sábado, 8 de septiembre de 2012

Colombia: Paz con imaginación

Las guerras sucesivas han sido en Colombia el obstáculo para acceder a la modernidad. Nuestro desafío actual es ser capaces de inventar el futuro.

William Ospina / El Espectador

A lo largo del siglo veinte padecimos las consecuencias de esa guerra de tres años que se llamó “la guerra de los Mil Días”. A otra guerra de mediados de siglo, que duró quince años, para no llamarla “la guerra de los Cinco mil días”, le dimos el nombre genérico de La Violencia. ¿Qué nombre le daremos a la guerra actual entre el Estado y las guerrillas, que ha enlutado los hogares colombianos durante cincuenta años y que nos dolería llamar “la guerra de los 18 mil días”?

Ya se oye decir que las negociaciones de paz deben ser rápidas, que hay mucho peligro en un diálogo que se prolongue demasiado, y es verdad que todos necesitamos que los acuerdos lleguen pronto: a nadie le agradan largos períodos de incertidumbre. Pero conviene estar vacunados contra la impaciencia. Una guerra de 18 mil días, que ha cobrado jornada tras jornada su cuota de muertos, zozobra y angustia, y su tajada del presupuesto de todos, no sólo debe ser acabada, sino que su final debe conjurar el peligro del rebrote de guerras semejantes. Tan fundamental como la entrega de las armas es desarmar los espíritus, y para ello los combatientes tienen que encontrar un destino digno y útil en la sociedad.

Las paz del extractivismo en Colombia

Para los movimientos, el fin de la guerra no es la paz, sino la continuación de la lucha en un escenario más favorable. Ahora se preparan para seguir “caminando la palabra”, defendiendo sus territorios de las multinacionales. Se avecina la “paz del extractivismo”, y con ella un nuevo ciclo de luchas de los de abajo.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

La lucha entre la guerrilla y el Estado fue una verdadera guerra de clases en Colombia. El joven campesino liberal Pedro Marín se convirtió en Manuel Marulanda cuando la violencia, iniciada con el asesinato del jefe del Partido Liberal Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948, lo forzó a huir al monte para salvar la vida. El bogotazo, el levantamiento popular urbano en respuesta al crimen, fue el epicentro de una guerra entre conservadores y liberales que en 10 años segó la vida de 200 mil colombianos.

Los campesinas pobres no fueron incluidos en el Frente Nacional que en 1958 selló la paz entre el poder conservador y los “doctores” liberales de las ciudades, porque la guerra se hizo para robarles la tierra y desorganizarlos como clase. Para sobrevivir se convirtieron en guerrilleros, crearon autodefensas y, con el tiempo y los desengaños, se hicieron comunistas. De esas confluencias nacieron las FARC en 1966, abriendo una nueva etapa en las luchas campesinas.

El papel de Panamá en las negociaciones de paz en Colombia

En esta nueva situación le corresponde a Panamá asumir un rol mediador que contribuya a la paz. No es una tarea difícil, Panamá tiene una larga experiencia sobre este terreno y tiene los mediadores mejor preparados para ese oficio. A los gobernantes panameños les falta visión de mundo y, aún más, voluntad política.

Marco A. Gandásegui, h. / ALAI

Las recientes declaraciones del presidente Juan M. Santos y el dirigente máximo de las FARC, Rodrigo Londoño, anunciando el inicio de negociaciones de paz, presagian un nuevo escenario para Colombia. Fueron pocos los sorprendidos en ese país por la noticia. No es la primera vez que ambas partes se sientan para iniciar conversaciones de paz. Desde la década de 1950, cuando el pueblo colombiano – representado por el Ejército Popular de las FARC - se alzó en armas contra la clase terrateniente de ese país, ha habido muchas conversaciones de paz.

No podemos opinar sobre la forma en que Washington reaccionó ante la noticia. Las agencias de inteligencia norteamericanas, el gobierno y sus voceros mediáticos han caído en el silencio más absoluto. Las cadenas de televisión han reproducido la noticia sin comentarios, como si se tratara de un alza del precio del café o inundaciones en Santa Marta.

EEUU ha invertido en los últimos diez años más de 50 mil millones de dólares sólo en ventas de armas a Colombia. Bogotá es una pieza clave en la geopolítica hemisférica de Washington. Si Colombia tomara un camino más moderado – parecido a Brasil o Uruguay – en su política exterior, le daría un golpe certero a los objetivos hegemónicos de EEUU en la región.

Chile: Estudiantes abren las grandes alamedas

Los estudiantes que hoy se toman las calles y las escuelas, están abriendo las grandes alamedas que anunció Allende minutos antes del fogonazo final. Los jóvenes -y adolescentes- se han hecho cargo de reiniciar la lucha por justicia e igualdad. Están despertando al pueblo y convocándolo a dignificar la política.

Manuel Cabieses Donoso / Revista Punto Final

La juventud chilena protagoniza el reclamo por cambios profundos en Chile.
Se cumplen 39 años de la traición militar -alentada por Estados Unidos- que aplastó el proyecto de libertad e igualdad más hermoso que el pueblo chileno haya gestado en 200 años de vida republicana. El gobierno derrocado se proponía construir -en palabras del presidente Salvador Allende- “el socialismo en forma progresiva, a través de la lucha consciente y organizada en partidos y sindicatos libres. Nuestra vía, nuestro camino, es el de la libertad. Libertad para la expansión de las fuerzas productivas, rompiendo las cadenas que hasta ahora han sofocado nuestro desarrollo” (1)La vía chilena al socialismo planteaba la igualdad “para superar progresivamente la división entre chilenos que explotan y chilenos que son explotados”. Ese reclamo de igualdad -“imprescindible (decía Allende) para reconocer a cada hombre la dignidad y el respeto que debe exigir”-, es el mismo que el pueblo exige hoy, sobre todo a través de las demandas y movilizaciones de los estudiantes. Allende cometió errores pero no era un iluso -un soñador sí, como todo revolucionario-. Conocía nuestra historia y sabía los riesgos de la tarea que proponía. Lo anticipó con lucidez: “Las pocas quiebras institucionales fueron siempre determinadas por las clases dominantes. Fueron siempre los poderosos quienes desencadenaron la violencia, los que vertieron la sangre de chilenos, interrumpiendo la normal evolución del país. Así como cuando Balmaceda, consciente de sus deberes y defensor de los intereses nacionales, actuó con la dignidad y el patriotismo que la posteridad ha reconocido”.

La lucha contra la impunidad en Guatemala

Les animamos a seguir de cerca los procesos, a acompañar a las organizaciones de derechos humanos, los abogados/as,  los sobrevivientes, las familias... para que el esfuerzo realizado durante tantos años en pro de la Justicia resulte en la condena de los responsables de los horrendos crímenes que afectan a toda la Humanidad y que no se pueden ni olvidar ni amnistiar.

Sofía Duyos / Madrid Paz y Solidaridad - CC.OO.

La lucha contra la impunidad sigue en Guatemala
Estimados amigos y amigas:

Les enviamos algunas buenas noticias de la lucha contra la impunidad en Guatemala:

- El 31 de agosto niegan la amnistía a Ríos Montt en el caso abierto contra él por autor intelectual de la masacre de Dos Erres. El proceso debe continuar. http://noticiascomunicarte.blogspot.com/2012/09/niegan-amnistia-rios-montt-y-sera.html 

- Quedan pendientes por resolver algunos incidentes frívolos interpuestos por los abogados del General Ríos Montt en el caso por genocidio. El general está bajo arresto domiciliario. El juez a cargo del proceso es Miguel Ángel Gálvez. AJR y CALDH son los querellantes adhesivos o acusación particular en el proceso. Visiten www.caldh.org

- El 21 de Agosto de 2012  Pedro García Arredondo fue sentenciado a 70 años de prisión por haber participado en la desaparición forzada del estudiante universitario Edgar Enrique Sáenz Calito. Es la cuarta condena por desaparición forzada en Guatemala, un país que ha sufrido 45.000 de estos crímenes. Pedro García Arredondo tiene orden de busca y captura dictada por la Audiencia Nacional Española y entre los casos emblemáticos que se le atribuyen están:  1. La quema de la embajada de España en Guatemala. 2. La desaparición forzada de Alaíde Foppa  3. El asesinato de Oliverio Castañeda de León secretario general de la AEU. 4. El asesinato de Manuel Colom Argueta  5. El asesinato de Alberto Fuentes Mohr. http://www.rtve.es/noticias/20120822/condena-guatemala-exjefe-policial-acusado-del-asalto-embajada-espanola-1980/559310.shtml

El Estado de malestar

La destrucción deliberada del Estado de bienestar conducirá a la entronización de un Estado de malestar de siniestros perfiles. Pero esto no acaba así. Nuevos movimientos se están gestando, uniendo indignados y sindicatos. Y de ahí puede surgir un nuevo Estado y un nuevo bienestar.

Manuel Castells / Cubadebate

El Estado de bienestar: víctima de la tiranía financiera
Lo que estamos viviendo en el contexto de la crisis, en España y en el mundo, es la transición del Estado de bienestar al Estado de malestar. En la convención republicana de Estados Unidos, que tuvo lugar en Tampa esta semana, se aclamó un programa calcado del presupuesto que presento en el Congreso Paul Ryan, el líder más carismático de la derecha. Recortes presupuestarios a tope en las prestaciones sociales, reducción masiva de impuestos a los más adinerados y a las grandes empresas y mantenimiento de impuestos a los sectores medios y bajos.

Así se supone que se reduce el déficit presupuestario (sobre todo por los recortes) y se estimula la inversión (porque se espera que los ricos inviertan con el dinero disponible en contra de la evidencia empírica de los últimos 20 años). Pero, ¿que más da? Ya se encuentran siempre economistas a sueldo para hacer una gráfica que justifique cualquier cosa. Se trata de quien tiene el poder de hacerlo. Los republicanos controlan la Cámara de Representantes, gracias a la ingenuidad de Obama. Y si Romney y Ryan llegan a la Casa Blanca, será el llorar y el crujir de dientes para la castigada sociedad estadounidense, con el apoyo de la mayoría de hombres blancos que son tan racistas como antigobierno por ideología.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Apoyar a Chávez en Venezuela es un imperativo de las izquierdas latinoamericanas

Chávez ha sido fundamental en cimentar una nueva forma de vinculación de los países latinoamericanos entre sí, y entre éstos y los Estados Unidos de América. No ha sido el único, es cierto, pero ha sido piedra de toque. Por primera vez en toda nuestra historia hemos tenido posiciones dignas e independientes en esta parte del mundo, y el imperio del Norte ha visto restringirse su paso omnipotente. No es poca cosa.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Chávez concentra su apoyo en los sectores populares.
Falta poco más de un mes para las elecciones en Venezuela y la derecha ha desatado una furibunda campaña de terror en contra del presidente Chávez. No es para menos; según las últimas encuestas, éste tendría más de 20 puntos sobre el candidato de la oposición y en el poco tiempo que resta no tendría forma de remontarlo. Esta campaña anti-Chávez no es solamente venezolana. Como todo el mundo pudo verlo en la convención republicana, la derecha norteamericana lo sitúa poco menos que como un demonio al que hay que extirpar como parte de la cruzada que busca romper con lo que ellos llaman el eje del mal, del cual también formaría parte Cuba en América Latina.

La presidencia de Chávez en Venezuela ha posibilitado avances importantísimos no solamente en ese país sino, en general, en todo el subcontinente. No entraremos a pormenorizar los avances que han conocido en ese país durante todos estos años. Lo cierto es que “el pobrerío” venezolano ha visto, por primera vez en su historia, que un gobierno se preocupa por ellos y logra mejorar su nivel y calidad de vida.

El desarrollo que consume, nos consume

Las nociones dominantes de progreso y desarrollo, que condicionan  nuestras relaciones con el medio natural, se encuentran en una profunda crisis. Los informes de agencias y organismos internacionales solo nos revelan los riesgos inminentes y los umbrales que está cruzando la civilización capitalista, sin reparar en las implicaciones que esto tiene para la vida humana.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

América Latina: la región más urbanizada del mundo.
Vista de la ciudad de San Pablo, Brasil.
Un reciente informe presentado por el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat) caracteriza a América Latina como la región más urbanizada del mundo y, al mismo tiempo, la más desigual. Con casi el 80% de su población (unos 468 millones de personas) viviendo en zonas urbanas, esta expansión –por sus dimensiones e intensidad en las últimas décadas- tiene consecuencias directas en la formación de barrios marginales y cinturones de miseria en la periferia de las grandes metrópolis; en el aumento de la pobreza y la desigualdad, la violencia y la inseguiridad; y evidentemente, impacta el medio ambiente por la colonización de espacios para viviendas  (incluso en zonas de riesgo) y desarrollos inmobiliarios, y la mayor demanda de medios de transporte, con su consecuente contaminación: en 2008, se calculaba que el 20% de la población adulta latinoamericana tenía un vehículo motorizado (BBC Mundo, 22/08/2012).

Este panorama descrito por ONU-Habitat guarda estrecha relación con los resultados del informe GEO-ALC 3 (2010), del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que advierte sobre las presiones que ejercen las modalidades de desarrollo predominantes (que en general, salvo excepciones parciales, se definen por su vocación extractivista, maquilera y de venta de servicios, en el marco de un  capitalismo periférico y tardío) sobre el medio natural y social latinoamericano.

Comunidades de Población en Resistencia en Guatemala: un ejemplo de democracia de base

En la olvidada Guatemala, en Centroamérica, cuna de una de las civilizaciones más antiguas y esplendorosa de la historia: los mayas (seguramente “de moda” en los próximos meses, dada la manoseada “profecía maya” del fin del mundo, que moverá bastante turismo) hay un ejemplo encomiable de democracia directa: las Comunidades de Población en Resistencia. 

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Pocos conceptos hay tan manipulados como el de “democracia”. En su nombre se puede hacer cualquier cosa, por ejemplo, invadir países y masacrar a gran cantidad de población. Su supuesta “defensa” irrestricta permite las peores tropelías, y la guerra “por la democracia” es una de sus más incomprensibles formulaciones: ¿matar a otro para defender la libertad? No hay dudas que la imaginación humana da para mucho.

El sistema capitalista actual, dominante largamente a escala planetaria, se atribuye como una de sus notas distintivas el ejercicio de la democracia. Así, dicho con cierta cuota de ampulosidad (“democracias de mercado”, por ejemplo), la democracia sería un bien en sí mismo, y su sola mención tendría un poder casi mágico, sinónimo de corrección, buen camino y luz en el medio de las tinieblas. De todos modos –la historia de la humanidad nos lo confirma– las relaciones de poder entre los miembros de nuestra especie son el núcleo problemático por excelencia. Nada hay más dificultoso ni plagado de tensiones en el orden humano que las relaciones en torno a la construcción del poder.

Honduras: Tormenta de terror en el Aguan (Estado de Excepción)

El Estado de Excepción se justifica en cada momento en nombre del Estado de Derecho  y es lo que se ha aplicado en el área del Aguan, Atlántida Colón y Gracias a Dios  de Honduras, en las proximidades del Mar Caribe, donde opera la Cuarta Flota del Comando Sur.

Juan Almendares / Especial para Con Nuestra América
Desde Tegucigalpa, Honduras

La militarización del Bajo Aguán avanzan de la mano
de los intereses norteamericanos en Honduras.
El ser humano es inseparable de realidad social y el cordón umbilical del campesinado y los pueblos originarios, indígenas, misquitos y garífunas es la prolongación de la   placenta viviente  de la Madre Tierra. Si se corta el cordón  es destruir sus formas de vida: material espiritual y cultural.

Las raíces ancestrales de Mesoamérica y el Caribe son  profundas; la alquimia neocolonial ha transmutado los valores ideológicos y políticos de los gobiernos y ocupar con la hegemonía  militar económica, cultural los territorios y desalojar a los pueblos  en forma violenta e incrementar la acumulación del capital,  expropiar los bienes naturales y violar los derechos de la Madre Tierra en nombre de la democracia , la seguridad y cínicamente del respeto a los derechos humanos y la paz.

Los golpes de Estado, los Estados de Sitio y los Estados de Excepción han sido las retrancas  de la historia  y la justificación de las políticas criminales, la tortura, los tratos crueles inhumanos y degradantes,  la pérdida de la soberanía y la criminalización de la protesta de los movimientos sociales.

Colombia: Un gran paso adelante en el camino de la paz

Venezuela y todos los pueblos de la región debemos apoyar con todo lo que esté a nuestro alcance para que los objetivos trazados por gobierno y guerrilla lleguen a buen término. Para Colombia será la paz;  para América Latina y el Caribe, la posibilidad más cierta de una integración estable y definitiva.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

En las conclusiones de un artículo titulado “Actores internacionales en el conflicto colombiano. El papel de Venezuela en el camino de la paz”, escrito en febrero del año 2000, pero que fue publicado en 2003 en Puerto Rico y Cuba, señalaba que  “El conflicto armado y su resolución están detenidos ‘en el marco de un Equilibrio Estratégico’. Si bien es cierto que según el derecho internacional las FARC pudieran ser reconocidas como ´legítimos combatientes` y obtener status beligerante, la desinformación en torno a su planteamiento y la asociación que de ellas se ha hecho con organizaciones de tipo delictivo han actuado en detrimento de su reconocimiento como legítimo actor internacional, tanto por el gobierno colombiano como por la comunidad internacional”.

Agregaba: “Resolver el conflicto por medio de la ‘aniquilación total del enemigo’, como parece ser la filosofía expuesta por el Gobierno de Colombia, y su presunta vinculación con grupos paramilitares para la consecución de tal fin, representa una amenaza flagrante a los Derechos Humanos de la población civil que radica en el escenario de conflicto”.

Assange y la justicia de los poderosos del mundo

La alianza Gran Bretaña-Estados Unidos de América-Suecia, nuevamente nos recuerda que la justicia de los poderosos del mundo es la que realmente se hace valer.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

En la segunda semana del mes de agosto de 2012, nos enteramos de una noticia insólita. El Reino Unido de la Gran Bretaña informaba en una nota diplomática al gobierno de Ecuador, que se reservaba el derecho de allanar la sede diplomática de dicho país para arrestar al fundador y director de Wikileaks, Julian Assange. La nota fue considerada por el gobierno Rafael Correa como un acto inamistoso y se reservó el derecho de recurrir a las “medidas diplomáticas más drásticas” si ese hecho se observaba. En efecto resulta inaudito que el gobierno británico sustente su amenaza de allanamiento en una ley interna que no tiene el estatuto que tiene la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas  que fue acordada en 1961.  La amenaza, la cual después  fue suavizada por el gobierno británico,  equipara a este con los gobiernos más deleznables en la historia del siglo XX. Pero la atenuación de la amenaza no implica que el gobierno británico no se reserve el derecho de capturar a Assange en el hipótetico momento en que saliera de la embajada para dirigirse al aeropuerto camino a Ecuador. En otras palabras, aunque no allane la embajada, el gobierno británico no otorgaría el salvoconducto necesario para que Assange pudiera salir del local diplomático. Así las cosas, Assange pareciera estar destinado a ser huésped forzado de la embajada ecuatoriana en Londres por largos años.

México frente a la encrucijada post electoral 2012

En esta edición, ofrecemos un ensayo sobre la actual situación político-electoral en México, escrito por el profesor Constantino Estrada, egresado de la licenciatura en Estudios Latinoamericanos del Colegio de Estudios Latinoamericanos, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Constantino Estrada* / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de México

La juventud mexicana: protagonista de un
nuevo tiempo en la política del país.
El tráfico de influencias, el clientelismo, campañas mediáticas, campañas negras, el voto corporativo, el uso sesgado de medios de comunicacn, las encuestas y sondeos de opinión utilizadas como propaganda, la compra del voto por medio de tarjetas electrónicas, provocadoras descalificaciones, la entrega de despensas, el  manejo de encuestas con fines publicitarios, las violaciones a la secrecía electoral, el multimillonario rebase de topes de campaña, y la desenfrenada e insultante utilización de recursos  públicos,  a como  la muy probable intervención  de  financiamientos  de origen ilegal provenientes del extranjero  y hasta del crimen organizado, tienen el firme propósito de facilitar el camino del PRI y las oligarquías nacional-transnacional, de  recuperar  el poder  político y ecomico para  seguir protegiendo sus intereses neoliberales. Ambicionan reconquistar el poder  político,  relevar a partidos  desgastados  (PAN) y consolidar la alternancia democrática”, no importándoles los medios  para  conseguirlo,  ni  escatimando  dinero, utilizando el recurso poco inteligente del mercado del voto, es decir negociando con la pobreza y la dignidad del pueblo, que es la obsesión de recuperar el  poder, utilizando la estrategia más ruin y corrupta: “cuantos electores me traes, cuanto vales.

México: El INAH: el recurso de la represión, otra vez

La enérgica y activa defensa del patrimonio cultural de la nación asumida por el sindicato de académicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha traído graves secuelas que deben ser conocidas.

Gilberto López y Rivas / LA JORNADA

Investigadores y trabajadores del INAH luchan
contra a corrupción y la impunidad.
Frente a las denuncias sindicales con fundamento legal y comprobación empírica, la burocracia federal optó por el silencio, la tergiversación de hechos, la falta de transparencia, y ahora, la represión. ¿Qué se pudre en la Dinamarca de Alfonso de María y Campos? ¿Qué trasfondo económico soterrado hay en este juego depredador de la cultura tangible e intangible de los mexicanos?

El sindicato de profesores e investigadores no sólo no recibió atención a sus legítimas demandas –incluida la destitución del director general por su pésima gestión al frente del INAH y su probada vocación para enajenar el patrimonio cultural a corporaciones empresariales, así como la cesantía de Nelly Robles, coordinadora nacional de Arqueología por su connivencia con el primero–, sino que las autoridades recurrieron a la violencia y al autoritarismo, denunciando ante la Procuraduría General de la República (PGR) al secretario general del sindicato, historiador Felipe Echenique (“y a quien resulte responsable…”), por los supuestos delitos de “afectación del erario” y “apología de la violencia”. De María y Campos pretende exculparse de su responsabilidad en los hechos evidenciados, imputando penalmente a la figura más visible de sus acusadores.

Venezuela: Por las buenas... o por las malas también

El aparataje de guerra sicológica impulsado desde los cartelizados medios comerciales de comunicación –nacionales e internacionales (Grupo Prisa, La Nación de Buenos Aires, CNN, por ejemplo)-, sigue su derrotero, máxime cuando las encuestas han sido demasiado poco favorables al candidato opositor. Su meta: crear un escenario poselectoral que propicie el enfrentamiento en las calles y los cuarteles. O sea, van por las buenas y se preparan para las malas.

Aram Aharoniann / ALAI

En el triunfo o la derrota del presidente Chávez se
juega buena parte del futuro común de América Latina
A poco más de 30 días de las elecciones presidenciales, no sólo los venezolanos viven pendientes de la continuidad del proceso bolivariano, sino que de ello depende en buena medida el futuro de integración, complementación y unidad de Latinoamérica y el Caribe.

En el último mes ha recrudecido la guerra sicológica estimulada desde los medios cartelizados, en busca de crear crispación en la población y manipularla con fines electorales y también subversivos, habida cuenta de que –según todas las encuestadoras-  la brecha entre el candidato a la reelección Hugo Chávez, y el abanderado de la derecha, Henrique Capriles Radonsky, sigue siendo grande.

Es cierto: la especulación tiene plazo fijo hasta el 7 de octubre, pero lo cierto es que no es solo Venezuela la que vive en tensión por lo que pueda suceder, porque una eventual derrota del bolivarianismo –de este proceso de inclusión social y equidad en un camino hacia un nuevo concepto de socialismo- significará un retroceso no solo para este país del norte del sur, sino para todos los proyectos a futuro para los pueblos latinoamericanos.  El futuro común de la región también está en juego.