sábado, 8 de diciembre de 2012

Costa Rica: 1° de diciembre, día de la abolición del ejército

La abolición del ejército en Costa Rica es una de las decisiones más trascendentales que se dieron en América Latina en todo el siglo XX y hasta nuestros días: es un gesto que nos aproxima al futuro, a la convivencia humanizada, a un humanismo que debe ser completado con otras medidas de esa naturaleza.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

José Figueres derriba uno de los muros del Cuartel
Bellavista, el acto simbólico de abolición del ejército.
El 1° de diciembre de 1948, Costa Rica abolió su ejército. Hecho insólito en el mundo, pero más aún en una región en donde las fuerzas armadas han sido, en muchos momentos de su historia, protagonistas principalísimas.

En Centroamérica, por ejemplo, raros han sido los momentos en los que los ejércitos no se han hecho cargo del poder político de forma directa, generalmente a través de cruentas dictaduras. Los centroamericanos todavía tenemos frescas en nuestra memoria las más recientes atrocidades cometidas en lo que aquí conocemos como los años de la guerra.

Convertidos en verdaderos ejércitos de ocupación en sus propios países, arrasaron a sangre y fuego con todo lo que consideraban que fomentaba la instauración de un orden distinto al del estatus quo. Todavía hoy, y a duras penas, algunos de los militares responsables empiezan a ser juzgados por cargos tan graves como genocidio, pero es un camino sembrado de obstáculos porque los aparatos militares y los intereses que representan siguen siendo poderosos.

Los estamentos superiores del ejército supieron, además, sacar ganancias para sí mismos. Aprovecharon las condiciones ventajosas que les daban el ser el poder prácticamente omnímodo y se convirtieron en una capa económicamente poderosa, con intereses propios, que hoy se entrelazan con los del narcotráfico y el crimen organizado.

Triste ha sido el papel de los ejércitos, entonces, en Centroamérica, pero ésta no es una excepción. Como todos sabemos, hubo momentos en los que las dictaduras militares dominaban el panorama político de toda América Latina.

El 1948 se iniciaba la Guerra Fría y el último y largo período de dictaduras militares que hemos vivido tocaba a la puerta. Los Estados Unidos de Norteamérica supieron valerse de ellas para asegurarse el control del hemisferio occidental, haciendo realidad la desiderata planteada en la proclama de James Monroe de América para los americanos.

Como parte de su contribución a la consolidación y fortalecimiento de los ejércitos latinoamericanos, crearon instituciones para entrenar a sus mandos medios y superiores, como la tristemente famosa Escuela de las Américas; elaboraron el marco ideológico de la acción militar con la Doctrina de Seguridad Nacional, y los apertrecharon con armamento que sirvió para reprimir al movimiento popular.

Para terminar de hacer complejo y hostil el contexto internacional de esos años, la dictadura de los Somoza estaba en su apogeo en Nicaragua, país vecino a Costa Rica.

En Costa Rica, el 1° de diciembre de 1948 presidía el país José Figueres Ferrer, quien recientemente había salido victorioso de una guerra civil que asoló al país durante tres meses. El ejército nacional lo componían sus huestes, mientras los principales dirigentes de la oposición se encontraban en el exilio. En estas circunstancias abolió el ejército.

La decisión de una persona, como en este caso Figueres Ferrer, es importante, pero atrás suyo había condiciones históricas que le permitieron tomar esta decisión. En tiempos coloniales, Costa Rica había sido la colonia “más pobre y alejada” de la Capitanía General de Guatemala, a la cual pertenecían también, en calidad de provincias, los otro cuatro países de la actual Centroamérica.

Esa condición de pobreza le estuvo determinada, en muy buena medida, por tener un territorio en el que no abundaban las riquezas minerales que buscaban los europeos, y la fuerza de trabajo indígena era poca y dispersa.

Esta situación posibilitó que, antes que conquistado, el país fuera colonizado por españoles bastante igualados en su pobreza, lo cual redundó en la debilitad de los estamentos de poder tan sólidos y estructurados de otras partes.

El ejército, por lo tanto, nunca fue especialmente fuerte en una sociedad de este tipo. Cuando en el último tercio del siglo XIX, por ejemplo, los liberales se dieron a la tarea de estructurar el Estado moderno, la educación jugó un papel primordial, pues se trataba de construir la legitimidad del nuevo orden nacional, antes que imponer mecanismos de dominación. De ahí que el fuera la reforma educativa uno de sus ejes centrales, pues ponía las bases ideológicas del nuevo orden. Solo a manera de contraejemplo, véase lo que sucede al mismo tiempo en Guatemala, al otro lado del istmo, en donde la institución alrededor de la cual gira este proceso es el ejército.

Aunque las circunstancias históricas le sirvieran en bandeja de plata el paso que tomó, Figueres Ferrer pudo no haberla tomado y nadie habría dicho ni pío, sobre todo en el contexto de confrontación que antes mencionamos. Pero dio el paso adelante y tomó la que, en nuestra opinión, es una de las decisiones más trascendentales que se dieron en América Latina en todo el siglo XX y hasta nuestros días: es un gesto que nos aproxima al futuro, a la convivencia humanizada, a un humanismo que debe ser completado con otras medidas de esa naturaleza.

La abolición del ejército en Costa Rica debería ser celebrado no solo por los costarricenses quienes, por cierto, no lo hacen con el entusiasmo que debieran, como si fuera el hecho más normal del mundo, sino por todos nosotros, es decir, por todos los latinoamericanos.

La mejor forma de celebrarlo sería proponernos crear las condiciones para emular este gesto. Sería una muestra de verdadera valentía y atrevimiento.

1 comentario:

Omar Cervera dijo...

Muy biennnn los aplaudo a todos....la verdad unos genios ...la paz mundial ya viene, se aproxima...SEÑORES DONDE VIVEN EN UN FRASCO DE VIDRIO..!! Les hago una pregunta ustdes dejarian su casa sin puerta ni ventanas, ni rejas ni nada que los proteja.? Sigan opinando asi que cuando pronto los recursos naturales se agoten van a mirar a todos lados esperando la defenza nacional y nunca va a llegar por q los mandaron a sus casas. No somos paises del primer mundo....y la diplomacia no existe. Sino preguntenselo a medio oriente con EEUU si no existe una causa se la inventa....les dejo algo para la reflexion ....por que batman no mata al guason? Por que lo necesita vivo para otro capitulo....la guerra va existir siempre y en cuanto se justifique una se abrira un nuevo capitulo....lean historia no se dejen engañar por pensamientos futuristas que ojala se pudieran cumplir