“Un mundo feliz” nos ayuda a comprender mejor el alcance de
los riesgos y peligros que se presentan ante nosotros cuando de nuevo, en todos
lados, “progresos científicos y técnicos” nos enfrentan a desafíos ecológicos
que hacen peligrar el futuro del planeta. Y de la especie humana.
Ignacio Ramonet / LA
JORNADA
Se cumplen 80 años de la
primera edición (1935) en lengua española de la gran novela rupturista Un
mundo feliz (se había publicado tres años antes en inglés), del filósofo y
escritor visionario Aldous Huxley.
Y ante tanta “felicidad
artificial” en nuestros días, tantas manipulaciones y tantos condicionamientos
contemporáneos, cabe preguntarse: ¿será útil releer hoy Un mundo feliz?
¿Es acaso necesario retomar un libro publicado hace más de 80 años, en una
época tan alejada de nosotros que Internet no existía e incluso la televisión
aún no había sido inventada? ¿Es esta novela algo más que una curiosidad
sociológica, un best seller ordinario y efímero del que se vendieron, en
el año de su publicación, en inglés, más de un millón de ejemplares?














