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sábado, 25 de julio de 2026

¿Argentina fue históricamente uno de los países más racistas del mundo?

Al calor del Mundial de fútbol, las redes sociales volvieron a discutir si Argentina es —o fue— uno de los países más racistas del mundo. 


En esa discusión se mezclan al menos dos argumentos de naturaleza muy distinta: la escasa presencia de población afrodescendiente visible en las calles argentinas y el comportamiento de algunas personas en Brasil; los vínculos del presidente Milei con el gobierno de Israel, acusado de genocidio. Son argumentos heterogéneos —uno remite a la estructura socioeconómica colonial y esclavista, y otro a la política exterior de un gobierno puntual, y mezclarlos poco ayuda a responder la pregunta de fondo: ¿hubo racismo en Argentina, y de qué tipo? 

sábado, 18 de julio de 2026

Nunca rendirse, la lección argentina

El letrero que exhibieron los jugadores argentinos al final del partido contra Inglaterra, en el que se leía “Las Malvinas son argentinas”, ubica su esfuerzo en una reivindicación nacionalista que vincula el presente con nuestro pasado colonial y la prepotencia imperial del presente.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Este artículo saldrá publicado un día antes de la final del Mundial de Fútbol en la que Argentina y España disputarán el título, pero, independientemente de lo que ahí pase, con lo que hemos visto hasta ahora, ya se pueden decir muchas cosas. Entre todas ellas, que son muchas y de muy diversa índole, escojo relevar dos: 1) el coraje y la voluntad infatigable que ha mostrado el cuadro argentino, que aún en las circunstancias más adversas (que no han sido pocas) no se ha dado por vencido y ha luchado hasta el último minuto; y 2) especialmente en el partido contra Inglaterra, no olvidar que el fútbol no es solo deporte y espectáculo, sino también portador importantísimo de valores nacionalistas y políticos que muchas veces se encuentran latentes o aletargados y que al calor de la contienda eclosionan con una fuerza inusitada. 

El fin del mundo

En un momento negro y oscuro de la humanidad, donde la impera la irracionalidad y la crueldad extrema, distraernos de la cotidianidad infernal en que estamos inmersos y compartir los partidos con amigos y familia, es un premio merecido. Al final... de carne somos. ¿O no?

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Vamos llegando esta semana al final del Campeonato Mundial de Fútbol de 2026, como si fuera el fin del mundo, en el momento en que este deporte popular sobre todo en los países más humildes y las grandes potencias muestran sus feroces dientes imperialistas, aunque pretendan no exponerlo abiertamente. Nunca un campeonato fue tan político y fiel exponente del capitalismo más feroz. Un capitalismo exultante que se jacta de mover millones de dólares frente a países expoliados y endeudados por los organismos financieros internacionales, de modo de mantenerlos sumisos y alineados al imperio del norte que pretende someternos a sus caprichos.

sábado, 11 de julio de 2026

El mundial es el mundo que somos

 Bajo un calor agobiante -que ha servido para que la FIFA haga cortes “de hidratación” que posibilitan que las televisores pongan más anuncios-, el campeonato mundial de fútbol avanza entre polémicas, acusaciones, lágrimas y euforia desbordantes. 

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

No hay evento colectivo que tenga más impacto en el mundo de hoy. No hay, tampoco, mecanismo más poderoso para poner en funcionamiento ese viejo aparato, que a veces parece oxidado y demodé, que es el nacionalismo. 

Es impresionante ver las pantallas al aire libre en el Cairo o en Oslo, con decenas de personas con el rostro expectante, ansioso, asustado o eufórico. Unidos todos como uno solo, cuando en la vida diaria están separados y hasta enfrentados por razones políticas, de género, de clase, étnicas o condición migratoria.

México: Una de fútbol y algo más

 Este Mundial ha tenido un sabor diferente, desde el México profundo que no puede negarse, hasta la privatización cada vez más clara del juego, donde los tiempos son modificados para beneficio del consumo irracional.

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

La participación de México en el Mundial 2026 llegó a su fin con una derrota ante Inglaterra que deja un sabor diferente si pensamos en las últimas competiciones, donde la selección quedaba a deber en voluntad, aunque en esta ocasión el peso de la realidad también duele, pero un poco menos, pues si bien el golpe es directo la verdad es que se hizo lo que se pudo, llevando a su límite las capacidades y quedando así a la luz los aspectos a trabajar para seguir avanzando y mantener la esperanza con la frase hecha himno: ¿y si sí? Al final soñar no cuesta nada y sí estimula. 

sábado, 20 de junio de 2026

Un Mundial colonizado

 La Copa del Mundo que se desarrolla en tres países (México, Canadá y Estados Unidos) tiene un claro sello imperialista y neocolonial, cuyas imágenes y mensajes se fueron incrementando después del lamentable sometimiento del deporte al poder económico, expresado en la visita a la Casa Blanca de diversas estrellas del futbol internacional encabezadas por Lionel Messi…

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

El deporte profesional en los países capitalistas siempre ha sido un negocio, eso se sabe; de forma particular, competencias como las olimpiadas o los mundiales de futbol han tenido ese sello, no obstante, es una característica que con el paso de los años se agudizó, dejando atrás el espíritu de convivencia y encuentro entre naciones con el cual nacieron, aunque desde su inicio los símbolos y las formas de actuar del poder económico y político global han estado presentes. 

La religión de la patada

Durante más de un mes y días el planeta se paraliza para vivir el Mundial de Fútbol 2026 a realizarse en América del Norte. Todo un complejo hecho deportivo, emocional, social, político, económico y hasta con matices religiosos donde todo queda en suspenso, hasta que se defina el resultado del último partido y salga el nuevo campeón mundial. 

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

No exageramos cuando hablamos de la religión de la patada ni menos de que de alguna manera, pensamos con los pies, cuestión que hemos dicho en reiteradas oportunidades. A las pruebas me remito con los gobiernos que elegimos. Pero vamos al tema de la fe que involucra a la religión y más precisamente a ésta de la patada; l
a iglesia maradonianafue fundada el 30 de octubre de 1998 en la ciudad de Rosario, Argentina, en un acto masivo para venerar al ídolo del fútbol Diego Maradona, más conocido como el D10S, la misma podría ser vista como un tipo de sincretismo o como una religión, dependiendo de qué definición religiosa se opte por utilizar. El hecho es que su culto se ha extendido por todo el mundo y en 2015 contaba con más de medio millón de seguidores. 

sábado, 7 de enero de 2023

“¿Qué mirá, bobo?” Terminó el show… ¿y ahora?

 Ahora que pasó ya la euforia inmediata de todo el show del Mundial magistralmente montado, con cabeza fría, pueden hacerse algunas observaciones.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Por una noche se olvidó / Que cada uno es cada cual.
Hoy el noble y el villano, / El prohombre y el gusano
Bailan y se dan la mano / Sin importarles la facha. (…) 
El sol nos dice que llegó el final / Vuelve el pobre a su pobreza,
Vuelve el rico a su riqueza / Y el señor cura a sus misas.
 
¿Por qué comenzar este escrito con esta cita de Joan Manuel Serrat? Porque el Mundial de Fútbol es una clara representación de este poema del catalán: una “fiesta” donde se pone entre paréntesis la marcha del mundo para colocar a la prácticamente totalidad de la humanidad en una suerte de hipnosis colectiva. Pero el mundo no se detiene.

sábado, 17 de diciembre de 2022

El Mundial, gran escaparate del mundo

En pocos lugares podemos observar de forma tan concentrada y cristalina tantos fenómenos del mundo contemporáneo como en ese espectáculo global que es el Mundial de Fútbol. 

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

1. Una amiga escribió hace un par de días en su muro de Facebook lo que tal vez es la expresión concentrada y contemporánea de aquello que Marx atribuyó a la religión, ser el opio del pueblo: “Muchachos” -escribió- “ahora que ganó Argentina ¿ya pueden volver a poner atención a la problemática nacional?”. En un paisito centroamericano situado a diez mil kilómetros del Mediterráneo, salgo a la hora en la que Marruecos y Francia se enfrentan en una de las dos semifinales y puedo circular libremente por las calles usualmente atestadas. Pan y circo, Panem et circenses. He aquí el circo. Es el sino del ser humano, la añoranza del desfogue, de las emociones, de la ruptura con la rutina. Los romanos, tan prácticos, lo tenían clarísimo hace más de dos mil años. No hemos cambiado nada, aunque seguimos obnubilados con la idea que progresamos. 

sábado, 26 de noviembre de 2022

El efecto placebo

 Los fenómenos colectivos tienden a crear la ilusión de una realidad paralela.

Carolina Vásquez Araya / https://carolinavasquezaraya.com

Con el ruido mediático elevado a la máxima potencia para concentrar la atención en el mundial de Qatar, los verdaderos problemas que afligen a la mayor parte de los 8 billones de seres humanos que poblamos -para bien o para mal- este planeta, quedan disimulados tras una fachada de entusiasmo por un espectáculo cuyas sombras oscuras se diluyen en cuanto suena el primer arranque. De cómo ese pequeño emirato, gobernado con mano de hierro por la familia Al Thani, consiguió la sede del campeonato mundial de fútbol, ya se han escrito miles de páginas, en donde están consignados no solo los procedimientos opacos en el proceso, sino también las violaciones de los derechos humanos de miles de migrantes explotados en la construcción de la lujosa infraestructura.

sábado, 19 de noviembre de 2022

El circo más esperado del mundo

 En pocos días comienza el campeonato de fútbol 2022 en Qatar, el mundo se paraliza por un mes. Todas las pasiones se concentran en el deporte más popular, sobre todo, porque concita amor y odio en idéntica proporción. 

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Amor al juego y los valores inspiradores de formar mejores personas, solidarias y comprometidas y odio, por los negociados que esconde, el lavado de dinero, la corrupción y el manejo político, la impunidad como sistema impuesto, del que nadie escapa ni – según parece – quiere escapar.

sábado, 19 de julio de 2014

Brasil, después del Mundial

¿Cuál es el Brasil después del Mundial? Fue el mejor de los Mundiales en términos de organización y de fiesta y el peor en términos futbolísticos para Brasil. Pero sin consecuencia alguna para la política brasileña, como ha pasado, sea con la derrota de 1950, sea con la victoria de 1970, en plena dictadura militar.

Emir Sader /ALAI

El Mundial, para Brasil, empezó por la decisión de la FIFA, hace ya 7 años, de realizar su vigésima versión en Brasil (que se complementa, en un paquete único, con la decisión posterior de realizar también los Juegos Olímpicos del 2016 en Rio de Janeiro.) Causó euforia inmediata, pero ahí quedó, con el tira y afloja con la FIFA sobre plazos de obras y cosas afines.

El segundo capítulo vino en junio del 2013, con sorpresivas manifestaciones masivas de jóvenes, a partir de la reivindicación de cancelamiento de tarifas de buses en las principales ciudades del país que, frente a la insensibilidad de sus alcaldes, desembocó en grandes y reiteradas manifestaciones por todo el país. Estas han puesto un slogan de gran peso: educación y salud nivel FIFA, criticando las condiciones de los servicios públicos, en comparación con las exigencias impuestas por la FIFA para la construcción de los estadios de futbol para el Mundial.

sábado, 12 de julio de 2014

Fútbol

Por ser tan hermoso es que lo han prostituido, que se ha transformado en el negocio fabuloso que es ahora. ¿Qué tiene que ver el fútbol con los miles de millones que se han gastado en este último Mundial mientras la gente necesita otras cosas más necesarias e importantes?

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Recibimiento de la selección de Colombia en Bogotá,
tras su participación en el Mundial de Fútbol.
A mí me gusta el fútbol. Lo jugué de niño y tengo recuerdos fantásticos de los partidos de 150, 200 minutos interminables que se nos hacían poco, bajo el sol calcinante de la playa, cuando los ocho jugadores que pateábamos la bola nos quemábamos los pies sobre la arena ferrosa que reverberaba abrasadora; o bajo la lluvia inclemente que anegaba toda la cancha lodosa en donde solo por milagro la bola, pesada, recorría algunos metros antes de estancarse en algún charco.

Guardo aún en mis pupilas los colores festivos del primer partido al que asistí en un estadio. Era de noche, recuerdo, y el verde intenso de la gramilla iluminada contrastando con los alucinantes rojos, amarillos, morados y negros de los uniformes de los jugadores me parecieron lo más cercano a la alegría y la fiesta.

sábado, 5 de julio de 2014

El fútbol como mercancía

El neoliberalismo convierte todo lo que toca en una mercancía, al igual que en el mito antiguo el Rey Midas lo hacía con el oro. El neoliberalismo no es sino el capitalismo mercantilizador llevado a sus últimas consecuencias.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Casi todo el planeta se ha estremecido con el Campeonato Mundial de Futbol, lo que demuestra que este deporte y las olimpiadas son la cara de la globalización  en mundo del deporte. Pero no solamente  de la globalización sino también del neoliberalismo. No en balde Eduardo Galeano, gran escritor y gran analista del fútbol, ha dicho que la FIFA es el FMI del fútbol. En los días anteriores al inicio del magno evento se denunció que la FIFA prohibiría la comercialización de determinados productos en un radio de dos kilómetros alrededor de los estadios, que solamente una empresa de comida chatarra vendería sus productos en los estadios y que se cambiaría la ley brasileña de venta de bebidas alcohólicas para poder vender cerveza estadounidense en los mismos. No se puede entrar a los estadios ni con una botella de agua ni mucho menos con un sándwich casero. Con estas medidas, el futbol no solamente se convierte en un inmenso mercado,  sino en uno que está monopolizado por las grandes empresas transnacionales.

El fútbol como religión secular universal

La presente Copa Mundial de Fútbol que se está celebrando en Brasil, así como otros grandes eventos futbolísticos, asumen características propias de las religiones. Para millones de personas el fútbol, el deporte que posiblemente moviliza a más gente en el mundo, ha ocupado el lugar que comúnmente tenía la religión.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

Algunos estudiosos de la religión, solo para citar a dos importantes como Emile Durkheim y Lucien Goldmann, sostienen que la religión no es un sistema de ideas; es antes «un sistema de fuerzas que movilizan a las personas hasta llevarlas a la más alta exaltación» (Durckheim). La fe viene siempre acoplada a la religión. Ese mismo clásico afirma en su famoso libro Las formas elementales de la vida religiosa: «la fe es ante todo calor, vida, entusiasmo, exaltación de toda la actividad mental, transporte del individuo más allá de sí mismo» (p.607). Y Lucien Goldamnn, sociólogo de la religión y marxista pascaliano, concluye: «creer es apostar a que la vida y la historia tienen sentido; el absurdo existe, pero no prevalece».

sábado, 28 de junio de 2014

La otra mirada al mundial nuestroamericano

Con un discurso efectivo, y pleno de emotividad oral y audiovisual, que tiene a la Patria Grande como una de sus categorías centrales, el programa "De zurda", de la cadena TeleSur, es un punto alto como cobertura alternativa de la otra cara detrás del gran espectáculo comercial que organiza la FIFA cada cuatro años.

“Cuando el mundo está al revés / es mejor pegarle de zurda…”
Gustavo Santaolalla

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

El campeonato mundial de fútbol que se celebra en Brasil, como es propio de este megaevento global, acapara  -bien que mal- la atención de millones de aficionados de todo el planeta, de gobiernos que capitalizan políticamente el desempeño de los equipos nacionales, y de los medios de comunicación y las empresas que, del más pequeño negocio de barrio a las más poderosa transnacional –en particular, la FIFA-, hacen de todo aquello que se relacione con este deporte y sus protagonistas una mercancía de la que se extrae, literalmente, hasta el último centavo y hasta la última gota de sangre.

Telesur y el golazo de Fidel

En pleno Mundial de Brasil 2014, Fidel apareció en medio del campo, con una carta que denota integridad y vitalidad.

Ángel Bravo / Especial para Con Nuestra América


El pasado lunes 23 de junio una vez más, para desesperación de sus enemigos, volvió a aparecer el Comandante Fidel Castro. Hizo su reaparición pública –para alegría de todos los que resisten y luchan por un mundo más justo y más humano- a través de una epístola dirigida a Diego Armando Maradona, uno de los máximos exponentes del fútbol estético y preciosista del mundo. Sí, un mensaje de Fidel a Diego. Se trata de la carta de un grande (en la política) a otro grande (en el fútbol); dos personajes poco queridos por los amos del poder político y económico en el mundo.

sábado, 21 de junio de 2014

Todos viendo el Mundial

Las millones de camisetas de Brasil, de España, de Argentina que se venden en Bombay, en las calles de Estambul, Madrid, Montevideo o San José, Costa Rica, en la América Central. Todas las máquinas trabajando día y noche para no dejar escapar ni un solo cliente…

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El fútbol: fenómeno de la cultura de masas.
Penando o celebrando, todos ven el mundial de fútbol: se paraliza la vida, se vacían las calles, se oyen en la ciudad desolada los gritos, los lamentos, el alarido del gol.

Une, más que nada en este mundo, tal vez solo igual a que si el país vecino decidiera trasponer la frontera y matara niños y viejos aplastándolos con tanques.

Todos son la nación que gana o pierde; todos sufren frente al arco, se comen las uñas esperando el empate, la jugada genial del crack que no está rindiendo como debería.

¿Quién se come la mayor parte de la pelota?

En el país del “juego bonito”, Brasil, se nos ha dado una lección que va mucho más allá de la fascinación que puede producir el fútbol. Las organizaciones sociales y sindicales nos han mostrado la importancia de una ciudadanía responsable y activa, que enfrenta las arbitrariedades, injusticias y corrupción que provienen del poder político y económico.

Carlos Ayala Ramírez / ALAI

Por lo general, cuando se habla de lo que hay que saber sobre el Mundial de Fútbol, inmediatamente se trae a cuenta los países participantes, el calendario y horario de los partidos, los nombres de los jugadores (presentes y ausentes, sobre todo de los que se consideran estrellas), el uso de la tecnología (en el desarrollo y transmisión de los partidos) y, por supuesto, los pronósticos sobre qué equipo puede quedar campeón. Todo esto suele acaparar el interés de los medios de comunicación y del público, incluso de personas para las que el fútbol no es su afición principal. Sin embargo, hay otros aspectos de gran relevancia que pasan desapercibidos o son menos publicitados. Nos referimos a temas relacionados con los costos y beneficios económicos para la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA); los costos y beneficios económicos, sociales y políticos para el Gobierno y población del país anfitrión; las formas —no siempre transparentes— en que se selecciona al país sede del campeonato, entre otros.

La sonrisa de las transnacionales

El Mundial es el circo más grande del mundo, para escarnio de las empresas transnacionales norteamericanas, que no pueden hacer del Super Bowl algo similar.

Fander Falconí / El Telégrafo (Ecuador)

Las mujeres de Pakistán fabrican los balones
del Mundial para la transnacional Adidas.
La Brazuca, que se fabrica en Pakistán, es la pelota del Mundial Brasil 2014. El pasado domingo, el jugador suizo Haris Seferovic, en los últimos segundos del partido, empujó esa esférica a las redes del arco defendido por Alexander Domínguez y desató la tristeza de todos los ecuatorianos.

Pakistán, y en particular sus mujeres, tienen una  larga tradición en la fabricación de balones. Su trabajo se remonta a 1990, cuando fueron contratadas por la transnacional Adidas, que produce en Alemania pelotas para las ligas de varios países europeos, la Liga de Campeones y ahora para la Copa del Mundo.