La violencia
descontrolada continúa en el país, y eso, más allá de pomposas declaraciones,
tiene una lógica. Tal violencia va de la mano de la corrupción y la impunidad
reinante. La “ineficiencia” del Estado –que, sin dudas, la hay– es un corolario
de esa corrupción e impunidad.
Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de
Guatemala
En Guatemala, el
principal hospital del seguro social se llama Hospital Roosevelt.
Recientemente, hace poco más de una semana, sucedió ahí un trágico suceso: un
grupo de pandilleros fuertemente armados (con fusiles de asalto y chalecos
antibala) rescataron a un miembro de su pandilla, la Mara Salvatrucha, para lo
que abrieron fuego indiscriminadamente matando a 7 personas (dos
guardiacárceles, dos trabajadores del hospital y tres pacientes), e hiriendo a
una docena más. Fue un hecho que conmocionó fuertemente a la ciudadanía. Esto es resultado de un fenómeno complejo que
debe abordarse desde una multitud de aristas. Lecturas simplistas y opiniones
viscerales no permiten entender realidades tan complicadas.