lunes, 15 de abril de 2013

Ahora, ¿chavismo sin Chávez?

Chávez dejó el plan de gobierno para el sexenio siguiente. Él construyó los cimientos del socialismo bolivariano. Ahora, la tarea de sus sucesores será levantar el edificio y para ello es imprescindible la participación popular.

Aram Aharonian / Question Digital

Nicolás Maduro celebró el triunfo electoral.
Desde hace más de una década, en América Latina transitamos un nuevo momento histórico, el de la búsqueda de los caminos para superar el neoliberalismo. Venezuela, de la mano de Hugo  Chávez, fue vanguardia y creó condiciones y estimuló que otros se animaran. Este domingo, el pueblo venezolano, consciente de que su sui generis revolución pacífica y democrática es un proceso de largo aliento, le dio a Chávez, quizá, su triunfo más grande.

Respiramos más tranquilos en América Latina, cuando el Consejo Nacional  Electoral, casi a la medianoche, anunció un ajustado triunfo chavista por apenas una diferencia del 1,6%.

Aunque sin Chávez-locomotora, el proceso de integración regional,  basado en la complementación y la solidaridad, que impulsara el gobierno bolivariano en la última década, seguirá seguramente el mismo derrotero.

sábado, 13 de abril de 2013

Margaret Thatcher y la Revolución Bolivariana: apertura y cierre de una época

En América Latina estamos en otro momento histórico, el de la búsqueda de los caminos para superar el neoliberalismo forjado en tiempos de Margaret Thatcher. El presidente Hugo Chávez fue fundamental para que esto pusiera suceder; hoy su pueblo está demostrando que  la conciencia que ganó durante los años en los que estuvo en la presidencia va más allá de él, y que tiene conciencia que la Revolución Bolivariana es un proceso de largo plazo.

Rafael Cuevas Molina/AUNA-Costa Rica

El apoyo popular a la Revolución Bolivariana: un factor
clave en la construcción de alternativas al neoliberalismo.
Murió Margaret Thatcher, la ex Primera Ministra británica el pasado 8 de abril, e inmediatamente los corifeos del capitalismo salvaje elevaron loas a las políticas que implementó a inicios de la década del ochenta, que inauguraron la época en la que sería dominante esa expresión del capitalismo contemporáneo que conocemos como neoliberalismo.

No hace falta decir mucho de lo que tales políticas significaron para su país, lo mismo que para el resto del mundo: concentración acelerada de la riqueza, crecimiento de la pobreza, retroceso en las políticas sociales que se habían construido en el Estado de Bienestar, confrontación y sufrimiento para amplios sectores de la población.

Venezuela: Los tiempos, en la perspectiva de Maduro

Aunque la coincidencia política e ideológica de Maduro con su mentor es conocida, es visible que sus estilos personales son diferentes: al proponerlo, Chávez lo calificó de cordial, talentoso y concertador. Como canciller, demostró un perfil más dado a construir arreglos que ahondar enfrentamientos.

Nils Castro / ALAI

Nicolás Maduro representa un relevo generacional
dentro de la Revolución Bolivariana.
El proceso revolucionario venezolano viene de un buen empalme entre dos generaciones. Cuando los revolucionarios civiles y militares que se alzaron en armas en los años 60 ya alcanzaban los 70 años de edad, el presidente Chávez, su mejor intérprete y continuador, falleció cuando recién había cumplido 59. Hugo Chávez nació en 1954; era niño cuando ellos se hicieron guerrilleros. A su vez a los 28 años, recién ascendido a capitán, fue cofundador del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (llamado así porque se cumplían 200 años del natalicio de Bolívar). Y de esa época datan sus contactos con quienes habían sido sus antecesores en los años 60, y sus diálogos sobre las motivaciones, heroísmos, reveses y aprendizajes de aquella generación.

Venezuela: Era post Chávez: ¿y ahora?

De cara a las elecciones, todo indica que el movimiento bolivariano seguramente volverá a ganar. La presencia de Chávez aún es enorme en el panorama venezolano, para bien de unos y para mal de otros. Su figura, sin dudas, ya pasó al lugar de mito legendario. Como todo mito, por tanto, es intocable. Quizá eso debiera considerarse desde la perspectiva del socialismo, para revisar la construcción de lo que efectivamente está teniendo lugar en Venezuela.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

I

Es muy poco el tiempo transcurrido desde la muerte de Hugo Chávez como para saber qué puede ir sucediendo ahora con la Revolución Bolivariana. Las nuevas elecciones ya están a la vuelta de la esquina, el 14 de abril. Hacer hipótesis sobre qué pueda suceder allí no es el objetivo principal de este escrito. En todo caso, lo que nos interesa fundamentalmente es ver qué pasa a mediano plazo, qué escenarios pueden irse dibujando para más allá de esa fecha puntual. En otros términos, independientemente de los resultados de la próxima justa electoral, la cuestión básica estriba en ver para dónde se dirigirá todo el proceso en curso: ¿sigue la revolución? ¿En qué términos sigue? ¿Se viene abajo? ¿Todo depende sólo de una elección?

Si se dijera tajantemente que, de no ganar el movimiento bolivariano con Nicolás Maduro como candidato este 14 de abril, la revolución termina, eso ya indicaría un terrible peligro: no sólo por la presunta derrota en las urnas y lo que ello traería aparejado, sino porque se estaría reduciendo la revolución a un mero proceso electoral. Y, por supuesto, es de esperarse que la revolución sea infinitamente más que eso.

Guatemala: Genocidio y propaganda negra

Desde hace un buen tiempo la propaganda negra de la derecha contrainsurgente guatemalteca se ha cebado contra países como Suecia y Noruega, haciendo de la cooperación internacional de estos países la fuente de retroalimentación de los activistas de derechos humanos y sociales.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

En los últimos días en la ciudad de Guatemala, particularmente en la colonia Lourdes, se distribuyeron volantes de propaganda negra, o como se le dice en otras partes,  de guerra sucia. La propaganda negra o guerra sucia es la agitación por los distintos medios de comunicación (radio, televisión, desplegados  en periódicos, rumores o simplemente  como es el caso, volantes) con mensajes tremendistas, infamantes, cargados de mentiras, calumnias,  con respecto a una persona, una institución, una etnia, una nacionalidad o un país.

La propaganda negra es muy antigua. Un caso ocurrió en el 133 A.C. e hizo víctima a Tiberio Sempronio Graco, el Tribuno de la Plebe que intentó hacer varias reformas en la Roma republicana, entre ellas una reforma agraria.  Por ello mismo se ganó la enemistad a muerte  del patriciado romano. Su muerte trágica  a manos de sus enemigos se vio precedida de una propaganda negra  difundida por rumores en la capital romana, en la que se le acusaba de ser “un peligro para Roma”. Después de esta  guerra sucia, Tiberio  fue asesinado a golpes  junto a 200-300 de sus seguidores y su cadáver arrojado al Tíber, una afrenta terrible para los romanos y máxime  para un integrante de las familias más acaudaladas.

Panamá: Escuadrón de la muerte asesina a ngobe

Onésimo Rodríguez, muerto en la comunidad de Las Nubes, víctima de un escuadrón de la muerte, es el mensajero de un pueblo explotado que defiende sus tierras. Su mensaje es alto y claro: Como él hay muchos más dispuestos a sacrificar sus vidas por la integridad de sus familias, comunidades y cultura.

Marco A. Gandásegui, h. / ALAI

El trabajador ngobe, Onésimo Rodríguez, fue asesinado la semana pasada en Volcán, Chiriquí, por un escuadrón de la muerte. Aparentemente, la banda asesina opera en la región para amedrentar a los miembros del pueblo ngobe que protestan contra la construcción de la represa Barro Blanco. Obra que se construye ilegalmente en la comarca Ngobe-Bugle en la serranía del Tabasará.

Rodríguez formaba parte de un grupo de cerca de 200 trabajadores ngobe que llevó a cabo una manifestación de protesta contra la represa hidroeléctrica de Barro Blanco, en Las Nubes, entre Cerro Punta y el pueblo de Volcán. Fue una protesta pacífica en solidaridad con sus hermanos en la comarca. Los productores agrícolas de las tierras altas chiricanas emplean casi exclusivamente mano de obra ngobe. Hace décadas los campesinos chiricanos no trabajan en las fincas que explotan el café, lechuga y otros productos agrícolas. Fueron reemplazados por los trabajadores indígenas que ganan un salario muy inferior.

Democracia y derechos humanos en el mundo de hoy

Los argumentos imperiales para justificar el apoyo a las bandas mercenarias que están produciendo el desangramiento de Siria podrían caber con muchos mayores elementos en varios de los principales aliados árabes de Occidente.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El principal argumento imperial para atacar a Siria es que este es un país dictatorial y autocrático donde no se respetan los derechos humanos y en el que las libertades civiles están restringidas. El libreto no es nuevo. Una de las razones de George W. Bush para invadir Irak y derrocar el régimen de Saddam Hussein, se basaba en la “falta de democracia en ese país gobernado por un solo hombre desde 1979”. Hussein fue acusado de represión, violación de las principales libertades individuales, fanatismo religioso y de albergar o colaborar con grupos terroristas como Al Qaeda. Lejos de querer negar lo anterior, o simplemente pretender justificarlo, se trata de poner énfasis en que Irak, no es el único país que adolece de estas imputaciones.  Además, en este caso, Saddam había sido un aliado de Estados Unidos aprovechando esos vínculos para adquirir armamento y recursos en el afán de transformarse en el adalid de la “contención de la expansión persa hacia occidente” la  cual le valió  –mientras preparaba y desarrollaba su guerra contra Irán- la amistad y el apoyo estadounidense y de sus socios de la OTAN quienes se hicieron de la “vista gorda” ante las masacres de chiitas en el sur y kurdos en el norte. Sin embargo, ni aún así se puede argumentar  a favor de la intervención militar y la violación de la soberanía de otro país.

¿Se afirma la nueva izquierda?

El desafío que enfrentan los gobiernos de la nueva izquierda en América Latina es el de garantizar, con un eficaz ejercicio gubernamental, a esta tendencia política en el largo plazo, de modo que incluso se vuelva irreversible.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo (Ecuador)

En las elecciones ecuatorianas (17/febrero/2013) triunfaron, en forma contundente e inédita, tanto Rafael Correa como los asambleístas de Alianza PAIS. En Venezuela las elecciones presidenciales se realizarán el 14 de abril; seguirán las presidenciales y legislativas en Paraguay, primarias y legislativas en Argentina, presidenciales y legislativas en Honduras y en Chile; y en 2014 elecciones presidenciales en El Salvador, Costa Rica, Panamá, Colombia, Brasil, Uruguay y Bolivia.

En América Latina el cuadro gubernamental todavía está configurándose. Ecuador garantiza la tendencia de nueva izquierda, que se verá reforzada si triunfa Nicolás Maduro en Venezuela.

Aún no está claro lo que sucederá en Argentina, Brasil o Bolivia; pero Michelle Bachelet anuncia su postulación presidencial en Chile con un programa renovado.

Colombia: La hora de la voluntad

No habrá paz sin una comunidad que la apoye y la exija, que la vigile y la acompañe. Y no será pequeña recompensa la posibilidad de dejar atrás el país mezquino que sacrifica sus jóvenes y gasta todos sus recursos en una guerra sin horizontes, y que mientras tanto tiene las carreteras de hace 50 años, los puertos de hace 80, los puentes de hace 100, y las ideas de hace más de 200.

William Ospina /  El Espectador

El último conflicto armado del hemisferio podría estar a punto de terminar. Colombia necesita que cese el conflicto para que comience a construirse una paz verdadera y durable. Y podemos decir que de todos los procesos de diálogo que se han emprendido en los últimos 30 años, ninguno había llegado tan lejos como el que actualmente se adelanta en La Habana.

Si el expresidente Uribe, su más tenaz opositor, se muestra tan encarnizado en contra de este proceso, es porque lo está viendo posible. Y hay que saber que detrás de sus aparentes obsesiones y rencores no hay sólo una psicología sino unos sectores que siempre vieron en la paz un peligro para sus privilegios, el temor a la llegada de la modernidad social en términos de justicia y equidad.

Rescatar la república paraguaya

De la gran herencia cultural, de justicia social y honradez administrativa que legó a las futuras generaciones aquella República que apenas duró medio siglo [1813-1864], no queda nada, sus ejemplares valores éticos y de desarrollo social, han sido sepultados por el accionar de las cúpulas colo-liberales que, con rarísimas excepciones, arrojan un balance abominable.

José Antonio Vera / Argenpress.info

Paraguay se prepara para las elecciones presidenciales,
todavía bajo la sombra del golpe de Estado del 2012.
El Paraguay, como país y como pueblo, atraviesa un tiempo difícil, con un Gobierno usurpador e insensible ante los dramas sociales, un Parlamento amoral y un Poder Judicial cómplice con toda esa abyección, sin que los más generosos esfuerzos de análisis permitan visualizar días mejores en el corto tiempo, a juzgar por el penoso espectáculo de la campaña electoral para las generales del próximo domingo 21 [de abril].

Empezando por la miserabilidad de los favoritos que encabezan la puja para definir los nombres del nuevo titular del Ejecutivo y la futura composición del Senado y Diputados, una bicameral inútil que paga salarios y regalías superior al de muchas potencias, con 125 personas que tienen la misión de legislar y sólo trabajan medio año un cuarto de ellos.

La visión de Lula sobre América Latina

Según el expresidente brasileño Lula da Silva, para que América Latina pueda proseguir el camino del desarrollo y el progreso social, los pueblos deben impedir el retorno de los gobiernos conservadores, “sin posibilidad de retroceso”.

Niko Schvarz / Barómetro Internacional

Lula da Silva y Pepe Mujica analizaron la situación
del Mercosur y de América Latina.
Ha tenido intensa repercusión la mesa redonda realizada en el edificio del MERCOSUR en Montevideo el pasado jueves 4 de abril, que reunió al ex presidente brasileño Lula, al presidente uruguayo Pepe Mujica, al dirigente sindical latinoamericano de la CSA Víctor Báez, a la secretaria de la CEPAL, Alicia Bárcena (no pudo concurrir la ex presidenta chilena Michelle Bachelet), para debatir, bajo el patrocinio de la Fundación Friedrich Ebert en Uruguay, FESUR, un tema de plena actualidad: “¿Transformaciones en riesgo? Perspectivas y tensiones del progresismo en América Latina”. El debate, encauzado por Gerardo Caetano, permitió visualizar una imagen de la América Latina hoy y en el próximo futuro, a través de actores de primera línea del proceso en la última década (y antes).

Ecuador: La OEA, nuestra enemiga

El panamericanismo fue una doctrina y un mecanismo creado por iniciativa de Washington como medio para sujetar las riendas de los Estados del continente a los intereses del imperialismo norteamericano. Se ejercitaba principalmente a través de conferencias interamericanas que se reunían cada vez que los gobiernos yanquis requerían aparentar una voluntad libre y democrática de dichos Estados.

Jaime Galarza Zavala / El Telégrafo (Ecuador)

Cada una de ellas significaba un nuevo paso en la eterna agresión de Estados Unidos a nuestros pueblos, verbigracia, la Conferencia Panamericana reunida en enero de 1942 en Río de Janeiro. Para entonces, la República del Ecuador llevaba seis meses de sufrir el sangriento asalto del militarismo peruano. La provincia de El Oro gemía bajo la bota del ocupante extranjero. Poblaciones suyas como Machala, Santa Rosa, Arenillas, Huaquillas, Pasaje y muchas más fueron bombardeadas y saqueadas, mientras los habitantes, cargando con niños, ancianos y enfermos, huían por las montañas y la selva tropical a buscar refugio en otros lares.

Durante seis meses en que chorreaba la sangre de este país latinoamericano invadido, ni Washington ni el panamericanismo movieron un dedo para detener la agresión peruana. Pero en diciembre del 41 el Japón atacó la posesión yanqui de Pearl Harbor en el Pacífico. Enseguida fue convocada la Conferencia de Río para tratar y acordar un solo punto: solidaridad continental con los Estados Unidos. Solo entonces, al último, ante el pedido lloriqueante, que no digno, de la delegación ecuatoriana, como molesto asunto de menor cuantía, se trató el tema creado por la agresión peruana.

Vieja y nueva geopolítica en América Latina

A principios del segundo decenio del siglo XXI, una relativa certidumbre de orden geopolítico caracteriza la situación del 'espacio latinoamericano'. En efecto, un enfoque centrado en consideraciones que (ante todo) interrogan acerca del factor espacio-territorial como agente de fraccionamiento o de fusión entre los países, nos lleva a establecer conclusiones no del todo optimistas.  

Alberto Hutschenreuter / RT América Latina

América Latina debe consolidar un patrón
geopolítico para afirmar su presencia global.
La cuestión no es menor, puesto que en dicho espacio la geopolítica nunca fue contemplada ni practicada como un patrón de integración o de fusión: tanto en el terreno de las concepciones como en el de los acontecimientos, la disciplina ha sido un poderoso agente de separación, al punto que, transcurridos varios lustros de acercamiento interestatal regional efectivo, todavía persiste un fenómeno refractario entre los Estados, fenómeno que muy apropiadamente algunos expertos han descripto como una suerte de “ley de antipatía vecinal, porque parece que las fronteras se convierten en heridas abiertas que nunca cicatrizan”.

Pero acaso lo que hace que la situación en América Latina sea más preocupante es que a la geopolítica en clave interestatal se han sumado otras dinámicas o categorías de naturaleza político-territorial, que negativamente "pluralizan" el contexto regional desde el enfoque que nos ofrece esta siempre vigente (aunque poco considerada y a veces vituperada) disciplina, en tanto que operan como factores de separación. Es muy conveniente tenerlas presentes y trabajar sobre ellas, puesto que la "gestión" local y regional de las mismas definirá en gran medida la afirmación o no de un patrón de complementación regional que será capital para la construcción de poder y, por tanto, para el desempeño de la región en el orden global.

“Infancia clandestina”, la otra imagen del pasado argentino (entrevista + video)

“Infancia clandestina”, candidata argentina a los Oscar 2013 como mejor producción extranjera, llega a mediados de abril a las salas de Suiza, luego de su estreno helvético durante el reciente Festival Internacional de Films de Friburgo. Un film cuya fuerza narrativa no deja insensible a los espectadores, según la crítica cinematográfica local.  Una nueva forma de leer la dramática página de la última dictadura argentina a través de los ojos de Benjamín Ávila, realizador y “víctima”.

Sergio Ferrari* / Especial para Con Nuestra América

Benjamín Avila, director de la
película "Infancia clandestina"
.
“La película surge de mi biografía. A los 13 años decidí  dedicarme al cine y siempre supe que iba a filmar mi infancia”, sostiene el joven realizador argentino.

Hijo de madre desaparecida durante la última dictadura militar, Ávila lleva a la pantalla la vida de Juan, de apenas 12 años, que regresa del exilio clandestinamente en 1979 a Argentina con su familia, decidida a continuar el combate contra el poder de facto.

Apenas atravesada la frontera, el niño se trasforma en Ernesto. Consciente que ante sus compañeros de clase, y ante María, la compañerita de colegio de quien se enamora profundamente, no puede develar su real identidad: de lo contrario, haría correr un grave riesgo a los suyos.

sábado, 6 de abril de 2013

Centroamérica en la mira de los Estados Unidos

La seguridad puesta en entredicho por el narcotráfico y el crimen organizado es la excusa para que los Estados Unidos sigan manteniendo su presencia militar y policial en la región. La articulan con lo que ya han podido construir en México y Colombia, que cada vez se integran más a estos esfuerzos, constituyendo un verdadero cinturón de seguridad.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Seguridad nacional y control: los objetivos
de Obama en su gira a Centroamérica.
¿Por qué visita Barack Obama a la pequeña Centroamérica, una región con la que los Estados Unidos tienen un intercambio comercial que para ellos es insignificante, que no forma parte de ninguno de los bloques de poder mundial y que es visto, en la misma Latinoamérica, como una región marginal a la que a veces se le escamotea, incluso, su pertenencia a la comunidad latinoamericana?

La visita porque Centroamérica forma parte, en la doctrina de la seguridad nacional norteamericana, del primer círculo para su defensa estratégica, junto con México y el Caribe, y esto implica la necesidad de mantenerla bajo su férreo control, como lo han demostrado a través de la historia.