jueves, 21 de mayo de 2015

El mayor espectáculo del imperio

Se acercan las elecciones presidenciales 2016 en Estados Unidos, empieza el espectáculo. No faltará quien diga ¿y qué?

Fander Falconí / El Telégrafo (Ecuador)

La presencia de un presidente demócrata en la Casa Blanca no siempre ha significado un gran beneficio para Latinoamérica, pero hay cambios que serían inconcebibles en un régimen republicano. Algunos ejemplos: la normalización de relaciones diplomáticas con Cuba y las negociaciones nucleares con Irán. Por eso, aunque veamos de lejos esos comicios, esperamos que no se radicalice más la superpotencia estadounidense.

Hoy la abanderada demócrata es Hillary Clinton, exprimera dama, legisladora y ministra de Estado; es la favorita en las primarias demócratas y puede ganar luego a los republicanos. Algunos políticos progresistas hacen una mueca al oírlo, dada la amistad de los Clinton con elementos de Wall Street; otros dicen con cinismo que sin dinero no hay campaña. Las celebridades de Hollywood, como Robert De Niro y Jennifer López,  también abren sus jugosas billeteras y lujosas carteras a favor de la candidata.

sábado, 16 de mayo de 2015

Salir de Guatemala para caer en Guatepeor

En Guatemala, la vicepresidenta Roxana Baldetti renunció. Lo hizo acorralada por los fuertes indicios de estar vinculada a una red de evasión de impuestos que era comandada por su secretario privado.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Las denuncias de corrupción en la élite política
guatemalteca activaron la movilización social en el país.
En Guatemala, la vicepresidenta Roxana Baldetti renunció. Lo hizo acorralada por los fuertes indicios de estar vinculada a una red de evasión de impuestos que era comandada por su secretario privado.

Su caso no es, sin embargo, una excepción. Forma parte de un problema estructural que prevalece en el país desde, por lo menos, los años 80. A su sombra han florecido fortunas que hacen de este país, cuyos índices de pobreza solo son comparables con los de Haití y Honduras, uno de los que más millonarios tiene en Centroamérica.

Guatemala: Se fue Roxana, la gruesa

La mano dura de Pérez Molina se ha convertido en un par de manos sucias. ¿Seguirá soportando Guatemala la corrupción?

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Roxana Baldetti, exvicepresidenta de Guatemala.
En enero de 2011, Julio Ligorría  hizo una entrevista televisiva a  la entonces poderosa jefa de bancada del Partido Patriota, Roxana Baldetti. Resulta estremecedor ver esa entrevista hoy cuando Baldetti ha renunciado a la vicepresidencia de la república,  en medio de un escándalo mayúsculo de corrupción y un enorme repudio popular. En aquella entrevista, cuando su destino político era prometedor, Baldetti expresó que  no había algo  más dignificante que salir con la frente levantada después de haber ocupado  la más alta magistratura del país. Ella tenía dos poderosas razones que avalaban su voluntad de lucha contra la corrupción: sus dos hijos. Quería salir de sus funciones públicas sintiéndose orgullosa de sus hijos y que sus hijos sintieran orgullosos de ella. Por ello solamente una cosa le había pedido al eventual candidato del PP a la presidencia de la república: que al llegar  a la misma le permitiera contar con un equipo de cuarenta funcionarios que se dedicarían a fiscalizar a los integrantes del futuro gobierno de Pérez Molina. ¿Fue ese equipo incapaz de advertir que su propio secretario privado era el cabecilla de la organización criminal que hacía contrabando aduanero?

Guatemala: Políticos profesionales: ¿son “enfermos”, o nos agarran de tontos?

Los acontecimientos que se están viviendo en estos momentos en la tierra del quetzal dan una esperanza, pues abren la posibilidad de mostrar que política es “gente levantando la voz”, protestando por sus derechos vulnerados, tomando parte real en los asuntos que le conciernen. Quizá esa es la única manera de hacer política: abriendo los ojos y yendo más allá de las mentiras institucionalizadas.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Estamos tan acostumbrados a la mentira “oficializada” de los llamados políticos profesionales que eso ya no nos sorprende. Es parte de la institucionalizada explotación y manipulación que campea en las relaciones de poder. “Construiremos un puente”, dijo exultante algún candidato en campaña; “pero…, aquí no hay río, doctor”, le indicaron por lo bajo. “Entonces… ¡construiremos un río!”. La mentira es parte sustancial de la profesión de “político”.

Inmediatamente, entonces, debe aclararse qué entender por política. Tal como están las cosas, vale la sarcástica definición de Paul Valéry: “Es el arte de impedir que la gente se entrometa en lo que realmente le atañe”. Y deberíamos agregar: “haciéndole creer que decide algo”. La política en manos de una casta profesional de políticos termina siendo en muchos casos (¿en todos?) una perversa expresión de manipulación de los grupos de poder, lo cual no tiene nada que ver con la repetida idea de democracia, de gobierno del pueblo y rimbombantes palabras que no se cree nadie. Aunque votemos cada cierto tiempo, las reales relaciones de poder van por otro lado, no se deciden en una urna.

La cadena perpetua para el represor suizo-guatemalteco, un nocaut contra la impunidad

La justicia del Cantón de Ginebra –Cámara Penal de Apelaciones - ratificó este martes 12 de mayo la cadena perpetua de junio del 2014 contra Erwin Sperisen, ex director de la policía de Guatemala en la década pasada.

Sergio Ferrari / Especial para Con Nuestra América
Desde Ginebra, Suiza

Erwin Sperisen, represor guatemalteco.
Once meses después de la primera sentencia del Tribunal Criminal del mismo cantón la ratificación del veredicto constituye jurídicamente un nuevo paso contra la impunidad internacional.

Entre el 5 y el 12 de mayo los siete jueces debieron optar entre los contra argumentos de la defensa y el acusado y las pruebas presentadas por la fiscalía, en torno a las ejecuciones extrajudiciales que se le imputan al ex policía conocido como el “El Vikingo” por su porte físico y la arrogancia de su mando.

Panamá: Ojo al enemigo principal

Panamá acaba de pasar por una catástrofe de la cual aún demorará en reponerse. Los daños a la moralidad pública, a la confianza en la justicia y las instituciones, y las lesiones al tesoro nacional y a la economía popular, además de ser enormes, dejaron heridas que  no cicatrizarán enseguida.

Nils Castro / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Para superar ese trauma nuestra sociedad necesita completar una extensa y profunda aplicación de la justicia, que apenas recién empieza, y concretar una drástica reforma del sistema político vigente.

Esa acción de la justicia es obstaculizada por un sistema judicial endeble y una jauría de mercenarios del derecho. Solo una tenaz movilización de las presiones sociales y de los actores honestos que quedan en algunos medios de comunicación puede impulsar ese saneamiento de la vida sociopolítica y económica nacional. A su vez, la reforma política es paralizada por los negociantes y legisladores que lucran en el sistema que es necesario remplazar, quienes todavía controlan los medios establecidos para cambiarlo.

Revolución, teoría e ideología

Las ideas que regirán el mundo de los próximos años provendrán del resultado de una batalla decisiva entre la irracionalidad destructiva del capitalismo decrépito y la racionalidad científica de la Revolución. Y ésta tendrá sus raíces en la asunción latinoamericana del legado histórico e internacional, en pensamiento y acción anticapitalista, frente a la coyuntura actual.

Luis Bilbao / americaxxi.com.ve

¿Qué ideas regirán el mundo de los próximos años? Medio siglo atrás, cuando leudaban las grandes movilizaciones obrero-estudiantiles con epicentro en Francia, México y Argentina –con Vietnam como símbolo de resistencia antimperialista– algunas voces aisladas comenzaron a insistir en una noción a contramano de aquel formidable auge social: confusión y fragilidad teórica primaban en el sustento ideológico de quienes protagonizaban aquellas batallas desde posiciones dirigentes.

No era evidente. No fue motivo de preocupación dominante. En América Latina pretender revalidar la teoría –es decir, afilar las armas conceptuales con aval científico– podía ser confundido con indecisión para la acción. Europa aceleraba por su propio camino: fuga hacia abstracciones con formulaciones impenetrables, de un reformismo dominante durante el medio siglo anterior, o de un dogmatismo ampuloso y vacío.

La democracia comienza en los territorios

¿Nos dirigimos acaso hacia una sociedad totalitaria de escala global, bajo la piel de la “democracia”? ¿O algo peor, estamos siendo conducidos al colapso y el fin de la especie? Como he estado insistiendo, sostenemos la tesis de que existe ya, que se está construyendo, en ciertos entramados sociales del mundo una tercera opción, que de manera sigilosa, con “pies de paloma” (Nietzsche) y en silencio, se ha ido extendiendo y multiplicando.

Víctor M. Toledo / LA JORNADA

El mundo moderno está en crisis y es necesario reinventarlo. Para salir del túnel, es necesaria una transformación profunda, una mutación civilizatoria. Pero como afirmó A. Einstein, no podemos crear un nuevo orden utilizando el mismo modo de pensamiento con el que fue construido el que deseamos remplazar. E. Leff, por su parte, insiste en que la crisis es antes que todo una crisis del conocimiento, y B. de Sousa Santos afirma que “la comprensión del mundo excede en mucho a la comprensión europea del mundo” (ver), que es como decir la comprensión científica “normal” de la realidad.

Cómo reproducimos la cultura del capital

La cultura del capital educa para verse primero a sí mismo y no preocuparse de los demás y del bien común. Este, ya lo hemos dicho varias veces, vive en el limbo desde hace mucho tiempo.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

En el artículo anterior –La cultura capitalista es anti-vida y anti-felicidad– intentamos, teóricamente, mostrar que la fuerza de su perpetuación y reproducción reside en la exacerbación de un aspecto de nuestra naturaleza, que consiste en el afán de autoafirmarse, de fortificar el propio yo para no desaparecer o ser engullido por los otros. Pero difumina e incluso niega el otro aspecto, igualmente natural, el de la integración del yo y del individuo en un todo, en la especie, de la cual es un representante.

Sin embargo no es suficiente detenernos en este tipo de reflexión es insuficiente. Junto a ese dato originario existe otra fuerza que garantiza la perpetuación de la cultura capitalista. Es el hecho de que nosotros, la mayoría de la sociedad, internalizamos los “valores” y el propósito básico del capitalismo, que es la expansión constante del lucro, que permite un consumo ilimitado de bienes materiales. Quien no tiene, quiere tener, quien tiene quiere tener más, y quien tiene más dice: nunca es suficiente. Y para la gran mayoría, la competición y no la solidaridad y la supremacía del más fuerte prevalecen sobre cualquier otro valor en las relaciones sociales, especialmente en los negocios.

Crisis y colapso: desafío inédito

La idea de crisis está asociada a periodos de cambios, desorden, inestabilidades y turbulencias que interrumpen el desarrollo normal de las cosas, para luego de cierto tiempo volverse a una nueva normalidad, pero modificada. En las crisis pueden emerger factores de orden que darán a lo nuevo una diferente fisonomía.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Una de las dificultades que afrontan los movimientos antisistémicos y quienes seguimos empeñados en construir un mundo nuevo consiste en que no logramos acertar en la definición de lo que está sucediendo ante nuestros ojos. A grandes rasgos, coexisten dos miradas no necesariamente contrapuestas, pero bien diferentes: quienes sostienen que estamos ante una crisis, mayor aún que las crisis cíclicas de la economía capitalistas, y los que tendemos a considerar que la humanidad está siendo llevada a una situación de colapso por el sistema.

Poder y política en los tiempos de la crisis

La idea de que el mercado libre surge ‘naturalmente’ (y su corolario que cualquier intervención estatal sobre las relaciones de mercado es ‘artificial’) es falsa y peligrosa. La realidad es que el mercado es una criatura del poder del estado. Los arquitectos de la nueva generación de acuerdos comerciales lo saben bien.

Alejandro Nadal / LA JORNADA

Hoy se están negociando en secreto los dos acuerdos comerciales más grandes de la historia del neoliberalismo: el Acuerdo transpacífico de asociación económica (ATP) y la Asociación transatlántica para el comercio y la inversión (ATCI). Son acuerdos extraños porque después de la gran orgía de liberalización comercial de los años noventa es difícil concebir qué más se puede hacer para “abrir las puertas del libre comercio”. La retórica sobre “desatar las fuerzas del crecimiento económico” se antoja anacrónica en el contexto de una globalización neoliberal que desembocó en el estancamiento y la crisis. Y es que los nuevos acuerdos no tienen casi nada que ver con el “libre comercio” y casi todo con el objetivo de acrecentar y consolidar el poder de las corporaciones gigantes que dominan la economía del planeta.

Una alcantarilla abierta

La explotación simultánea de todas las reservas mundiales de petróleo equivaldría al ‘Apocalipsis ahora’, usando el título del novelista Joseph Conrad. Sabiendo eso, las firmas petroleras están negociando este momento con esas reservas. Las multinacionales petroleras están literalmente negociando con activos tóxicos.

Fander Falconí / El Telégrafo (Ecuador)

“Las empresas petroleras insisten en su derecho de usar nuestra atmósfera como una alcantarilla abierta”. No son palabras de un activista de una ONG, ni siquiera las dijo el gobernante de un país del Sur. Esta frase lapidaria fue pronunciada este año 2015 por Al Gore, exvicepresidente de Estados Unidos, el país de donde proviene la mayoría de estas multinacionales.

El mismo exmandatario estadounidense hizo una analogía entre el cambio climático y el cólera, para aclarar su comentario. Recordó cómo, en 1854, el médico británico John Snow comprobó que el cólera aparecía donde se consumía agua contaminada por heces, es decir, en lugares donde se mezclaban las acequias con alcantarillas abiertas. La analogía entre atmósfera y alcantarilla es clara. Si el petróleo se quema en la atmósfera, se acelera el cambio climático a niveles letales. “Energía sucia equivale a clima sucio”, concluye Al Gore y recomienda exigir cada vez mayores tributos a los hidrocarburos que se vayan a quemar como combustibles. No obstante, no lo hizo cuando pudo. Su administración (la del presidente Bill Clinton) no se comprometió decididamente a favor de la ecología.

Las corporaciones y su secreta toma del control

Las reglas y regulaciones determinan en qué tipo de economía y sociedad viven las personas. Dichas reglas y regulaciones afectan el poder de negociación relativo, con importantes implicaciones para la desigualdad, que es un problema creciente en todo el mundo. La pregunta es si debemos permitir que las corporaciones ricas usen disposiciones ocultas en los llamados acuerdos de comercio para dictar cómo vamos a vivir en el siglo XXI.

Joseph Stiglitz / Projecto Syndicate

Estados Unidos y el mundo están imbuidos en un gran debate sobre los nuevos acuerdos comerciales. Tales pactos solían ser llamados “acuerdos de libre comercio”; en los hechos, eran acuerdos comerciales gestionados, es decir, estaban adaptados a la medida de los intereses corporativos, que en su gran mayoría se encontraban localizados en EE.UU. y la Unión Europea. Hoy en día, con mayor frecuencia, tales tratos se denominan como “asociaciones”; por ejemplo, el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP). Sin embargo, dichos acuerdos no son asociaciones entre iguales: EE.UU. es quien, de manera patente, dicta los términos. Afortunadamente, los “socios” de Estados Unidos están cada vez más obstinados.

A 70 años del fin de la Gran Guerra Patria

Este aniversario debe perpetuarse en la memoria de todos los luchadores anti fascistas y de aquellos que no aceptan imposiciones y amenazas como forma de relacionarse en el escenario internacional. El heroísmo sin límites de los que cayeron, en primer lugar de los pueblos de la Unión Soviética debe ser recordado siempre como un gran ejemplo de solidaridad internacional en la búsqueda de la paz.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Cuando escribo estas líneas, en Moscú se hacen los aprestos finales para conmemorar el 70 aniversario de la derrota del fascismo en la segunda guerra mundial. El pueblo soviético la denominó Gran Guerra Patria y aunque el acto principal se realiza en la capital rusa, esta fecha debería ser celebrada como una victoria de toda la humanidad contra la expresión más despiadada que el capitalismo haya adquirido en toda su existencia.

Victoria sobre el fascismo: celebrar y no olvidar

La lucha por la paz tiene un carácter antiimperialista cardinal hoy más que nunca. Celebremos  la victoria sobre el fascismo, en su setenta aniversario, para honrar a los héroes, pero permanezcamos  alerta para  prevenir y no olvidar.

Juan Félix Montero Aguilar / Especial para Con Nuestra América

Por supuesto que en modo alguno es el propósito de este artículo  restar méritos a la gesta heroica del pueblo soviético y de todos los luchadores antifascistas en la ll guerra mundial, su contribución a la paz mundial es  imperecedera. Pero como lo advirtió el poeta[1], la perra que engendró al fascismo siguió en celo y pariendo (con el perdón de la raza canina). La definición que desde los años treintas diera Jorge Dimitrov[2] del carácter del fascismo, fue acertada en su tiempo y cobra cada vez más vigencia.