La falta de opciones políticas alternativas y un sutil, muy bien realizado trabajo de continuo bombardeo ideológico, posibilitan que la gente termine votando por sus propios verdugos.
Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala
No caben dudas que el mundo ha involucionado hacia posiciones de derecha, cada vez más conservadoras, rayanas ya en el neonazismo. Lo que parecía imposible hace algunas décadas atrás, años 60 y 70 del pasado siglo, con el auge de luchas populares, movimientos sociales, guerrillas y planteos marxistas a lo largo del planeta, hoy es una patética realidad: los planteos de izquierda se han ido esfumando y la maquinaria mediático-cultural-ideológica del capitalismo ha instalado nuevamente un pensamiento de ultra derecha. El nazismo, definitivamente, no está muerto. ¡Está de regreso!













