sábado, 26 de noviembre de 2016

Mujer, desigualdad y violencia

Es preciso que el imperativo masculino secularmente impuesto y que legitima las agresiones psicológicas, físicas y sexuales contra las mujeres, cese ya. Es hora de barrer por completo con el nefasto orden patriarcal, que justifica y sostiene relaciones de subordinación y dependencia contra las mujeres y una falsa, absurda y anacrónica superioridad masculina.

Pedro Rivera Ramos / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

No hay duda que la mujer ha alcanzado grandes logros y no pocos avances en el ejercicio de sus derechos y en la igualdad con sus semejantes. Pero esa mujer que ha sido inspiración permanente de poetas, crucial en la caída de imperios poderosos y que ha sido capaz hasta de fundar naciones, sigue aun confrontando en la actualidad, no solo grandes obstáculos para su integración y desarrollo plenos, sino soportando grandes injusticias y no pocas desigualdades. En el mundo de hoy dos de cada tres personas analfabetas son mujeres y el 60 % de los pobres están constituidos por ellas. Siguen siendo las principales víctimas del desempleo, del empleo precario y de las agresiones familiares; de los salarios injustos y el estereotipo de las profesiones; de las limitaciones a la participación política y a la preservación de su salud reproductiva.

sábado, 19 de noviembre de 2016

El Archivo Histórico de la Policía Nacional de Guatemala es un bastión para la reconstrucción de la memoria. Entrevista a Alberto Fuentes

Los documentos en el archivo contienen información crítica sobre procedimientos policiales durante los 36 años del conflicto armado interno en Guatemala, que dejó 200.000 muertes y desapariciones. Muchas de las familias de las 45.000 personas que desaparecieron nunca supieron qué les ocurrió a sus seres queridos.

Entrevista de Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Alberto Fuentes
Alberto Fuentes es integrante de la Coordinación del Archivo Histórico de la Policía Nacional de Guatemala. No es poco decir. La página oficial del Archivo nos cuenta la historia: en Julio de 2005, la explosión del polvorín  en unas instalaciones militares en la de Ciudad de Guatemala suscitó inquietudes sobre el almacenamiento de explosivos en áreas residenciales cercanas. Las personas que residían en el vecindario les solicitaron a los investigadores inspeccionar un edificio en el complejo de la Policía Nacional Civil.  Un equipo de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) de Guatemala entró en la estructura dilapidada y descubrió un enorme escondite de documentos.

Cinco ideas para orientarnos en la crisis civilizatoria

Necesitamos afinar y afirmar nuestro pensamiento crítico para navegar en las aguas de la crisis civilizatoria. Cinco ideas que desarrolló el escritor argentino Ernesto Sabato en su libro “La resistencia”, publicado en el año 2000, nos parecen vigentes y de gran actualidad para orientar nuestras acciones individuales y colectivas,  así como la búsqueda y construcción de alternativas.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

“En este camino sin salida que enfrentamos hoy, la recreación del hombre y su mundo se nos aparece no como una elección entre otras, sino como un gesto tan impostergable como el nacimiento de la criatura cuando es llegada la hora”. Ernesto Sabato

El de nuestra época es un escenario global complejo. La profundidad de la crisis del sistema capitalista -como modelo civilizatorio, y ya no solo como un modo de producción- derriba viejas certezas ideológicas labradas durante años en el sentido común de la cultura de masas, y al mismo tiempo surgen o se expresan con mayor beligerancia nuevos factores de conflicto y disputa social,  política, económica y cultural, que desestabilizan la lógica de control y reproducción de la dominación de los sistemas sociales. Aunque, es preciso reconocerlo, tales tensiones no se concretan todavía en transformaciones revolucionarias del orden hegemónico. Parafraseando a Antonio Gramsci, asistimos a la pugna entre lo nuevo que quiere nacer y lo viejo que no quiere morir, cuya resolución lleva implícito el riesgo de la restauración del orden que pretende subvertirse.

Convertir indignación social en militancia política

El progresismo y las izquierdas solo son lo que dicen ser en tanto realizan y renuevan capacidad para formar nuevos contingentes sociales y ayudarlos a darse mejores modos de organización y participación. En tanto amplían capacidad para interactuar ‑‑aprender, aportar, cooperar‑‑ con los sectores afines en unas u otras reivindicaciones comunes.

Nils Castro / Especial para Con Nuestra América

Durante la última parte del siglo pasado, en Latinoamérica se canceló ‑‑al menos para la siguiente etapa‑‑ la opción de alcanzar cambios revolucionarios por medio de la lucha armada. No obstante, el rechazo social a las consecuencias de las políticas neoliberales generó una nueva oleada de movimientos y gobiernos “progresistas” que, en los pasados 15 años, ganó elecciones y abrió otra variable[1]. Esto inició una doble serie de acontecimientos: por un lado, millones de pobres ganaron ciudadanía, medios de vida decentes y acceso a educación, salud y vivienda. Por el otro, tras el desconcierto inicial, la derecha económica ‑‑transnacional y local‑‑ y sus operadores políticos e ideológicos, renovó sus anteriores métodos e instrumentos y emprendió una contraofensiva regional en los planos político, mediático, cultural y económico.

Trump, aberración neoliberal

Trump difícilmente logrará cumplir lo que prometió. Ya dijo que deportará “solamente” a 3 millones (misma cantidad de deportados por Obama), el muro se está convirtiendo “en vallas en algunos lugares”. Pero lo que sí ha logrado es desencadenar los extremos sentimientos de odio hacia mexicanos, musulmanes, homosexuales y feministas. Ha soltado pues, a los peores demonios que agazapados estaban esperando una oportunidad.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El día de las elecciones estadounidenses supe que Trump las ganaría, cuando a las 9 de la noche me percaté que el índice  de la Bolsa de Nueva York estaba descendiendo. Finalmente, la candidata del gran capital global era Hillary Clinton y Trump era visto como peligroso para este gran capital. Supe también que no era para tanto, cuando percibí que al  día siguiente el referido índice ya estaba subiendo. El filofascista ganador de la justa presidencial estadounidense ya empezaba a enviar señales tranquilizadoras y no ha dejado de hacerlo desde que triunfó. ¿Por qué un millonario puede resultar tan peligroso para sus congéneres?

Cuba y el nuevo matarife de la Casa Blanca

La pregunta que repiten en los medios -como CNN- es: ¿ahora qué va a suceder con Cuba? Es obvio que quienes así preguntan, no es porque tengan interés en que continúe la normalización de las relaciones y se acabe el bloqueo, sino todo lo contrario. Lo que está detrás de la pregunta es el deseo porque Trump apruebe medidas más crueles (como si el bloqueo no lo fuera).

Ángel Bravo / Especial para Con Nuestra América

En octubre, Trump visitó el llamado museo de veteranos
de la invasión de Bahía Cochinos en Miami.
A raíz del triunfo de Donald Trump como nuevo administrador del imperio por cuatro años, los programas nativos de las televisoras locales y los canales internacionales siguen preguntándose por las razones de la derrota de Clinton. Todas las encuestadoras, los politólogos, los comunicadores, los analistas, y los astrólogos -como Carlos Montaner y Andrés Oppenheimer- habían vaticinado una derrota contundente de Trump. Todos habían acomodado sus fichas (léase sus bolsas de trabajo) con la demócrata y despotricado contra el republicano, pero ahora buscan alinear sus discursos para seguir viviendo de las andanzas imperiales.

Panamá y Donald Trump

Washington tiene una política muy clara para Panamá desde la invasión militar de 1989. ¿Cómo compagina esta posición de EEUU sobre Panamá con las ideas de Trump? Es una pregunta cuya respuesta la conoceremos, en la medida en que comienzan a cuadrar (si cuadran) los objetivos de la política exterior de la nueva administración.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Panamá y EEUU han tenido una difícil relación por más de siglo y medio. En forma creciente el istmo de Panamá se convirtió en una pieza fundamental en los planes de expansión de los capitalistas norteamericanos. La construcción del Ferrocarril Trans- ístmico (1850-1855) y el Canal de Panamá (1904-1914) fue estratégico en la consolidación del nuevo imperio que se extendía sobre un continente del océano Atlántico al Pacífico. Posteriormente, Panamá se convirtió en una enorme base militar para las guerras de EEUU contra Japón (1941-1945) y, después, contra Corea y Vietnam (1951-1975). Las bases en la antigua Zona del Canal también sirvieron para intervenir e invadir todos los países de América latina, convertido en el ‘patio trasero’ de EEUU.

Conjeturas iniciales sobre una probable política exterior de Trump

No nos engañemos, Donald Trump es un hombre de extrema derecha como se ha señalado con abundante efusión en los últimos meses y sobre todo en la semana más reciente. Aún así, pienso que su victoria le da un respiro a la humanidad en términos globales, si de la paz mundial y la distensión se habla, pero sobre todo si se compara su propuesta con la de la señora Clinton.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Es muy pronto para hacer vaticinios, sobre todo porque estamos ante un presidente que no viene del establishment. Hubiera sido mucho más fácil prever la política exterior de Clinton que era predecible al ser conocidas sus actuaciones como Secretaria de Estado. Por el contrario, durante la campaña, salvo algunos “bombazos” propios de cualquier contienda electoral, el discurso de política exterior del candidato Trump estuvo impregnado de contradicciones y vacíos.

En particular pareciera prematuro aventurar consecuencias para América Latina. Eso debería obligar a la cautela en el análisis hasta determinar la magnitud de los cambios que se anuncian, sobre todo en el mediano y largo plazo.

¿Nos conviene Trump?

Ni Hillary Clinton ni Donald Trump ofrecían a América Latina una política imperial distinta. Clinton expresaba la continuidad de la globalización financiera neoliberal inaugurada por Ronald Reagan (1981-1989) e impulsada, de distintas formas, por los sucesivos presidentes norteamericanos.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo (Ecuador)

El modelo económico implantado en EE.UU. también llegó a América Latina de la mano del capital transnacional, la deuda externa y los condicionamientos del FMI. Ocasionó un verdadero desastre regional: concentración de la riqueza (América Latina pasó a ser la más inequitativa del mundo), buenos negocios empresariales pero sin responsabilidades sociales ni estatales, desborde del consumismo, corrupción, debacle del Estado y los servicios públicos, desnacionalización y reprimarización de las economías, deterioro sistemático de las condiciones de vida y trabajo de la población, auge de la protesta social, hegemonía política de las derechas e ingobernabilidad.

Estados Unidos y la resistencia popular

Todo parece indicar que esa creciente movilización popular que se extiende por el país, donde los jóvenes tienen un papel protagónico, no es solo una expresión de descontento ante el triunfo de Trump y una proclama de resistencia a sus planes racistas, sexistas y xenófobos. Es también el descubrimiento de que otro país es posible…

Jorge Núñez Sánchez / El Telégrafo (Ecuador)

El triunfo de Donald Trump ha destapado una variedad de contradicciones sociales que estaban ocultas bajo la alfombra. La principal de ellas es la existencia de una corriente antisistema que viene desde la izquierda, cuya única manifestación masiva se había dado poco antes, en los actos de respaldo al candidato socialdemócrata Bernie Sanders.

Pero no es la única contradicción. También está la agudizada diferencia de opinión política entre el campo y la ciudad, donde, en general, el uno es conservador y la otra es más abierta y progresista, aunque hay excepciones. Y está también la radical oposición entre la costa noreste, Minnesota y la costa occidental, todas liberales y abiertas a nuevas ideas, y la costa sureste y el medio oeste, bastiones de las ideas conservadoras y racistas.

Las elecciones en Estados Unidos

“Los Estados Unidos son potentes y grandes”, escribió Rubén Darío en su crítico poema a Theodore Roosevelt. Sólo que esa potencia y grandeza ciertas han dado desde antiguo para tejer leyendas e ilusiones; como que ya Alexis de  Tocqueville,  invisibilizando la esclavitud, interpretó que la ventaja de los americanos es que nacieron iguales y no tuvieron que luchar por ello.

Carlos María Romero Sosa / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

"El monstruo del monstruo",
de Helguera (LA JORNADA).
Ganó el candidato Donald Trump la presidencia de los Estados Unidos de América; y si ello fue posible es porque además de su legión de votantes hizo mucho por el triunfo el “establishment”, al que la cúpula del Partido Demócrata no es ajena. Sus principales líderes,  por de pronto,  impidieron quizá con malas artes,  la postulación del senador socialista Bernie Sanders que tal vez  hubiera obtenido otro resultado, puestos a ejercitar  la historia contrafáctica.

Bien dice el refrán que no se puede escupir al cielo y tanto se atacó a los llamados “populismos latinoamericanos” desde el Norte, con previsible y en extremo repetitivo eco en las serviles oligarquías locales, que ahora todos deberán beber el fruto agrio de otro populismo, de derecha eso sí, para no sumar aún más intranquilidad a los que mueven las palancas del capitalismo internacional. Los analistas hablan de un voto de la clase media baja de raza blanca que habría inclinado la balanza, cosa que genera una suerte de  vértigo temporal ante el dato de una no cancelada realidad racista escapada de “La cabaña del tío Tom”.

De Donald Trump en EEUU a Lorenzo Mendoza en Venezuela

El empresario multimillonario Donald Trump que triunfó en las elecciones en los Estados Unidos no es el primer caso de un hombre con dinero que llega a la presidencia de un país. Claro que al tratarse de la primera potencia mundial cobra otra dimensión, más si lo logra como candidato de uno de los partidos tradicionales que ha gobernado en numerosas oportunidades y que incluso lo miró con recelo durante toda la campaña electoral.

Pedro Brieger / Especial para Con Nuestra América

El fenómeno de un empresario que se lanza a la política ya es conocido en América Latina. Varios lo intentaron y algunos lo lograron, aunque sus presidencias no se destacaron particularmente y algunos incluso terminaron acusados de corrupción una vez que abandonaron el poder. Vicente Fox en México, que hizo carrera en la Coca Cola, fue un precursor cuando llegó para desbancar al PRI. Sebastián Piñera en Chile, considerado una de las personas con mayor fortuna, fue primero presidente de la aerolínea LAN y luego durante un período ejerció la presidencia del país. En Panamá, Ricardo Martinelli –dueño de cadenas de supermercados- gobernó entre 2009 y 2014 y fue sucedido inmediatamente por Juan Carlos Varela, otro empresario, quien junto a Mauricio Macri en la Argentina y Horacio Cartes en Paraguay conforman el trío actual de presidentes en la América continental que provienen del mundo empresarial.

Diálogo en Venezuela

En sus épocas de mayor éxito, la sensacional Conga Obrera interpretaba a ritmo de salsa, para júbilo del respetable, una canción cuya letra dice: Patrón, agárrate de la brocha/que me llevo la escalera. Hoy, esa o una tonada similar deben estar sonando fuerte en los oídos de la oposición venezolana.

Luis Hernández Navarro / LA JORNADA

Y es que, después de prepararse para su última asonada golpista en contra del régimen de Nicolás Maduro, de anunciar su inminente destitución por la Asamblea Nacional de Venezuela (ANV) y de llamar a una movilización de masas hacia el Palacio de Miraflores, la Mesa de Unidad Democrática (MUD) debió meter reversa y sentarse a dialogar con el gobierno, gracias a la intermediación del Vaticano. Tuvo, pues, que agarrarse de la brocha…

Buenos católicos como dicen ser, a los opositores venezolanos se les debió atragantar el Jesús mío cuando el pasado 24 de octubre, fuera de agenda, el papa Francisco recibió al presidente Maduro en Roma. Francisco –anunció el Vaticano– ha deseado continuar ofreciendo su contribución en favor de la institucionalidad del país y ayudar a resolver las cuestiones pendientes y a crear mayor confianza entre las partes. La noticia cayó como balde de agua bendita, fría, entre los integrantes de la MUD.

La globalización se agota: es la hora de los BRICS

Cuando triunfó en la guerra fría, el bloque occidental, comandado por EEUU, anunció que la historia llegaba a su puerto final. Habría acontecimientos, pero nada fuera de la economía capitalista de mercado y de la democracia liberal. Ese era el fin de la historia.

Emir Sader / ALAI

La globalización neoliberal se encargaba de hacer universales esos esquemas económicos y políticos. La Pax americana se imponía. Pero el paso de un mundo bipolar a un mundo unipolar bajo la hegemonía imperial norteamericana no trajo ni paz, ni desarrollo económico. Al revés, se han multiplicado los focos de guerra y la recesión económica se ha globalizado.

La crisis recesiva en el centro del sistema, empezada en 2008, no tiene ni plazo, ni forma de terminar. Las políticas de austeridad asumidas por todos los países europeos son máquinas de generación de inestabilidad social y política, quitando legitimidad a los sistemas políticos y a los partidos tradicionales.

Caos climático: ¿verdad o consecuencia?

El 4 de noviembre entró en vigor el Acuerdo de París sobre cambio climático. Mirando los datos reales, los festejos por este “logro” parecen un teatro del absurdo.

Silvia Ribeiro / LA JORNADA

Abundan afirmaciones engañosas de fuentes oficiales y empresariales para desviar la atención de la gravedad del caos climático, dando así coartada y protección a quienes lo han causado: transnacionales de energía (petróleo, gas, carbón), agronegocios, construcción, automotrices; y el 10 por ciento de la población mundial más rica que con su sobreconsumo es responsable de 50 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El primer objetivo del acuerdo es “mantener el aumento de la temperatura media mundial [para el año 2100], muy por debajo de 2º C respecto de los niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1.5º C… ”