Al calor del Mundial de fútbol, las redes sociales volvieron a discutir si Argentina es —o fue— uno de los países más racistas del mundo.
Julieta Rostica / https://sociologia.sociales.uba.ar
En esa discusión se mezclan al menos dos argumentos de naturaleza muy distinta: la escasa presencia de población afrodescendiente visible en las calles argentinas y el comportamiento de algunas personas en Brasil; los vínculos del presidente Milei con el gobierno de Israel, acusado de genocidio. Son argumentos heterogéneos —uno remite a la estructura socioeconómica colonial y esclavista, y otro a la política exterior de un gobierno puntual, y mezclarlos poco ayuda a responder la pregunta de fondo: ¿hubo racismo en Argentina, y de qué tipo?

















