos en un asunto tan central de su economía y de su política. Nada les convino tanto como el fracaso de Ferdinand de Lesseps, cuya idea de construir en Panamá un canal a nivel del mar tropezó con el escollo insuperable del macizo de rocas llamado “Corte de Culebra”, la última barrera que opuso la naturaleza al proyecto de cortar en dos el continente. La empresa de Lesseps, quien había construido con éxito el Canal del Suez en Egipto, estuvo a punto de triunfar cuando el ingeniero Eiffel le propuso sabiamente un canal de esclusas, que permitieran a los barcos subir de nivel, remontar el escollo y descender de nuevo hasta el otro océano. Pero ay, los gastos habían desbordado la paciencia de los accionistas y ante el parpadeo de los halcones sólo el águila imperial supo ver el futuro.

Libre comercio, sus repercusiones en el narcotráfico

La política de la “Guerra contra la Droga” no resiste si se considera el desastre impuesto a México desde que salieron los soldados a las calles en 2006. Pero ha sido extremadamente lucrativa para la industria del armamento de EE.UU., así como para volver a consolidar la influencia de Washington en lo que siempre ha considerado su “patio trasero”.

Paul Imison / CounterPunch y Rebelion

Mientras México copa los titulares de las crecientes cifras de asesinatos y las violentas bandas de la droga, el verdadero y dramático derramamiento de sangre tiene lugar más al sur. Las naciones mucho más pequeñas de Guatemala y El Salvador viven su peor violencia desde las guerras civiles de los años ochenta, mientras Honduras es actualmente la capital del mundo en asesinatos con 86 homicidios por cada 100.000 habitantes; una tasa de asesinatos cinco veces mayor que la de México.

Incluso la relativamente pacífica Costa Rica, que se enorgullece del mejor estándar de vida de Centroamérica, ha sufrido una duplicación de su tasa de asesinatos desde 2004 en una ola de violencia que las autoridades atribuyen en gran parte al narcotráfico. Como resultado, Washington alienta a sus aliados, sobre todo derechistas, en la región a seguir las mismas políticas de militarización que han devastado Colombia y México.

Suramérica: Democracia vs. Medios de comunicación

La crítica es un ejercicio responsable, no se parece al ataque, la invectiva o la agresión. Cuando se apela a estos últimos se deja de cumplir la función pública que corresponde cubrir a un medio, aun cuando este sea de propiedad privada, y se antepone el derecho de unos pocos dueños de grandes medios a imponer su punto de vista, sobre el derecho a la información veraz e ideológicamente plural que tiene el conjunto de la población.

Roberto Follari / El Telégrafo (Ecuador)

Vemos en algunos de nuestros países de Sudamérica -muy especialmente aquellos donde los gobiernos han afectado algunos intereses económicos dominantes- cómo arrecian campañas mediáticas ciertamente impiadosas, monocordes, repetitivas y sistemáticas: según ellas, los gobiernos elegidos por el voto popular serían ilegítimos en su accionar, y por ello se los rechaza por pretendidos ataques a la libertad de prensa, cuando no incluso por supuestas tendencias autoritarias que estarían deformando las condiciones democráticas.

En verdad, son estas posturas propaladas desde unos pocos pero poderosos medios de comunicación (ya sea gráficos, radiales o televisivos) las que afectan negativamente la democracia.

Es curioso que la opinión de un puñado de dueños de medios y de periodistas afines pretenda ponerse por encima de la voluntad popular, y dictaminar qué es lo que deba entenderse por ejercicio democrático del poder. Por cierto que hay siempre derecho a disentir con la opinión de las mayorías, pero habrá que hacerlo con el cuidado y el respeto del caso.

Atlántico Sur: Del colonialismo del siglo XIX al imperialismo del siglo XXI

Una serie de acontecimientos desarrollados en el último período en torno a Malvinas nos obliga a fijar la mirada en el Atlántico Sur, esa inmensa superficie marítima que vincula tres continentes: África, América y la Antártida. Una observación atenta nos indica que la cuestión Malvinas tiene su origen casi dos siglos atrás, pero se extiende al presente como parte del proyecto de la OTAN global.

Rina Bertaccini / ALAI

En la mira del colonialismo

Desde el siglo XIX, las Malvinas y los otros archipiélagos argentinos del Atlántico Sur (Georgias del Sur y Sandwich del Sur) se encuentran en la mira del colonialismo. Producida la Revolución de Mayo (1810) y con ello la independencia respecto a la Corona Española, el gobierno patrio toma posesión del archipiélago como parte del territorio heredado de España (por sucesión de Estados en virtud del principio del Uti Possidetis Jure). Instala en 1823 un gobernador y en 1829 una guarnición militar encabezada por un comandante político y militar. Pero en los años 30, Gran Bretaña, con el apoyo activo de Estados Unidos, y tras una serie de actos agresivos, que culminan con el ataque a Puerto Soledad, desaloja a la guarnición argentina y concreta militarmente la ocupación de las Islas el 3 de enero de 1833. Esta puntualización es importante para arrojar luz sobre el absurdo de la pretensión británica de presentar el caso Malvinas como un tema de autodeterminación de los isleños.

Comenzó entonces y continúa hasta el presente la usurpación británica de una parte de nuestro territorio nacional. Aquella acción pirata de 1833 también pone a la vista la fuerte alianza entre el gobierno de EEUU y la Corona británica, alianza que se consolidaría luego en el marco de la OTAN.

¿A dónde irán los indignados y los “ocupas”?

Los indignados, los ocupas y los de la primavera árabe no se remiten al clásico discurso de las izquierdas, ni siquiera a los sueños de las distintas ediciones del Foro Social Mundial. Nos encontramos en otro tiempo y ha surgido una nueva sensibilidad.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

En una de las mesas más importantes de debates en el Foro Social Temático de Porto Alegre, en la tuve la oportunidad de participar, pude escuchar los testimonios vivos de los Indignados de España, de Londres, de Egipto y de Estados Unidos. Lo que me dejó muy impresionado fue la seriedad de los discursos, lejos del tono anárquico de los años 60 del siglo pasado con sus muchas «parole». El tema central era «democracia ya». Se reivindicaba otra democracia, bien diferente de esta a la que estamos acostumbrados, que es más farsa que realidad. Quieren otra democracia que se construya a partir de la calle, de las plazas, el lugar del poder originario. Una democracia desde abajo, articulada orgánicamente con el pueblo, transparente en sus procedimientos y no corroída nunca más por la corrupción. Esta democracia, de entrada, se caracteriza por vincular justicia social con justicia ecológica.

Curiosamente, los indignados, los ocupas y los de la primavera árabe no se remiten al clásico discurso de las izquierdas, ni siquiera a los sueños de las distintas ediciones del Foro Social Mundial. Nos encontramos en otro tiempo y ha surgido una nueva sensibilidad. Se postula otro modo de ser ciudadano, incluyendo poderosamente a las mujeres antes invisibilizadas, ciudadanos con derechos, con participación, con relaciones horizontales y transversales facilitadas por las redes sociales, por el móvil, por el twitter y por los facebooks. Nos encontramos ante una verdadera revolución.

EE.UU: El insomnio americano

Es un año más de insomnio y pesadilla para el 99 por ciento en Estados Unidos. Pero a veces las pesadillas provocan gritos y despiertan la demanda de soñar.

David Brooks / LA JORNADA

El sueño americano –tanto su mito como su realidad– ha sido anulado aquí y sólo los ricos pueden dormir. Esto no es simbólico; de hecho, está al centro de todo el debate político y social de Estados Unidos. La promesa de este país fue que todos, sin importar dónde y cómo nacieron, en la pobreza o en una mansión, si en este u otro país, de una raza u otra, tenían a su alcance la oportunidad de mejorar sus condiciones de vida para que fueran superiores a las de la generación anterior.

Claro que en su forma más simplista –cualquiera podría llegar a ser presidente o millonario si se portaba bien, estudiaba mucho y trabajaba más– siempre fue un mito, como también eso de que ésta era una sociedad sin clases económicas. Pero en cierto grado, por ser la economía más rica del mundo, con una serie de conquistas logradas por movimientos sociales (derechos y normas laborales, derechos civiles, educación pública, seguro social, etcétera), Estados Unidos sí ofreció elementos de ese sueño, y durante décadas cada generación gozó de mejores condiciones que su antecesora. Hasta que ya no.

“El liberalismo se plasma como un nuevo totalitarismo”

Para Danny-Robert Dufour, antropólogo francés, investigador del liberalismo, la fase última de los procesos “neo” o “ultra” liberales es totalitaria porque pretende gestionar al conjunto de las relaciones sociales. Es “la dictadura de los mercados” de la que nadie puede escapar.

Eduardo Febbro / Página12

Algunos ya lo ven terminado, otros a punto de caer en el abismo, o en pleno ocaso, o en vías de extinción. Otros analistas estiman al contrario, que si bien el liberalismo atraviesa por una seria crisis, su modelo está lejos, muy lejos de abdicar. A pesar de las crisis y sus hondas consecuencias, el liberalismo sigue en pie, produciendo su lote insensato de beneficios y desigualdades, sus políticas de ajuste, su irrenunciable impunidad. Sin embargo, aunque siga aún vivo, la crisis ha desnudado como nunca sus mecanismos perversos y, sobre todo, puso en el centro de la escena no ya el sistema económico en el que se articula sino el tipo de individuo que el neoliberalismo terminó por crear: hedonista, egoísta, consumista, frívolo, obsesionado por los objetos y por la imagen fashion que emana de él. La trilogía de la modernidad liberal es muy simple: producir, consumir, enriquecerse. En su último libro, El individuo que viene después del neoliberalismo, el filósofo francés Dany-Robert Dufour plantea una pregunta que pocos se hacen: ¿Cómo será el individuo que surgirá tras los cataclismos y las intervenciones globales del liberalismo?

sábado, 11 de febrero de 2012

Trabajo

Es este un “mundo de trabajo” en el que los peces grandes se comen a los chicos en cardúmenes, y los devorados se sienten felices de haber servido de bocadillo del gigante. El desempleo de España a Costa Rica.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

rafaelcuevasmolina@hotmail.com

El Canal Internacional de la televisión española, misma que es vista en toda América Latina, transmitió el jueves 9 de febrero próximo pasado un reportaje que tenía como protagonista a Martín Cervantes quien, en concurso –según supimos- con otras 28 personas, había logrado conseguir un puesto para atender la cafetería de un club social comunal en una pequeña comunidad del interior de España.

La periodista presentaba a Martín con grandes muestras de alegría y, tal vez, de sensacionalismo, y le preguntaba pormenores de sus emociones por haber logrado acceder a un puesto de trabajo después de haber pasado, al igual que su esposa, casi un año en el paro. En efecto, la pareja de desempleados, con dos hijos pequeños de no más de cinco años, habían perdido sus respectivos trabajos –primero él y después ella- en la cantábrica ciudad de San Sebastián, y veían con espanto, como miles de otros españoles, cómo el subsidio por desempleo no les alcanzaba para pagar hipoteca, guardería, medicinas y alimentación de su pequeña prole.

ALBA: los otros caminos posibles de nuestra América

El ALBA avanza, y para ello se nutre de la energía popular, la tradición revolucionaria antiimperialista, la crítica anticapitalista, lo mejor del pensamiento de la unión latinoamericana, y el vigor de los pueblos forjado en la resistencia social al neoliberalismo.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

No es sencillo mirar y valorar el significado y los aportes de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA) desde países donde la hegemonía ideológica neoliberal, y la influencia político-económica de los EE.UU, han inclinado la balanza hacia la (des)integración nacional y regional en tratados de libre comercio que favorecen al mercado estadounidense, en lugar de la opción por la integración múltiple y diversa nuestroamericana, que se impulsa desde el Caribe y el sur de América Latina.

En Costa Rica, por ejemplo, que hace parte del eje del libre comercio panamericanista, el sentido común dominante, que se expresa en los discursos político y mediático, suele representar a la iniciativa ALBA –casi textualmente- como una suerte de nueva cortina de hierro andina, un producto del socialismo barbárico y, en general, una utopía regresiva. Se trata de una visión sesgada y prejuiciosa, pero útil para quienes reproducen el guión de los gobiernos “buenos” y “malos”, y para quienes atacan, deliberadamente, a los líderes latinoamericanos progresistas y nacional populares, y a los movimientos políticos y sociales que intentan avanzar por los caminos de un nuevo sistema de relaciones entre los Estados y pueblos de nuestra América.

¿Hay algo nuevo en la relación Estados Unidos-América Latina?

En un mundo de globalización, de grandes bloques y políticas a escala planetaria, la izquierda social, la izquierda desde abajo, popular, sólo unida puede enfrentarse con posibilidades de éxito al todavía poderoso imperio estadounidense.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala

"El poder del país se basó ante todo en este hemisferio, a veces llamado Fortaleza América". Documento Santa Fe IV: "Latinoamérica hoy". Estados Unidos, 2000

Una historia de violencia

La región latinoamericana tiene características bastante peculiares en tanto bloque. Si bien hay diferencias, marcadas incluso, entre algunas zonas -el Cono Sur con Argentina, Chile y Uruguay es muy distinto a Centroamérica, por ejemplo; o sus países más industrializados, Brasil y México, difieren grandemente de las islas caribeñas-, en su composición hay más elementos estructurales en común que dispares.

Los rasgos comunes que unifican a toda la región son, al menos, dos: a) todos los países que la componen nacieron como Estado-nación modernos luego de tres siglos de dominación colonial europea (española fundamentalmente, o portuguesa); y b) todos se construyeron integrando a los pueblos originarios en forma forzosa a esos nuevos Estados por parte de las élites criollas. Estas características marcan a fuego la historia y la dinámica actual del área. En otros términos: la violencia estructural es una matriz para toda la región, que sin solución de continuidad se viene manteniendo hasta la actualidad desde hace cinco siglos.

Cuba, después del Che

El Che imaginó al hombre nuevo en una Cuba en la que coexistía el capitalismo con el socialismo real. Se esperaba que este último con todos sus vicios ganara la batalla. Hoy Cuba es una isla que sigue buscando una sociedad justa contra un planeta neoliberalizado y lleno de infamias.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América

Desde Puebla, México

En los primeros días de enero de 2012 estuve con Myrna Torres Rivas en su casa en el Reparto Kohly de La Habana. Myrna, mujer extraordinaria, bella a sus 82 años, rebelde como siempre. Crítica de cualquier forma de autoritarismo. Digna hermana de Edelberto y sobre todo digna hija de ese gigante ético que fue don Edelberto Torres, memorable mentor en Guatemala y patriarca moral del sandinismo nicaragüense. Me siento en una de las salas de su casa y me veo junto a Lisett mi esposa, junto a Mario René “el remachón” Chávez, el veterano revolucionario quien se encuentra de visita en la isla. Finalmente junto a mi amiga de muchos años, Mélida Turcios Lima quien es residente en Cuba desde hace 35 años. La plática es amena y viva. Myrna nos cuenta de su activa vida social en los últimos días de 2012, visitas de gente de diversas partes del mundo, sus impresiones críticas y preocupación sobre su siempre amada Guatemala. No puedo dejar de ver en ella a la bella jovencita, balletista de la Escuela Nacional de Ballet en Guatemala, en el primer lustro de los años cincuenta. Esa muchacha que tanto impresionó al joven médico argentino Ernesto Guevara, quien escribió en uno de sus diarios que Myrna “rompía corazones”.

Myrna habla del Comandante Ernesto Che Guevara no como tal. Ella lo recuerda como el guapo y desaliñado joven que vivió en la Guatemala de Arbenz. El Comandante, icono mundial, para ella es simplemente “Ernesto”. Pero “Ernesto” junto a Fidel, Camilo Cienfuegos y Julio Antonio Mella -el joven líder estudiantil asesinado en México por el dictador Machado-, son las grandes figuras morales en Cuba.

El Comercio de Ollanta Humala

Ollanta Humala ni siquiera ha concluido con el sexto mes de gobierno y el Director General del diario El Comercio, Francisco Miró Quesada le prodiga un florido rosario de elogios que engalana, sin duda alguna, el caudillismo del ambiguo mandatario

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Desde Lima, Perú

El Amauta José Carlos Mariátegui (1894-1930) siempre insistió en no caer en la dualidad de liberar luchas económicas sin integrar las políticas. Para el autor de 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana (Lima, 1928), las transformaciones que necesitaba el Perú tenían que ser asumidas desde todos los frentes en donde los sectores marginalizados pudieran convertirse en sujetos de transformación y nunca más en objetos de comercialización y barata especulación. Por lo visto, el prodigado mesianismo economicista del presidente de la República del Perú, Moisés Ollanta Humala Tasso -con barniz caritativo de inclusión social-, está muy lejos de parecerse al nacionalismo por el cual luchó el Amauta.

La pragmaticidad liberal que econo-normativiza las relaciones sociales y de producción, es contraria a proyectos políticos en donde el ser humano y la naturaleza en su conjunto son entendidos y asumidos como valores supremos al Capital, y no lo contrario. En sí mismos los principios del Capitalismo son inhumanos. La transformación personal del mandatario peruano está muy lejos de ser aquella por la cual apostaron las fuerzas sociales que hicieron posible su acceso a la tristemente calificada “Casa de Pizarro”. En las siguientes líneas nos ocuparemos de entrever el beneplácito que El Comercio prodiga a favor de la “Gran Transformación Personal” del mandatario, a su sumisión al modelo económico liberal y su incondicional sujeción al caduco y defenestrado Consenso de Washington.

Hacia una historia del movimiento social guatemalteco (1954-1978)

El largo período represivo de 1954-1978 fue el escenario de un importante movimiento popular que, por su trascendencia, debe ser recordado en cualquier análisis de la situación actual del movimiento social guatemalteco. Esos años de lucha y represión condicionaron modalidades de organización y lógicas de acción, favorecieron la emergencia de nuevas organizaciones sociales con nuevas reivindicaciones y condicionaron la especificidad actual de los movimientos sociales en el país centroamericano.


Jorge Murga Armas / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala


Me parece necesario recordar el contexto en el cual se desenvolvía el movimiento social guatemalteco hace poco más de medio siglo, luego de que la United Fruit Company (UFCO), en confabulación con el Departamento de Estado de los Estados Unidos, la oligarquía, la cúpula del ejército y de la Iglesia católica, depusieran en 1954 al presidente Jacobo Arbenz (1951-1954) acusándole de comunista. Se trataba del momento en que el movimiento sindical y campesino desarrollado fulgurantemente en los diez años de la Revolución democrática del 20 de octubre de 1944 (1944-1954), había sido desarticulado ferozmente por el régimen anticomunista de Carlos Castillo Armas (1954-1957); y del momento en que la Guerra Fría que entonces se expandía por el globo, empezaba a cobrar las primeras víctimas de un largo período de violencia política que en Guatemala no acabaría oficialmente sino hasta en 1996, luego de la firma de la paz entre el gobierno de la República y las organizaciones guerrilleras reagrupadas en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). Largo período que se tradujo en una guerra sangrienta de treinta y seis años cuyo saldo según cifras oficiales es espeluznante: 200,000 víctimas entre asesinados y desaparecidos; 1 millón de desplazados internos; 200,000 refugiados en el extranjero, principalmente en México; millares de viudas y huérfanos; y, como consecuencia, una sociedad fragmentada. Lea el texto completo aquí…


* Jorge Murga Armas es investigador en el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala (IIES-USAC), Doctor en antropología y sociología de lo político (Universidad de París VIII). Este texto se publicó originalmente en Guatemala, en la Revista Economía, Nº187, enero-marzo 2011. Con Nuestra América lo reproduce con autorización del autor.

El Salvador: 20 años después, la lucha debe continuar

La reunificación de la sociedad salvadoreña aún está lejos. Las campañas electorales con rasgos agresivos y de violencia verbal y la jerga de la confrontación ideológica de la guerra fría, nos hacen recordar que esa deseada y necesaria reunificación de la sociedad está pendiente. Tal vez sea tiempo de pensar en serio en unos nuevos acuerdos para la paz social, la democracia y el desarrollo.


Víctor Valle / Diario CoLatino (El Salvador)


(Fotografía: en el orden usual, Fabio Castillo, Victor Valle y Shafik Handal)


Mucho se ha escrito y escribirá sobre los veinte años que han pasado desde la firma de los Acuerdos de Paz de El Salvador, el 16 de enero de 1992, en el Castillo de Chapultepec, México.


Quienes tuvimos la buena fortuna de estar en ese histórico evento y hemos acompañado las luchas por la democracia y la dignidad en El Salvador, desde hace más de 50 años, vivimos en esa ocasión momentos intensos de, por primera vez, una esperanza fundamentada sobre la posibilidad de cambiar, para bien y radicalmente, la sociedad salvadoreña.


Es oportuno decir algo sobre el significado histórico de ese 16 de enero promisorio y esperanzador. Centraré mis palabras y reflexiones en tres hechos que nos llevan a entender por qué, 20 años después del citado hecho histórico, podemos afirmar que la lucha debe continuar.

Panamá: El brillo del cobre enceguece al gobierno

¿Por qué el presidente Martinelli está obstinado en reprimir al pueblo ngobe buglé? Es una cuestión de negocios. El gobierno nacional no tiene proyecto nacional o interés por impulsar un programa de desarrollo para el país. En las entrañas de la comarca Ngobe Buglé está el yacimiento Cerro Colorado que contiene la reserva de mineral cuprífero más grande de América Latina.

Marco A. Gandásegui, h. / ALAI

Por tercer año consecutivo el gobierno del presidente Ricardo Martinelli reprimió al pueblo ngobe-buglé en su propia comarca situada en el extremo occidente de Panamá. En 2010 cobró 2 vidas de obreros en las bananeras de Changuinola, Bocas del Toro. El fin de semana pasado el gobierno asesinó en San Félix al trabajador ngobe, Jerónimo Rodríguez, hirió a 50 manifestantes y detuvo a cerca de 100 manifestantes.

El país fue sacudido desde el 31 de enero por una insurrección generalizada de los ngobe que protestaban contra un proyecto de ley en la Asamblea que permitiría la explotación minera e hidráulica en la Comarca. El rechazo de los desmanes del presidente y su equipo de gobierno se extendieron a casi todas las provincias del país. Los negocios han sufrido fuertes pérdidas y la imagen del país se ha deteriorado en el exterior. Las capas medias se sienten inseguras y hay incertidumbre. El pueblo – el 80 por ciento de la población – sospecha que si hoy son los ngobe, mañana las víctimas de la represión pueden ser sus propios hijos.

La tierra, el agua y la resistencia

Perú, Argentina, Paraguay: La lucha por los bienes comunes está en el primer lugar de la agenda en toda la región.


Raúl Zibechi / LA JORNADA

Lo que está sucediendo en América Latina en relación con los bienes comunes (agua, tierra, biodiversidad) es algo más que una sucesión de conflictos locales. Por momentos la intensidad de los enfrentamientos da la impresión de que marchamos hacia una conflagración general, que por ahora tiene expresiones locales y regionales, pero que se repiten en casi todos los países.

La Gran marcha nacional del agua, que comenzó el primero de febrero en Cajamarca, es la respuesta de los movimientos populares a la represión y al estado de excepción en tres provincias por parte del gobierno de Ollanta Humala, ante la huelga de 11 días en Cajamarca contra el proyecto minero Conga. La caravana llegará este viernes a Lima para frenar el uso de productos contaminantes como el mercurio y declarar el agua como derecho humano.

Conga es un proyecto de la Minera Yanacocha, la primera en extracción de oro en América del Sur, que prevé invertir casi 5 mil millones de dólares y drenar cuatro lagunas, dos para extraer oro y otras dos para almacenar desechos. Las actividades en Conga están paralizadas desde la huelga de noviembre. Lo más importante es que el movimiento ha conseguido trascender lo local para convertirse en la confluencia de las más importantes organizaciones sociales para una gran acción de carácter nacional.

Un crimen que dura cincuenta años

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington contra La Habana desde hace 50 años fue ratificado por la OEA en 1962, con la solitaria excepción de México. Se trata, como lo recuerda Noam Chomsky, del más prolongado bloqueo jamás sufrido por país alguno y cuyo perjuicio estimado para la economía cubana equivale a dos planes Marshall.

Atilio Borón / Página12

(Ilustración de Carlos Latuff)

La Revolución Cubana fue rápidamente calificada por el imperio como un pésimo ejemplo que debía ser borrado de la faz de la tierra a cualquier costo. Fue por eso que el acoso contra la joven revolución comenzó no bien Fidel y sus compañeros entraron en La Habana. Cuando en mayo de 1959 se sancionó la primera Ley de Reforma Agraria, Washington amenazó con reducir la cuota azucarera, prohibir la inversión privada y eliminar todo tipo de ayuda económica en caso de que fueran nacionalizadas propiedades norteamericanas. Todas estas amenazas se cumplieron en una viciosa escalada que sigue hasta el día de hoy. El hito que marca el comienzo oficial del bloqueo –que Estados Unidos pretende hacerlo parecer inocente llamándolo “embargo”– fue la Proclama Presidencial 3447 firmada por John F. Kennedy hace exactamente 50 años, el 7 de febrero de 1962. Desde entonces, esta política fue perfeccionando su malevosía, especialmente por causa de dos leyes, la Torricelli y la Helms-Burton.

La Segunda Declaración de La Habana: Manifiesto Comunista de la Revolución Latinoamericana

En las luchas actuales y futuras por la liberación de Nuestra América frente a la metrópoli imperial más poderosa del mundo, siguen vigentes las grandes verdades proclamadas por la Segunda Declaración de La Habana, el 4 de febrero de 1962.

Luis Suárez Salazar / ALAI

Conferencia pronunciada en la Casa del ALBA Cultural de La Habana, Cuba, el 4 de febrero de 2012.

Este año 2012 está plagado de “aniversarios redondos” o “cerrados” de imborrables momentos de la historia de las multiformes luchas de los pueblos latinoamericanos y caribeños por su verdadera y definitiva independencia. Como he señalado en otras ocasiones, sin el análisis crítico de todos esos acontecimientos, así como de sus subterráneas, telúricas o volcánicas interrelaciones mutuas, no podremos comprender, en toda su profundidad, las complejidades y dilemas de esta nueva etapa de “la dinámica entre la revolución, las reformas, el reformismo, la contrarreforma y la contrarrevolución” que está viviendo el mundo y, dentro de él, nuestra Patria Grande: América Latina y el Caribe o, si prefieren, “el continente del Abya Yala”.

Dentro de esos “aniversarios redondos” del presente año tenemos que incluir, en primerísimo lugar, el correspondiente a la Segunda Declaración de La Habana, justamente calificada por algunos historiadores o historiógrafos como “el Manifiesto Comunista de la Revolución Latinoamericana”. Demostrando, otra vez, el carácter democrático de la proyección externa de la Revolución Cubana, a propuesta de la dirección de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (antecesora del actual Partido Comunista de Cuba), del llamado “segundo Gobierno Revolucionario Cubano” y de su entonces Primer Ministro, Fidel Castro, un día como hoy, hace cincuenta años, esa trascendental declaración fue aprobada mediante el voto universal, libre, público y directo de los cerca de dos millones de cubanas y cubanos asistentes a la entonces llamada Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba celebrada en la Plaza de la Revolución José Martí. Lea el texto completo aquí…

Brasil: De empresa internacionalizada a sociedad biocentrada

Brasil podrá ser un nicho generador de nuevos sueños y de la posibilidad real de realizarlos en armonía con la Madre Tierra y abierto a todos los pueblos.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

Hay interpretaciones clásicas sobre la formación del Brasil como nación, pero ésta del analista político Luiz de Souza Lima es seguramente singular y adecuada para entender a Brasil en el actual proceso mundial de globalización: La refundación de Brasil: rumbo a una sociedad biocentrada (Rima, São Carlos 2011). Su punto de partida es el hecho brutal de la invasión y expropiación de las tierras brasileñas por los «colonizadores» a base de esclavitud y de la sobreexplotación de la naturaleza. No vinieron para fundar aquí una sociedad sino para montar una gran empresa internacional privada, una verdadera agroindustria, destinada a abastecer el mercado mundial. Ello resultó de la articulación entre reinos, iglesias y grandes compañías privadas como la de las Indias Occidentales, la de las Orientales, la holandesa de Mauricio de Nassau, con navegantes, mercaderes, banqueros, sin olvidar a las vanguardias modernas, dotadas de nuevos sueños, en busca de un enriquecimiento rápido.

Ocupada la tierra, se trajeron aquí caña de azúcar y después café, tecnologías modernas para la época, capitales y esclavos africanos. Éstos eran considerados «piezas» a ser comprados en el mercado y carbón a ser consumido en los ingenios azucareros. Con razón afirma Souza Lima: el resultado fue la aparición de una configuración social original y desconocida por la humanidad hasta aquel momento, creada únicamente para servir a la economía; en Brasil nació lo que se puede llamar la «formación social empresarial».

lunes, 6 de febrero de 2012

Frente a la represión que han sido objeto los indígenas de la comarca Ngöbe Bugle

El Partido Revolucionario Democrático denuncia que lo que está ocurriendo es responsabilidad exclusiva del Presidente de la República que sin ninguna credibilidad, busca en la confrontación y en la violencia, ocultar su incapacidad para generar un diálogo responsable y participativo, que hubiese evitado el actual derramamiento de sangre de humildes pobladores indígenas que lo único que hacían era defender los derechos inalienables del pueblo.

COMUNICADO DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO DEMOCRÁTICO DE PANAMÁ

Nuevamente, se repiten los acontecimientos de julio de 2010 de Changuinola, cuando el pueblo trabajador y los indígenas bocatoreños rechazaron la "Ley Chorizo", a costa de varios muertos y decenas de heridos, muchos privados para siempre de la vista.

Hace menos de un año, San Félix y regiones aledañas fueron el escenario de lucha del pueblo Ngöbe Bugle, en contra de una ley minera, que respondiendo a la insaciable avidez lucrativa de Ricardo Martinelli y sus allegados, pretendía entregar los recursos naturales de esa Comarca en beneficio de los gobiernos de Corea del Sur y Singapur y de las transnacionales asiáticas que se dedican a la comercialización del cobre.

En aquella ocasión, con la mediación oportuna y acertada de la Iglesia Católica, en la persona de monseñor José Luis Lacunza, luego de serios enfrentamientos con la población indígena, se comprometieron a prohibir expresamente, por ley, que se permitiera en el futuro la explotación cuprífera en la Comarca Ngöbe Bugle. Pero, nuevamente, como es su costumbre, el Presidente de la República engaña al país y en particular a los pueblos indígenas, pretendiendo desconocer con subterfugios y mentiras el compromiso asumido e impulsa la explotación minera en esa región para agrandar sus cuentas bancarias y hacer realidad su deseo de convertirse en el hombre más rico del país y Centroamérica sin importarle cuántas vidas haya que sacrificar, cuánta orfandad, viudez, luto y destrucción y dolor cause su desmedida ambición.

sábado, 4 de febrero de 2012

Guatemala: Los signos de los tiempos

Guatemala es un país atrasado, no solo económica y socialmente sino también política e ideológicamente. Han sido años de años viviendo bajo las dictaduras más férreas que, como es su sino en este mundo, prefieren mantener a la población en la ignorancia. Se trata de un oscurantismo ideológico que permea a toda la sociedad.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

rafaelcuevasmolina@hotmail.com

La llegada al gobierno del actual presidente, el exgeneral Otto Pérez Molina, ha significado para Guatemala el envalentonamiento de las fuerzas regresivas de derecha que, aunque nunca han dejado de tener el poder real en el país, habían visto los avances en materia de derechos humanos que se lograron en los últimos años en el país, relativamente de lejos.

En efecto, el mismísimo exgeneral-presidente Pérez Molina ha hecho pública su posición de que en el conflicto armado interno que vivió Guatemala en la década de los ochenta, no se cometió genocidio. Esgrime y manipula para ello ciertos tecnicismos según los cuales, no existiendo aparentemente documentos del Ejército en los que conste que se proponía hacer desaparecer a la población indígena, o a alguna etnia en particular, no existe tal delito.

No es de extrañar la posición del señor exgeneral en la medida en que él mismo fue activo ejecutor de las políticas de tierra arrasada que dejaron miles de muertos, desplazados, exiliados, etc. Él y sus colegas militares no aceptarán nunca que lo que estaba cometiendo era un acto atroz que debe ser conocido por la justicia y, de ser comprobadas todas las barbaridades, castigados los culpables.

Cuba en las elecciones de Estados Unidos

Son los ecos del apetito imperial, ansioso por devorar a Cuba, y no los de la “libertad” capitalista que pregonan los aspirantes presidenciales Romney, Gingrich y Santorum, los que resuenan en la actual contienda republicana, y en general, en los oscuros laberintos del Departamento de Estado norteamericano.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

(Fotografía: los aspirantes presidenciales Rick Santorum, Newt Gingrich y Mitt Romney, en el debate del Partido Republicano en Florida)

Cuba, isla mayor de las Antillas, ese fiel de la balanza americana ante la fuerza de la república imperial del norte -como las llamó con acierto José Martí-, ha sido el centro de la campaña del Partido Republicano para definir a su candidato a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, del próximo mes de noviembre.

En las primarias de Florida, los aspirantes republicanos, sin ocultar la voracidad de los apetitos imperiales, se aferraron a los viejos libretos de la Guerra Fría y dieron cátedra de terrorismo de Estado en debates e intervenciones ante los medios de comunicación: el multimillonario Mitt Romney -ganador de la contienda-, Newt Gingrich y Rick Santorum, casi al unísono, declararon estar dispuestos a prolongar el bloqueo económico a Cuba “hasta que los Castro mueran” y a emplear todos los recursos y métodos disponibles (incluidas las operaciones encubiertas en apoyo a “la disidencia”), para destruir la Revolución Cubana, y entonces, cuando eso ocurra, salir al auxilio financiero de la isla con una invasión de inversiones, créditos y capitales que garantincen, según estos altruistas prohombres, la "libertad" del pueblo.

Cuba: Fidel y Raúl

La derecha ha procurado una visión de Raúl como una especie de “hermano pequeño y obsecuente del dictador cubano”. En realidad una lectura sutil, como la que suelen hacer los opositores inteligentes desde La Florida, lo ven como un dirigente con una visión propia que ha tenido una relación compleja con un líder que es un héroe nacional y al que la inmensa mayoría del pueblo cubano admira y quiere.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América

Desde Puebla, México

Desde 1996 por motivos familiares he viajado a Cuba muchas veces. Mi perspectiva de lo que en la isla sucede es la de un asiduo visitante que se va a vivir a alguno de los barrios de La Habana y que platica con familiares, amigos y conocidos. Que lee permanentemente con atención cuanto material le llega a las manos, con mayor razón los que puede obtener durante sus estancias en el país. No es la perspectiva de quien vive a Cuba desde un hotel y a través de tours. Ciertamente mi visión de Cuba es predominantemente habanera y eso la hace parcial, por más que jocosamente los habaneros digan que “Cuba es La Habana y lo demás son áreas verdes y paisaje”. He visto pues el transcurrir de los hechos en Cuba en los últimos 16 años.

La novedad ahora son los “timbiriches” que han empezado a proliferar en La Habana y demás ciudades. Son los puestos de ventas que por ejemplo se han expandido en la calzada de Luyanó aprovechando los portales que abundan en la misma. Cafeterías, pizzerías, cerrajerías, plomerías, electricistas, ventas de discos y películas piratas, combustible para encendedores, ropa, frutas y verduras, y muchas otras cosas más. Todo esto se une a los llamados “paladares” pequeños restaurantes privados que desde hace varios años han estado funcionando. Hoy la nueva política económica aprobada por el VI Congreso del Partido comunista de Cuba en abril de 2011, les ha permitido aumentar sus dimensiones y cobertura. La gran novedad desde la última vez que estuve en Cuba en septiembre de 2009 es el trabajo por cuenta propia, el “cuentapropismo”. Las “Regulaciones sobre el ejercicio del trabajo por cuenta propia y los procesos de reducción de plantillas infladas”, publicadas en septiembre de 2011 nos dan cuenta de más 200 actividades autorizadas por medio de las cuales los cubanos ejercen el autoempleo. Desde la perspectiva neoliberal esto es el paraíso de las microempresas. Desde el pensamiento crítico esto sería el infierno de la economía informal. En Cuba es más lo primero que lo segundo, porque el Estado se cuida bien de regular todas estas actividades y de que paguen los impuestos respectivos.

Notas sobre la violencia delictiva en Centroamérica

Decir que Centroamérica es un canal de tránsito de drogas que fluyen hacia el norte, y de armas y dineros que bajan al sur es una verdad a medias, que esconde otra parte del asunto. Lo mismo ocurre al afirmar que el aumento de la persecución al delito en México y Colombia motivó que los narcotraficantes mudaran sus operaciones a Centroamérica. Esas verdades incompletas sirven de excusa a algunos funcionarios que no cumplieron oportunamente sus tareas.

Nils Castro H. / Especial para Con Nuestra América

Este no es un ensayo académico, sino apenas un conjunto de observaciones suscitadas por la lectura de despachos noticiosos y periódicos centroamericanos, entre finales del 2011 e inicios del 2012.

Aunque los países centroamericanos, salvo una reciente excepción, no son productores de drogas ilícitas sino territorios de tránsito, esto no es prueba de inocencia y tiene diversas implicaciones. Una, ser partes de una cadena cuyos motores están fuera del área; otra, darles zonas y medios de trasiego (de recepción, custodia, reembarque, reclutamiento de personal, castigo de desleales, facilidades para operaciones marinas, aéreas y terrestres, lavado y movimiento de ganancias, etc.). Eso conlleva tanto actividades de agentes foráneos y colaboradores nativos, como de corrupción y complicidad de funcionarios locales.

La ilegalidad de esas actividades, junto con las rivalidades entre las bandas e individuos que las llevan a cabo, dinamiza una violencia criminal que llega más allá de los personajes directamente implicados. Eso incrementa la delincuencia organizada y la violencia criminal en Centroamérica, pero no las explica en su totalidad; porque esos problemas ya ocurrían antes del auge del tráfico de drogas, que ahora los involucra y agiganta. En otras palabras, resolver la cuestión implica combatir al narcotráfico pero incluye más que esta necesidad inmediata.