sábado, 7 de diciembre de 2013

Mandela: no permitir la trivialización de su legado

Como la figura emblemática del Che Guevara, pronto Mandela aparecerá en afiches, camisetas y todo tipo de referencias vagas que tratarán de desnudarlo del carácter rebelde, subversivo y antisistémico que entraña. Por eso hoy, ante su muerte, vale la pena traer a colación su verdadero carácter, la esencia de su lucha, para que no se olvide.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Nelson Mandela y Fidel Castro, durante la visita
del líder surafricano a Cuba, en 1991.
Ahora que ha muerto Nelson Mandela, no hay voz que no se lamente de su partida ni político que no se sienta identificado con su legado. Casi parece un santo cuyos principios humanísticos coincidieran con los de todo el mundo, una especie de Juan Pablo II laico que no tardará en ser beatificado vía exprés y que, desde el cielo, repartirá milagros.

Mandela es, en efecto, uno de los grandes luchadores de nuestro tiempo, un símbolo de lo que la tenacidad y la consecuencia con los principios puede hacer. En otras palabras, un “imprescindible”, al decir de Bertold Brecht.

Entre la Doctrina Monroe y el macartismo redivivo: América Central hoy

En nuestros países, el temor al cambio y al pensamiento y los proyectos políticos alternativos, que hiela la médula de los poderosos, puede más que los discursos sobre la institucionalidad y las pretendidas formas democráticas.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Adiestrada y armada por el Comando Sur, 
la fuerza Tecún Umán ya opera en Guatemala. 
¿Llegó a su fin la guerra fría? ¿Se acabó la era de la Doctrina Monroe, como proclamara a los cuatro vientos, no hace pocos días, el Secretario de Estado de EE.UU, John Kerry? Si Clausewitz sostenía que la política es la continuación de la guerra por otros medios, y más tarde Foucalt propuso invertir los términos de esta máxima, para entender la política como continuación de la guerra, América Central nos muestra hoy cómo la teoría se lleva a la práctica: aquí, los grupos de poder político y económico, dentro y fuera de los gobiernos, parecen empeñados en detener el tiempo y sumergirnos, otra vez, en las sombras que asolaron estas tierras hace medio siglo.

La presencia militar del Comando Sur en la frontera entre Guatemala y México, así como la activación de las alarmas macartistas y las campañas del terror ante el crecimiento electoral de las fuerzas de izquierda en Honduras y Costa Rica, reafirman la importancia de una región en la que el imperialismo no hace concesiones.

América Latina y el Caribe, ¿patio trasero o jardín florido? A 190 años de la Doctrina Monroe

La doctrina Monroe fue el punto de partida para la implementación de la política intervencionista de Estados Unidos en América Latina y el Caribe.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Cuando escribo estas líneas, es 2 de diciembre. Hoy se cumplen 190 años desde el día en que en 1823, el Presidente James Monroe en el discurso sobre el estado de la Unión ante el Congreso de Estados Unidos pronunciara el discurso que fijara a posterioridad los parámetros fundamentales de la política exterior de ese país  y que ha pasado a la historia como Doctrina Monroe.

En este discurso quedó proclamada la intención de Estados Unidos de considerar al hemisferio occidental como zona exclusiva para la realización de sus intereses, así mismo, estableció la veda de la región para cualquier nueva aspiración colonialista europea. Expone que “Debemos, en razón  de la sinceridad y a las amistosas relaciones que existen entre los Estados Unidos y esas potencias, declarar que consideraríamos cualquier tentativa por su parte de extender su sistema a lugar alguno de este Hemisferio peligrosa para nuestra paz y seguridad”.

Los hijos de la democracia

Los hijos de la democracia, esta nueva generación que surgió como el mítico Ave Fénix, de las cenizas de los años más oscuros de nuestra historia, es la encargada en este momento histórico de reconstruir esta Patria Grande, castigada desde hace siglos por el colonialismo.

Maximiliano Pedranzini* / Especial para Con Nuestra América
Desde Misiones, Argentina


Se cumplieron 30 años del regreso de la democracia en la Argentina, pero entendemos que esto no es un hecho que se circunscriba únicamente a las fronteras de este país, sino que es un proceso que atraviesa toda Nuestra América.

Sin embargo, una cuestión verdaderamente significativa para plantear en estas décadas de democracia latinoamericana es sin duda a la generación que nació en el momento en que la democracia retornaba después de un siglo XX signado por las dictaduras militares en el cono sur.

Honduras: La tierna sonrisa revolucionaria

Al escribir estas palabras estaba sonriendo porque la esperanza está en cada uno de nosotros y nosotras en resistencia: organizados, unidos y movilizados para transformar la injusticia social en nuestro terruño.

Juan Almendares / Especial para Con Nuestra América
Desde Tegucigalpa, Honduras

Hoy amanecí sonriente con una risa a carcajadas y otro momento con una sonrisa en silencio con la paz de la tranquilidad de la conciencia de servir a la causa social transformadora de nuestros pueblos

¡Que maravilloso es sonreír.! Es una fuerza espiritual que trasmite alegría. ¡Hay que celebrar la vida ante la tristeza, el sufrimiento y la alegría! ¡Celebremos  la esperanza autentica que se cristaliza en la lucha, aun cuando no exista la victoria!

La verdadera victoria esta en crear las condiciones materiales, espirituales y culturales que garanticen la vida digna y el buen vivir en convivencia solidaria de las familias y comunidades.

Guatemala: La clausura del CIRMA

He compartido con muchas personas dentro y fuera de Guatemala el estupor que me ha ocasionado la noticia de que CIRMA ha cerrado  sus instalaciones de manera abrupta. Es de presumirse que la clausura no solamente es de su edificio sino de sus labores, al menos como las venía realizando.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

A fines de los años setenta, el historiador estadounidense Christopher Lutz vivió una experiencia aterradora como la que miles y miles de guatemaltecos habían vivido y habrían de vivir: fue capturado y desaparecido por unos días por las fuerzas de seguridad de la dictadura militar. Sus captores, presumiblemente el ejército guatemalteco, lo interrogaron y acusaron  de ser un “millonario comunista”. A diferencia de los 45 mil desaparecidos, Christopher sobrevivió al terrible hecho y fue liberado. Nunca es lo mismo ser ciudadano de un país bajo una dictadura, que ser ciudadano estadounidense en dicho país. Y de esa terrible prueba y de su amor por Guatemala, surgió o se consolidó la idea de hacer un centro de investigaciones  que al fundarse tomó el nombre de Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica (CIRMA). Siendo hombre de fortuna, Chris ha auspiciado a través de la Plumsock Mesoamerican Foundation no solo este centro sino financiamientos a proyectos de investigación e investigadores. Yo mismo me beneficié de uno de ellos en el verano de 1992 cuando tuve la oportunidad de hacer  investigación en la Biblioteca del Congreso en Washington D.C. Le estaré siempre agradecido a Chris y a la Fundación que él ha auspiciado.

Carta abierta al Consejo de Fiduciarios del Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica

Consejo de Fiduciarios del
Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica
Pte.,

Estimados señores y señoras:

Con estupor los signatarios de esta carta nos hemos enterado  de que el lunes 25 [de noviembre] en las primeras horas de la mañana, el personal del Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica (CIRMA) fue convocado por las autoridades del Centro para informarles que a partir de ese momento  el mismo clausuraría sus funciones. Nos causa también sorpresa no solamente el contenido de lo sucedido sino también su forma. Los trabajadores y trabajadoras de CIRMA fueron divididos en distintos grupos y de manera separada fueron informados por tres abogados de lo sucedido además de que se les conminó a firmar las cartas de renuncia que  ya llevaban preparadas. La razón de lo que acontecía según explicaron autoridades y abogados obedecía a que el edificio de CIRMA tendría que ser cerrado para efectuar labores de reparación y mantenimiento. Acompañaba a los abogados un hombre armado con una escopeta, empleado de  una de las agencias privadas de seguridad que opera en Guatemala, mientras un cerrajero cambiaba los registros de las cerraduras del edificio de CIRMA.

Navidad, tiempo de paz…. ¡Regale un arma!

El consumismo de la época da para todo. Si los gobiernos gastan cantidades ingentes en armamentos, ¿por qué no promocionarlos también para las fiestas navideñas?

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

La época navideña es sinónimo de paz. Al menos, eso se suele decir.

No se entiende bien por qué –y la experiencia demuestra fehacientemente que no es exactamente como se declara– la llegada del mes de diciembre debería traer un clima de paz y amor. Invocar que es el mes del nacimiento del Mesías no explica mucho. También en esta época, más allá de las pomposas y quizá bienintencionadas declaraciones, continúan las injusticias y mezquindades. Los excluidos no dejan de ser excluidos, la violencia no cesa (por el contrario: aumenta), el hambre no se extingue, aunque por allí se obsequien tamales, así como no se terminan por arte de magia ni el racismo, el denigrante patriarcado o las innumerables inequidades que siguen poblando el mundo o Guatemala. Dicho sea de paso: no es infrecuente para esta época que se produzcan mortales accidentes con camiones que viajan desde el Altiplano hacia la Costa Sur repletos de trabajadores agrícolas estacionales que van a los cortes de caña de azúcar y/o café. Mucho espíritu navideño cargado de paz y amor… pero las condiciones reales de trabajo no cambian.

Panamá: ¿Problematizar la política o politizar los problemas?

No es un secreto que los dueños de Panamá son los mismos que ocupan las primeras filas del gobierno y los partidos políticos de oposición. En esa medida la corrupción es parte de nuestra cultura política, y la política el instrumento para generar riquezas.

Abdiel Rodríguez Reyes / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

¿Hasta qué punto es cierto que nuestros gobernantes, que fueron elegidos democráticamente, a través del sufragio representan nuestros intereses y principios? Esta pregunta es imperante en la medida que en el mundo cotidiano (mal funcionamiento del transporte, la canasta básica) es evidente un malestar colectivo que aún no está sistematizado en forma de protesta masiva y, por otro lado, en la intelectualidad más crítica de Panamá se señalan diferentes inconsistencia (crisis institucional, deuda externa)  de nuestra lozana vida democrática, que está aflorando cada vez más cuando se acerca el torneo electoral del próximo año.

Colombia: López

Quizás el hombre cuya labor influyó más en Colombia en las últimas décadas fue Alfonso López Michelsen.

William Ospina / El Espectador (Colombia)

Hijo del más famoso presidente de la República, se crió en el medio aristocrático bogotano y se educó en ilustres universidades extranjeras. Pocas personas tuvieron tantos privilegios, y ya en su juventud fue acusado de aprovechar la información confidencial del Gobierno para hacer movimientos en su propio beneficio.

Después de aquel escándalo, saltó a la vida pública como el más elocuente crítico del Frente Nacional, cuando fundó el Movimiento Revolucionario Liberal, la disidencia rebelde del liberalismo, cuyo periódico La Calle parecía querer dar voz al pueblo postergado. Pero aunque ese movimiento encendió las últimas luces en la tiniebla del bipartidismo, y aunque en su seno militaron grandes líderes como Alfonso Barberena, la verdad es que López encarnó como nadie el viejo espíritu aristocrático del liberalismo acomodado.

América Latina: La contraofensiva de las élites dominantes

La magnitud de las amenazas que la “nueva” derecha representa, resalta el valor que para las izquierdas siempre ha tenido -y la urgencia que hoy tiene- la tarea de formar conciencia y organización popular. El campo del pensamiento y la imaginación popular y latinoamericana es su campo histórico y en él le toca derrotar a este invasor.

Nils Castro / ALAI

A finales del siglo pasado, en América Latina tuvimos un repunte de los movimientos sociales, seguido de sucesivos éxitos electorales de determinadas organizaciones de izquierda. La consiguiente aparición de un significativo número de gobiernos progresistas a inicios del siglo XXI, hizo sentir que una “nueva izquierda” había entrado en escena. Sin embargo, esta expresión periodística, más que introducir un nuevo concepto político, reflejó el hecho de que en nuestra América la realidad experimentaba cambios de creciente importancia, aunque aún no sea fácil definirlos de conjunto, por la diversidad de procesos nacionales que han hecho factible que esos éxitos y gobiernos tengan lugar.

La integración latinoamericana en la hora decisiva

Tenemos que equiparnos para enfrentar conjuntamente la construcción de proyectos estratégicos de integración regional para seguir viabilizando América Latina como la región que más contribuye al combate a la desigualdad, a la exclusión social, a la pobreza y a la miseria.

Emir Sader / ALAI

Está de moda en los análisis conservadores la idea de que las dificultades que encuentran los países latino-americanos en la actualidad se deberían a un fin de ciclo. Habría pasado el momento favorable al crecimiento de las economías de esos países, que se habría fundado en el alto precio de productos primarios de exportación. Se habría agotado el modelo de crecimiento impulsado por la demanda, vinculada a la expansión del mercado interno de consumo popular.

Sí, hay problemas de ritmo de crecimiento en algunas economías, hay desequilibrios en las cuentas públicas de algunos países, hay presiones inflacionarias, hay presiones recesivas internas y externas sobre las economías de nuestros países. Se aprovechan de esas circunstancias los sectores que son los responsables por los inmensos retrocesos –recesiones, concentración de renta, exclusión social, entre tantos otros– para tratar que se retroceda a políticas de aquel periodo, cuando de lo que se trata es de hacer las correcciones de ruta y seguir avanzando por el sendero de las políticas que permitieron que países del continente consigan resistir a la más profunda y prolongada recesión del capitalismo en ocho décadas.

¿Democracia o capitalismo?

Al inicio del tercer milenio, las izquierdas se debaten entre dos desafíos principales: la relación entre democracia y capitalismo; y el crecimiento económico infinito (capitalista o socialista) como indicador básico de desarrollo y progreso. En este texto voy a centrarme en el primer desafío.

Boaventura de Sousa Santos / Question Digital

Contra lo que el sentido común de los últimos cincuenta años puede hacernos pensar, la relación entre democracia y capitalismo siempre fue una relación tensa, incluso de contradicción. Lo fue, ciertamente, en los países periféricos del sistema mundial, en lo que durante mucho tiempo se denominó Tercer Mundo y hoy se designa como Sur global. Pero también en los países centrales o desarrollados la misma tensión y contradicción estuvieron siempre presentes. Basta recordar los largos años de nazismo y fascismo.

Un análisis más detallado de las relaciones entre capitalismo y democracia obligaría a distinguir entre diferentes tipos de capitalismo y su dominio en distintos períodos y regiones del mundo, y entre diferentes tipos y grados de intensidad de la democracia. En estas líneas concibo al capitalismo bajo su forma general de modo de producción y hago referencia al tipo que ha dominado en las últimas décadas: el capitalismo financiero. En lo que respecta a la democracia, me centro en la democracia representativa tal como fue teorizada por el liberalismo.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Conquista y genocidio: el Día de Acción de Gracias y el 12 de octubre

Celebran los conquistadores, se regocijan de haber tenido la posibilidad de imponerse, de haberse acomodado en las tierras de otros, de haber llevado, en algunos casos, casi al borde de la extinción a los pueblos avasallados, de haber usufructuado el producto de su fuerza de trabajo, de haber saqueado las riquezas de sus territorios.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Al encuentro pacífico entre colonos europeos y los
wampanoag, le seguiría una guerra de exterminio

contra las poblaciones originarias de norteamérica.
El jueves pasado, 21 de noviembre, se celebró como todos los años en los Estados Unidos, el Día de Acción de Gracias. Es una de las más importantes fiestas nacionales de ese país y, tal vez, la fiesta familiar más significativa del año. Se celebra el agradecimiento de los colonos europeos que llegaron en el barco Mayflower a la actual Plymouth, en el estado de Massachusets, donde se encontraron una tierra arrasada por las enfermedades que habían sido propagadas por los anteriores europeos que habían pisado el lugar. Pero tuvieron la fortuna de encontrarse con "supervivientes" que les enseñaron a vivir en las hostiles condiciones con las que se encontraron.

Los europeos, ya desde ese momento “colonos”, es decir, gente que llegaba a poblar la tierra en la que les estaban enseñando a sobrevivir, agradecieron al dios de los cristianos, su dios, el dios cuyo culto habría de imponerse no solamente en el actual Plymouth, sino en todo el continente recién “descubierto”.

Honduras y México, el mismo libreto

El jefe de observadores de la OEA dijo que las elecciones en Honduras podrían “reparar la fractura creada por el golpe de Estado”. Esto ya no sucedió. Solamente sucederá si  como ha planteado José Manuel Zelaya se revisan las elecciones  través de un recuento de “acta por acta, urna por urna, pueblo por pueblo”.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Al recibir las noticias sobre las elecciones en Honduras del domingo 24 de noviembre de 2013, no pude sino recordar  mi primera experiencia de fraude electoral. Sucedió en la Guatemala de marzo de 1974 cuando a Efraín Ríos Montt y al Frente Nacional de Oposición la dictadura militar les robó las elecciones. Ese lunes 4 de marzo era cierta la derrota del candidato de la dictadura, Kjell Laugerud. Paulatinamente la TGW empezó a propalar que la mayoría de los guatemaltecos estaban equivocados, que el ganador era quien sabíamos perdedor. Aquel fraude se dio en otro contexto. Aquel año, Ríos Montt fue el candidato de un arco amplio de fuerzas democráticas y revolucionarias que buscaba abatir electoralmente a la dictadura. El fundamento de su elección como candidato opositor fue el refrán que reza: “no hay peor cuña que la del mismo palo”.