sábado, 29 de marzo de 2014

Monseñor Romero en El Salvador: la lucha por la memoria

La figura y el pensamiento de Romero en El Salvador de hoy, por lo tanto, alientan, unen, empujan y aclaran. Es decir, ayudan a recuperar la memoria de lo que son los salvadoreños, y a cimentar el futuro que quieren.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El lunes 24 de marzo recién pasado se conmemoró el 24 aniversario del asesinato de Oscar Arnulfo Romero, arzobispo metropolitano de San Salvador, a manos de la extrema derecha dirigida por Roberto D’Aubuisson.

No se trata de un aniversario más, sino de uno en el contexto del reciente triunfo del FMLN en las elecciones generales, que pusieron por primera vez a la cabeza del Poder Ejecutivo a un ex integrante de la comandancia general del otrora guerrilla y ahora partido político.

En el contexto de las celebraciones y actos políticos relativos al triunfo del FMLN, la imagen de Monseñor Romero ha estado permanentemente presente y lo está cada vez más, como símbolo del compromiso con los sectores populares por los que entregó su vida.

Un mundo que busca nuevos equilibrios

Los movimientos sociales y las organizaciones populares de todo el mundo, pero especialmente de nuestra América, deben estar atentos al curso de los acontecimientos internacionales, a las amenazas pero también a las oportunidades que se abren, y actuar con audacia en el contexto de esta transición hegemónica que vivimos en medio de la incertidumbre.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica


Quien se asome hoy, con sentido crítico, al estudio de las grandes tendencias de la política global, no podrá sino concluir que estamos en presencia de lo que podría ser el más importante reacomodo del sistema internacional de los últimos 25 años. En ese sentido, no debe verse como casualidad que sean precisamente los dos grandes actores del orden que emergió de la segunda posguerra mundial –Estados Unidos y la Federación Rusa, heredera geopolítica de la antigua Unión Soviética-, los que hoy aparezcan como protagonistas de escaramuzas diplomáticas y hasta militares, en las que trasluce una suerte de ajuste de cuentas que quedaron pendientes de saldar durante aquellos convulsos años de la década de 1990: los del triunfo del capitalismo salvaje y del pensamiento único neoliberal, en los que la hegemonía estadounidense se impuso sin resistencias en prácticamente todo el planeta.

Misión siglo XXI: Deslegalizar deslegitimando la Carta de las Naciones Unidas

Los tentáculos de la Carta de las Naciones Unidas y su extraordinaria impunidad planetaria son de conocimiento público, y es hora que las organizaciones como UNASUR, CELAC y ALBA concierten -en base a los hechos- una respuesta de principios y operativa a la legalidad y legitimidad de la OTAN, y de allí sus tentáculos en América Latina.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la Doctrina Monroe (basada en la frase «América para los americanos») puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.
Theodore Roosevelt (1904)

Frente al resurgimiento de los estándares armamentísticos de la otrora “Guerra Fría” y su amenazante presencia para el siglo XXI cabe preguntarnos la pertinencia en repetir hechos históricos de exterminio, opresión y aniquilamiento como recurso militar en la búsqueda de resolución de conflictos de carácter socio-político-económico. La lucha de los contrarios, la destrucción del débil y supremacía del fuerte, la visión única de lo estético, el desprecio de la diversidad y la asociación unilateral del sistema democrático con el modelo económico liberal nos seguirá sumergiendo en el fango maloliente de nuestros espejismos de desarrollo, paraíso de seres cosificados, en donde la lucha por el control del planeta se impone como realidad históricamente legitimada.

La industria mediática y la exdiputada Machado

María Corina Machado siempre ha estado vinculada a personajes injerencistas, violadores de derechos humanos y promotores del terror. La amistad con George W. Bush data desde el 2005, cuando el entonces presidente la recibió en la Oficina Oval.

Ángel Bravo / Especial para Con Nuestra América

María Corina Machado y Georg W. Bush
en la Casa Blanca, en el año 2005.
En los últimos tres lustros, desde que Hugo Chávez alcanzara el poder en Venezuela, y seguidamente el “fantasma” revolucionario recorriera América del Sur y parte de Centroamérica, las grandes corporaciones mediáticas defensoras del sistema capitalista, pasaron de tener un papel “discreto” a uno abiertamente partidarizado con los intereses de Washington en la región. Fueron decisivos en varios procesos electorales, satanizando y/o santificando personajes políticos. Y como si no fuera suficiente, contaron con el papel muy activo de los sectores más conservadores de la iglesia católica, que acuerparon y defendieron a gobiernos violadores de derechos humanos, incluyendo asesinatos y desapariciones. Los ejemplos más cercanos son las del cardenal Juan Luis Cipriani a la dictadura de Alberto Fujimori en Perú y la del cardenal Oscar Andrés Rodríguez involucrado en el golpe de Estado de Roberto Micheletti al presidente Manuel Zelaya en Honduras. A propósito, el flamante y “reformador” Jorge Mario Bergoglio, con más de un año en el papado, nada ha dicho de la participación de los lobos de su rebaño a favor de esos y de otros gobiernos.

Venezuela: Una nueva batalla

La gran responsabilidad del gobierno sigue siendo restablecer la normalidad en el funcionamiento de la economía. Aunque ha quedado claro que la derecha tiene objetivos políticos desestabilizadores, el soporte de su discurso está montado sobre las dificultades económicas y sobre ellas ha incidido su actuación, a partir de un plan bien estructurado que ya se conoció en tiempos de la Unidad Popular en Chile.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Las variables políticas que caracterizan la situación en Venezuela han tenido continuidad en marzo respecto de lo ocurrido desde el comienzo de la ofensiva violentista de la derecha iniciada el 12 de febrero, aunque se pusieron en juego nuevos componentes que establecieron una dimensión que cada vez marca el sello externo y mediático del problema.

En cuanto a la situación política, la misma pareciera estabilizarse con una clara victoria del gobierno ante la intentona de la derecha por derrocarlo. Permanecen remanentes de violencia que en el caso de  Caracas obedecen más a la necesidad mediática internacional de sostener el conflicto que al poder real de convocatoria de los partidos políticos. En la práctica, los manifestantes violentos no responden a los lineamientos del liderazgo político tradicional de los partidos de la derecha encarnados en  Henrique Capriles sino a uno emergente construido en torno a las figuras de María Machado y Leopoldo López. A ellos se les suma Antonio Ledezma, oscuro personaje de pasado adeco  que ha reconstituido sus prácticas represivas.

Panamá: La campaña presidencial promete más de lo mismo

Quedan menos de 40 días para que los panameños concurran a las urnas y elijan cerca de 900 mandatarios para un nuevo período de 5 años. El gran ganador de las elecciones será, sin duda, el próximo Presidente de la República. Manejará un presupuesto de cerca de 20 mil millones de dólares, presidirá sobre una economía que genera riquezas por cerca de 40 mil millones de dólares. También heredará una deuda (interna y externa) de 17 mil millones de dólares.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

En el plano militar el próximo presidente tendrá a su disposición un Ejército de cinco mil hombres distribuidos entre el Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) y el Servicio Naval Aéreo Nacional (SENAN), que entrena en misiones de control y represión en las áreas más marginadas del país (Darién, el golfo de Panamá y las comarcas indígenas).

EEUU trata de mantener un perfil bajo en sus operaciones militares en Panamá. El presidente Ricardo Martinelli y sus predecesores han sido muy liberales con la presencia de instructores y ‘especialistas’ de esa potencia en Panamá. El próximo primer mandatario heredará una política exterior sin rumbo aparente, prácticamente destruida en los últimos cinco años. Las acciones de los responsables de la Cancillería panameña han dejado al país sin aliados en América Latina y lo han convertido en una ‘bufonada’ a escala mundial.

La censura a la prensa: sus hilos invisibles

La censura  tiene hilos invisibles. Uno de ellos es la autocensura. El miedo a las represalias de diverso tipo.  Otro más es el flujo de dinero y prebendas. En suma, en estas sociedades de deplorables democracias neoliberales, garrote y zanahoria actúan con respecto a la prensa de la misma manera  en que actúan en otros medios.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

La censura a la prensa puede hacerse por diversas vías y será más efectiva cuanto más sutilmente se haga. En la época de las dictaduras militares o de los regímenes autoritarios en general,  la censura se hizo a través de la represión directa. Fueron  noticia común en aquellos años, el cierre de periódicos y medios  o el asesinato de periodistas por acciones en las que estaba comprometido el Estado. Hoy cuando se supone que hemos dejado atrás aquellos tiempos  y aquellos regímenes, la censura se hace a través de hilos invisibles.  Algunos de ellos son el servilismo y la corrupción que cumplen un papel importante. Obviamente no pueden hacerse generalizaciones que resultan en afirmaciones injustas, pero es sabido que en todas partes existen periodistas y periódicos que viven de los pagos  debajo de la mesa que reciben de los gobernantes de turno.

Anuncios de la vergüenza

En alguna ciudad latinoamericana donde no abundan los ricos precisamente, pueden leerse, uno tras otros, los siguientes anuncios publicitarios en enormes vallas callejeras: “Hay un mundo mejor… ¡Pero es más caro!”; o este otro: “El 0.000001 % aparece en nuestras listas. El resto nos lee. Revista Forbes”. Y en alguna publicación, elegantemente presentada en fino papel satinado: “¡Bienvenido a la clase!”, firmado por una lujosa marca de automóviles.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Vivimos en un mundo –así nos cansamos de escucharlo, más aún durante las dictaduras que asolaron nuestros países en estas últimas décadas– “occidental y cristiano”. Occidental, no sólo por la posición geográfica, eso está claro (el planeta no tiene Este y Oeste; eso es un código humano. ¿Quién inventó el Meridiano de Greenwich?). En todo caso, ello intenta significar diferencias de cosmovisiones: hay una línea imaginaria que separa tajantemente dos mundos, dos maneras de ver la vida. La nuestra, occidental, va de la mano de aquello de “cristiano”. Y se profese o no esta religión monoteísta basada en la figura de un Dios masculino, todopoderoso y a veces bastante sordo a nuestras súplicas, nadie puede escapar a la ideología cristiana dominante. Nos guste o no: ¡somos occidentales y cristianos! Ser, por ejemplo, musulmán o budista en nuestro medio no deja de constituir una excentricidad. Y nos guste o no también, vivimos en un mundo donde el consumo nos define. Dime qué consumes y te diré quién eres. Eso es Occidente.

Honduras: Agua, desarrollo y Derechos Humanos

Cuando el agua se convierte en mercancía y su acceso es desigual, tanto en calidad, como en cantidad  se violan los  derechos humanos individuales, comunitarios y el derecho de la Madre Tierra.

Juan Almendares / Especial para Con Nuestra América
Desde Tegucigalpa, Honduras

 “Dado que este registro “colonizador” ignora las “relaciones de la diferencia” y las “complejas dinámicas de la diversidad cultural”, la alternativa es “descolonizar” las realidades sociales (no sólo) latinoamericanas. Este proceso pasa por deconstruir- abandonar el discurso del desarrollo y pensar un tiempo-espacio actual, concebido como anti-desarrollo (para otros post-desarrollo), y por deconstruir los parámetros sobre los que se fundan las ciencias sociales eurocéntricas hegemónicas: disección de la realidad (economía, sociedad, política, Estado, etc.), acentuado antropocen- trismo en referencia al “mundo de la vida”, y escasa atención a los conocimientos y prácticas locales o del lugar”. Ivonne Farah y Fernanda Wanderley


Según Heráclito, “uno no puede bañarse dos veces en el mismo río”. Sin embargo, esto no ocurre en las  aguas encarceladas (represas) en donde el agua deja  de ser el movimiento de la unidad de la vida y de la Madre Tierra.

No se puede vivir sin agua. El agua contaminada con tóxicos, residuos industriales, metales que son liberados por el modelo extractivo minero (plomo, arsénico , cadmio, mercurio, níquel, aluminio, manganeso, cadmio  y otros), plaguicidas, fertilizantes, bifenilos policlorados de los transformadores eléctricos y microorganismos peligrosos para la salud,   son indicadores de la mala calidad de vida y el modo de vivir bajo condiciones de explotación humana y destrucción ambiental que tiene su fundamento en las relaciones  patriarcales, desiguales, de clase y género, expresadas en el racismo y la pobreza que ocasiona históricamente el capitalismo y las relaciones imperiales.

Colombia: Agenda ambiental y paz

El gobierno de Juan Manuel Santos inició los diálogos de La Habana con un rotundo no a la discusión del modelo económico, cuando es precisamente el cuestionamiento del modelo dominante, no solo en lo económico sino también en lo social y en lo político, condición necesaria para alcanzar una paz duradera que nos reconcilie como seres humanos y con la naturaleza.

Rafael Colmenares / Unión Libre Ambiental

Hace dieciséis años el gran ambientalista colombiano, Augusto Ángel Maya, respondía a la propuesta del entonces Ministro de Medio Ambiente de “sacar la naturaleza del conflicto”, señalando lo ingenuo e ilusorio de dicha idea pues “la naturaleza está en el centro del conflicto”[1].

Casi simultáneamente con la rotunda frase de Augusto un grupo de ambientalistas presentaron  en 1998, a la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil y a la Cumbre Social contra la Pobreza y por la Equidad, un documento que, leído hoy, resultó visionario,  “Nuestro Compromiso Político con el Cosmos”, un conjunto de propuestas de tipo programático, la inmensa mayoría aún vigentes, cuya redacción final fue encomendada a Gustavo Wilches Chaux. Dicho documento fue entregado poco después por ECOFONDO y otras organizaciones a la mesa de conversaciones establecida entre el Gobierno del Presidente Pastrana y las FARC, en el Caguán, como un aporte en la búsqueda de salidas al conflicto armado.

Colombia: La mano que firma

Con la misma mano con que Juan Manuel Santos firmó la destitución del alcalde Gustavo Petro, negando las medidas cautelares solicitadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, es posible que se haya destituido a sí mismo como artífice de la paz en Colombia.

William Ospina / EL ESPECTADOR

Todos sabemos que el alcalde Gustavo Petro no ha cometido ningún crimen. Es posible que haya incurrido en un error administrativo, que corrigió en tres días, y a eso tiene derecho todo gobernante.

Todos sabemos de qué manera se ha esforzado por combatir la corrupción, el peor de los males de la administración en Colombia, y por intentar, dentro de los cauces de la ley, cambiar cosas en una sociedad de privilegios e injusticias. Ahora que lo han destituido, y que él civilmente ha acatado la sanción injusta, no dejarán de ensañarse con él y de tratar de sacarle en clave shakespereana su tajada de carne.

Los presos de Guantánamo

Todo el mundo sabe a esta altura que vendrán como refugiados a Uruguay cinco presos: un palestino y cuatro sirios, que Estados Unidos mantiene en la cárcel de la base naval de Guantánamo, en territorio usurpado por la potencia imperialista a Cuba desde hace más de un siglo (año 1903).

Niko Schvarz  / Bitácora (Uruguay)

En realidad no son presos, sino secuestrados. Se trata de una buena noticia, que coloca a Uruguay en primer plano en la defensa de los derechos humanos en el terreno internacional.

La decisión afirmativa fue adoptada por el presidente José Mujica ante un pedido del presidente estadounidense Barack Obama.  En una conversación con la presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier, Mujica explicó que hace unos meses recibió la propuesta de su par de Estados Unidos, quien le dijo que pretendía cerrar la cárcel de Guantánamo y para ello le pidió la colaboración de recibir a cinco de los presos. Consta que el tema fue conversado también con el presidente cubano Raúl Castro en el entorno de la cumbre de la CELAC efectuada en enero pasado en La Habana, por razones que se expondrán en seguida.

Frida de América

Frida  asumió y enriqueció muchas de las tendencias que dominaron la política y la estética de su tiempo a partir de una indagación moderna y radical sobre su propia vida: su obra lleva hasta las últimas consecuencias la sensación de fragmentación que caracteriza al sujeto moderno.

Autorretrato con collar de espinas (1940).
José Antonio Figueroa / El Telégrafo (Ecuador)

Entre el caos que vive el México neoliberal y la polución insostenible de su capital, el barrio Coyoacán sobresale porque invita a ser recorrido por sus estancias y jardines y porque en él están depositadas algunas memorias de acontecimientos clave del siglo XX. Allí está la casa azul de Frida Kahlo, donde vivió con  Diego Rivera, y a muy pocas cuadras, la casa museo de León Trotski, donde viviera el líder de la Revolución Rusa  entre 1939 y 1940. Trotski y su esposa, Natalia Sedanova, habían arribado a México en 1937, protegidos por Kahlo y Rivera, quienes tramitaron ante Lázaro Cárdenas el asilo para la pareja de revolucionarios soviéticos, víctimas de los peores vejámenes del estalinismo.

Estados Unidos: ¿Y la izquierda?

Algunos dicen que ya se acabó la izquierda en Estados Unidos, otros que un nuevo movimiento popular progresista está a punto de estallar.

David Brooks / LA JORNADA

A pesar de las protestas contra  la élite de Wall Street,
no hay una alternative de izquierda en EE.UU
A pesar de brotes maravillosos de resistencia –entre inmigrantes, trabajadores de salario mínimo, defensores de derechos y libertades fundamentales, maestros y más– no hay algo que se pueda llamar “movimiento” popular de izquierda de dimensiones nacionales. De hecho, describir Estados Unidos ahora es describir un país donde es inexplicable la falta de una respuesta masiva a tantas guerras y acciones militares ilegales, la tortura, la violación de libertades fundamentales como las de expresión, de asociación, de privacidad y, sobre todo la peor desigualdad económica desde la gran depresión.

sábado, 22 de marzo de 2014

Los medios de comunicación en la coyuntura latinoamericana actual

La nueva arma mortal no tiene pólvora, ni esparce isótopos radioactivos. La nueva arma mortal se llama medios de comunicación de masas en manos de unas cuantas corporaciones que manipulan a su antojo en función de sus intereses corporativos, en alianza con las más reaccionarias fuerzas políticas.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Desde los ahora lejanos años 70, hay una discusión en América Latina sobre el papel que juegan los medios de comunicación como agentes ideológicos. En el contexto de las implicaciones políticas que había provocado la Revolución Cubana, y del proceso abierto en Chile con el triunfo de la Unidad Popular en 1970, Armand Mattelart y Ariel Dorfman escribieron varios libros sobre la “dominación ideológica” que se ejercía a través de los medios y las industrias culturales, el más conocido de los cuales fue Para leer al Pato Donald.

Esta preocupación sobre el papel de los medios en la lucha ideológica de la época nacía por el creciente papel que tenían, a raíz de la revolución tecnológica de la posguerra, uno de cuyos principales componentes es, precisamente, el de los sistemas de la comunicación y la información. Los Estados Unidos de América comprendieron tempranamente el papel fundamental que tenía la “conquista de mentes y corazones” que se podía lograr a través de los periódicos, la televisión y la radio, y también el entretenimiento. De ahí que la industria editorial y cultural pasara a ocupar un rango importantísimo en la estrategia de difusión de una determinada visión acorde con sus intereses, no solo del mundo sino de la coyuntura política.